Restaurante Los Cinco Linajes

Restaurante Los Cinco Linajes

Si buscas un lugar que combine buena comida y un ambiente acogedor, tienes que hacer una parada en el Restaurante Los Cinco Linajes en Pl. Tello, 5, Arévalo. Este sitio no solo está bien ubicado, cerca de la iglesia de Santo Domingo, sino que también es un lujo accesible que te transporta a otra época. La decoración es un espectáculo, muros de piedra y una bóveda de madera que invitan a relajarse y disfrutar. Además, las habitaciones son amplias y las camas, ¡super cómodas! El trato del personal es otro punto a favor, así que no te sentirás como un extraño.

Y no hablemos de la comida, porque el menú es la caña. Puedes disfrutar de un vino de la casa que combina a la perfección con los platos que saben a gloria, y ni se te ocurra irte sin probar el café, que es top. Ya sea que vayas con amigos para un almuerzo casual, con tu pareja en una cena romántica, o con la familia para celebrar, este restaurante se adapta a cualquier plan. Además, tiene una buena nota en TodoBares y Tripadvisor. ¡Así que no te lo pienses y ve a disfrutar de una experiencia gastronómica que no olvidarás!

Restaurante Los Cinco Linajes

Bar restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 492 Reseñas
Dirección: Pl. Tello, 5, 05200 Arévalo, Ávila
Teléfono: 920 30 05 38

Horarios Restaurante Los Cinco Linajes

DíaHora
lunes13:15–16:00, 20:45–23:15
martes13:15–16:00, 20:45–23:15
miércoles13:15–16:00, 20:45–23:15
jueves13:15–16:00, 20:45–23:15
viernes13:15–16:00, 20:45–23:15
sábado13:15–16:00, 20:45–23:15
domingo13:15–16:00, 20:45–23:15

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Los Cinco Linajes

Dónde se encuentra el Restaurante Los Cinco Linajes

¡Ey, gente! Si estás pensando en ir al Restaurante Los Cinco Linajes en Arévalo, te cuento un poco cómo va la cosa. Está en Pl. Tello, 5, 05200 Arévalo, Ávila, y dices "wow" cuando entras porque el sitio está súper bien decorado y es un edificio histórico restaurado. Pero aguanta, no todo lo que brilla es oro. La comida, aunque tiene su momento, a mí me dejó un poco frío.

Vamos al grano: la carne... pues como que le falta un poco de sabor, ¿sabes? Probé varios cortes y, aunque es personal el punto que te guste, estaban muy justos. Las chuletillas estaban más crujientes, pero la chuleta a mí me pareció un poco pasada, y el solomillo en general no me convenció. Ahora, lo peor fue el bacalao, varios lo pedimos y todos coincidimos: insípido por donde lo mires. Las gambas al ajillo y las croquetas también estaban congeladas, nada del otro mundo. Pero no todo fue un desastre, el cochinillo estaba bastante bueno y las patatas y el flan fueron un buen cierre. Al final, tras pagar 35 pavos por persona, a las dos horas estábamos como buscando un bocadillo por ahí.

En cuanto al servicio, la atención de los camareros fue correcta, nada que decir. Aunque, una vez más, 34 euros y salir con hambre... Eso no cuela. Un detalle que sí se agradece son los buñuelos que te ponen de entrada, ¡eran un buen toque! En general, si tratáis de elegir qué pedir, el cochinillo y el flan de queso son lo que se llevan la palma.

Así que ya sabéis, no esperéis que la comida deslumbre, pero el ambiente es chido. ¡Y no olvidéis que está en Pl. Tello, 5, en Arévalo!

Qué tipo de comida se puede encontrar en este restaurante

Y mira, si estás por Arévalo, el Restaurante Los Cinco Linajes es un buen sitio para hacer una parada. Está en una super ubicación en Pl. Tello, 5, y tiene 4 estrellas en general. La carta es bastante amplia y variada. Eso sí, a veces tardan un poco en atender, pero al menos la camarera que nos tocó fue super simpática y servicial.

Te cuento que no puedes dejar de probar las croquetas, ¡están excelentes! Puedes elegir entre varias variedades, así que esto es un plus. Las fajitas, a pesar de que estaban un poco frías, estaban de buen sabor, así que ¡no te las saltes! De precios, andan bien, entre 10 y 20 € por persona, que está bastante acorde con lo que pides. Eso sí, te aviso que aparcar en la zona es un poco complicado, pero hay opciones de aparcamiento en la calle, ya sea gratuito o de pago.

El lugar es muy chulo también, un palacete bien decorado, aunque está en el sótano. Si bien la comida es de calidad, no esperes grandes raciones. Puedes comer platos variados, aunque no son muchísimos. La atención es buena y el ambiente, agradable. Te recomiendo el codillo, se deshace en la boca, y la crema fría de calabacín con virutas de jamón también es muy buena.

Ahora, si llega el momento de que te preguntes qué tipo de comida puedes encontrar aquí, la respuesta es clara: hay desde croquetas y fajitas hasta platos más contundentes como codillo o sopas. Pero ten cuidado porque no siempre la calidad se traduce en un buen plato, he escuchado de algunos que les decepcionó un poco, así que ve con las expectativas bien ajustadas. En fin, es un lugar donde hay opciones para todos, ¡así que anímate!

Cuál es la atmósfera del Restaurante Los Cinco Linajes

Mira, la movida con Los Cinco Linajes es bastante rara. Te lo digo en serio, porque he hablado con gente del lugar y, la verdad, dos locales distintos me dijeron que mejor que pase de largo. "No merece la pena", eso me dijeron. Pero como los sitios a donde queríamos ir estaban cerrados, decidimos arriesgarnos. ¡Qué error! Tardaron una eternidad en atendernos y hasta se olvidaron de una botella de agua que pedimos. Como si hubieran decidido que la espera era parte de la experiencia. Los precios son una locura y los platos sabían a nada. ¿Te imaginas unas alcachofas con una salsa de setas que no sabía a setas? Así fue. El foie tampoco decía mucho y los huevos del revuelto parecían más sucedáneo que otra cosa. Gente, en su día puede que este restaurante haya sido la bomba, pero ahora… parece que se les ha pasado el arroz.

Por el contrario, escuché maravillas de otros sitios. Uno tiene una calidad-precio espectacular según los que han ido. Ellos se metieron una ensalada y un revuelto de morcilla como entrantes, y luego un bacalao, solomillo y ese tostón que suena de lujo. La gente lo flipaba, ¡incluso dejan entrar a los perros! Así que ya sabes, si no quieres jugarte la cena, apuéstate por esos.

Y sobre la atmósfera del Restaurante Los Cinco Linajes, la verdad es que no es nada del otro mundo. El ambiente puede estar limpio y el salón, decente, pero la experiencia se va al garete cuando lo que importa, la comida y el servicio, no dan la talla. Así que, si estás pensando en ir, tal vez mejor pienses dos veces.

Está el restaurante cerca de alguna atracción turística

Hablando de Los Cinco Linajes, el lugar tiene 4 estrellas y la verdad es que se nota. Es un sitio tranquilo, perfecto para disfrutar de un buen rato. Tienen platos súper ricos y bien elaborados. Eso sí, los camareros a veces están un poco despistados, pero al final la atención es buena. Si vas a experimentar su menú del día, prepárate porque solo son 12€ por un festín. ¡Es una ganga!

Mis amigos y yo nos dejamos llevar por las recomendaciones y atacamos el risotto de boletus, que estaba delicioso. Y no puedes dejar de probar el revuelto de morcilla, ¡es de lo mejor que puedes encontrar en Arévalo! El trato que tuvimos con Iván fue excepcional, así que si lo ves, dale un saludo de mi parte. Salimos contentos: comida 5, servicio 5 y ambiente 4. Nos costó entre 20 y 30€ en total, así que claro que sí, ¡totalmente recomendable!

En una ocasión anterior, comimos en la Posada del mismo lugar, y la experiencia fue genial. El chuleton estaba buenísimo y el solomillo con foie... ni te cuento. Nos recomendaron un vino de Ribera que lo acompañó a la perfección. Todo esto hace que este lugar sea una parada obligatoria en Arévalo.

Pero ojo, hay algunos que no han tenido la misma suerte. Una vez escuché que en una comida reciente, la parrillada de verduras resultó ser más bien un plato de verduras guisadas y recalentadas. ¡Vaya faena! Y las chuletillas de cordero, con un aspecto que dejaba mucho que desear. Así que, sí, mejor asegurarse antes de bajar a por el almuerzo.

¿Y en cuanto a atracciones turísticas? Pues está justo en el centro de Arévalo, así que sí, está cerca de varios puntos interesantes. Si te das una vuelta por la zona, ¡tómate un café en su terraza y disfruta del ambiente! ¡Te prometo que vale la pena!

Es el Restaurante Los Cinco Linajes un lugar accesible en términos de precio

Mira, si estás pensando en pasar por el Restaurante Los Cinco Linajes en Arévalo, prepárate para una montaña rusa de opiniones. Algunos dicen que el menú del día está de lujo y que la camarera es un encanto, mientras que yo me quedé con la sensación de que la calidad de la comida no está a la altura del precio. ¿36 euros por persona por un menú turístico? Ya te digo que la relación calidad-precio no sale a cuenta, especialmente cuando las alubias estaban realmente malas y la mayoría de los platos acabaron sin tocar. El tostón estuvo pasable, pero no creo que eso compense el precio. Al menos el servicio fue correcto.

He escuchado de otros que la experiencia fue todavía peor. Algunos entraron y salieron sin que nadie les atendiera, casi como si el restaurante les estuviese diciendo “puedes robarnos la caja registradora y aquí no pasa nada”. Ese servicio de 1 estrella no lo quiero experimentar. Por ahí, también hay quienes han tenido suerte y dicen que volverían, pero esos son siempre un par de buenas reseñas entre mil malas. Ya sabes cómo va esto.

Por otro lado, hay quien parece que le pareció todo bueno y se fue gratamente sorprendido, aunque igual te encuentras con platos que no están bien hechos. Así que, si buscas un lugar agradable, sí, el restaurante tiene una buena decoración y ambiente, pero no todo lo que brillan son 24 quilates. La atención es un punto positivo, pero tampoco es ideal si la comida no cumple.

Entonces, ¿es el Restaurante Los Cinco Linajes un lugar accesible en términos de precio? En general, se va un poco de madre para lo que ofrecen. Si buscas calidad, puede que lo que pagues no lo justifique. Pero si te vale con un tostón aceptable y un ambiente que se deja querer, tal vez te valga la pena echarle un vistazo. Al final, lo mejor es que te lleves tu propia experiencia, pero no digas que no te avisé.

Qué tipo de decoración tiene el restaurante

Mira, empezamos en el Restaurante Los Cinco Linajes y la verdad, fue un rollo bastante grande. Llegamos y nos tomaron nota de las bebidas, lo típico, pero estuvimos 20 minutos esperando a que volvieran para pedir la comida. Preguntamos si tenían todo de la carta y nos dijeron que sí, menos una cosa. Entonces, pedimos lo que había y, sorpresa, los calamares estaban quemados. ¿En serio? Y sobre las bravas, te cuento que eran patatas fritas congeladas con una salsa que sabía a ketchup. ¡Menuda decepción! A la hora de quejarnos, la camarera, en plan borde, nos dijo que no había solución y que nos iban a cobrar igual. Le dijimos que deberían avisar si no tenían las bravas de verdad, pero claro, ya era tarde, había cerrado la cocina y eso fue lo que había.

Luego, volvimos con expectativas renovadas buscando una experiencia más positiva. Decidimos probar un menú del día porque las críticas en Google parecían prometedoras, pero al final nos pareció que esas puntuaciones estaban hinchadas. El menú costaba 16€ y la verdad, te lo digo, era un poco caro para lo que te daban. La salsa carbonara era un desastre, ni pochar bacon ni nada, la crema de melón estaba bien, pero acababa cansando con tanto sabor a nata. Lo mejor fue el pescado al ajillo, que aunque estaba bien limpio, le faltaba sabor. Los flanes de queso y el pan estaban buenos, pero la copa de vino era horrible. A pesar de todo esto, el lugar tenía su encanto, con un patio cubierto muy acogedor en un edificio rehabilitado.

Y sobre la decoración, el sitio estaba bastante bonito, la verdad. Era todo un rollo muy amable, con un ambiente acogedor que te daba ganas de quedarte. Los servicios eran cómodos y tenían hasta cambiador para bebés, lo que es un plus si vas con peques. Así que, si decides ir, ve con bajitas expectativas y tal vez disfrutes del sitio más que de la comida.

Cómo es la atención del personal en el Restaurante Los Cinco Linajes

Ya te digo, Los Cinco Linajes me estaba ilusionando, pero después de este último intento, no sé si volveré. Tienes un recuerdo genial de la comida, el menú siempre fue un chollo, pero ahora la cosa ha cambiado. Fuimos a eso de las 14:00, y ¿cuál fue la sorpresa? ¡El primer plato que pedimos ya no estaba! Al final, lo que pedimos no podía estar más soseras: una lubina al horno cruda, una ensalada sin nada de aliño, y los postres... ni te cuento, simplones es poco. 17,50€ por el menú y esto es lo que te dan. Y el servicio, un poco lento. La emoción se fue rápido, la verdad.

Pero claro, no todo es malo. Escuché de unos colegas que lo que comieron ellos estaba más que decente. Tres personas, menú del día y las raciones eran enormes. Los camareros, unos cracks, atentos y serviciales. Ah, y no puedes dejar de probar la tarta de queso casera, ellos sí que tienen buen gusto. Pero da la impresión de que es un tiro al blanco: puedes pillar algo rico o llevártela.

Eso sí, no todo está claro. En otra visita, nos intentaron colar un vino mucho más caro de lo que pedimos, manteniendo que era lo único que tenían. Al final lo solucionó, pero me pareció un poco deshonesto. Y el cochinillo que pedimos... ¡madre mía! Las porciones eran pequeñas y de la parte del costillar, además el cuero no crujía como debería. Y cuando pregunté por la pata del cochinillo, me dice el tipo que hay que pedirla. ¿Hola? En la mayoría de sitios te dan de todo. Sabía que era una señal de que este sitio se lo ha ganado para no volver.

Respecto a la atención del personal, la cosa es un poco intermitente. Hay veces que son fantásticos, y otras, pues parece que andan un poco perdidos. Algunos son muy amables, pero en general, el servicio con nosotros fue un 2. Así que ahí tienes, una mezcla de experiencias donde hay que jugar a la lotería a ver qué te toca.

El restaurante cuenta con habitaciones para hospedarse

Y mira, te cuento, el Restaurante Los Cinco Linajes tiene sus altibajos. Hay quien dice que es uno de los mejores de Arévalo, pero la verdad es que deja mucho que desear en algunas cosas. Por ejemplo, un plato de salmonete duro como un palo y unas verduras nadando en aceite, una pena total. Y ni hablar del servicio, que si la camarera se olvida el aliño de la ensalada, pues, mala suerte. Aunque claro, siempre con una sonrisa, que eso cuenta, pero menos pasotismo y más atención, ¿no crees?

Por otro lado, hay experiencias que son pura magia. Un grupo de amigas cenaron bien en Navidad y fliparon con los platos: todo calentito y recién hecho. Los postres, ni te cuento, ¡a chuparse los dedos! Eso sí, no te olvides de hacer tu reserva porque se llenan rápido. La gente sabe lo que hay y repite, así que te va a gustar.

También, el sitio es bastante chido si vas en familia. Una familia que fue allí hablaba maravillas. Todos se fueron encantados, y eso que hay celíacos en la familia. Tienen opciones sin gluten, como un risotto de boletus que estaban flipando. Además, el trato del camarero, impecable, sabe lo que hace y sabe recomendar bien. Un gustazo, vamos.

Ah, y en cuanto a la preguntita sobre las habitaciones, el sitio es más para comer que para quedarse a dormir. No hay información de que tengan hospedaje. Así que si buscas un lugar para pasar la noche, mejor busca en otro lado. Pero si solo te interesa disfrutar de una buena comida en un entorno agradable, ya sabes dónde ir.

Qué bebidas recomiendan en el menú del restaurante

Ya te digo, he estado en Los Cinco Linajes y, aunque la comida estaba rica, la espera entre platos fue un verdadero horror. Dos estrellas porque, al final del día, te quedas con la sensación de que no vale la pena. Pedimos menú y, de los dos segundos que tenían, solo uno estaba disponible. ¿Qué pasa aquí? Te hacen pedir en carta y, por 34€ el menú, creo que deberían tener algo más de opciones. Esto suma puntos negativos, sin duda.

Hablemos de los postres. La tarta de la abuela, que vendían como casera, me pareció más bien una de esas que vienen precongeladas. ¡Es un timo! Además, el vino no entraba en el menú y eso les añade un golpe a la cuenta que no esperabas. Total, entre la espera, los detalles y la comida que no impresiona tanto como debería, las ganas de repetir se me han ido al garete.

La verdad es que el sitio tiene una buena ubicación y la terraza podría ser un buen plan en otro contexto. Pero luego está Patricia, la camarera, que parece estar en su propio mundo. Comida: 4, Servicio: 1, Ambiente: 3. La chica es lentísima y parece que no tiene ganas de hacer su trabajo. Si no eres cliente habitual, ya sabes que te va a tocar su cara de pocos amigos.

Y si estás pensando en qué beber, te aviso: el menú no incluye el vino, así que no esperes recomendaciones de ellos. Trae tus propias ideas o pregunta a ver si tienen algo en carta, porque la cosa se pone cuesta arriba. Así que si decides lanzarte a probar, asegúrate de estar preparado para las sorpresas.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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