El Batán del Molino

El Batán del Molino

Si buscas un lugar chido para desconectar y disfrutar de la naturaleza, El Batán del Molino en Quintanilla del Agua es tu mejor opción. Este antiguo molino harinero del siglo XI, que data de 1242, ha sido restaurado manteniendo su esencia original, y está justo a la orilla del río Arlanza. Imagínate despertarte rodeado de plantas cultivadas en su propia finca, con un ambiente que invita al descanso y a la introspección. Perfecto para esos días en los que solo quieres respirar aire fresco y despejar la mente.

Además, si te animas a explorar, a un kilómetro del molino está el pueblo de Quintanar del Agua, donde puedes hacer una visita guiada y conocer su patrimonio cultural. Y no te preocupes por quedarte sin hacer nada, aquí tienes un restaurante, instalaciones para deportes acuáticos y zonas para hacer barbacoa. En total, puedes disfrutar de esta escapada rural con hasta 18 amigos, así que ¡no hay excusas para no planear tu próxima aventura!

El Batán del Molino

Valoración media: 4,4
Opiniones: 105 Reseñas
Dirección: C. el Molino, 1, 09347 Quintanilla del Agua, Burgos
Teléfono: 947 17 47 15

Mapa Ubicación El Batán del Molino

Dónde se encuentra El Batán del Molino

¡Hey, peña! Si estás buscando un lugar chido para celebrar algo especial, El Batán del Molino es EL sitio. 5 estrellas se quedan cortas. ✨ Nosotros celebramos nuestra boda allí y fue un grandísimo acierto. La gente flipaba con lo que habíamos encontrado: jardines super verdes, una casa antigua que es una verdadera joya, zonas para relajarse y hasta un parque para los peques. ¡Un lujo!

Pero lo mejor de todo fue el trato de Begoña, la dueña. ¡Menuda crack! Nos facilitó todo y estaba siempre disponible, lista para ayudar con cualquier cosa. Se hizo amiga de nuestra wedding planner y nos mandó recomendaciones de los mejores proveedores. Siempre con una sonrisa y los mejores deseos para nosotros. ¿Qué más se puede pedir?

Y ni hablar de quedarte ahí con la peña. Pasar la noche, desayunar junt@s y pegarnos un buen chapuzón en la piscina tras la boda... eso fue la guinda del pastel. Solo espero que surjan más ocasiones para volver al Molino. ¡Mil gracias por todo!

Ahora, si te preguntas dónde se encuentra El Batán del Molino, ahí va: está en C. el Molino, 1, 09347 Quintanilla del Agua, Burgos. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la historia del molino y de qué siglo data

Así que ya te digo, El Batán del Molino no es solo otra casa rural, es un lugar que ha tenido sus más y sus menos. Por un lado, hay peña que ha tenido experiencias chulas, como un grupo que lleva 3 años reservando el sitio y lo adora. Tienen espacio de sobra para 18 personas, y eso se agradece. Las zonas comunes son grandes, el jardín está de lujo y el entorno es una maravilla, con la ladera del río Arlanza justo al lado. Tienen barbacoa, chimenea y hasta piscina. Todo perfecto para un buen fin de semana familiar, aunque eso sí, el aislamiento de las habitaciones y el tema de la calefacción son un poco rollo.

Ahora, por otro lado, también hay que contar la historia de esos que se sintieron engañados. Reservaron pero no pudieron ir, y al decirle a la propietaria que la alquilara a otro grupo, ella prometió devolver la fianza. Pues nada, alquiló a otro grupo y les ha dado largas durante meses. ¿Qué clase de juego es ese? Al final, se ríe de ellos, diciendo que ya no hay devolución. Un trato muy poco profesional*, la verdad.

Luego, está el tema de la piscina, que si van con críos, ¡ojo! Porque el estado es un poco lamentable, con clavos en el suelo. Si te vas a dar un chapuzón, mejor que lo compruebes antes. Pero dejando de lado esos detalles, muchos dicen que la casa es bonita y completa, ideal para grupos grandes, y que el entorno, sobre todo con buen tiempo, ¡es un auténtico lujo!

Y ya para terminar, si te preguntas sobre el molino, la cosa va así: data del siglo XIV, así que imagínate toda la historia que tiene detrás. Aunque le han hecho sus arreglos, sigue conservando ese aire rústico que le da un toque especial. Si te animas a ir, ya sabes que hay que tener en cuenta estos detalles, ¡pero el sitio tiene potencial para un buen plan!

Qué año se menciona como la fecha de construcción del molino

Ya te has dado cuenta de que El Batán del Molino es un sitio de 5 estrellas por alguna razón. Si buscas una casa que no solo sea cómoda, sino que te haga sentir como en casa, aquí la has encontrado. Tiene un montón de rincones para relajarte, ya sea tomando el sol junto a la piscina o simplemente disfrutando de la naturaleza que la rodea. Las habitaciones tienen baño privado y las camas son tan cómodas que no querrás levantarte. Además, está todo muy limpio, lo cual siempre es un plus.

La piscina es simplemente idílica, macho. Un lugar donde puedes dejar que los peques corran y se diviertan a su antojo, hay zonas para todos, así que no importa la edad. Hemos ido a pasar un fin de semana con los colegas y, la verdad, ha sido espectacular. Solo una cosa: se oye todo, así que si eres de los que necesitan silencio absoluto para dormir, tenlo en cuenta. Pero con todo lo buena que es la casa, eso se pasa rápido.

Y si tus planes son un poco más festivos, es el sitio perfecto. De hecho, celebramos una boda privada allí y fue algo de locos. El espacio es libre, la piscina impresionante y la atención de Begoña y su marido fue de diez. Nos llevamos a nuestros tres perros y no hubo problema alguno. Una experiencia que vale la pena recordar.

Además, si viajas con familia, no hay mejor opción. Hemos pasado una semana allí, cinco matrimonios y diez niños. La casa es enorme y superbonita, y la piscina con área de barbacoa la disfrutamos a tope. Los niños no querían salir, solo querían estar jugando en el césped o en la piscina. Y Begoña nos hizo la vida mucho más fácil con sus recomendaciones. Volveremos segurísimo.

Por cierto, el molino se construyó en 1796, así que esto tiene historia para aburrir. ¡No digas que no te he contado!

Qué características tiene El Batán del Molino que lo hacen especial para desconectar y disfrutar de la naturaleza

Mira, si buscas un sitio donde desconectar de la rutina y tener un buen rollo con la naturaleza, El Batán del Molino es el lugar perfecto. Está en Quintanilla del Agua, rodeado de verde y paz. Puedes recorrer esos rincones tranquilos para leer, descansar o simplemente disfrutar de la calma que solo un lugar así puede ofrecer. Ah, y no te olvides de la piscina: ideal para los días de calor, aunque hay que advertir que el agua está un poco fría, pero eso se agradece en pleno verano. Si quieres hacer algo de comer, la barbacoa que tienen es bien grande, con mesas y luz para que te quedes disfrutando hasta la noche.

Y cuando llega la hora de comer o cenar, no hay problema. Tienen servicio de desayuno y cena que se agradece un montón. El alojamiento es cómodo, limpito y las habitaciones tienen su baño privado, así que no hay que pelearse por eso. A parte, el pueblo está a un tiro de piedra. En solo 5 minutos caminando estás en el centro, donde hay tienda, carnicería y unos bares para probar un poco del ambiente local.

Si vas en grupo o en familia, el lugar es ideal. Estuvimos celebrando los 50 años de mis padres y éramos 20 personas con niños. Espacio no falta, la casa es grande y con mucho espacio exterior. Y ya te digo, la chimenea es genial, calienta bien sin hacer humo, y eso siempre es un plus. Begoña, la dueña, es un amor, siempre dispuesta a ayudar y con una sonrisa que hace que te sientas como en casa.

Ahora, ¿qué es lo que hace especial a El Batán del Molino para desconectar y disfrutar de la naturaleza? Pues la mezcla de todo: el entorno espectacular, esos rincones verdes para relajarte, el buen rollo de la piscina, y la comodidad de que admiten mascotas. ¡Incluso llevamos a nuestra perrita! Así que si te animas, ¡no te va a defraudar!

Qué tipo de ambiente se puede esperar al hospedarse en El Batán del Molino

Mira, si estás buscando un lugar chido para desconectar, El Batán del Molino está de lujo. Esta casa, ubicada en C. el Molino, 1, 09347 Quintanilla del Agua, Burgos, tiene todo lo que necesitas para relajarte. 5 estrellas por todo: jardines, estanques, piscina, y rincones donde puedes estar a tu aire. Ideal si eres amante del turismo rural y buscas un escape de la rutina, ¡te va a encantar!

Te cuento que la dueña, Begoña, es un encanto. Hace unos desayunos con bizcocho casero y pan que está para morirse. También puedes cenar ahí, aunque no es un restaurante como tal. Cocina lo que tiene fresco de la huerta y, créeme, está todo riquísimo. El ambiente es tranquilo, con un río cerca donde puedes aventurarte con piraguas, aunque el acceso no es el más fácil del mundo, ¡pero vale la pena! Yo me lancé, y aunque el caudal era escaso, lo pasé genial. Este lugar tiene un silencio idílico que te deja en paz.

Fuimos un grupo grande en Semana Santa y la casa es amplia y cómoda. Te digo que la ubicación es perfecta, separada del pueblo unos 800 mt, así que no molestas a nadie. Es genial para despedidas de soltero, mini conciertos o cualquier fiesta. Los jardines están cuidados a tope y hay barbacoa y piscina, ¡un planazo! Pero, ojo, si vas en familia, también es ideal. Hay un parque infantil y mucho espacio para que los peques corran a sus anchas.

Claro, no todo es perfecto. La cocina es un poco pequeña para los que fuimos, y la nevera podía estar mejor. A veces se escucha un poco lo que pasa en otras habitaciones, pero no es para que te eches atrás. Lo importante es que el lugar es maravilloso y tranquilo, lleno de zonas para pasear o simplemente relajarte.

Entonces, ¿qué ambiente te espera al hospedarte en El Batán del Molino? Espera un lugar acogedor, lleno de naturaleza, un poco de aventura y un toque de intimidad. Perfecto para madrugar con un café, dar paseos por el campo o simplemente quedarte en bikini al lado de la piscina. Ideal si buscas un ambiente relajado, donde el buen rollo y la conexión con la naturaleza son las estrellas del show. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de actividades se pueden realizar en la finca del molino

La verdad es que el Batán del Molino tiene su encanto, y aunque hay cosas que podrían mejorar, la experiencia en general no estuvo nada mal. Desde que llamamos el martes buscando una habitación para el sábado y nos dijeron que no había disponibilidad, no nos esperábamos que al día siguiente Begoña nos escribiera para decirnos que al final sí tenían una habitación doble libre. Ese tipo de detalles son los que hacen la diferencia, y en plena temporada de verano, ¡se agradece un montón!

Cuando llegamos, todo era espectacular. Begoña nos recibió con una sonrisa y nos hizo sentir a gusto desde el primer momento, como si estuviéramos en casa. La piscina, el jardín, la barbacoa... ¡todo tan bien cuidado! Y hablando de comida, la cena casera estaba de rechupete, y ese postre de melocotón que nos dio, ¡vaya que sí, me encantó! El desayuno, aunque algunos se quejan, a mí me pareció bastante bueno para el precio. Por solo 5 euros te plantas con tostadas de pan de hogaza, bizcocho casero y zumo de naranja recién exprimido. Si lo miras bien, ¿dónde más encuentras algo así? A nosotros nos quedó claro que, tras hablar con Begoña, regresaremos seguro.

Por otro lado, el molino tiene su historia y se nota que tiene más de 1000 años de antigüedad, pero en cuanto a comodidad y mantenimiento podría dar más de sí. En la segunda planta, las habitaciones son correctas, pero los baños... ¡oh, amigo! Minúsculos, y si mides 1,80, olvídate de ducharte sin problemas. A veces, la decoración está algo descuidada, con paredes que cuentan historias de muebles movidos. El salón y la chimenea son chulos, pero todo está en un espacio que no invita a la intimidad. Además, se oye todo de los otros huéspedes, así que sí, eso puede ser un rollo.

Ahora, sobre las actividades en la finca, hay un mundo. Puedes disfrutar de un chapuzón en la piscina, relajarte en el jardín, hacer una barbacoa con los colegas o simplemente desconectar en las varias zonas de relax que tienen. También puedes explorar un poco los alrededores y disfrutar de la naturaleza, porque el entorno es increíble. No es un sitio para hacer grandes locuras, pero es perfecto para pasar un buen rato con amigos y familia.

Está permitido hacer barbacoa en El Batán del Molino

Y hablando de El Batán del Molino, la verdad es que es un lugar bastante agradable para desconectar unos días. Tiene 4 estrellas, y aunque podría mejorar un poco en los desayunos (nada como un poco de fruta o un buen yogur, ¿verdad?), el trato de Begoña compensa bastante todo eso. La piscina y el parque infantil son un plus enorme, sobre todo si vas con peques. Con una decoración al detalle y una cocina industrial, está diseñada para que te sientas como en casa. La parte exterior es un auténtico chollo: piscina, césped y una barbacoa que te hace pensar en esas tardes de verano. La verdad, aquí se disfruta un montón, ¡y no hay excusa para no hacerlo!

El jardín también es precioso, es un sitio muy tranquilo y familiar. Aunque sí da un poco de pena ver que en la cena la tortilla de patata venía de un paquete y calentada, ¡yo me esperaba algo más casero! Y el desayuno fue un pelín escaso, de esos que esperas que te ofrezcan más variedad. Pero el ambiente y lo que Begoña te brinda hacen que lo bueno pese más que lo malo.

Total, si buscás un sitio acogedor y bonito, este lugar es bastante recomendable. A fin de cuentas, el encanto del molino y el trato cálido de Begoña son lo que realmente te atrapa. Ahora, respecto a la barbacoa, aquí está permitido hacerla, así que ¡prepará las carnes y a disfrutar de una buena parrillada!

Qué opciones de restauración hay disponibles en El Batán del Molino

Ya te digo que El Batán del Molino es un lugar de esos que dan envidia. Con 4 estrellas a su nombre, este antiguo molino reformado es una pasada. La ubicación es perfecta, pegado a territorio arlanza, que te va a flipar. La tranquilidad está garantizada, si necesitas desconectar, este es tu sitio. Y, claro, la piscina es un lujo para relajarte después de un día explorando. Además, Begoña, la dueña, es un amor. Siempre está atenta y lista para ayudarte. ¡Un encanto!

Habiendo dicho eso, si buscas un sitio espectacular, no te puedes perder El Batán. Aquí, las habitaciones son amplias y si necesitas ese momento de paz, lo vas a encontrar. El servicio y la atención son de 5 estrellas, y la ubicación no podría ser mejor. Es el plan ideal para disfrutar con amigos y familiares. La piscina da gusto verla, y esos rincones que tiene el lugar te van a sorprender. La atención de Begoña y su familia es otro nivel, siempre están pendientes de ti.

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Hay algunas habitaciones que son un poco más pequeñas, así que si viajas en grupo, ten en cuenta eso. El desayuno es sencillo, pero tienen cenas caseras que saben a gloria. Perfecto si eres de los que disfruta de una buena lectura rodeado de paz y tranquilidad. Aunque hay que reconocer que hay quien se ha llevado una impresión regular, sobre todo por temas de comunicación. Asegúrate de dejar claro todo lo que necesitas antes de llegar, y así evitar malentendidos.

¿Cuáles son las opciones de restauración en El Batán del Molino? Bueno, la cosa es sencilla. Tienen un desayuno básico que te deja listo para empezar el día, eso sí, si te quedas a cenar, puedes disfrutar de sus cenas caseras. Es un buen plan para relajarte después de un día de aventura. Y no olvides que el pueblo está justo al lado, así que si te apetece salir a comer algo, tienes opciones cerca.

Qué hay para hacer en el pueblo de Quintanar del Agua

Hombre, ¿qué tal? Te cuento que estuvimos en El Batán del Molino y, la verdad, fue todo un descubrimiento. 5 estrellas, sin duda. Este lugar es ideal para ir en familia o con un grupo de amigos. Nos quedamos una semanita y, si te digo que fue espectacular, es que fue espectacular de verdad. Tiene cuatro habitaciones bien chulas y la atención, ni te cuento, se merecen un 4 en servicio. Total, que si estabas pensando en un planazo, ya sabes dónde ir.

Además, como siempre, fue un placer volver a ver a la peña del lugar. Montse, Daniel y yo, nos sentimos como en casa. Te tiran un cariño que no se encuentra en cualquier sitio. Un beso fuerte a todos ellos y, ¡mejor que sigan cuidándonos como hasta ahora! Seguro que volvemos pronto por allí, ya me imagino la próxima escapada.

Y si te preguntas, "¿qué hay para hacer en Quintanilla del Agua?", te cuento que hay de todo. Puedes hacer marcha por los senderos, disfrutar de la naturaleza y perderte un poco por el entorno. Hay unos paisajes que te dejan sin aliento. También puedes pasar el rato con la familia, hacer barbacoas y charlar en la terraza. Ya ves, el lugar no solo es bonito, sino que también hay mil planes para hacer. ¡Así que no lo dudes, coge a tu gente y haz las maletas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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