Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas

Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas
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Si estás buscando un lugar chido para desconectar y disfrutar del campo, el Hotel Rural El Rimero de la Quintina en pleno centro de Yanguas, Soria es lo que necesitas. Este hotel tiene 7 habitaciones, todas con baño propio y un toque medieval que te hará sentir como en otra época. Además, vas a poder saborear comida casera en su restaurante mientras disfrutas de las vistas a los monumentos antiguos que rodean el lugar.

En el Rimero, te vas a encontrar con un jardín, un salón común y hasta una terraza donde relajarte con amigos. Wifi gratis por todo el alojamiento, por si necesitas estar conectado. La casona, con capacidad para 16 personas, es perfecta ya sea para un escapa con amigos o una escapada romántica. Vamos, que si te mola el turismo rural y quieres un sitio con buenas vistas y buena onda, este hotel es tu opción.

Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas

Valoración media: 4,3
Opiniones: 242 Reseñas
Dirección: TURISMO RURAL, Calle La Iglesia, 4, CENTRO, 42172 Yanguas, Soria
Teléfono: 625 48 58 74

Mapa Ubicación Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas

Dónde se encuentra el Hotel Rural El Rimero de la Quintina

Si buscas un plan de turismo rural, ¡el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas es la bomba! Este lugar tiene 4 estrellas y te ofrece un sentimiento de casa que no vas a encontrar en cualquier hotel. Las anfitrionas, Marisol y Violeta, son de esas personas que te hacen sentir como si estuvieras en casa de tu tía. ¡Una atención que no tiene precio!

El hotel está en Calle La Iglesia, 4, CENTRO, 42172 Yanguas, Soria. De verdad, el sitio es tranquilo, perfecto para desconectar del estrés diario. Ah, y no te olvides de la comida: Marisol cocina como los ángeles. Un menú por 18€ y desayunos por 6€. Puede parecer un pelín caro, pero de lo que te alimentas aquí, ¡te lo aseguro que es con amor y sabor!

Las habitaciones son cómodas, aunque las almohadas son un poco flojas y los colchones duros. Pero eso va en gustos, ¿no? En general, dan un ambiente familiar y acogedor. La decoración tiene sus detalles que necesitan un poco de cuidado, pero eso no quita que sea un lugar muy bonito. Tienes buena ubicación y, además, el pueblo de Yanguas es una auténtica joya, ¡vale la pena explorarlo!

Si eres de los que le gustan los viajes en familia o en grupo, este hotel es ideal. La relación calidad-precio es bastante digna. Ojo, que la experiencia es de 5 estrellas en servicio y atención. ¿Dónde se encuentra el Hotel Rural El Rimero de la Quintina? En Calle La Iglesia, 4, en el centro de Yanguas, ya estás tardando en hacer tus maletas. ¡No te arrepentirás!

Cuántas habitaciones tiene el hotel

El Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas está a un paso del centro, en Calle La Iglesia, 4, y te voy a contar cómo fue mi experiencia allí. A ver, el sitio tiene su encanto, ya que es rústico y te hace sentir que estás en un pueblecito de Soria, pero aquí va la verdad: es un poco caro para lo que ofrecen. Con tres estrellas, uno espera un poquito más, pero luego llega la prueba del menú.

La comida, bueno, la idea era buena, pero no te voy a mentir: la sopa no colmó las expectativas, era escueta y con poquitos fideos. Si no le echas pan, te quedas con ganas. El lomo, por otro lado, eran solo tres rodajas, venía con patatas fritas, pero la presentación era más de un bar de polígono que de un hotelito rural, ¿sabes? El menú en total te sale por 18€, y si quieres café, prepárate para soltar 1,5€ más. Ya digo, si los platos fueran más generosos, no diría nada, pero me dejó un poco frío.

Ahora, el trato fue otra historia. Violeta y Natalia, las que te atienden, son un encanto. Te hacen sentir como en familia, lo que siempre suma un montón. La estancia fue tranquila y las vistas del hotel son buenas, así que si quieres desconectar, ahí tienes un punto a favor. Aunque la variedad del menú es reducida: solo tres primeros y tres segundos, eso es una limitación.

Y aunque me quejé del menú, he escuchado de otros que comieron comida casera muy buena. Es un tira y afloja, puedes darte una buena comida con el trato ese cercano que tienen. Así que si algún día vuelves al pueblo, puedes saber que el sitio tiene un buen ambiente y te aseguro que Mari Sol y su hija se portan genial, como si fueras parte de la familia.

En cuanto a las habitaciones, el hotel tiene siete en total, lo que lo hace acogedor y perfecto para descansar. Así que si decides quedarte, ¿por qué no? Es un lugar con su encanto y un trato que no se olvida.

Las habitaciones tienen baño propio

Ya te digo, el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas es un lugar que merece la pena. Si buscas un sitio acogedor y rústico para desconectar, aquí lo tienes. La comida está deliciosa y es el tipo de viaje ideal, ya sea que vayas con familia o amigos. Vamos, que en ningún momento te vas a sentir incómodo. Te hacen sentir como en casa desde que pones un pie dentro.

En cuanto a las habitaciones, hay 5, y lo mejor es que el servicio es de 10. Las vistas son de esas que te dejan sin aliento, y la tranquilidad se nota en cada rincón. Además, por el precio, no hay muchas quejas porque está muy bien. Claro, algunos han tenido sus pegas, como que las mesas del restaurante tienen manteles de papel en lugar de tela, pero la verdad, la experiencia en general tiene más luces que sombras.

Recuerdo a algunos que salieron decepcionados porque no pudieron cenar cuando les apetecía. Eso definitivamente no se siente bien. Pero, en contraste, familias enteras han elogiado la atención de Marisol y Violeta, destacando cómo cuidaron de todos, desde los niños hasta los mayores. La calidad del menú se ha criticado, un par de veces con razón, pero a otros les parece que el precio está justificado por lo que ofrecen. Cada quien tiene su opinión.

Y para los que se lo preguntan, sí, las habitaciones tienen baño propio. Así que no hay lío a la hora de la higiene personal. Si estás pensando en un plan para perderte en un sitio que mezcla naturaleza y buen rollo, este hotel es claro candidato.

Qué estilo decorativo tienen las habitaciones

Ya te digo, si estás pensando en escaparte a Yanguas, no te puedes perder el Hotel El Rimero de la Quintina. Este lugar tiene un rollo especial, con 4 estrellas que aseguran un buen rato y un ambiente acogedor que te va a enganchar. La dueña, Marisol, es un verdadero personaje, un encanto de mujer que te hace sentir como en casa. En la cocina, se nota que le pone amor a lo que hace. Su menú de 18€ te deja con ganas de más: puedes elegir entre cuatro primeros como la crema de boletus o las pochas con verdinas y, para los segundos, el guiso de ciervo es de otro mundo. Todo está bien guisado, así que no te la juegues, pide una ración.

Y si te animas a quedarte a la cena, imagínate disfrutar de una cena mágica en el jardín del hotel, con vistas a las montañas y el pueblo. ¡Nada planeado! Justo cuando creías que la noche se iba a poner aburrida, Marisol te acoge y te ofrece una cena sencilla, pero buenísima. La vibra es súper amigable y el trato, excepcional. Además, Violeta también te va a dejar un buen sabor de boca con su atención. Si te gustan las cosas más ricas, no te vayas sin probar las manitas o el pollo de corral.

Claro, no todo es perfecto, hubo un comentario no tan bueno de un cliente que se topó con la señora fumando y que no le ofreció nada. Lo siento por ellos, porque, sinceramente, creo que en Yanguas es difícil encontrar un sitio que, para lo que sale, te dé una experiencia tan completa. ¿A quién no le apetece un poco de buena comida y una atención cuidada en un entorno rústico?

Hablando de ambientes, las habitaciones tienen un estilo cálido y rústico, con decoraciones acogedoras que te hacen sentir que has llegado a un ratito de paz. Vamos, el tipo de lugar que te invita a relajarte y olvidarte del estrés. Todo en el hotel refleja un encanto rural que encaja perfecto con la estética de Yanguas, un pueblo que, por cierto, está en la red de pueblos más bonitos de España. Sin duda, un destino que merece la pena visitar.

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del hotel

La verdad es que Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas se siente como historia viva. Es un lugar de 4 estrellas que ofrece una experiencia auténtica. El ambiente es tan acogedor que parece que estás en casa de una tía que sabe hacer magia en la cocina. Pero cuidado, el sitio no es muy grande, así que si planeas ir, reserva con tiempo. La comida casera está aquí al mil por mil, aunque el menú no es para los peques con gustos raros. Pero no te preocupes, nos arreglaron unos platos combinados de filetes de pollo, patatas fritas y huevo para los más pequeños.

La última vez que fuimos, la dueña, Marisol, nos atendió como si fuéramos de la familia. Habíamos leído varias buenas reseñas sobre el lugar, así que decidimos probar suerte. Cuando llegamos, Marisol nos comentó que estaba cerrada por un percance, pero en vez de dejarnos tirados, nos ofreció ¡su menú sin dudar! Y créeme, su guiso de garbanzos fue de otro nivel. Este trato excepcional y la comida sabrosa hicieron que nos sintiéramos como en casa. Prometimos volver. Gracias a ella, por cierto.

Pero no todo ha sido oro. También escuchamos a otros que no tuvieron la misma suerte. Uno nos dijo que fue de los peores sitios en los que ha comido, dejó claro que la relación calidad-precio estaba por los suelos y que se sentía estafado. Detalles como un flan que parecía de polvo y una carrillera llena de hueso son detalles que no puedes aceptar. El comedor, aunque bonito, era ruidoso y no se merecía tanto desprecio.

Sin embargo, cuando te sientas a comer aquí, lo que no falta es comida totalmente casera. Puedes esperar un buen menu que incluye platos como purrusalda, salmorejo, cocido de pueblo, lomo, pollo de corral y, claro, los siempre prácticos macarrones. El precio del menú está en unos 15 euros y 8 para los niños, y eso sí, ¡las sobremesas vienen con un chupito de pacharán! Si buscas comida en un ambiente familiar y amable, este sitio es más que recomendable.

Hay vistas a monumentos antiguos desde el hotel

Si estás buscando un lugar con 4 estrellas y una buena relación calidad-precio, el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas puede parecer una buena opción. Entre lo que se dice, la comida es totalmente casera y de calidad, pero, cuidado, porque las experiencias pueden variar bastante. Algunos afirman que la comida tiene un sabor espectacular, pero otros han salido bastante decepcionados. Ahora, si lo que querías era disfrutar de un buen plato en un ambiente agradable, esto podría no ser tu primera elección.

Hablando de la atención, hay opiniones encontradas. Te encuentras con la buena señora del delantal que, al parecer, estaba más interesada en fumar en el jardín que en recibir a los clientes. Puedes llamarlo fatal servicio o simplemente un día malo, pero el hecho de que ni siquiera se haya molestado en explicarte por qué no podías comer es un 0 como anfitriona. Si llegas con hambre y la única opción es ese platito de carne como aperitivo, más te vale haber comido antes.

En cuanto a la comida, algunos han tenido la "suerte" de degustar un menú horrible. Imagínate pagar 15 euros por lo que se supone que es un menú del día y que te sirvan un puré de calabacín estropeado. Ninguno de nosotros quiere eso en su plato, y la realidad es que algunos han salido sintiéndose más que engañados: “emosido engañado” se escucha muy a menudo. Eso sí, siempre hay gente que avala lo hecho a mano, pero no siempre se traduce en atención al cliente.

Por otro lado, si estás visitando Yanguas solo por el entorno, el lugar es precioso. Aunque en cuanto a la pregunta de si hay vistas a monumentos antiguos desde el hotel, no tengo esa info. La mayoría parece estar más centrada en la experiencia gastronómica que en el paisaje, así que si la vista es lo que buscas, tal vez habría que mirar otras opciones. Pero, hey, siempre puedes disfrutar del ambiente tranquilo del pueblo y considerar El Rimero como un lugar más para esa visita rápida a la comida rural. ¡Suerte con tu aventura!

Qué instalaciones están disponibles para los huéspedes en el hotel

Te cuento que el Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas tiene su encanto, aunque hay de todo un poco, ¿sabes? De entrada, tiene un restaurante acogedor que te deja la boca hecha agua, con una comida tradicional que es para chuparse los dedos. La anfitriona, Marisol, es un amor, y su pasión por la cocina se nota en cada plato que saca. Haces un bocado y te sabe a gloria, de verdad. No hay nada mejor que comer algo hecho con love y cariño, y aquí lo abundan.

Pero, ojo, no todo es color de rosa. Si decides ir con tu pareja o amigos, tal vez te dé un poco de rabia la atención. En nuestra última visita, reservamos para dos matrimonios y, aunque el hostal estaba limpio y las habitaciones tenían lo básico, la cena fue un desastre. Tuvimos que esperar más de media hora mientras Marisol y su hija montaban un espectáculo que nos dejaron a todos mirando. Eso de ver a otros clientes atendidos antes que a ti, siendo los únicos cuatro, es un poco desalentador, ¿no crees?

Por otro lado, si quieres disfrutar de un vermut con una buena charla, hay que buscar la barra que está ‘abajo’. Marisol me recibió con un vermut que me voló la cabeza, el Castillo de Yanguas. Olía a gloria el lugar, y aunque me pasé de largo en las cervezas un día, la experiencia fue divertida. Eso sí, no olvides mirar el cartel, porque Marisol puede estar un poco emocional en ciertas ocasiones.

Al final, hay que dar el mérito a Marisol por su comida casera y la manera tan cercana y apasionada que tiene de compartir la historia local. Para desayunar, un gran plan: miel y mantequilla de Soria, frutas y café por solo 3€. Si vas con ganas de conocer y charlar, ella y su hija están siempre dispuestas a ayudarte.

En cuanto a las instalaciones disponibles para los huéspedes, además de las habitaciones, cuentan con un bonito comedor donde se puede disfrutar de la deliciosa comida casera, una barra donde sirven bebidas, y espacios comunes donde te sentirás como en casa. Así que si buscas un sitio auténtico, con un toque familiar, El Rimero de la Quintina cumple, pero ya sabes, ve preparado para todo. ¡A disfrutar!

Hay acceso a internet en el hotel

Y bueno, si estás pensando en un plan rural, Hotel El Rimero de la Quintina en Yanguas es una opción de 5 estrellas que lo tiene todo. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. La dueña, Marisol, es un sol y siempre está atenta a lo que necesites. La comida… ¡madre mía! Es exquisita. Desayunos completos y una cena que te deja con ganas de más. Si te gustan los pueblos con encanto y la buena mesa, aquí vas a disfrutar a tope.

Olvídate de las TVs en las habitaciones, aquí no las echas de menos. Hay juegos de mesa y libros que te desconectan por completo. Y si tienes mascota, este es el lugar ideal para las escapadas, porque son pet-friendly. Puedes disfrutar del entorno con tu mejor amigo de cuatro patas. ¿Quién dijo que el turismo rural no puede ser relajado y divertido al mismo tiempo?

El menú de diario está por 15 pavos y, para ser honesto, está decente. Sabemos que hay un par de cosillas que podrían ser mejores, pero el pollo de corral de Marcelina es un must. Todo hecho en casa, y la atención siempre es amable y familiar. Aunque hubo un día que solo vimos este sitio abierto, el menú incluía postre y café, y al final nos sacaron un chupito de licor de hierbas que fue el toque perfecto.

Y no olvidemos que Yanguas es pura maravilla. Un entorno precioso, con esa paz que sólo el campo puede ofrecer. Ateniéndonos a la última pregunta, sí, hay acceso a internet en el hotel. Pero la verdad es que te va a apetecer más desconectar, disfrutar de la charla con Marisol y saborear esa comida tradicional bien elaborada. Así que ya sabes, ¡no dudes en hacer tu reserva!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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