El Picadillo

El Picadillo

¡Ey, amigos! Hoy os quiero hablar de El Picadillo, un bar de tapas que está en C. de la Manifestación, 13 y que es todo un clásico en el Casco Antiguo de Zaragoza desde 1985. Este sitio tiene el rollo de casa, donde comer de manera sabrosa y relajada es la norma. Aquí no solo sirven tapas de calidad, sino que también te encuentras con un ambiente genial y un trato que te hace sentir como en familia. Desde un generoso rape hasta el mítico torrezno de Soria, el menú está cargado de opciones que no te vas a querer perder.

Después de pasear por la Fuente de la Hispanidad o las Murallas Romanas, no olvides hacer una parada en El Picadillo. Entre la variedad de tapas y platos caseros, van a cuidar de tu hambre mientras disfrutas de una buena charla con tus colegas. Y si tienes ganas de un buen vino, ¡aquí lo saben hacer espectacular! No hay excusas, todos los días tienen buen comer y mejor vibra. Así que ya lo sabes, ¡no te quedes sin explorar su carta!

El Picadillo

Bar de tapas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 3.091 Reseñas
Dirección: C. de la Manifestación, 13, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza
Teléfono: 976 29 70 20

Página web

elpicadillo.com

Horarios El Picadillo

DíaHora
lunes7:00–1:00
martes7:00–1:00
miércoles7:00–1:00
jueves7:00–1:00
viernes7:00–2:00
sábado7:00–2:00
domingo7:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Picadillo

Dónde se encuentra el bar de tapas El Picadillo

¡Tío, si no has estado en El Picadillo, ya estás tardando! Este bar de tapas es un 5 estrellas en todos los sentidos. Hablamos de un sitio que es la casa de uno en el corazón del casco antiguo, en C. de la Manifestación, 13, Zaragoza. Aquí la atención es de 10. Los camareros son súper amables y están siempre listos para sacar lo mejor de cada plato.

Lo que más mola es que en la barra son rapidísimos. Puedes tapear sin problemas y disfrutar de sus platos estrella. Si no pruebas sus callos, manitas o esos torreznos crujientes, estás haciendo algo mal, de verdad. La cocina está bien hecha y siempre te aseguran que pagas por lo que comes. ¿Y qué comes? Arroces, rabo de toro que quita el hipo, y esos caracoles guisados que te dejan flipando. Te lo digo en serio, aquí te quedas a vivir y comer como en casa de tu madre.

No es solo que sea un clásico, es que mantienen la calidad de siempre. Las bravas son legendarias y no hay nada como sus torreznos. Además, el ambiente es genial, siempre está a tope de gente disfrutando. Si te sientas en la terraza, puedes disfrutar del buen tiempo y de un trato de cercanía que se agradece. Y lo mejor, todo esto te saldrá por unos 10-20 € por persona, ¡casi un chollo!

Y ya sabes, está en C. de la Manifestación, 13, en el casco antiguo de Zaragoza. ¡Ni lo dudes, te va a encantar!

Desde qué año está abierto El Picadillo

Así que, ya sabes, El Picadillo tiene su rollo. La comida está bien, bien casera, y siempre hay algo rico en la mesa. La última vez que fui, tenían migas y ternasco en el menú, y déjame decirte que todo estaba delicioso. No es nada del otro mundo, pero cumple. Y lo mejor de todo, el menú con café te sale entre 10-20 €, así que no está nada mal.

Ahora, te cuento que el servicio es un tema. Hay un camarero alto y grande que debería replantearse su vocación, porque parece que atender a la gente le molesta. Me refiero, te deja esperando 30 minutos sin atenderte, y se nota que está cansado de la vida. Este tipo podría hacer que El Picadillo se vacíe, porque aunque la comida es buena, creo que muchos se lo piensan dos veces por su actitud. ¿Y qué pasa con el otro camarero? El bajito es un auténtico encanto, siempre está al quite cuando el grandote está de malas. Que le enseñen al alto que su sueldo lo pagamos los clientes que somos ignorados.

El ambiente es normal, nivel de ruido alto, pero se puede hablar sin problema. Ideal si vas en grupo de 3-4 personas, aunque encontrar aparcamiento puede ser un desafío. El parking de la plaza del Pilar va bien, pero no esperes milagros. Aún así, el sitio merece la pena por la comida y por ser un bar de toda la vida.

Y bueno, para que lo sepas, El Picadillo lleva abierto desde 1998. Así que, si no lo conocías, ya tienes otra razón más para pasarte por allí. ¡Voilá!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Picadillo

Y ya que estamos, El Picadillo es el lugar al que tienes que ir si buscas algo top en Zaragoza. La comida está de 10, en serio. No tienes tiempo ni para sacar la foto porque cuando pruebas un pincho, directamente te vuelves un adicto. La sazón aragonesa es real, y aquí la manejan a la perfección. Además, está justo cerca de la plaza, pero no en medio del jaleo turístico, así que puedes disfrutar sin que mil personas te quiten el hambre.

La atención es otro punto fuerte. El trato es súper cercano y agradable, te hacen sentir como en casa. Aparte, los precios son de lo más decente. Por 10-20 euros por persona, te llevas todo un festín. Eso sí, asegúrate de probar las patatas bravas, que son, de hecho, las mejores de Zaragoza. Ni se te ocurra irte sin probarlas, te van a dejar flipando.

Claro, no todo el mundo tiene la misma suerte. Escuché de un par de amigos que tuvieron una mala experiencia con un bocadillo de jamón, pero venga, que eso es solo una en mil. La verdad es que la mayoría termina encantada: comida rica, servicio genial, y el ambiente es tranquilo. Con más de 9 personas en el grupo, ni te preocupes que la espera es nula.

Así que, ¿qué ambiente te esperas en El Picadillo? Pues la cosa es muy acogedora, más bien familiar y relajada. Se nota que han mimado cada detalle, y el personal es un encanto. Perfecto para olvidarte de las penas, llenarte la barrigota y pasar un buen rato con los colegas. Ven, te prometo que no te arrepentirás!

Qué tipo de comida se ofrece en El Picadillo

Oye, si hay un sitio en Zaragoza que deberías visitar, ese es El Picadillo, en C. de la Manifestación, 13. Es el lugar perfecto para clavar un vermu en familia y disfrutar de tapas de las que dejan huella. El torrezno es el rey de la barra, sin duda, pero no puedes dejar de probar la madeja y el bacalao orly, que son una locura. Y ni hablar de la ración de chipirones, ¡espectaculares! Vas a salir de ahí con el estómago lleno y feliz, gastando entre 10 y 20 euros por persona. Con una puntuación de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, no hay forma de que te arrepientas.

La última vez que fuimos, nos sentamos en la barra, como siempre. Esta vez, la atención fue igual de buena que la primera vez que vinimos hace tres años. Las tapas son variadas y están de lujo, el ambiente es puro rollo. Eso sí, aunque las consumiciones y las tapas no están mal de precio, el café y el licor se pasan un poco, así que mejor pide solo lo que vale la pena. Aun así, es un sitio totalmente recomendable para cualquier planazo que tengas en mente.

Claro, siempre hay una excepción. Te cuento que un día llegamos a las 7 de la mañana y nos dijeron que todavía no estaban abiertos. Estuvimos esperando en la calle con una persona mayor y, al final, no dejamos de pensar que con las luces encendidas y todo, eso era muy raro. Nos fuimos y, sinceramente, no tenemos ganas de volver a pasar por lo mismo. Esa fue una experiencia de 1 estrella total.

De todas formas, volviendo a lo positivo, un tiempo después pedimos rabo de toro y el sabor nos dejó flipando. Eso sí, se olvidaron de las patatas y, viviendo lejos, no íbamos a ir a dar la vara. Pero bueno, lo que importa es que la comida de El Picadillo tiene un poco de todo: desde el famoso torrezno hasta el bacalao, pasando por unas ensaladillas que siempre dejan buen sabor de boca. Si buscas un sitio donde comerte unas tapas simplemente ricas, ya sabes, ¡este es tu sitio!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú de El Picadillo

Ya os digo, El Picadillo es un sitio que no puedes dejar pasar. Hicimos una fiesta familiar y de amigos allí y la verdad es que todo salió de 10. Desde que llegamos, el trato de los encargados y la atención fue superbajita. Carlos y su compañero nos atendieron como si estuviéramos en casa, súper amables y profesionales. Te hace sentir que realmente les importa que lo pases bien. Si estáis buscando un sitio para reunirse, este es el sitio. El precio por cabeza, entre 20 y 30 euros, es más que razonable para lo que ofrecen.

Hablando de comida, ¡nos pusimos las botas! Cuando celebramos el aniversario de mi suegra, no nos quedamos cortos, y la comida fue increíble. Me acuerdo de todas esas tapas riquísimas: las navajas, el torrezno de Soria, y los huevos fritos con longaniza que son una delicia. Ah, y el postre... ese pastel que nunca puede faltar al final. Todo un acierto. Y ya os digo, el ambiente es genial: bajo nivel de ruido para que podáis charlar sin problemas.

La última vez que fuimos, veníamos de Madrid y encontramos el bar de pura casualidad porque está cerca del Pilar. Y ¡menuda sorpresa! ¡El rabo de toro me dejó flipando! Y esas patatas rellenas de carne, que no nos las esperábamos. Volveremos, eso es seguro. De hecho, si tenéis grupos grandes, no os preocupéis: el sitio es perfecto para todo tipo de grupos.

Mira, si todavía no os he convencido, dejadme deciros cuáles son algunos de los platos destacados del menú de El Picadillo: navajas con aceitunas, torrezno de Soria, huevos fritos con longaniza, picadillo de chorizo, aragonesa y calamares a la andaluza. ¡Hay que probarlo todo! Sin esperar, ya que el servicio es rápido. No lo dudes, tu próxima quedada tiene que ser aquí.

Es El Picadillo un lugar adecuado para disfrutar con amigos

¡Tío, si no has probado El Picadillo, te estás perdiendo algo bueno! Este bar de tapas en C. de la Manifestación, 13, en pleno Casco Antiguo, es un must. Tiene 5 estrellas por un motivo. La variedad de tapas es brutal y están bien elaboradas. Las papas bravas son todo un espectáculo, con una textura crujiente y esa mezcla de mahonesa y picante que nunca falla. Y, los torreznos… ¡uf! No hay nada como un buen torrezno de Soria para alegrarte el día. También tienen rabo de toro que está de Flipar.

No te creas que solo hay opciones calientes, también tienen tapas frías que son una maravilla. El atún en escabeche y los mejillones están para morirse. He ido varias veces y siempre acabo repitiendo porque no solo es por la comida, el trato de los camareros es de lo mejorcito. Te hacen sentir como en casa. Y con las murallas romanas de fondo, el ambiente es único. Ideal para cenar tranquilo, con un precio que varía entre 10 y 20 € por persona.

Eso sí, si te falta espacio en el coche, mejor ve andando porque aparcar por ahí es misión imposible. Y si vas con peques, no hay problema, son bienvenidos y también hay acceso fácil para sillas de ruedas. En cuanto al tiempo de espera, prepárate: ¡menos de 10 minutos! Así que no hay excusas.

Ahora, ¿es El Picadillo un sitio perfecto para disfrutar con amigos? Absolutamente. Aquí puedes comer bien, charlar sin problema y pasar un buen rato. Con tapas que no te van a decepcionar y un precio en el que no te dejas el sueldo, es un planazo para tus quedadas. ¡No lo dudes más y ve a disfrutar de esas tapitas!

Qué lugares cercanos se pueden visitar antes de ir a El Picadillo

El Picadillo es uno de esos sitios que parece tenerlo todo, pero, como hemos visto, no siempre se lleva la palma con la comida. Algunas personas se han llevado una decepción grande al probar las bravas frías, que se sentían más como papas hervidas. Los torreznos, que a todos nos gustan, no siempre dan la talla y el morloncho a veces viene más empapado en aceite del que debería. Pero bueno, hay que decir que las manitas de cerdo son lo único que realmente destaca y hace que el sitio valga un poquito la pena. En cuanto a precios, estamos hablando de unos 10-20 € por persona, así que no es un atraco, aunque hay sitios que les sacan mucho más partido.

Por otro lado, hay quienes han salido encantados, sobre todo por el cocido que sirven. Es un buen hallazgo, la atención es top y la comida deliciosa. Con 20-30 € por persona, el combo de buen servicio y un cocido bien hecho es un win. Y los torreznos de Soria con Denominación de Origen, esos son un must. La gente se siente como en casa, y el trato humano de los camareros, sobre todo el de Michel y Jorge, hace que sientas que estás entre colegas. La comida y el ambiente se llevan muy buenas notas.

Si decides pasar por El Picadillo, no te olvides de echar un vistazo a los alrededores. Puedes visitar la Plaza del Pilar, que siempre está llena de vida y buen rollo, o pasear por el Casco Antiguo, lleno de historia y rincones chulos. Y si todavía tienes tiempo y hambre, hacer una parada en una de las muchas tiendas de tapas cercanas te puede dejar con ganas de volver a El Picadillo. ¡Un plan completo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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