El Alquimista

El Alquimista

Si estás buscando un lugar bonito y con encanto, no puedes dejar de visitar El Alquimista en Agés. Este bar-restaurante es el punto de encuentro perfecto para los que andan de paso, como peregrinos, pero también es ideal para disfrutar de una buena comida en familia. Aquí te espera un trato familiar y agradable por parte del matrimonio que lo regenta. Además, el servicio es rápido y eficiente, así que no tendrás que esperar mucho para disfrutar de lo que ofrecen.

La comida es tradicional pero con un toque original, usando ingredientes frescos y de calidad. No te pierdas sus empanadillas y postres caseros, que son un must. La atmósfera es relajante, con luz suave y música de fondo, perfecta para una cena romántica o una comida en buen rollo. Si te gustan las terrazas, aquí hay una que es ideal para esos días soleados. Con un 3.8 de 5 en Restaurant Guru y numerosas opiniones positivas, El Alquimista es una joyita que no te puedes perder.

El Alquimista

Bar restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 397 Reseñas
Dirección: C. Ochabro, 2a, 09199 Agés, Burgos
Teléfono: 947 40 06 92

Horarios El Alquimista

DíaHora
lunes10:00–22:00
martes10:00–22:00
miércoles10:00–22:00
jueves10:00–22:00
viernes10:00–23:30
sábado10:00–23:30
domingo10:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Alquimista

Dónde se encuentra El Alquimista

Si estás buscando un sitio con encanto en Agés, Burgos, El Alquimista es el lugar que no te puedes perder. Este bar-restaurante tiene un rollo muy especial. La dueña se toma la comida en serio, la cocina durante horas y, la verdad, lo notas en cada bocado. Pedimos varios platos y, sinceramente, estaban todos de 10. Pagamos 16,50€ y, para lo que te dan, está más que bien. Eso sí, prepárate para lidiar con la señora, porque su carácter puede ser un poco agresivo a veces. Su marido, el camarero, parece que está en otro planeta, ¡parece que no tiene ganas de nada!

Ahora, no quiero que te lleves una impresión negativa. Es verdad que la comida está de lujo, casera y rica, como si la hubieran hecho para ellos. Pero, eso sí, no hay carta. Solo te ofrecen una opción de dos primeros y dos segundos. La tónica es que siempre hay un poco de tensión entre ellos, pero lo simpático de la cosa es que, a pesar de todo el jaleo, el ambiente se siente auténtico. Pero dale, no esperes pagar poco, al final, nos pareció un poco caro para ser un restaurante de peregrinos, como unos 20-30€ por persona. Pero hey, el sabor lo vale.

Hablando de ambiente, el ruido puede ser alto debido al ajetreo, pero aún así puedes charrar con tu gente sin problemas. No hay tiempo de espera, lo que es un punto a favor. Y si quieres salir de allí con una sonrisa, asegúrate de probar la fabada o las albóndigas con arroz. ¡Todo un manjar! No importa si paras a dormir en Agés o no, la comida de Amapola es algo que tienes que probar. La gente incluso ha querido llorar de lo bien que les han tratado y la buena comida que han recibido. ¡Gracias, Amapola y Antonio!

Así que, si quieres saber dónde se encuentra El Alquimista, está en C. Ochabro, 2a, 09199 Agés, Burgos. No te arrepentirás de hacer una parada ahí y disfrutar de una buena comidita.

Qué tipo de establecimiento es El Alquimista

Ya te digo, si estás de paso por Agés, El Alquimista es una opción que no te puedes perder. Con 4 estrellas en su haber, este bar-restaurante tiene un ambiente bastante agradable y un dueño que, por lo visto, es un crack. Ideal para esos momentos en los que solo quieres un buen café y un par de risas. Si estás haciendo el Camino de Santiago, hay varios hostales cerca donde puedes quedarte a dormir. Así que, si es tu rollo, no dudes en hacer una parada aquí.

Comer allí es un viaje de sabor en sí. La comida es casera y sencilla, pero ¡caray! ¡Es que está deliciosa! Con otras 5 estrellas de calidad, las reseñas dicen que el ambiente es estilo castellano, limpio y cuidado, y atendido por un matrimonio que se nota que son los reyes de la eficiencia y la amabilidad. Cuando hay buena comida y buen trato, ya sabes que la experiencia es top. Si pasas hambre, sus platos no te van a dejar decepcionado.

Mira, lo que me encanta es que la comida se hace con cariño. Es cierto que a veces se calienta en el microondas, pero eso no quita que todo sea fresco y delicioso. Es como comer en casa, pero sin las mismas expectativas. Lo que no entiendo son esas malas reseñas que a veces aparecen. Si buscas menús de 4 estrellas, puede que no sea el lugar, pero si quieres un buen plato de albóndigas o un pollo en salsa, estás en el sitio adecuado.

Pero no todo es perfecto, claro. Hay algunos que han tenido experiencias de atención pésima, pero es curioso cómo esas malas vibras no han podido borrar lo positivo del lugar. Al final, El Alquimista es un pequeño rincón donde puedes disfrutar de buena comida casera en un entorno cálido. Así que si aún no lo sabes, este lugar es en esencia un refugio para peregrinos donde la comida es buena, la gente es amable y entiendo que a veces hay altibajos, pero vale mucho la pena darle una oportunidad.

Es El Alquimista un buen lugar para peregrinos

Ya estamos de vuelta hablando de El Alquimista. Este lugar es un rincón encantador, con una decoración que mola bastante, y la comida, hombre, es casera del todo. Pero, vamos al grano: si buscas un ambiente tranquilo para charlar con los peregrinos, te recomiendo que le pongas un “X” a este sitio. La dueña tiene una habilidad especial para hablar a gritos, y te puede arruinar cualquier conversación. Es como si el volumen estuviera en modo fiesta todo el rato. La comida y el ambiente pueden estar decentes, pero con tanto ruido, es un rollo.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias bastante feas aquí. Ya sabes, esos momentos en que te sientes un poco timado. No hay parrilla, no hay carta, ni precios a la vista. ¿Qué precio pagarás? Bueno, eso depende del humor de los dueños. Un peregrino mencionó que le cobraron 42€ por un par de platos y tres bebidas, y cuando pidió que le desglosaran la cuenta, la señora le respondió con gritos y una dosis de mal carácter. Ya te digo, es un sitio a evitar si no quieres salir de allí con un mal sabor de boca.

Ahora, si hablamos de precios, no se puede negar que el rango está entre 10-20€ por persona en buena onda, pero si decides seguir la senda del descontento, puedes toparte con cuentas más altas. Aunque el ambiente puede parecer acogedor al principio, la falta de atención al cliente y ese ruido estruendoso lo hacen difícil de recomendar. Así que, si te preguntas: ¿Es El Alquimista un buen lugar para peregrinos?, la respuesta no es tan sencilla. Puede ser un lugar para comer algo rápido, pero si te importa la tranquilidad y una buena conversación, mejor pasa de largo y prueba suerte en otro lado.

Cómo es el trato que se recibe en El Alquimista

Ya te digo, El Alquimista es un lugar que va de menos a más. Las cinco estrellas no las regalan. La primera vez que fuimos, justo al lado en el pajar, el dueño nos habló de la comida y, la verdad, se notaba que lo decía de corazón. La Amapola también fue una maravilla, nos dejó un menú de cuchara bien sabroso que no olvidaré. Ella y su marido Antonio, dos figuras profesionales y amables. La relación calidad-precio está muy bien, te sacas la barriga por 10-20 € y es un dito 5 de 5 en comida, servicio y ambiente.

Pero no todo es color de rosa. Una vez, tratando de darles otra oportunidad, pedimos un gazpacho y una ensalada. La ensalada, bien, pero el gazpacho... más parecía una jarra de sal que algo para comer. Y el pollo y morcilla llegaron tan sosos como un día sin pan. Además, te cobran una jarra de agua del grifo a precio de oro, y con la cuenta de 40 € nos quedamos de piedra. Una pena, se nota que algunos se han dejado llevar por el afán de sacar la pasta al turista. En cuanto a la comida, de un 1 a un 5, les doy un 1 en comida y 2 en servicio.

Por otro lado, hay que reconocer que hay días que la experiencia es brutal. Mapi, la cocinera, se nota que cocina con amor y sabe lo que hace. Te atienden con calidez, como si fueras familia. Comida casera de verdad, la que hace tu abuela, y con un ambiente que te hace sentir como en casa. Te lo juro, la esencia del Camino vive aquí. Si buscas un buen trato, en El Alquimista te sorprenderás. Bien de lo buenos en la cocina tienen un 5 en trato, te tratarán como si te conocieran de toda la vida. Así que, ya sabes, si te lanzas a probar, ve con mente abierta y disfruta de las buenas vibras.

Qué características tiene el servicio en El Alquimista

Así que después de un día a tope en el camino de Santiago, decidí hacer una parada en El Alquimista en Agés y, ¡menuda elección! Cené allí y no puedo más que darle 5 estrellas a la experiencia. Mari y Antonio, los que llevan el bar, son encantadores, te hacen sentir como en casa desde que pones un pie en el lugar. El ambiente es súper familiar, se nota que cuidan a la peña que llega. Además, la comida está muy buena y el precio es bastante asequible, entre 10-20 € por persona.

El local tiene su rollo, una decoración con solera que le da un toque auténtico. Comí una ensalada que, aunque la dueña tuvo un momento de mal humor al principio (sí, lo admito), al final se la curraron y la prepararon con cariño. Por cierto, no pude resistirme y probé la morcilla de Burgos, ¡espectacular! Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5. Sin espera ni prisas, simplemente disfrutando del momento.

Pero como en todos lados, no faltan las excepciones. Escuché de otro que tuvo una experiencia más chunga. El dueño parecía estar en modo gruñón y no fue nada amable. Una pena, porque el sitio se ve bonito y cuidado. Sin embargo, la mayoría de la gente sale encantada, así que no dejes que un mal comentario te eche para atrás. Al final, la mayoría resalta el servicio que da Amapola y Antonio como espectacular, te hacen sentir parte de su familia. Si buscas un sitio acogedor con comida casera de verdad, ¡tienes que dar una oportunidad a El Alquimista!

Qué tipo de comida se ofrece en El Alquimista

Ya te digo que aquí en El Alquimista la cosa va de extremos. Desde las mayores sonrisas hasta la más mediocre de las actitudes. Primero, hay que hablar de esa mala experiencia de una estrella. Pasamos por allí después de una caminata y en vez de recibir una mano, la "señora" con pocas ganas de atender soltó que “no era un pulpo ni tenía 8 brazos”. Vamos, una joyita de atención, ¿no? La comida estaba para llorar, el servicio casi ni hablar y el ambiente, mejor ni mencionar. Total, un 1 en todo.

Pero también hay que mirar el otro lado de la moneda. He escuchado de peña que ha tenido experiencias de 5 estrellas. La gente ahí es una delicia, y dicen que Mapi y Antonio te hacen sentir como en casa. Comida casera, platos típicos bien hechos y a precios que no te dejan en la ruina. Un sitio que debería ser parada obligada para los que hacen el camino de Santiago y, la verdad, hasta para cualquier persona que quiera disfrutar de una buena parranda. El lugar es bonito y acogedor, y eso se refleja en el cariño que ponen.

Y sí, la decoración también cuenta. Hay detallitos que te vuelven loco, como un pajarito colocado en un hueco del baño, ¿quién lo diría? O ese potos que cuelga del techo. Te mira y te dice "bueno, aquí hay buen gusto". A veces, las cosas pequeñas son las que hacen el lugar. Un ambiente familiar y acogedor que, a pesar de lo malo que algunos dicen, parece que se deja sentir con buena comida y trato.

En cuanto al tipo de comida, en El Alquimista lo que ofrecen es comida casera de toda la vida, con platos típicos de la zona, elaborados con cariño y a precios bastante accesibles. Es el tipo de sitio donde se cuida cada plato y se nota, ya sea que pagues 10 o hasta 50 euros. Así que, ya sabes, hay que tener cuidado con a quién le preguntas, porque aquí las experiencias pueden variar una barbaridad.

Hay opciones de platos originales en el menú de El Alquimista

Después de un día en las excavaciones de Atapuerca, encontrar El Alquimista ha sido un verdadero descubrimiento. A solo 7 minutos del centro, te aseguro que este sitio es un pequeño paraíso. El ambiente es cálido y hogareño, y la gente que trabaja allí es de lo más amable. La comida es un 10/10, con platos caseros que saben a gloria. Yo probé el menú y ese pollo con ajo estaba supersabroso. La relación calidad-precio es más que aceptable, así que por 10-20€ por persona, no se puede pedir más.

Por otro lado, hay gente que no ha tenido tanta suerte. Algunos dicen que aunque el lugar es bonito, no consideran que la relación calidad-precio esté a la altura, y que pagaron más de lo que esperaban por la comida. Esas opiniones sobre la calidad de los platos son válidas, pero yo no puedo evitar recordar cómo al entrar, la torre de morcilla y la tortilla estaban que flipas.

No todo el mundo ha tenido una experiencia chula, y las críticas negativas no se hacen esperar. Algunos mencionan que la actitud del personal no es la mejor y que incluso han tenido un par de roces al llegar, sobre todo con los peregrinos. La verdad es que es una pena que un mal trato empañe lo que podría ser un gran momento, porque el sitio tiene potencial según varios.

Ahora, ¿hay opciones de platos originales en el menú de El Alquimista? Pues sinceramente, no parece que sea el fuerte del lugar. La comida es más bien tradicional y casera, así que si buscas cocina innovadora, quizás debas mirar en otra parte. Pero si quieres llenarte el buche con buenos sabores de siempre, este es tu sitio.

Cuáles son algunos de los platos destacados en El Alquimista

Ya te digo, El Alquimista tiene ese rollo acogedor que te hace sentir como en casa, aunque no te engañes: el menú puede ser un poquitín caro, 17,50€ por persona, pero mira, la sopa es un espectáculo. La señora que la hace le dedica 3 horas de su vida, cociendo carne y verduras a fuego lento. ¡Pura magia! Y ya que estamos, que no se te olvide la bebida: una copa de vino y el agua del grifo, todo muy asequible. Eso sí, el servicio no es su fuerte, en general, las cosas van de aquella manera.

Pero si le das otra vuelta, la comida casera es de 5 estrellas. La dueña es super maja y realmente te hace sentir bienvenido. Por solo 15€ el menú, comes a gusto. Si quieres un sitio que valga la pena para una cena, este está chido. Eso sí, el servicio podría mejorar un pelín, no es lo peor, pero podría ser mejor. En cuanto al ambiente, es súper agradable, ideal para relajarte tras un día largo.

Y ya que estamos hablando de platos, no puedes dejar de probar la fabada. Es uno de sus platos destacados y, créeme, no te va a decepcionar. Así que si decides plantar tus garras en este sitio, ya sabes qué pedir.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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