
¡Hey, amigo! Si estás buscando una experiencia vinícola top, Bodegas Bohedal en Cuzcurrita de Río Tirón es el lugar. Aquí, cada botella de vino es un capítulo de un sueño que empezó con una promesa y que hoy se ha convertido en un legado vinícola impresionante. Ellos llevan más de quince años enchufados en el enoturismo y aquí no estás solo: siempre hay un miembro de la familia Bohedal dispuesto a hacerte sentir como en casa. ¡Y sí, ofrecen visitas diarias, así que no hay excusas!
Además de la bodega, tienes un restaurante donde la comida tradicional riojana hace un baile con toques modernos. Prueba sus deliciosas carnes a la brasa y tapas que te dejarán con ganas de más. Y si te animas, te espera una cata de vinos en un patio que es pura magia. Con un montón de actividades, desde talleres hasta cenas maridaje, Bodegas Bohedal es eso y más: ¡una experiencia obligatoria en el corazón de La Rioja!
Bodegas Bohedal - WineBar - Restaurante
Página web
Horarios Bodegas Bohedal - WineBar - Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–14:00, 19:00–22:00 |
| martes | 10:00–14:00, 19:00–22:00 |
| miércoles | 10:00–14:00, 19:00–22:00 |
| jueves | 10:00–14:00, 19:00–22:00 |
| viernes | 10:00–15:00, 19:00–23:00 |
| sábado | 10:00–15:00, 19:00–23:00 |
| domingo | 10:00–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Bohedal - WineBar - Restaurante
Dónde se encuentran las Bodegas Bohedal
¡Tío, tienes que conocer las Bodegas Bohedal! Están en C. los Lirios, s/n, 26214 Cuzcurrita de Río Tirón, La Rioja, y de verdad, es un lugar que no te puedes perder. Es una bodega familiar y pequeñita, perfecta para los que buscan vino de calidad, no de cantidad. Leire y Mikel son los que llevan el sitio y son super majos. Tienen más de 20 años de experiencia en el mundo del vino y se nota. Te cuentan un montón de cosas sobre los viñedos y la elaboración. ¡Es un gustazo!
Si te pasas por allí, no te pierdas la cata premium. Tuvimos la suerte de hacer la visita el sábado y al día siguiente ya habíamos reservado para comer. ¡Y vaya comida, colega! Todo lo que preparan es una delicia. Desde las tapas hasta los platos principales, todo buenísimo. Parecía que estábamos en un festín y acabamos con ganas de quedarnos más tiempo. ¡Repetir es un must!
Y hablando del Wine Bar, eso se queda corto, créeme. Yo lo llamaría más bien un bistrot à vins. Los platillos son absolutamente arrebatadores, desde las piparras en tempura hasta las natillas. No olvidemos los chipirones con patatas chips caseras ni el bacalao a la riojana que no se puede superar. Acompañando todo eso, el rosado que tienen es muy fresco. El pan lo hacen en el pueblo con masa madre, como se ha hecho toda la vida. Leire, siempre con una sonrisa, te cuenta todo lo que necesitas saber y te hace sentir como en casa.
Y si vas con la familia, la experiencia es aún mejor. La visita a las bodegas con Leyre es maravillosa, todo super cercano y ameno. La comida casera es riquísima y sus vinos son un auténtico descubrimiento. La verdad, si andas por la zona y quieres algo más local y especial, Bodegas Bohedal es el lugar ideal. ¡Te va a encantar! ¡Apunta la dirección y vete a por esa caja de vino que no te vas a arrepentir!
Qué tipo de experiencia ofrece Bodegas Bohedal
Menuda pasada es Bodegas Bohedal. La última vez que estuvimos, elegimos cenar en la terraza, justo al ladito de esos viñedos que están de fábula. La atmósfera es realmente mágica. Nos pusimos a picotear como locos: verduras rebozadas, morcilla, y por supuesto, una ensalada de tomate que estaba para chuparse los dedos. En total, nos zampamos seis platos, algunos repetimos porque es que ¡no podíamos resistirnos! Y lo mejor de todo, todo esto por 105 euros entre cuatro adultos y cuatro peques, con una botellita de vino que voló en un abrir y cerrar de ojos. La atención fue de 10, así que sin duda hay que repetir.
De hecho, la otra vez nos metimos en una Master Class que impartió Felix, tremendo crack. Me quito el sombrero, de verdad. Explicó todo al dedillo y no paró hasta resolver cada duda que teníamos. Esperaré esa llamada para disfrutar del cava que prometió, ¡lo estoy esperando con ganas! Y no puedo dejar de mencionar a Leire, la tía es una experta y se nota que le encanta lo que hace.
La visita a la bodega con Leire fue una auténtica delicia. Es un lugar familiar, pequeño y con un encanto especial. Nos enseñaron cómo trabajan, explicaron todo sobre su producción. Esa sensación de cercanía y pasión se nota en cada rincón. Al terminar, pedimos algunas raciones para picar en su jardín, todo en un ambiente relajado y con un precio más que correcto. Ideal si vas con peques.
Vamos, que Bodegas Bohedal es 5 estrellas sin dudarlo. Las veces que he ido, ya sea a comer o a disfrutar del pincho-pote de los viernes, cada experiencia es mejor que la anterior. Y esa "Experiencia Bohedal" que incluye visita y cata de vino es un planazo. Perfecto para disfrutar con amigos y pasarlo genial.
Así que, ¿qué tipo de experiencia ofrece Bodegas Bohedal? Pues, la verdad, es todo un viaje al corazón de la tradición vinícola en un ambiente familiar y acogedor. Te llevan por su proceso de elaboración, te hacen sentir parte de la familia y, cómo no, acabas con un buen vino en la mano y una sonrisa en la cara. Si estás por Cuzcurrita, no te lo pierdas. ¡Con esta bodega no fallas!
Cuánto tiempo lleva Bodegas Bohedal en el enoturismo
Ya te digo, Bodegas Bohedal es un sitio que no te puedes perder si andas por Cuzcurrita de Río Tirón. La visita y la cata son de lo mejor que hemos hecho, 5 estrellas, sin dudarlo. El trato es increíble, te sientes como en casa, y eso se agradece un montón. Tamara, por ejemplo, nos habló de la historia de la bodega como si nos conociera de toda la vida. La terracita para disfrutar del vino y del momento es el lugar perfecto para soltar las penas y charlar un rato. El Bohedal blanco es un must, y el reserva tinto, ni se diga. ¡Queremos volver pronto a ver cómo sigue creciendo esta bodega familiar!
Hablando de la bodega, tiene una pinta espectacular. Lleva casi 150 años dando guerra, a la vieja usanza, así que ya te imaginarás la calidad de sus vinos. La visita guiada es imprescindible, y no olvides probar sus vinos, son de lo mejorcito que hay por aquí. Te van a tratar como si fueras de la familia, así que el agradecimiento va por delante.
Y si te decides a quedarte a comer, ¡hazlo! La comida no decepciona nada. Leire es un encanto, te explica cada detalle sobre la elaboración del vino y te contagia su pasión. Te va a encantar la combinación de judías de la tierra, un risotto riquísimo, y, por favor, no te olvides de las alcachofas y la oreja, todo increíble. Para terminar, la torrija de postre es un pecado que tienes que probar.
Un lugar familiar, con vino y comida espectacular, que no deberías dejar pasar al visitar La Rioja. ¡Ya estás tardando en planear la visita!
Qué hace que el legado vinícola de Bodegas Bohedal sea especial
La verdad es que Bodegas Bohedal es un sitio que se lleva las cinco estrellas y se las gana a pulso. Cuando vas allí, no solo te dan un buen vino, sino que te regalan una experiencia maravillosa. Imagínate, hacer una ruta por la bodega con Leire, que es una crack y conoce cada rincón del lugar y cada detalle del vino. Su pasión es contagiosa y el conocimiento familiar que tiene es simplemente único. El menú tradicional que proponen es de lo mejor que he probado, ¡te va a encantar! Enhorabuena a la pareja, porque encontraron un lugar de acierto total.
Y no solo son las vistas y el vino, el tema de que la bodega esté regentada por mujeres es un acierto total. Había una de ellas que nos guió y explicó todo al detalle. Eso le da un toque diferenciador, sobre todo en estos tiempos. El vino rosado que probamos en la cata fue de locura, aunque en el restaurante del pueblo no tenían. La bodega es familiar, así que si buscas algo cercano, aquí lo encuentras, ¡sin duda!
En serio, hacer la visita a Bodegas Bohedal es algo que hay que apuntar en la lista de cosas imprescindibles. Es una oportunidad de descubrir el proceso auténtico de hacer vino, lejos de las grandes marcas. El vino que sacan es increíble, y es un plan 100% seguro que repetiré. ¡Gracias a Blanca, que nos dejó alucinando!
Lo que más me flipó fue el ambiente que tienen, tan acogedor y familiar. Los propietarios son unos encantos y además los precios son bastante razonables. Reconforta saber que puedes disfrutar de buena comida y buen vino sin que se te dispare el presupuesto. Desde que pises el lugar, sabes que has elegido un sitio que vale la pena.
Entonces, ¿qué hace que el legado vinícola de Bodegas Bohedal sea especial? Es la combinación de tradición familiar, pasión por el vino y un ambiente tan cercanamente acogedor que te hace sentir como en casa. Todo esto, en un lugar rodeado de viñedos donde cada copa cuenta una historia. ¡Ven, pruébalo y verás!
Hay personal disponible para atender a los visitantes en Bodegas Bohedal
Mira, si estás buscando un lugar chido para disfrutar de un buen vino, Bodegas Bohedal es el sitio. Fuimos un par de veces, y la verdad, el trato es genial. La dueña, Blanca, se nota que sabe lo que hace, muy atenta, contestando cada pregunta que le echamos. Y el vino… ¡el blanco es un 10! Tomarte un vinito en las mesas de fuera es un auténtico lujo. Esos atardeceres son de los que no te olvidan.
Ahora, no todo es color de rosa. En una ocasión, la atención fue un poco lenta, y escuchar a un profesional de la hostelería decir que solo tenían 12 huevos fue un poco incómodo, ¿sabes? Pero bueno, supongo que son cosas que pasan cuando están a tope con el restaurante lleno. Aunque no deberías tener esas malas experiencias, el sitio sigue valiendo la pena.
Por otro lado, si tienes la oportunidad de hacer una cata de vinos y quesos con Leire, no te la pierdas. Se nota que le apasiona y está ahí para servirte bien. Te cuenta todo sobre el proceso, desde el cultivo hasta el embotellado, y queda claro que ama lo que hace. Es informa y, además, el aparcamiento es un plus.
Te diré algo: esta bodega familiar es de las mejores en La Rioja. Te hacen sentir como en casa, y la comida es de la abuela, ¡todo casero! Hecha con cariño, siguiendo recetas familiares que te dejan con ganas de más. He ido varias veces y sin duda, ¡volveré siempre que pueda!
Y para tu pregunta, sobre si hay personal disponible para atender a los visitantes en Bodegas Bohedal, la respuesta es sí. Te tratan con atención súper personalizada, y si buscas una experiencia cercana y familiar, aquí lo vas a encontrar. Así que, ¡anímate y ve a disfrutar de una gran tarde en la bodega!
Con qué frecuencia se realizan visitas a la bodega
Si ya has escuchado las muchas críticas sobre Bodegas Bohedal, déjame decirte que hay opiniones bien divididas. Por un lado, algunos se fueron decepcionados después de una visita que prometía pero no cumplió. Lo que nos contaron es que la persona que les llevó fue la dueña y, en lugar de darles a conocer los vinos de su bodega, se pasó todo el tiempo criticando a las grandes bodegas. ¿En serio? Eso no pinta bien. Al final, solo mostraron un par de naves y no explicaron nada sobre el proceso de producción del vino. Un mal enfoque que seguramente les costó mucho, porque a la larga, criticar a la competencia solo genera mala vibra y olvida lo más interesante: sus propios vinos.
Por otro lado, si eres de los que prefiere una buena comilona, este lugar se transforma. Bodegas Bohedal como restaurante, se gana un aplauso con creces. La sala es súper acojedora y la atención es de otro nivel. Según lo que escuché de un cliente satisfecho, la dueña y una camarera son lo más simpático y amable que te puedes encontrar. La comida es brutal, desde una tabla de embutidos hasta un revuelo de setas que, según dicen, es el mejor que han probado en la vida. Y todo esto sin dejarte un dineral. ¿Quién no vuelve a un sitio así? Por no hablar de las torrijas que hacen de postre, recién hechas y para caerse de espaldas.
Lo curioso es que comunidades como la de quienes se fueron decepcionados y los que disfrutaron están en sus propias realidades. Y mira, si estás pensando en visitar la bodega, hay alternativas. Si en tu visita no te toca la mala experiencia con la dueña, siempre hay otras guías que lo hacen bien y te cuentan todos los detalles sobre el vino. Así que, aunque las visitas a la bodega no parecen ser muy frecuentes, si preguntas en el momento adecuado, es probable que encuentres una visita que valga la pena. Solo asegúrate de que te toque la buena onda.
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante de Bodegas Bohedal
Mira, lo de Bodegas Bohedal fue un rollo total. Llegamos el 27 de enero de 2024 sobre las 13:30, con ganas de tomar un buen vino y comprar un par de botellas, pero la cosa salió fatal. Cuando llegamos, había gente en la terraza disfrutando de su bebida y una chica hablando con una de las mesas. Nosotros, con un par de ganas de probar lo que tenían, nos quedamos ahí de pie esperando. Pero, la chica seguía hablando y nosotros mirando como dos tontos. Después de un rato, nos sentamos a ver si así alguien se animaba a atendernos, pero nada, seguimos igual. Al final, nos levantamos y nos marchamos. ¡Increíble!
Lo que más nos fastidió fue la falta de atención. Al menos podrían haber venido a preguntarnos si estaba todo bien o si teníamos alguna duda. Ni eso. Si el lugar solo atiende con reserva, pues chicos, no cuesta nada acercarse y decírselo a la peña que está esperando. Parecíamos invisibles, en serio.
Y ya que hablamos del restaurante, no te creas que nos quedamos con la duda de qué tipo de comida se sirve en Bodegas Bohedal. Se supone que tienen platos que van bien con el vino, algo de buena cocina regional y un ambiente que invita al tapeo y a disfrutar de una buena comida. Pero lamentablemente, no pudimos comprobarlo, así que ya sabes, si decides ir, ¡espero que tengas mejor suerte que nosotros!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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