Restaurante Meson Burgos

Restaurante Meson Burgos

Si no has visitado el Restaurante Mesón Burgos, estás perdiéndote una joya en el corazón de la ciudad. Este emblemático mesón castellano, fundado en 1957, te espera en C. Sombrerería, 8, donde el tapeo vive su mejor momento. Aquí vas a encontrar platos clásicos de la zona como el lechazo asado, la morcilla de Burgos y, ¡ojo!, las que muchos consideran las mejores patatas bravas del mundo, todo por esa salsa secreta que su dueña, Presentación Salazar, guarda celosamente.

El ambiente es puro castizo, ideal para disfrutar con tus colegas de la mejor comida típica. Además, puedes probar delicias como huevos fritos con jamón y morcilla, o un buen bistec de ternera con guarnición. Con horarios de 11:00 a 16:00 h y 18:30 a 00:00, y un cierre los martes, no tenéis excusa para dejar de pasar por aquí. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y date un homenaje en el Mesón Burgos!

Restaurante Meson Burgos

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 3,8
Opiniones: 1.623 Reseñas
Dirección: C. Sombrerería, 8, Bajo, 09003 Burgos
Teléfono: 947 20 61 50

Página web

Horarios Restaurante Meson Burgos

DíaHora
lunes11:00–16:00, 18:00–23:00
martes11:00–16:00, 18:00–23:00
miércoles11:00–16:00, 18:00–23:00
jueves11:00–16:00, 18:00–23:00
viernes11:00–16:00, 18:00–23:00
sábado11:00–16:00, 18:00–23:00
domingo11:00–16:00, 18:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Meson Burgos

Dónde se encuentra el Restaurante Mesón Burgos

Oye, si andas por Burgos y no has pisado el Restaurante Mesón Burgos, te estás perdiendo algo chido. Está justo al ladito de la Plaza Mayor, pero en un recoveco, lo que le da un aire más auténtico. La verdad es que este bar de toda la vida es especial, sobre todo por sus patatas bravas. Ahora, ojo, no esperes patatas crujientes como las que sueñas, aquí las sirven con una salsa que está de lujo, y eso es lo que importa. Además, la camarera que te las trae tiene un rollo que flipas, súper simpática y con mucha gracia.

El ambiente es bastante guay, sobre todo si te sientas en la terraza. Eso sí, te aconsejo que reserves porque los fines de semana suele estar a tope. El precio es bastante asequible, entre 1 y 10€ por persona, así que no te vas a arruinar. El local es familiar y no tienen muchas opciones vegetarianas, pero la comida es divertida y sabrosona. Ah, y si hay niños en la banda, no hay problema, son bienvenidos. Pero cuidado, aparcar por allí puede ser una pesadilla, así que mejor mira el aparcamientos de pago que hay cerca.

En cuanto a la comida, las patatas bravas son la estrella, aunque no se quedan atrás otros platos como la morcilla de Burgos o sus tapas variadas. Y lo mejor es que el servicio es rápido, así que no te vas a estar esperando una eternidad para comer. En fin, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante Mesón Burgos? Pues está en la Calle Sombrerería, 8, Bajo, 09003 Burgos. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses más y ve a disfrutar!

Qué año se fundó el Restaurante Mesón Burgos

El Restaurante Mesón Burgos está en la C. Sombrerería, 8, Bajo, 09003 Burgos y, aunque he escuchado de todo, mi experiencia fue una mezcla de puntos altos y bajos. Hay opiniones que dicen que las patatas bravas son de lo mejorcito de la ciudad — y créeme, no son solo rumores. Unos amigos que fueron dicen que se las devoraron y la atención fue rapidísima. Sin embargo, si vas a pedir algo más allá, cuida el bolsillo porque lo que es el lechazo o los tigres son un poco más caros, pero al parecer, valen la pena.

Por otro lado, hay algunos que se han llevado una grandísima decepción. Escuché que una “doble de bravas” te puede costar 4,80 € y te traen cuatro patatas en un platillo. Vamos, una vergüenza total. ¡Eso no es una ración! Con eso ni te llenas. Y para colmo, el servicio y el ambiente de ese día fue todo 1 estrella. Nadie quiere eso cuando sale a comer, ¿no?

Sin embargo, no todo es tan malo. Hay quienes han tenido noches espectaculares con un ambientazo que no se olvida, sobre todo por esas bravas y los tigres que todo el mundo aplaude. Los platos variados y el salón de arriba donde puedes comer tranquilo son un acierto, aunque eso sí, prepárate para rascarte un poco más el bolsillo porque la calidad también tiene su precio.

Por ahí se habla que el Restaurante Mesón Burgos tiene ya su tiempo y que fue fundado en 1995, así que como ves, tiene su veteranía en el mundillo. Ya sabes, si te pasas por Burgos, no dejes de visitarlo, pero ve con un par de amigos y con estómago lleno para probar esas maravillas… ¡y evita esas “dobles” que no son ni a la mitad!

Qué tipo de cocina ofrece el Mesón Burgos

Y bueno, si estás buscando un sitio donde clavarte unas patatas bravas de escándalo, pues el Mesón Burgos está en tu mapa. Te cuento que hice una ruta de patatas bravas por Burgos y, sin lugar a dudas, aquí están las mejores. Tantas veces me pedí tres raciones que hasta me sentí un poco glotón, pero vamos, que sabiendo que no vivo aquí, no me iba a quedarme sin probarlas otra vez hasta mi próximo viaje. Eso sí, prepárate para esperar, que suele haber bastante gente, pero vale la pena. Los camareros son bastante majos y el ambiente te hace sentir en una taberna auténtica, de esas que escasean hoy en día.

Pero no todo es de color de rosa. Hay comentarios que no se pueden ignorar. Por ejemplo, un cliente tuvo una experiencia brutalmente mala. La camarera desapareció cuando llegó una mesa grande, y aunque el chico que se quedó era amable, se notaba que le faltaba un poco de experiencia. Tardaron una hora en traer una ración que ni siquiera era lo que habían pedido y un desastre total. Así que, ojo con eso. Parece que algunos días el servicio flaquea y eso puede arruinar tu visita.

Y si te pensabas que la experiencia mejoraba, a otro grupo les trajeron la cuenta antes de que terminaran de beber. Vamos, no hay cosa más cutre que eso. La chica se la soltó como si insinuara que ya era hora de que se fueran. Puede que en la terraza tengan esa política, pero se siente muy mal hecho, sobre todo cuando todavía tienes las bebidas a medias.

Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece el Mesón Burgos? Pues se la juega con la cocina castellana. Pero ojo, que las porciones a veces decepcionan, te traen lo que parece un plato de postre en vez de una ración decente. Desde las mollejas hasta los bocadillos, hay que ir con la moral alta y no esperar un festín. En fin, es un sitio con luces y sombras, pero si te van las bravas, tal vez aún le des una oportunidad.

Cuáles son algunos de los platos clásicos que se pueden encontrar en el restaurante

Así que ya estamos en Burgos y decidimos parar a comer en el Restaurante Meson Burgos. Ojo, está en C. Sombrerería, 8, Bajo, 09003 Burgos, y, bueno, prometía. La comida fue *normalita*, o sea, no nos tiramos de los pelos, pero tampoco fue un desastre. Pedimos las *patatas bravas*, recomendadas por todo el mundo. Eran ricas, _suaves, sin mucho picante_... pero no me malinterpretes, no son para hacer fiesta en la calle. El trato, eso sí, dejó un poco que desear, el camarero estaba *más seco que una pasa* y algunas veces directamente nos ignoró. Si vuelvo, definitivamente sería de mis últimas opciones para elegir.

Pero, ¡es que hay de todo en esta ciudad! Encontramos otro sitio cerca de la catedral que merece la pena mencionar. Nos lanzamos a probar unas *tapas y pinchos típicos*. Por 29 euros salimos más que bien alimentados y las *mini hamburguesas* fueron un acierto total. Vamos, si estás de turista, tienes que probar la morcilla de Burgos y los tigres. La relación calidad-precio es genial y el ambiente es de esos que te hacen sentir en casa.

Lamentablemente, también pasamos por una experiencia rara. En otro sitio, después de un día caluroso, pedimos algunas cosillas y nos atacó el dueño con su política de "debes pedir más". Como si no tuviéramos derecho a quedarnos en la mesa si no hacíamos un pedido grande. Vamos, un punto muy, muy bajo para el ambiente, aunque la comida estaba decentona. Pero eso de que te digan cómo comer, *no cuela*.

Y en cuanto a platos clásicos del Meson Burgos, podrías encontrar desde la sopa castellana, *bravas*, ¡hasta el entrecot! Y no olvidemos la tarta de queso de cabra, que, según cuentan, está buenísima. Así que la cosa es combinar: por un lado, buena comida y, por otro, un servicio que puede ser a veces un poco incómodo. Si tienes tiempo, dale una oportunidad y, ¿quién sabe?, tal vez te enamores de un plato que me haya faltado mencionar.

Por qué se consideran las patatas bravas del Mesón Burgos como las mejores del mundo

Ayer estuve en el Mesón Burgos, y con todo lo que se dice de la cocina castellana, la verdad, me esperaba más. Empezamos con una ración de chopitos, ¡8,50€ por un plato que parecía más de un café que de comida de verdad! Eso me parece una tomadura de pelo en toda regla. Aunque, luego nos alegró la experiencia con los pinchos, que estaban bastante buenos. El cochinillo fue una maravilla, ¡brutal! La comida en general está bastante bien, y el servicio fue rápido y atento.

La terraza es otro rollo, la camarera Irati se portó de lujo, nos dio unos buenos consejos y no tardó nada en atendernos. El ambiente ahí era bastante agradable, y es que estar comiendo al aire libre en Burgos tiene su encanto. Lo mejor fue que salimos por unos 20-30€ por persona, más que razonable para lo que ofrecen.

Sin embargo, hay que resaltar un pequeño desliz que vi. Un matrimonio mayor en silla de ruedas no pudo pedir en la terraza porque la camarera les dijo que tenían que ir a la barra. Oye, un poco de tacto tampoco vendría mal, ¿no? Por lo demás, debo admitir que las patatas bravas son de las mejores de Burgos. Aunque en ese momento había bastante calor dentro del local, el trato fue amable y en general fue un buen rato.

Entonces, ¿por qué se consideran las patatas bravas del Mesón Burgos como las mejores del mundo? Porque están bien hechas, fritas al punto y con una salsa que le da un toque único. La experiencia es auténtica, la comida es rica, y aunque haya cosas que pulir, la relación calidad-precio te deja satisfecho. Así que ya sabes, si te pasas por Burgos, quizás deberías echar un vistazo a estas bravas, ¡no te arrepentirás!

Quién es la dueña del Restaurante Mesón Burgos

Y tú, si estás en Burgos y buscas un buen plan, el Mesón Burgos es un archivo. Este restaurante de cocina castellana está en la C. Sombrerería, 8, Bajo, ¡así que no hay excusa para no pasarte! Te cuento que tiene tres estrellas en general y la gente lo conoce sobre todo por sus bravas, que están para chuparse los dedos. Además, si quieres variedad, aquí tienes raciones y pinchos para aburrirte. Las bravas y esos champiñones rellenos son un must en la carta. El servicio va rápido, ¡así que no te van a dejar esperando para cenar! Prepárate a soltar unos 20-30 € por persona.

Pero si pasas por allí a la hora de la comida, también hay mucho que rascar. Algunos le dan cuatro estrellas a la experiencia y hablan maravillas del servicio excelente y rápido. Las mejillones tigre y las cojonudas (que no son lo que estás pensando, ¡son un plato tradicional!) son también pilares en el menú. La comida está muy a la altura y, con un presupuesto de 10-20 €, te vas a casa con el estómago lleno y una gran sonrisa.

Ahora, si buscas un lugar top, no te puedes perder esas famosísimas patatas bravas. La gente las adora, las combinan con pinchos de morcilla, brocheta de solomillo y, créeme, todo lo que sale de esa cocina está riquísimo. El ambiente es auténtico y acogedor, así que será fácil charlar y disfrutar sin estrés. Pero, aquí viene lo importante: hay sitios donde hay que tener cuidado. Un cliente dejó claro que, a pesar de todo, hay un camarero que se comporta de manera bastante desagradable y eso puede arruinar la experiencia. Dale una vuelta antes de decidirte.

En cuanto a la dueña, pues no tengo info concreta sobre ella en las reseñas que vi, pero si escuchas a los habituales, parece que el lugar tiene sus altibajos, así que siempre es bueno enterarse un poco más. Te diría que es mejor hablar con la gente que ya ha probado el sitio. Al final, si vas, espero que te toque el buen trato, porque ese mesón tiene potencial, ¡lo juro!

Cuál es la dirección exacta del Mesón Burgos

El Mesón Burgos es un sitio que promete, pero hay opiniones para todos los gustos. De entrada, imagínate entrar y darte de frente con una camarera rubia que parece que está allí de pena. Uno estrella y "muy mala experiencia" me parece poco. La actitud de algunos camareros es de traca, maleducados y sin ganas de servir. Si no saben tratar al cliente, que se queden en casa. Una vez me pasó y, de verdad, no lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Todo lo que no quieres cuando sales a comer.

Por otro lado, hay quienes tienen otra visión. Escuché que es un sitio con mucha tradición en Burgos y sus patatas bravas son famosas por algo. Cuatro estrellas dicen que son el sitio ideal para unas tapas si andas de paso por la ciudad. Y si bien el servicio puede ser un poco mejor, de ambiente están más que aprobados. Me encantaría probar esas bravas, que al parecer sí que valen la pena. Y es que, cuando uno sale de turismo, hay que aprovechar y mezclar un buen tapeo con una buena pint cerveza.

Pero luego tienes el lugar clásico de los de siempre, donde la comida está a otro nivel. Les han dado cinco estrellas y no es para menos. Hablan maravillas de la morcilla y las costillas, y no se quedan atrás las brochetas de champiñones. Todo bien elaborado y, lo mejor de todo, que sirven rápido. El precio va de los 20 a 30 euros por persona, que no está nada mal. Te aseguras comer rico y pasar un buen rato con camareros que sí saben lo que hacen, ¡al menos eso dicen!

Sin embargo, hay experiencias que dan rabia. Recuerdo que una vez, en plena juerga, 45 minutos esperando unos tigres y se ve que no estaban por salir. Dos estrellas para un servicio muuuuy lento, aunque la comida no esté tan mal. Y si las raciones eran pequeñas, mejor quedarte con las tapas o pinchos, que es lo que hicieron algunos amigos.

Y bueno, si estás buscando la dirección exacta del Mesón Burgos, el dato es C. Sombrerería, 8, Bajo, 09003 Burgos. Así que ya sabes, si te pasas por allí, ¡prepárate para todo!

Qué platos adicionales se recomienda probar en el Mesón Burgos

Mira, si decides darte una vuelta por Mesón Burgos en C. Sombrerería, 8, Bajo, te cuento lo que te espera. Las patatas bravas son la caña, de verdad. No soy muy fan del picante, pero estas tienen un toque que hace que valgan la pena. Eso sí, la ración es un poco escasa y si eres de buen comer, mejor pide doble. Y el precio, pues no es exactamente un chollo, pero el sabor compensa. De hecho, le daría un 4 estrellas por la comida, a pesar de que por la cantidad se siente un pelín decepcionante.

Por otro lado, también probamos los pimientos de padrón, que estaban bastante buenos. Las raciones no son para llenar el buche, pero el ambiente está chido y siempre hay buen rollo. El servicio es bastante casual, no es que chillemos de emoción, pero cumplen en tiempo. Para el ambiente, le pongo un 4 estrellas también. Ideal para una tarde con amigos.

Aclarando, no todo es oro en este lugar. La última vez que buscamos algo nuevo, la experiencia no fue la mejor. El sitio parecía un poco sucio, y aunque te sirven rapidísimo, los precios son un poco locos. Por ejemplo, las croquetas... ¡6 unidades por 6,50€! Eso ya te pone a pensar si es negocio. Las raciones de chopitos son tan pequeñas que es casi una broma. De ahí no salí muy contento. Para ese servicio y ambiente me quedaría con un 3 y 2 estrellas.

Pero lo bueno es que si buscas disfrutar de algo local, aquí tienes varios pinchos y tapas tradicionales que te van a dejar buen sabor, incluido un Vermut que está para repetir. Así que, si te preguntas por otros platos a probar en Mesón Burgos, además de sus bravas, no te pierdas la oportunidad de probar los pinchos del día. En mi opinión, son de los mejores de la ciudad. ¡Te lo merece!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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