
Si buscas un sitio donde arreglarte el estómago en Logroño, La Abuela Encarna Tapas & Arroces es tu parada obligada. Situado en la Calle San Agustín, 9, aquí te vas a encontrar con unas tapas bien trabajadas, unos entrantes sorprendentes y una paella de marisco que te dejará con ganas de más. La barra está llena de pinchos de cocina casera, así que no te preocupes, hay de todo para que elijas lo que más te apetezca.
El ambiente es tranquilo y la atención es de 10, así que puedes ir con tus colegas a disfrutar sin estrés. Prueba el arroz del senyoret, aunque avísate: aunque tenía buen sabor, el arroz a veces no está en su punto. Pero hey, si rematas con unas torrijas o un helado de vainilla, la experiencia se convierte en un festín. Así que no te lo pierdas, ¡la Abuela Encarna te está esperando!
La Abuela Encarna Tapas & Arroces
Página web
Horarios La Abuela Encarna Tapas & Arroces
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–16:30 |
| jueves | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 12:00–16:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Abuela Encarna Tapas & Arroces
Dónde se encuentra La Abuela Encarna Tapas & Arroces
¡Hola, gente! Si andáis por Logroño, no podéis perderos un lugar que le pega fuerte a las tapas y arroces: La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Está en Calle San Agustín, 9 y, aunque el local es un poco estrecho y profundo, la atmósfera está muy chula. Las mesas están al fondo, bastante juntitas, así que te sientes como en casa, con buen rollo cercanito a la gente.
Fui un viernes por la noche sin reserva y, para mi sorpresa, ¡no hubo problema! Nos lanzamos a probar varias cosas y empezamos con unas cigalas a la plancha con fritada que estaban de rechupete. La fritada, ¡madre mía! Luego nos metimos unos mejillones de roca al vapor, chiquititos pero para morirse. Las anchoas rebozadas estaban decentes, pero nada del otro mundo. Al final, pedimos un tataki de atún que, para mi gusto, se quedó un poco pasado de cocción. Pero no todo fue decepción, porque la torrija casera nos dejó con la boca hecha agua. Eso sí, un rosado de Rioja para acompañar y ¡listos!
Si queréis ir, mejor que reservéis, porque cuando fuimos estaban en fiestas y el sitio estaba a rebosar. Pedimos un par de vinos, pero ya os aviso que algunos estaban agotados. Comimos una ensalada de tomate, cebolla y bonito que tenía mejor pinta que sabor y una chuleta que estaba muy bien. ¡Y ojo! La gente también va a recoger arroces para llevar, así que ya sabéis que no solo se puede comer ahí.
Otra experiencia que me flipó fue la que tuve un miércoles. Llegamos un poco tarde sin reserva y el trato fue excepcional. Nos atendieron rápido y cada plato que nos sirvieron estaba caliente y delicioso. Además, el camarero era genial, muy paciente y majo. ¡La tarta de queso casera que pedimos fue una locura, de las mejores que he probado! Vamos, que por la relación calidad-precio, es un sitio que se lleva un sobresaliente.
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra La Abuela Encarna Tapas & Arroces? La respuesta es fácil: Calle San Agustín, 9, en Logroño. ¡No os lo penséis y dadle una oportunidad!
Qué tipo de comida ofrece este restaurante
Vaya mezcla de experiencias me llevé en La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Empezamos bien, aunque llegamos con una reserva para cuatro y, por arte de magia, parece que no estábamos apuntados. Claro, me quedé a cuadros. La chica nos dijo que probablemente había confundido el sitio, y cuando saqué el número de la reserva le dio un vuelco la cara. Pero bueno, al final éramos los únicos comiendo ese día, así que no hubo drama con la mesa. Menos mal, porque si llega a estar lleno, igual me veo otra vez buscando un sitio donde comer.
Para picar, nos trajeron los embuchados, que estaban bien, aunque con un poco de exceso de sal. La ensalada de puerritos de varea fue otra historia: los puerros estaban verdes y tiesos, incomibles de verdad. La ventresca y la tomata estaban correctas, y las croquetas y calamares, nada del otro mundo, muy de bar de piscina, ya sabes. Ahora, el plato fuerte: las chuletillas, que a pesar de pedir que las sacaran bien hechas, llegaron chamuscadas, negra total. Menos mal que el arroz caldoso de carabineros salvó el día, porque estaba muy rico y, por lo menos, no escatimaron en cantidad.
Pero la cosa no se quedó ahí, ¡que esto no es un cuento de hadas! Al pagar, el arroz caldoso en la web decía que costaba 22,90€, en su carta 25,90€, pero al final nos lo cobraron a 28,90€ y nos sueltan que la carta no está actualizada. Me quedé flipando, pagué porque no quería líos, pero a ver... ¡que no se rían de mí! Dentro se sentía frío y sin gente, todo un ambiente poco acogedor.
¿Y qué tipo de comida ofrecen? Pues por lo que vi, tienen un poco de todo entre tapas y arroces, aunque deja mucho que desear en algunas cosas. Desde los clásicos pinchos hasta arroces que se salvan, pero hay que tener cuidado con las decepciones. En general, si buscas un sitio a lo loco sin más pretensiones, no está mal, pero yo no repetiría, la verdad.
Cuáles son algunas de las tapas destacadas en el menú
Mira, te tengo que contar sobre La Abuela Encarna Tapas & Arroces en la calle San Agustín. La verdad es que la primera vez se lo llevaron todo, ¡un 5 estrellas de esos que no se olvidan! A pesar de ser un puente de agosto y de que todo el mundo estaba en la calle Laurel, el sitio estaba sorprendentemente vacío. Así que, en vez de estar pegados a una barra llena de turistas, pudimos disfrutar de dos arroces que estaban bien elaborados. Además, el servicio fue bastante atento y las bebidas a precios aceptables, lo cual siempre se agradece. Si te animas, cuenta con un precio por persona entre 30 y 40 €. La comida y el servicio se llevan un 5 cada uno, el ambiente, bueno, regular, un 3.
Pero no todo es oro lo que reluce, ¿eh? La historia da un giro inesperado. Hace un par de años comí allí y todo fenomenal, pero la última vez fue un desastre. Habíamos reservado avisando de que llegaríamos sobre las 15:00 y nos encontramos con que el dueño no estaba. Ahí empieza la odisea. El camarero y la cocinera nos dieron prisa como si estuviéramos en una carrera. No pudimos ni pedir café, y estaba claro que estaban deseando cerrar. Ellos apagando luces y eso mientras nosotros intentábamos comer, es una falta de respeto. El precio había subido, pero el sabor del arroz a banda ya no era el de antes. Creo que si llega a estar Jose, el dueño, esto no hubiera pasado. Con lo bien que lo pasamos la primera vez, qué pena que terminara así.
Y para rematar, me cuento una experiencia agridulce. Un día probé la ensalada de tomate y, mira, estaba más sosa que un pan plano. El solomillo para la niña, calidad media y un pelín seco. ¿Y el arroz caldoso? Lo tuvimos que devolver porque estaba soso, aunque nos ofrecieron una paella salada después. Por lo menos la camarera que se hizo cargo de las mesas fue un 10, encantadora y atenta, al final nos fuimos con mejor sensación gracias a ella. Pero bueno, se quedan con un 3, y dudo que vuelva pronto.
Ahora, si te preguntas por las tapas destacadas en el menú, diría que los arroces son lo fuerte de este sitio. Aunque a veces se puede encontrar un par de ensaladas o esos solomillos que pasan sin pena ni gloria. Lo importante es que si decides probar, verifica que esté el famoso Jose al mando, ¡y que el servicio sea el correcto!
Qué plato de arroz es recomendable probar
Así que ya te cuento, hoy hemos estado de nuevo en La Abuela Encarna Tapas & Arroces, en la calle San Agustín de Logroño. La verdad es que es la segunda vez que vamos y esta vez teníamos un plan claro: ese arroz caldoso con bogavante que nos tenía locos. Empezamos con un pan con alioli y tomate triturado que está muy bien, y luego nos lanzamos a probar unas anchoas rebozadas con pimientos, que tenían un toque picante que estaba bastante bueno. Pero, el arroz... ah, el arroz. Era caldoso, sí, pero no nos volvió locos. En la primera ocasión, estaba mejor. Esta vez lo encontramos un pelín soso, aunque había que darle un toque de gracia con más sabor.
Y ya ni te cuento del ambiente, que sigue siendo un poco incómodo. Hay una puerta que no arreglan, y cuando hace frío, te lo traen a la mesa directamente. Durante la comida tuvimos que estar insistiendo a los demás para que cerraran la puerta porque el aire helado no dejaba de entrar. Es un poco desquiciante, ¿no te parece?
Ahora, de lo bueno que probamos, hay una cosa que del todo no se puede pasar por alto: cuando fuimos la primera vez, todo el servicio fue impecable y no tuvimos que esperar nada. Esta vez, bueno, la experiencia fue un poco más floja. Las reservas las hicimos, y aún así, tuvimos que darle más de media hora a la espera, y eso te hace mirar el reloj. En términos de precio, está entre 30-40 € por persona, que no está mal, pero hay que tener cuidado con el precio y lo que pides.
Si alguien me pregunta qué plato de arroz es recomendable, sin duda me decantaría por el arroz caldoso con bogavante. Aunque esta vez no cumplió mis expectativas, sé que en ocasiones bastante materiales llegan a ser una joya. Quizás se deba a la suerte del día, pero si vas, ya te digo, no puedes dejar de probarlo. A ver si la próxima vez nos sorprenden con un plato más trabajado.
La Abuela Encarna tiene opciones para personas con diferentes gustos
Lo que te voy a contar sobre La Abuela Encarna Tapas & Arroces es una mezcla de emociones. Hay quienes han tenido una experiencia increíble y, por otro lado, algunos se han llevado un chasco monumental. Por un lado, tienes esas paellas espectaculares que han sido famosísimas, pero lo cierto es que hay varias opiniones que dicen que, hoy en día, el arroz sale extremadamente duro o demasiado salado. No es plan de arruinarte la comida, ¿no? Y la peña dice que de cantidad, ¡nada de nada! Hay comentarios de que se fue con hambre y eso ya es un problema grave para un sitio que se especializa en arroces.
Y qué decir del ambiente… tienen un ventilador molesto en medio del pasillo que puede sacar de quicio. Nada como comer bien y estar cómodo, ¿verdad? Como si eso no fuera suficiente, el servicio a veces deja mucho que desear. Les ha tocado esperar una hora y media por un entrecot, y el pan en mal estado… ¡por favor! Eso no se tolera en ningún sitio. Algunas críticas son bien duras y, menuda decepción para el precio que se paga. En promedio, a la gente le está saliendo entre 20 y 40 euros por persona, y con ese gasto uno espera salir encantado.
Pero también hay quien defiende el lugar y dice que es una tasca con encanto. Hay comentarios de experiencias que caen en el lado bueno: gente que ha probado paellas de foia y setas o de costillitas y verduritas y han dejado el plato limpio. Ellos hablan de un buen ambiente familiar, atención excepcional y comida que vale la pena. Esos son detalles que cuentan, ya que la camarera se ha portado de lujo y eso siempre suma.
Y a tu pregunta: sí, La Abuela Encarna tiene opciones para todos los gustos. Desde paellas clásicas a combinaciones más originales y raciones para acompañar que hacen que el menú brinde algo para cada paladar. Esta mezcla hace que valga la pena intentar, pero claro, ya sabes, con un poco de cuidado. Lo que sí está claro es que, como todo en la vida, la experiencia puede variar bastante de una visita a otra. ¡Así que a cruzar dedos si decides ir!
Cómo es el ambiente del restaurante
Mira, hablemos claro de La Abuela Encarna Tapas & Arroces. Si estás pensando en ir, prepárate porque las reseñas no son precisamente una fiesta. En general, la comida deja mucho que desear, especialmente la paella. Te cuento, un par de amigos pidieron la de entrecot y verduras, y no sé si la hicieron con amor, pero la carne tenía un sabor extraño, como si le faltara una vuelta en la nevera. El arroz estaba bien escondido entre tanta verdura, así que la relación calidad-precio fue un completo descalabro. Para dos personas, la cuenta se fue a 60-70 €, y tras la experiencia, querían salir pitando.
El servicio tampoco se lleva una estrellita brillante. Te lo digo así de claro: lento y descuidado. En una visita, esperaron más de dos horas por unos huevos rotos y un plato de arroz. Al final, les ofrecieron pan de la casa que tenía mejor aspecto que sabor. Luego lo de cambiarlo, ¡puff! Un espectáculo para olvidar. Y ya si hablamos de la atención… solo diré que parecía que el personal estaba de paseo, porque no estaban para llevar la cuenta de las mesas ni de las quejas de sus clientes. Un drama, te lo juro.
Y aunque el lugar tiene su encanto en decoración, lo que deberías esperar es un ambiente un poco más… cómo decirlo, tenue y estancado. Se siente que la atención y la comida no cumplen con el potencial que podría tener. Así que, si vas en grupo (más de 9 personas), mejor que lleves paciencia de la buena, porque las cosas no fluyen como deberían. Vamos, que no es el sitio para llevar a los peques, ya que no tienen ni menú especial para ellos. En resumen, si la ganas de comer te llevan allí, que no se te olvide mirar bien los platos ¡y sobre todo! ¡llevar tu propia comida en caso de emergencia!
Qué tipo de atención se puede esperar de los empleados
Así que, ya te digo, La Abuela Encarna Tapas & Arroces en la C/ San Agustín 9, es un lugar que ha dado de qué hablar en Logroño. Cuando empezamos la comida, el pan caliente ya nos dejó con buen rollo. ¡Vamos, que no hay nada mejor que empezar con buen pan! Luego, la ensalada de tomates, bonito y cebolla fue otro nivel, pura frescura. Y de esas paellas que sirven, tanto la de pollo como la de gambas rojas estaban de rechupete. Sin duda, es un sitio altamente recomendado para ir a cenar, con una comida que se lleva un 5 en cada aspecto.
Pero no todo es perfecto, ¿eh? Por ahí también ha salido algún que otro comentario sobre la tabla de embutidos que nos sirvieron. A algunos les llegó fría y sin sabor, como si se hubieran olvidado de darle un toque. Y lo de la paella... ni fu ni fa, un poco normalita y vaya lío que se armó después con algún malestar estomacal. Y el servicio, aunque con algún que otro fallo, sí que tiene sus puntos a favor.
Por otro lado, si te encuentras con Lidan y Sufian, puedes dar gracias. Son unos cracks en atención al cliente, siempre listos para que te sientas como en casa. No se olvidan de ti y hacen que tu estancia sea un placer. Altísima calidad en la comida y, si eres de buen comer, la tabla de quesos es un must que no te puedes perder. En general, hay un ambiente de 10, lo que ha hecho que algunos repitan sin pensarlo dos veces.
Aun así, la experiencia puede ser un poco decepcionante si no se dan cuenta de lo que está pasando. Algunos han tenido que esperar un montón para que les atendieran o han tenido problemas que han dejado un sabor amargo. La atención debería ser más constante, especialmente si llegan a cobrar extra por cosas como chupitos después de una comida generosa. No cuela, amigos. Pero en general, si a lo que vas es a disfrutar de buena comida y mejor trato, puedes tener una noche increíble en La Abuela Encarna. Me atrevería a decir que, si tienes suerte y te toca un buen camarero, la experiencia puede ser redonda.
Es un buen lugar para ir con amigos
La Abuela Encarna Tapas & Arroces está en un sitio chido, en la C/ San Agustín, 9, de Logroño. Pero ojo, las opiniones son un poco mezcladas. Por un lado, hay quienes dicen que el arroces están deliciosos y el trato es amable, lo que le da cierto aire acogedor a este lugar de la zona Laurel. Sin embargo, no todo es color de rosa, ya que hay quien ha salido calentito por lo que le han cobrado, como ese de 1,3 kg de chuletón que terminó costando 67,60€ en vez de los 38 que ponía en la carta. Una vergüenza total.
Por el lado positivo, el cocinero José Javier Vioque parece que sabe lo que hace, y ofrece una buena variedad de arroces. En la barra hay hasta 11 pinchos en mini paellas, que son ideales para compartir. A la hora de pedir un arroz, lo mejor es que lo hagas sin prisas. Se tarda, sí, pero si llevas buen rollo, la espera puede valer la pena. El precio por persona se mueve entre 40 y 50€, así que ya sabéis, que si lleváis hambre, aquí hay ración suficiente.
Pero la situación en el comedor es otro cuento. El espacio es pequeñísimo, y escucharás hasta el susurro de la mesa de al lado. Algunos se quejan de la acústica y del servicio que deja bastante que desear, como esa espera de más de 40 minutos solo para pedir y luego para servir. Al final, muchos acaban con dolor de cabeza y con el arroz llegando casi frío o demasiado caldoso. Es decir, hay que tener mucha paciencia para disfrutar la experiencia.
Ahora bien, ¿es un buen lugar para ir con amigos? Si buscáis un plan tranquilo y no tenéis prisa, puede ser una buena opción para disfrutar de buenos arroces. Pero si valoráis el espacio y un servicio rápido, probablemente no queráis arriesgaros.
Cuál es la especialidad de la casa que se menciona en la introducción
Ya te digo, La Abuela Encarna Tapas & Arroces no fue la mejor opción en nuestras salidas. Pedimos una paella valenciana y cuando la abrimos, ¡madre mía! Fue un auténtico shock. ¿Dónde estaba el pollo y el conejo? Solo había un montón de arroz, y la verdad, bastante escaso. Si no hubiéramos pedido entrantes y otros platos, nos quedamos con hambre. Una experiencia terrible, así que ya te digo, nunca más volvemos. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1... un desastre total.
Y no solo eso, cuando fuimos con una cuadrilla de 20, queríamos arroz para todos y, al final, cada paellera tenía tres raciones… ¡¿en serio?! Sacaron tres paelleras para toda la mesa y, claro, cada uno a ver qué podía rescatar. Y encima, con el vinito y la cuchara de paella nos cobraron 35€. ¿Vas a volver a este sitio? Ni muerto. Comida, servicio y ambiente, todo con un 1, un cero patatero.
La camarera marroquí que nos atendió fue el colmo, borde y maleducada, y la comida, sin palabras... ¡un desastre! Antes esto era un sitio majo, pero ahora da pena lo que se ha convertido. No vuelvo ni loco. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1, no se aguanta.
Pero escúchame, no todo está perdido. Entre todo el lío, hay un plato que sí sobresale: el arroz con bogavante. Si algún día te animas, este es el que hay que probar. Estaba tan bueno que te inclinas. Aunque el salón es un poco pequeño y te puede salir la broma a más de 100€ por persona, vale la pena por esa delicia. Pero, entre lo bueno y lo malo, parece que la especialidad de la casa aquí es el arroz, específicamente ese de bogavante que te hace olvidar todo lo demás.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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