
Si alguna vez estás por la ruta de La Rioja, no puedes dejar de pasar por La Cueva del Chato en Canillas de Río Tuerto. Este sitio es una joyita oculta que encontramos gracias a una recomendación y, déjame decirte, no decepciona. La parte de comer es un poco pequeña, pero está bien distribuidita y la decoración tiene ese toque tradicional que te hace sentir como en casa. Y lo mejor, está al ladito de la iglesia, así que después de una vuelta por el pueblo, es parada obligada.
La carta está repleta de 29 platos que te harán salivar, con especial mención al pulpo a la brasa y el cordero, que son una delicia. Además, tienen unos postres que son todo un espectáculo, sobre todo la tarta de queso y los brownies. No olvides probar el vino de la casa, que está para quitar el hipo. Y si andas con auto, tranquilo, tienen aparcamientos privados. En fin, si buscas buena comida y un trato excelente, este es el sitio ideal. ¡No te lo pierdas!
Restaurante La Cueva del Chato
Página web
Horarios Restaurante La Cueva del Chato
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–17:00 |
| jueves | 13:30–17:00 |
| viernes | 13:30–18:00, 21:30–1:30 |
| sábado | 13:30–18:00, 21:30–1:30 |
| domingo | 13:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Cueva del Chato
Dónde se encuentra La Cueva del Chato
Si quieres vivir una experiencia brutal en un restaurante, La Cueva del Chato es tu sitio. Está en Cam. Torrecilla, 1, 26325 Canillas de Río Tuerto, un pueblito de 50 habitantes que, si no tienes GPS, es como buscar una aguja en un pajar, pero vale la pena, te lo prometo. Maribel, la dueña, es la anfitriona perfecta, desde que entras, te sientes como en casa. Tiene ese don para hacerte sonreír y disfrutar de la velada. De verdad, te vas a sentir como el rey del lugar.
Y hablando de la comida, ¡madre mía! Empezamos con unas virutas de paté micuit que estaban de locos. Luego probamos el pulpo a la brasa y las chuletillas de cordero, que estaban para quitarse el sombrero. Y los postres, ni te cuento: el mouse de yogur y los hojaldres se van directos al top de mis favoritos. Tienes que probarlos, son pura ambrosía. La atención es de 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Te lo aseguro, te van a dejar deseando volver.
Y lo mejor de todo, ¡un tour por la cueva! Maribel nos llevó a conocer cómo hacían el vino antes, con todos sus artilugios y recuerdos. Fue un viaje al pasado, y lo disfrutamos al máximo. No hay duda de que este sitio es todo cariño y buen rollo, así que si te gusta comer bien y ser tratado como un rey, no lo dudes. ¿Dónde se encuentra La Cueva del Chato? En Cam. Torrecilla, 1, 26325 Canillas de Río Tuerto, La Rioja. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se puede esperar en La Cueva del Chato
En serio, si no has ido a La Cueva del Chato en Canillas de Río Tuerto, ¿qué estás esperando? Este sitio es una auténtica joya. 5 estrellas se quedan cortas. Llevo años yendo y siempre es un acierto, todo siempre muy, muy, muy bien. La comida, la atención, el ambiente... todo de 10. Mi hija está obsesionada y pasa el año preguntando cuándo vamos a comer solomillo. ¡Es un vicio! Ya tengo ganas de volver pronto.
Y de la comida, no te voy a mentir, ¡es espectacular! Desde las croquetas de jamón, pasando por la ensalada con virutas de foie, hasta la paletilla de cordero rellena de hongos. Todo está buenísimo. Y el servicio es de otro nivel. Maribel, la dueña, es un encanto, se nota que lo hacen con pasión. Cada verano, ahí estamos, disfrutando de su buena onda y de su comida delicitosa.
Lo mejor es que fui por recomendación de unos amigos y, como era de esperar, ¡acertaron de lleno! El lugar tiene un rollo acogedor, con esa decoración rústica que te hace sentir como en casa. La camarera fue super detallista y nos ayudó a elegir, porque las raciones son bien generosas. Celebramos el cumpleaños de mi hija allí y la atención de la propietaria fue un bonito detalle que no olvidaré. Así que si buscas un lugar donde realmente te traten bien, este es el sitio.
Así que, ¿qué tipo de comida puedes esperar en La Cueva del Chato? Aquí tienes la respuesta: carnes tiernas y sabrosas, entrantes caseros, y un ambiente familiar que te hace querer volver. El pulpo a la brasa, la lubina, y el chuletón que puedes personalizar al punto que te guste son solo el principio. Además, sus postres son para todos los gustos, así que no dejes de probarlos. En fin, si andas por La Rioja, no te lo pierdas. ¡No te vas a arrepentir!
Cuántos platos hay en la carta de La Cueva del Chato
Así que estás pensando en La Cueva del Chato, ¿verdad? 5 estrellas y no es por nada. Es un sitio sencillo, pero muy acogedor. La comida es casera y bien presentada, y, oye, si vas, ve con hambre, porque las raciones son más que generosas. No te olvides de probar el milhojas, está brutal. Lo que pidas, todo va a estar delicioso. Además, el trato que te dan es familiar, te sientes como en casa.
La atención es de 10. Perfecto si quieres celebrar algo especial, como nuestro 31 aniversario. El precio varía entre 40-60 € por persona, pero la experiencia lo vale. Yo te lo recomiendo, sobre todo el pulpo a la brasa, el hojaldre de nata y las croquetas de jamón y bacalao al pil pil con kokotxas. Todo buenísimo. Comida de calidad y amabilidad a raudales. Con el nené que venía con nosotros, le dejaron unos cuentos para que se entretuviera, ¡así que punto extra para ellos!
También me sorprendió la calidad del producto. Está todo muy bien cocinado y el espacio es acogedor, con estancias diferentes a distintas alturas. El ambiente es increíble. Maribel, la que nos atendió, se portó de lujo, y nos aconsejó perfecto. El revuelto de hongos y el bacalao asado me dejaron flipando. Y no hablemos de los postres caseros, la tarta de queso al horno y el brownie de chocolate son un must. Totalmente recomendable.
Y ya que lo mencionamos, la carta de La Cueva del Chato tiene un montón de platos, sí, ¡muchísimos! Con todas estas delicias, te aseguro que no vas a saber qué elegir. Así que ya lo sabes, ¡prepárate para disfrutar de una experiencia top!
Cuáles son algunos de los platos más recomendados del menú
Hombre, si estás en La Cueva del Chato, te va a encantar. Este sitio en Canillas de Río Tuerto es de esos que se ganan las 5 estrellas por todo lo alto. La especialidad de la casa es la paletilla de cordero rellena de trufa, aunque ojo, solo se sirve al mediodía y hay que encargarla para dos personas. Si vas, no te lo pierdas. Cenamos a lo grande, empezamos con un plato de jamón ibérico que estaba brutal, y después unos espárragos rellenos de boletus y langostinos que te harán alucinar. Te lo digo en serio, ¡de lo mejor que he comido!
El solomillo con foie que nos pedimos de segundo era un espectáculo. Lo sirven justo como tiene que ser, poco hecho pero calentito, que ya sabes que en muchos lados no lo hacen bien. Y el final no podía ser menos: el milhojas de postre fue una auténtica maravilla. De verdad, si te gusta comer, este es el lugar. La camarera Maribel era un encanto, siempre atenta y lista para recomendar el vino de la casa. Además, no se andarían con rodeos si veían que te pasabas de copas, ¡cosa que se agradece!
Y ojo, que tampoco es que el sitio se dispare. Por unos 60€ comimos a lo grande: ensalada, pulpo a la brasa, espárragos y tarta de queso casera. La ensalada de queso de cabra me dejó flipando. Todo estaba increíble, y la atención fue de 10. El ambiente es acogedor, con ese toque rústico que te hace sentir en casa. Si quieres disfrutar, asegúrate de reservar con unos días de antelación, la peña ya sabe que aquí la comida no es un juego.
Ahora, lo que más se recomienda del menú, pues sin duda la paletilla rellena, los espárragos, el solomillo con foie, y no te olvides de las croquetas que dicen que son de otro mundo. Y si eres goloso, date un capricho con los postres caseros. ¡Todo un festín! En fin, si te pasas por aquí, ¡me cuentas luego qué tal!
La Cueva del Chato ofrece opciones de postres
Como te decía, La Cueva del Chato es un sitio que, a primera vista, promete mucho. La llegada fue bastante agradable, con una recepción cálida que ya te hace pensar que vas a disfrutar de la comida. Los camareros son super cercanos y te atienden como si fueras parte de la familia. Sin embargo, no todo fue perfecto. La carta de vinos es bastante reducida y un poco cara, especialmente para estar en La Rioja, donde uno esperaría más opciones. Pero lo que realmente destaca son los entrantes: esos chorizos y morcillas son pura delicia, y la ensalada de queso de cabra está impecable y generosa.
Pasamos a los platos principales, y aunque algunos como el entrecot de las niñas y el solomillo de mi chica fueron un éxito, mi rabo de toro fue más bien un despropósito. Buen color y todo, pero insípido como agua de fregar. Y ya ni hablemos de los postres, pedí milhojas que, aunque se veían impresionantes, estaban sabiendo a poco… fue una gran decepción. Cuando llegó la cuenta, ya sentí que el calidad-precio no estaba a la altura. El lugar en sí es un poco frío, y la ventilación era un tema porque los chuletones se hacían en platos calentados con hornillos, algo que debería estar más controlado. A pesar de la buena atención, no creo que vuelva.
Pero no todo el mundo lo ve igual. Hay quien dice que se come muy bien y que el ambiente es tranquilo. Las camareras son atentas y la carne es de buena calidad. Algunos incluso se llevaron un tiramisú que les encantó. La relación calidad-precio parece andar bien, y no he oído malas palabras sobre la tarta de queso y la morcilla a la brasa. Así que, si te decides a ir, puede que salgas contento, es un rollo un poco dispar en opiniones.
Y sobre los postres… así como lo pintan algunos, parece que no son siempre la gran cosa. Aunque hay quien opina que las tartas de queso son lo mejor y que al final te llevas una experiencia buena en general. Así que, en resumen, sí, La Cueva del Chato ofrece opciones de postres, pero te recomiendo preguntar bien antes de arriesgarte con algo que puede que no cumpla con las expectativas.
Cuáles son las más destacadas
Estuvimos en La Cueva del Chato y, la verdad, fue una experiencia de 10. Simple y directo: 5 estrellas por donde lo mires. Fui con mis padres y mi hermana, y todo fue genial. La comida buenísima, de verdad, no tengo palabras. La dueña es un encanto y el sitio super acogedor. Si buscas un lugar donde comer bien y sentirte como en casa, este es el sitio. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Más que recomendado!
Además, tuvimos la suerte de que nos atendieran Maribel y Larissa, y su atención fue exquisita. Te hacen sentir tan a gusto que ya quieres quedarte un rato más. Las recomendaciones que nos hicieron fueron de otro nivel, y todo lo que probamos estaba buenísimo. El ambiente es acogedor y perfecto para una comida en familia o con amigos. Definitivamente, volveré a repetir.
No puedo dejar de mencionar la comida espectacular que hemos probado. Desde las virutas de foie sobre cama de patata, manzana y pera, hasta unos espárragos rellenos de gambas, boletus y trufa. ¡Madre mía! Y el Villagodio de lomo de vaca, ni se diga. Los postres también estaban para chuparse los dedos. Volveré sin dudarlo, y la amabilidad de las camareras es un plus.
La decoración del lugar te transporta, es muy rústica y cuidada. Te sientes como en otro tiempo, lo que hace que la experiencia sea aún más especial. Personalmente, solo tengo fotos del postre, pero todo estaba espectacular y bien presentado. Un sitio muuuy recomendable donde la atención es top y la comida ni hablar.
Las más destacadas para mí son, sin duda, las virutas de foie y el bacalao, que me dejaron en la nube. Las raciones son generosas y el trato familiar, todo un acierto. Si buscas un lugar donde cada plato sea un acierto seguro, La Cueva del Chato es el lugar. ¡Nos vemos allí!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Cueva del Chato
Mira, si estás buscando un sitio donde comer en Canillas de Río Tuerto, tienes que marcarte una parada en La Cueva del Chato. Este lugar es de 5 estrellas, y te digo que todo lo que he probado ahí ha estado exquisito. La amabilidad de las camareras es brutal, te hacen sentir como en casa. Cada plato está digno de un 10, y no tengo dudas de que volveremos, seguro. El precio ronda entre 30 y 40€ por persona, pero cada céntimo vale la pena.
La comida es una locura, de verdad. Todo lo que pedimos estaba buenísimo. Mi consejo: si vas, no te olvides de reservar porque se llena rápido. Tengo pendiente volver para probar ese pulpo a la brasa que todo el mundo dice que es lo mejor. El ambiente es acogedor, y ni te cuento del servicio, ¡es de lujo! Te lo digo, si quieres disfrutar de una buena comida, planifícalo.
Además, el sitio tiene un ambiente muy agradable. Aquí se nota que saben lo que hacen, y eso se traduce en un trato excelente y en una comida de calidad. Es una parada obligatoria si estás en la región. Sin esperas, te sientas y disfrutas de un buen rato. Cada vez que hemos ido la experiencia ha sido buenísima, y los dueños son unos cracks que siempre están por ahí. La atención es insuperable y todo el combo hace que sea un lugar ideal para comer.
Y sí, sobre la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en La Cueva del Chato? ¡Sin duda! Si quieres asegurarte de tener tu mesa lista y no quedarte con las ganas, la reserva es obligatoria. No te la juegues, mejor llama y asegúrate un buen rato en este sitio tan top.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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