La Brasa de la Laurel

La Brasa de la Laurel

Si andas por Logroño y quieres un buen trago y algo rico para comer, La Brasa de la Laurel es el lugar perfecto. Está un poco escondido en la Calle del Laurel, 16, así que no te lo pienses mucho. Este sitio tiene mesas en varios pisos y, lo mejor de todo, ¡no te explota el tímpano con el bullicio! Aquí la comida es una fiesta de sabores que vale la pena compartir. Las croquetas de buey, espárragos con yema de huevo y puerros son solo un aperitivo a lo que puedes disfrutar.

Si eres fan de la cocina mediterránea y española, no dudes en probar el pulpo, el steak tartar o el ceviche de pescado. Cada plato es un viaje de sabores que vas a querer disfrutar con tus amigos. Después de un día de tapas, lo que más apetece es una cena así, con productos de calidad y un trato como el de casa. Y no te preocupes por el dinero, porque aquí no vas a arruinarte, ¡los precios son muy asequibles! La Brasa tiene unas puntuaciones de locura en Tripadvisor que lo respaldan, así que simplemente ve y pruébalo.

La Brasa de la Laurel

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 623 Reseñas
Dirección: Calle del Laurel, 16, 26001 Logroño, La Rioja
Teléfono: 941 50 25 92

Horarios La Brasa de la Laurel

DíaHora
lunes13:30–15:30, 20:30–22:30
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves13:30–17:30, 20:30–22:30
viernes13:30–17:30, 20:30–22:30
sábado13:30–17:30, 20:30–22:30
domingo13:30–15:30, 20:30–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Brasa de la Laurel

Dónde se ubica La Brasa de la Laurel

Si estás por Logroño y quieres comer de lujo, La Brasa de la Laurel es el sitio. Este restaurante está en Calle del Laurel, 16, y te prometo que no te vas a arrepentir. Tiene un ambiente que te atrapa y, sobre todo, una atención de 5 estrellas por parte de las camareras, que son súper simpáticas y te saben aconsejar con lo mejor de la carta, incluidos los platos fuera de lo habitual. Así que si vas en buena compañía, te va a encantar.

La comida es otro rollo, así que prepárate para disfrutar. Los precios están entre 30-40 € por persona, pero créeme, cada euro vale la pena. Ya sea que lances un rodaballo al plato o unas croquetas de buey que te dejan sin palabras, todo está preparado con un toque que se nota. La tarta de queso, por cierto, es una locura, tiene una textura que te va a hacer querer repetir. Aquí la calidad es alta, y se nota en cada bocado.

Eso sí, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien ha salido decepcionado, mencionando cosas del precio y el producto, como un chuletón que no valía nada. Pero, en general, parece que la mayoría sale encantada. Lo que es innegable es que en La Brasa de la Laurel puedes disfrutar de una experiencia buena, bonita y barata, especialmente si comes en grupo y compartes unas risas, ¡ni se siente el tiempo!

Así que si estás dando vueltas por la ciudad y te preguntas dónde se ubica La Brasa de la Laurel, ya sabes: en Calle del Laurel, 16, un lugar donde, sin duda, se respira buen rollo y buena comida. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Si estás pensando en un plan top para cenar en Logroño, La Brasa de la Laurel es la respuesta. Este sitio no solo brilla por calidad, sino que el personal es de 10. Cuando pides su chuletón de vaca, prepárate para que el sabor te vuelva loco. No es broma, cada vez que visitamos la ciudad, mi pareja y yo guardamos 120 euros solo para pegarle un buen homenaje a la carne. Vamos, que es un fijo en nuestra lista de imprescindibles.

Los entrantes también son dignos de mención, con la ensaladilla rusa que directamente hace llorar de placer. Y no te olvides de las alcachofas y esa ensalada de tomate con ventresca que está pletórica. Si te gustan los mariscos, el pulpo a la brasa está de vicio, aunque puede complicarse un poco a la hora de comer, pero vale la pena. Y cuando crees que todo ha sido espectacular, llegas a los postres, especialmente el arroz con leche, que es sencillamente insuperable.

Sin embargo, hay que dar la cara también. Si te toca cenar a la vez que un grupo de despistados gritando en el comedor, puede que tu experiencia no sea tan placentera. El mogollón de despedidas de soltero que llenan el lugar a veces lo hacen un poco incómodo. El ambiente puede bajar un poco en esos momentos, pero el servicio es increíble, las camareras son un encanto y saben cómo manejar la situación. Aun con eso, vale la pena aguantar, porque la comida es realmente fuerte aquí.

Y para que lo sepas, la dirección exacta de este festín de sabores es Calle del Laurel, 16, 26001 Logroño, La Rioja. No hay excusas, si pasas por Logroño, ¡no te lo puedes perder!

Qué tipo de cocina ofrece La Brasa de la Laurel

Mira, te cuento lo que me pareció La Brasa de la Laurel. El local es pequeñito pero acogedor, con un ambiente que invita a quedarte. Pero ojo, el servicio es lento, lento… Si tienes prisa, mejor vete a otro lado porque aquí entre cada plato parece que pasan siglos. Pedimos un par de cosas, como el pisto, que no estuvo mal, pero tampoco es nada del otro mundo. Y el revuelto de perretxicos… ¡sorpresa! Lleva parmentier de patata y eso no lo ponen en la carta, así que eso no nos gustó mucho.

Luego llegó el crujiente de queso, que la verdad estaba demasiado duro, lo intentamos, pero no era lo que esperábamos. Y pasemos a la carne: nos trajeron las tapillas del solomillo de ternera, una como piedra y la otra llena de nervios. Vamos, que lo que esperábamos era un solomillo limpio y tierno, no trozos raros. El entrecotte estuvo mejor, correcto pero, al final, salimos con un sabor de boca un poco agridulce. Al menos, la cuenta estaba bien, aunque nos colaron un par de euros de más en el revuelto, pero lo solucionaron al instante.

Sin embargo, en otras opiniones el rollo era distinto. Hay quien dice que la comida es excelente, con un trato súper amable y un buen precio. Lo que más destacan son la cecina, las alcachofas y esas croquetas de buey que te dejan con ganas de más. La gente está encantada con el servicio, especialmente con camareras como Ariadna, que saben hacer que te sientas como en casa.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece La Brasa de la Laurel? Pues se centran en una cocina tradicional, pero con un toque moderno, donde los platos van desde pisto y revueltos hasta carnes jugosas que a algunos les encantan y a otros no tanto. Así que, si decides probar, ¡que no se te olvide pedir las recomendaciones! Pero, sin duda, busca otra opción si lo que quieres es rapidez.

Qué platos son recomendados en La Brasa de la Laurel

Te cuento que La Brasa de la Laurel, en la Calle del Laurel 16 de Logroño, es un sitio que se lleva un 10 en todo. Ya sabes, eso de ir a un restaurante y sentir que todo está en su punto, es raro, pero aquí lo han logrado. La camarera nos atendió de lujo y el local, aunque pequeño, tiene su encanto. Es como estar en casa, pero con mejor comida, claro.

La comida, tío, es sencillamente increíble. Empezamos con una ensalada que estaba como para chupársela, y la carne… ¡oh, la carne de vaca gallega! Se deshacía en la boca, como si fuera mantequilla. De verdad, es de esas cosas que hay que probar. Y si tienes una buena botella de Azpilicueta al lado, ya tienes el combo perfecto. Todo esto, con un precio de entre 90 y 100 euros por persona, lo vale, y luego no haces más que repetir lo buenos que estaban los sabores.

Ahora, sé que a algunos no les gusta que usen la piedra para el chuletón, porque a veces llena de humo el ambiente, como me pasó a mí. Pero si le pones atención al chuletón de vaca gallega, que cuesta 48 euros el kilo, pues es que compensa el problemita del humo. Y el servicio, merece otro aplauso, siempre atentos a lo que necesitas.

Si te preguntas qué pedir, no dudes en empezar con los puertos a la brasa, seguir con el pulpo sobre parmentier que está brutal, y termina con la pantxineta. Esa combinación es como terminar una película de Hitchcock: ¡memorable! A fin de cuentas, si pasas por Logroño, La Brasa de la Laurel es un sitio totalmente aconsejable y que se lleva mis cinco estrellas por la comida, el servicio y el ambiente. ¡Vas a querer volver!

Se puede disfrutar de mesas en diferentes pisos en el restaurante

La Brasa de la Laurel es un lugar chido, y si buscas un sitio diferente para comer, te lo recomiendo a tope. Le di 4 estrellas porque en general todo fue perfecto. Reservamos para 7 y nos colocaron en un reservado para nosotros solos. Esos momentos de intimidad son oro. Lo único que me fastidió un poco fue que, por el COVID, nos dividieron en dos mesas porque no podíamos estar más de 6 juntos. Pero bueno, reglas son reglas, y al final nos lo pasamos genial. La cena estuvo deliciosa. Platos originales y bien elaborados, como la cecina que estaba tan buena que ¡repetimos! Y el chuletón, wow, nos trajeron una plancha para hacer la carne a nuestro gusto. Tienes que probarlo.

Ahora, no todo fue perfecto. Las camareras no estaban muy bien informadas sobre los platos. En un par de ocasiones les preguntamos de qué era la cecina o la elaboración de algunos platos y nos miraban con cara de "no tengo ni idea". Pero, al final del día, lo importante es que el cocinero se lo curre en la cocina, ¿no? De todos modos, la atención fue buena y las camareras eran amables, así que en líneas generales, ¡un sitio recomendado!

Por otro lado, tengo que decir que mi última experiencia fue un poco fallida. Hace unos años me había ido al cachetero y me había encantado, así que volví a reservar, ¡hice dos reservas! Pero la primera toma de contacto fue un desastre. Me estuvieron insistiendo en que cancelara una de las reservas sin dejarme decir nada. Cuando llegamos, ¡vaya locura! El camarero estaba acelerado y no podía recordar lo que le pedíamos... ¡Así no se pueden hacer las cosas! La camara fue mucho más cercana y amable, y la comida estaba rica, pero la gestión fue un caos.

Y sí, respecto a la pregunta de si puedes disfrutar de mesas en diferentes pisos, la respuesta es que sí, pero no esperes un trato impecable. Parecía que el personal tenía dificultades para manejar esas separaciones... Y, aunque el ambiente era bonito, eso de que apagaran la calefacción sin preguntar fue un detalle que dejó mucho que desear. ¡Nos vemos en la próxima!

Es La Brasa de la Laurel un lugar ruidoso para comer

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en Logroño, La Brasa de la Laurel es un must. La verdad es que el trato de las camareras es espectacular. Eso sí, como era sábado, comimos de carta y todo lo que pedimos fue un 10. Los espárragos, la ensalada templada, el bacalao y el pulpo estaban para chuparse los dedos. Y ni hablemos de los postres, que estaban bien elaborados y ¡deliciosos!

Nosotros fuimos a celebrar la despedida de soltera de una amiga y fue una experiencia de 10. Nos pusieron en la 3ª planta, solo para nosotras, lo que nos dio un toque de intimidad genial. El menú fue un acierto, ¡mucha cantidad y calidad! Además, el vino rioja, tanto el tinto como el blanco, se acoplaba de maravilla al menú. Y, para colmo, la ubicación en plena Calle Laurel es simplemente perfecta. Si volvemos a Logroño, este sitio es lo primero que buscamos. Totalmente recomendable.

Otro día, celebramos un cumple con un grupo de 23 personas, y fue el lugar ideal. Teníamos una sala solo para nosotros, lo que nos permitió disfrutar de la celebración sin agobios. El servicio fue de lujo, las camareras estuvieron súper atentas, especialmente Zuri, que lo organizó todo a la perfección desde el principio. Optamos por el menú de 60€ y todo estaba buenísimo: desde los entrantes hasta los postres. El ambiente era genial y se notaba que estaban preparados para grupos. Si quieres un sitio tranquilo en medio del ruido de La Laurel, este es el que buscas.

Y para responder a la pregunta del millón: ¿La Brasa de la Laurel es un lugar ruidoso para comer? Pues, aunque está en una zona animada, si reservas con antelación y te aseguras de conseguir una mesa en las plantas superiores, la cosa puede ser mucho más tranquila y disfrutar de buena comida sin el típico bullicio. Así que ya sabes, ¡no te lo pienses dos veces!

Qué aperitivos se mencionan como destacados en el menú

Si estás por la Calle del Laurel y buscas un sitio top para comer, tienes que probar La Brasa de la Laurel. Menuda experiencia, de verdad. Las croquetas de buey son una locura, ¡se llevan el primer puesto! Y si te gusta la cecina de León, eso también está de muerte. Para el plato principal, te recomiendo que vayas por el chuletón, estaba de rechupete, jugoso y en su punto. La tarta de queso estaba buena, pero no te vuelvas loco por ella. Aun así, yo diría que hay que repetir la visita, sin duda.

La atención que recibimos fue brutal. Te sientes como en casa, y el ambiente es acogedor, aunque quizás un poco pequeño. Pedimos el menú de degustación, y todo estaba de rechupete. Eso sí, lo único raro es que no hemos visto el menú por ninguna parte, así que no te olvides de preguntar. La próxima vez tengo que probar algún pescado, porque dicen que cualquiera de ellos está buenísimo. ¡Y si eres celíaco, aquí no te vas a complicar la vida!

La atención es top y también hay variedad de vinos, como una garnacha a buena temperatura. El salteado de hongos y la chuleta fueron un acierto total, y rematamos con unas goxuas y panchinetas que te vuelven loco, sobre todo la goxua. Por cierto, aunque el local no tiene mucho glamour, lo que importa es lo que sale de la cocina.

Ahora, si te estás preguntando qué aperitivos se destacan en el menú, no te olvides de el parmentier de boletus, que dicen que está de 10, y hay que mencionar el pulpo que también parece ser un acierto seguro. Así que ya tienes un montón de razones para no pensarlo más y darte una vuelta por La Brasa de la Laurel. ¡Hasta la próxima!

Cuáles son algunos de los platos más populares de cocina mediterránea y española en el restaurante

Y hablando de La Brasa de la Laurel, ¡vaya joya has encontrado! Ese lugar se lleva un 5 estrellas de cabeza. La comida está hecha con mucho cariño y se nota, especialmente la ensaladilla y el chuletón. Y ni hablar del trato, porque Zuriñe, la camarera, es un encanto. Siempre atenta y con una sonrisa, te hace sentir como en casa. Seguro que vas a querer volver otra vez, ¡no hay duda!

Por otro lado, aunque hay opiniones variadas, la mayoría coincide en que el trato es bastante bueno. De hecho, hay gente que menciona a Aida, otra camarera super maja también. Quien prueba su cocina se queda encantado, pero un par de comensales encontraron que salieron un poco decepcionados, especialmente en cuanto a precio. ¡74€ por una comida normal? Claramente, hay quienes ven el precio un poco elevado.

Lo que sí es cierto es que el ambiente es acogedor. Es como si te metieras en un restaurante de esos de toda la vida, donde la buena comida y el buen rollo se mezclan. Aunque sea un poco más caro, merece completamente la pena si el paladar busca calidad por encima de todo. Y ese menú de Exaltación al Pimiento es la bomba, ¡cuidado que se te hace agua la boca!

Ya para rematar, en la carta encontrarás auténticas delicias mediterráneas y españolas. Piensa en cosas como torrija de pan brioche, aguacate a la brasa con ceviche, o pantxineta. Queda claro que no poca gente ha hecho de La Brasa su segunda casa. ¡Así que ya sabes, si te pasas por Logroño, este sitio es un must!

Es recomendable ir a La Brasa de la Laurel con amigos

Así que, sobre La Brasa de la Laurel en Calle del Laurel, 16, la cosa es un poco variada. Por un lado, hay quienes alaban el trato espectacular y la calidad de la comida, pero otros se fueron con una sensación de dejadez. Imagínate, hay un menú de Navidad que dejó mucho que desear. La comida estaba buena, sí, pero eso no compensa los camareros lentos que tardan una eternidad en abrir una botellita de vino o que se olvidan de lo que pides. Al final, sales un poco desilusionado, ¿verdad? ¡No mola para nada!

Por otro lado, también hay quienes salieron encantados. Aquí las currantas son súper atentas y te hacen sentir a gusto desde el minuto uno. Te ofrecen hasta un chupito de gazpacho de cortesía que, la verdad, estaba rico. Si te metes en la carta, lo que no puedes dejar de probar es la cecina de Angus o el chuletón de ternera. En cuanto a sabores, se llevan un 10 sin duda, y parece que eso les hace compensar el fumón del salón que te deja oliendo a barbacoa.

El ambiente tampoco es perfecto, a veces es un poco ruidoso y pequeño. Dicen que se puede escuchar todo lo que se habla, y eso puede ser molesto si buscas un sitio tranquilo. Pero la atención es un puntazo, sobresale por encima del resto, y eso suma mucho. Y aunque hay ciertas pegas, parece que el sabor de la comida puede hacer que lo perdones.

Entonces, ¿recomendable para ir con amigos? Si estás buscando una comida de calidad y un trato amable, sí, puede ser un buen plan. Pero prepárate, porque el servicio puede ser lento y el ambiente algo caótico. Eso sí, si disfrutan de una buena carne y están dispuestos a pasar por las imperfecciones en el servicio, vale la pena probarlo. ¡Nos vemos en la próxima salida!

Cuál es la calidad de los productos ofrecidos en el restaurante

Ya te digo, si hay un sitio al que tienes que ir en Logroño, ese es La Brasa de la Laurel. No te lo puedes perder. Está en Calle del Laurel, 16, y con solo cruzar la puerta ya sabes que has llegado a un lugar con buen rollo. La decoración es sencilla, pero te da esa vibra de “aquí se come bien y se disfruta”. Si eres de los que disfruta de un buen ambiente, aquí estarás como en tu casa.

Y hablemos de la comida, porque eso es lo que realmente importa, ¿verdad? Los pinchos son una locura, hermano. Tienen una variedad impresionante que hace que cada visita sea una nueva experiencia. Desde la costilla a la brasa hasta el clásico de la casa, el pincho de tortilla, todo está para chuparse los dedos. Y no, no es exageración. Lo mejor es que no sólo puedes probar cosas típicas, también tienen opciones muy originales que te van a sorprender.

Y qué decir de los precios, ¡son de risa! Te llenas y todavía te queda para unas cañas. Ideal para salir con los colegas, hacer una buena ronda y disfrutar de los sabores sin que el bolsillo se queje. Si te pasas por allí un finde, prepárate para hacer una cola, porque todo el mundo quiere hacerse un hueco en la mesa de La Brasa. ¡Y no es para menos!

Sobre la calidad de los productos, no te preocupes, aquí todo es de primera. Usan ingredientes frescos y locales, lo que se nota a la hora de comer. Así que puedes estar tranquilo, que cuando te sirven un pincho, lo que llega a tu mesa es puro sabor y cariño en cada bocado. ¡Dale una oportunidad y ya me cuentas!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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