Landa

Landa

Si andas por Burgos, no puedes perderte el Restaurante Landa, ubicado en Diseminado Carretera Madrid, 76. Este lugar tiene historia, ¡empezó en 1959! Es el alto perfecto en el camino, ideal para cuando te apetece un buen plato después de un viaje. Aquí cambian la carta dos veces a la semana, así que siempre hay cosas nuevas que probar. Ya sea que vengas solo, en pareja o en un grupo grande, hay un montón de platos clásicos y de temporada que te van a dejar con ganas de más.

No dejes de probar la morcilla de Burgos o los infames huevos fritos con morcilla, que son una delicia, y por solo 11 euros. Este sitio no es solo un restaurante, también cuenta con bar y hotel, todo en un entorno que es un lujo para descansar y disfrutar. La buena onda, la variedad en la carta, y el ambiente hacen de Landa un must en tu visita a la ciudad. ¡No te arrepentirás!

Landa

Restaurante
Valoración media: 3,2
Opiniones: 1.076 Reseñas
Dirección: Diseminado Carretera Madrid, 76, 09001 Burgos
Teléfono: 947 25 77 77

Horarios Landa

DíaHora
lunes13:00–16:00, 20:30–23:30
martes13:00–16:00, 20:30–23:30
miércoles13:00–16:00, 20:30–23:30
jueves13:00–16:00, 20:30–23:30
viernes13:00–16:00, 20:30–23:30
sábado13:00–16:00, 20:30–23:30
domingo13:00–16:00, 20:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Landa

Cuál es la dirección del Restaurante Landa en Burgos

¡Ey, colegas! Si vais a Burgos y queréis parar a comer, os cuento que el Restaurante Landa no es la mejor opción que podías haber elegido. Fui con unos amigos y reservamos, pensando que todo iba a ser un festival de sabores. Pero ¡sorpresa! Nos metieron en un comedor apartado, donde parecía que al personal le importaba más el jaleo del comedor principal que nuestra mesa. Comida: 3 Servicio: 1 Ambiente: 2. Decepcionante, ¿no?

La cosa se complicó cuando la comida tardó un buen rato, ya se sabe que los chicos del restaurante tienen mil cosas que hacer, pero es que ni siquiera nos trajeron la segunda ronda de vinos hasta que casi habíamos terminado. Precio por persona: 50-60€. Vamos, que si pensabas dar un buen almuerzo, te vas a ir con caras largas. Tenía alta expectativa y me dejaron con las ganas. El servicio podría haber sido mejor.

Ah, y sobre la comida, no me quejo del sabor: estuvo buena, pero si pensabas que sería rápido, olvídalo. Te diría que si solo quieres picar rápido, mejor pasa de aquí. Servicio: 1. Ojo, que hay mucha plaza de aparcamiento gratuita, así que al menos eso es un punto a favor. Pero como vayas con niños o en silla de ruedas, espérate un poco de complicaciones.

Para daros un último apunte, si vais por allí y os preguntan, el Restaurante Landa está en Diseminado Carretera Madrid, 76, 09001 Burgos. Pero ya te aviso, puede que salgas con más hambre que cuando entraste. ¡Os dejo pensándolo!

Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante Landa

Venga, te cuento de Landa, ese restaurante que está en Diseminado Carretera Madrid, 76, Burgos. Le dan 4 estrellas*, así que algo bueno tiene que tener. He hecho algunas paradas ahí para tomar café y picar algo, y la verdad es que en general, he salido contento. El café, espectacular, aprovechad que es café de calidad. Y si te gusta la tarta de manzana, cómprala. Siempre que la tienen, yo me dejo caer con ella. Por unos 9€* te llevas el café y una porción de tarta. ¡No está nada mal!

La atención es otro cantar. Son buena onda, pero a veces se demoran un poco. Si estás con prisa, ya sabes, paciencia. El ambiente del lugar es precioso, ideal para disfrutar de una buena charla. Por dentro, es bonito y con un toque clásico. Y el exterior tampoco se queda atrás, es digno de ver. El aparcamiento no es un problema: hay bastantes plazas libres y varias de carga para Tesla, así que los que tienen eléctrico, ¡están de suerte!

Por si fuera poco, los aseos están bien cuidados, limpios y funcionando como deben. En cuanto a la comida, tienen opciones vegetarianas y la verdad que se come muy bien, lo único que les falla es un pelín de rapidez y amabilidad. No puedo darte cinco estrellas solo por eso. A veces hay que esperar un buen rato, incluso media hora para un café después de comer, y eso no me parece aceptable. Y si te soy sincero, me parece que pagar entre 20 y 30€* por persona justifica bien la experiencia, ¡pero no a costa de una espera exagerada!

Al final, es un lugar que vale la pena visitar, pero la experiencia puede variar. Así que piénsatelo. ¿Y desde cuándo está funcionando Landa? Pues, aunque no te lo haya mencionado, hay rumores de que lleva un buen tiempo, así que ya se ha hecho un nombre en Burgos. ¡Dale un vistazo!

Con qué frecuencia cambia el menú del Restaurante Landa

Ya te digo, a veces es un rollo parar en estos sitios. Landa en Burgos no fue mi elección, pero mi colega insistió, y vaya. Tuvimos que esperar más de una hora por unos huevos fritos con morcilla que, ni por asomo, estaban justificados. Esos huevos venían solos, sin patatas, que eso lo compras aparte. Y claro, por los precios que te clavan, mil sitios me vienen a la mente que son mil veces mejores para comer algo básico. Así que, ¿mi veredicto? Una y no más. Comida: 3, servicio: 5... pero ambiente horrible, ¡un 2!

Por otro lado, también he escuchado cosas locas de este lugar. Es como si, a pesar del tiempo de espera, la cosa se pone buena. Si te decides a ir, vas a disfrutar como un enano. Este sitio tiene su encanto y se da a conocer por ser top en cuanto a decoración y estilo, con un público bastante agradable. Si vuelves de viaje y no quieres meterte al centro, es un buen spot para hacer la parada final. El asado dicen que es una delicia, ese fuego lento hace magia. Aunque el precio ronda los 20-30 € por persona, no es tan pesado si lo comparas con otros sitios. Comida: 5, servicio: 5, y eso que no esperas más de 10 minutos para coger mesa. ¡Y además hay plazas de aparcamiento a patadas, todo gratis!

Ahora, hablando un poco del menú, la verdad es que no cambia con frecuencia. Es un sitio donde más bien tienes clásicos que se mantienen, dejando la opción de picar ricos pinchos y otras delicias. Así que, si te pillas algo, te mueves con lo que ya está fijo en su carta. ¿Con qué frecuencia lo cambian? No mucho, así que, si vuelve a ser una de esas tardes, ya sabes que lo clásico está asegurado.

Qué tipo de platos se pueden encontrar en el Restaurante Landa

Mira, el Restaurante Landa es un sitio que ha visto de todo. Te cuento que hemos estado allí varias veces y, la verdad, no es que sea la mejor experiencia del mundo, pero tiene su encanto. El bar está bastante cuidado, respetando la decoración de antaño y manteniendo esa madera característica del castillo. La atención es acogedora, eso sí, no esperes un servicio de primera, porque la organización deja mucho que desear. La comida está bien, aceptable, pero nada sorprendente. Ideal para una visita en primavera o verano, que es cuando brilla más el lugar. Como para dejarte caer por ahí, el brunch cuesta entre 20 y 30 € por persona.

Ahora, si buscas algo pintoresco, este es un sitio de parada obligatoria. La decoración es tradicional y muy bien cuidada. Esta vez nos lanzamos por platos para compartir, pero el servicio fue un poco un caos, desordenado y lento. Seguro que había mucha gente, pero en un lugar de esa categoría uno espera un poco más, ¿no? Aún así, es un sitio que merece la pena repetir. Los precios están en un rango de 40-50 € por cabeza, así que prepárate.

Y si te cuento que vale la pena hacer una parada en Burgos solo para comer aquí, es porque de verdad tiene una atmósfera medieval única. La decoración del restaurante parece sacada de un cuento y la morcilla con huevos que sirven es, sin miedo a exagerar, una de las mejores que he probado. El cordero también estaba de vicio, aunque me quedé con ganas de probar más de su variedad de platillos. El servicio fue correcto, pero podría mejorar un pelín. Aquí, el precio se sube a unos 60-70 € por persona.

Pero ojo, porque también te digo que, tras varias visitas, el trato que ofrecen al cliente empieza a parecer lamentable. La espera, a veces de más de 40 minutos, es demencial, y el personal puede ser bien borde. A pesar de que el sitio tiene su encanto, hay que pensarlo dos veces antes de ir, especialmente con alternativas como La Abadesa o El Alfoz tan cerca. Comida para el aprobado, pero el servicio, un verdadero fiasco.

Entonces, ¿qué tipo de platos se pueden encontrar en el restaurante Landa? Pues si te gustan los clásicos, no te pierdas la morcilla o el cordero, que son de lo mejorcito. Los platos para compartir también son una opción a considerar. Eso sí, no te esperes una experiencia perfecta, porque el trato puede ser bastante irregular.

Es recomendable visitar el Restaurante Landa si viajo solo

Siempre que paso por Burgos, no puedo evitar parar en el Restaurante Landa, que está en la Diseminado Carretera Madrid, 76. La verdad, estoy enamorado de ese sitio. No importa si es un café rápido o una morcilla espectacular, ¡todo está bastante bueno! La gente puede que se queje del servicio, pero, mira, yo pienso que lo compensa el ambiente. Tienen muchas plazas de aparcamiento y el parking es gratuito, así que no te preocupes por eso. Para que te hagas una idea del trato y la comida, yo le doy 5 estrellas a lo que he comido, aunque el servicio podría dar un poco más, con un 3 de 5.

Tú sabes, también he escuchado que es un lugar bastante famoso. La última vez, lo visité a la salida de Burgos y me flipó el rollo, con esas mesas de madera que recuerdan a una finca. La morcilla es un must, y la combinas con patatas de mil maneras. El consomé y las albóndigas que probé estaban bien, aunque las cantidades son un poco escasas. Por unos 20-30 €, te comes algo decente, aunque hay que aceptar que la comida me dejó con ganas de más. El servicio estuvo bastante mejor que otros lugares, con un 4, pero aún así hay que estar preparado para esperar un poco.

Por otro lado, si quieres un festín de verdad, ahí tienes el cordero lechal y el cochinillo que son una locura. Eso sí, si vas en grupo y has reservado, ten en cuenta que pueden estar un poco desbordados. Ojo, si hay que esperar, la comida lo vale. El precio sube un poco (unos 50-60 €), pero la calidad está ahí. Tienen también opciones vegetarianas y son accesibles para sillas de ruedas y niños, así que es un plan familiar.

Ahora, si te preguntas si es recomendable ir solo, la respuesta es: ¡sí! Aunque el servicio no siempre sea el mejor y a veces haya que esperar, todo lo que he probado ha sido sabroso y el ambiente es ideal para relajarte. Además, si te gusta la morcilla o el cordero, seguro que te vas a ir más que satisfecho. Así que, ya sabes, deja que el estómago guíe tu camino y dale una oportunidad al Restaurante Landa.

Hay opciones para grupos grandes en el Restaurante Landa

Y seguimos hablando de Landa, que la verdad, es un sitio que merece la pena conocer. Entre su decoración clásica y ese ambiente elegante que tiene, te sientes como si estuvieras en una antigua casa de campo. Si llegas un poco antes de la hora de comer, puedes prepararte para lo bueno. Nos sentamos, y en un periquete ya teníamos todo servido. Los huevos con morcilla son un espectáculo, ¡no puedo dejar de recomendarlos! Y lo mejor, el precio ronda entre 30-40 € por persona, así que no está nada mal por la calidad que te ofrecen.

El servicio también se lleva un 10. Te atienden rápido y el personal se ve que sabe lo que hace, además de estar al detalle en todo. Y ¡ojo! si andas en Tesla, aquí tienes un supercargador para que no te preocupes por la batería. Los postres son gigantes y están buenísimos, no te los puedes perder si tienes un estómago que aguante. La cena puede salir por unos 30-40 € también, igual que la comida.

Claro, no todo es perfecto. Nos encontramos con un momento incómodo, pues al comer, queríamos mover una mesa auxiliar que estaba llena de platos sucios de otros comensales y nos dijeron que no, que era imposible. Para un sitio que se hace llamar de buen nivel, eso es un poco decepcionante. ¡Comer lechazo a 50 € por cabeza junto a platos sucios no se siente muy elegante! Así que ojo con el servicio en esos momentos.

Respecto a lo que preguntas de si hay opciones para grupos grandes, parece que no hay problema. El lugar sí tiene espacio suficiente, pero asegúrate de hablar con el personal antes para ver cómo lo organizan, porque la atención puede variar según la cantidad de gente que haya. Pero en general, te vas a llevar un buen recuerdo y seguro que querrás volver. ¡Así que no lo pienses más y dale una oportunidad a Landa!

Cuál es el precio de los huevos fritos con morcilla en el Restaurante Landa

Así que te cuento de Landa, este restaurante en la carretera de Madrid, que parece que tiene fama, pero la verdad... fue un rollo total. Empezando por que nos tuvieron esperando 20 minutos para que nos sentaran. Luego, un aplauso para el servicio, que se curró otros 40 minutos de espera hasta traer la comida. O mejor dicho, 9 de los 10 platos que pedimos. El último llegó cuando ya había pasado el hambre, así que imagínate la cara de decepción. Y al pedir la cuenta, ¡sorpresa! Querían cobrarnos dos raciones del plato que llegó tarde. Ni una disculpa, ni una sonrisa, nada. Todo un descontrol. La comida, bueno, correcta, pero no esperes nada WOW. Un huevo es un huevo y la morcilla es morcilla. Experiencia de 1 estrella porque ni me animo a volver.

En otra ocasión, llegué por recomendación y quedé sorprendido con lo que me encontré. El servicio es ágil y tal vez un poco serio, pero ahí te sientan en los sagas si el bar está a reventar, y eso se agradece. Pedí la morcilla con huevos, que estaba de lujo. Las patatas panaderas son un 10. Aunque las croquetas y el arroz con leche no me volaron la cabeza, todo estaba a un precio decentillo entre 20-30 € por persona. Todo esto te deja con un ambiente agradable y servicio muy decente. No está mal si solo pasas y quieres repostar fuerzas.

Sin embargo, no todo es perfecto. La última vez me pareció el ambiente un poco raro, como demasiado formal para lo que esperaba. Aparte, los precios son un poco feos y eso de cobrar 3€ por persona por un cesto de pan… ¡venga ya! Se supone que es un detalle de cortesía. Y lo de los postres a 11€ por un arroz con leche o canutillos, me parece un timo. Así que, aunque el lechazo estaba pasable, no creo que vuelva.

Y ya que hablas de precios, los huevos fritos con morcilla en Landa rondan unos 12€. Así que si vas con ganas de comerte un par, prepárate a dejarte esos euros en la mesa.

Qué platos típicos de la región se destacan en el menú del Restaurante Landa

Así que, hablando del Restaurante Landa en Diseminado Carretera Madrid, 76, 09001 Burgos, la cosa se pone tensa. La última vez que fuimos, el servicio fue de risa... o de llorar. Tres horas para comer, y no porque fuéramos a hacer una digestión de karate, sino por culpa de la cocina, que parecía que estaban preparando un banquete para reyes. Y no solo eso, porque al final de la maratón gastronómica, todos terminamos mal, con tripa revuelta después de la cena. Una auténtica pena que un sitio que antes era decente haya caído tanto en calidad y servicio. Recuerdo que, hace cuatro años, la experiencia era otra, pero ahora parece más un circo.

El precio, para lo que ofrecen, es un robo a mano armada. Pasarse de 30 o 40 euros por un plato que no vale ni la pena es insultante, especialmente cuando las chuletillas parecen un regalo para un perro, llenas de hueso y con poquita carne. Es que, si pides eso, mejor llevas unas galletitas a casa y te sientas a disfrutar en tu sofá. ¿Y qué me dices de los huevos fritos con morcilla? A esos les pusieron un 4, pero con el servicio que tienen, es un milagro que no te manden a la mesa con un plato vacío.

El ambiente no ayuda, ¿eh? Un ruido de fondo que hace difícil hablar. Parecía que estábamos en un concierto de rock en lugar de cenar. Gente a nuestro alrededor quejándose, el camarero con mala educaciones… Un ambiente que dejaba mucho que desear. Es como si hubieran olvidado que los clientes son la razón de ser del negocio.

Así que, para los que no lo sepan, si vas a degustar la comida típica de la región, ni se te ocurra esperar maravillas. Aquí resalta más el mal servicio que los platos típicos. El pepito de ternera que probé era un panecillo triste con carne seca, y la verdad que da lástima. Así que mi consejo: hazte unas fotos en la piscina del hotel, que eso sí está bien, pero para comer, mejor busca otro sitio.

Además de restaurante, qué otros servicios ofrece el local

Te cuento que, la experiencia en Landa, ese restaurante en la Diseminado Carretera Madrid, 76 en Burgos, fue un verdadero fiasco, en serio. Pensé que iba a disfrutar de algo rico, pero salí decepcionado. ¡Una estrella! La atención de la camarera era de risa, creo que ni se esforzaba en disimular su desgano. No hacía ni siquiera el intento de responderte, y cuando te traen la comida, parece que te la tiran encima como si te hicieran un favor. Las albóndigas frías, la morcilla refrita... todo mal. Y lo peor fue que te traen los platos todos a la vez, y fríos, como si no tuvieran idea de lo que es un servicio decente. Solo los huevos, esos sí estaban bien hechos. Pero ya está, ¡ni de coña vuelvo!

Por otro lado, hay que reconocer que el lugar tiene su encanto. El ambiente es bonito, con esa decoración medieval que le da un toque especial. Y los baños, bien, limpios y amplios, eso siempre es un punto a favor. Pero en cuanto a la comida, no hay oportunidad de redención, ¡nunca más! La fama no se sostiene en la calidad, y menos en el servicio. Te puedes dejar entre 30 y 40€ por persona, pero la experiencia no vale ni un duro.

Ahora, si decides ir en grupo, más vale que lleves reserva. El bar siempre está hasta los topes, así que preparar tu mesa es clave. Tiene una decoración encantadora, repleta de antigüedades, perfecto para disfrutar con amigos. Ellos no tienen menú, solo carta, así que a elegir. En una reciente visita con 5 amigos, pedimos 6 platos y una botella de vino de Castilla y León, y nos salió a unos 165 euros. Las cantidades están bien, pero podría haber bastante más. Lo bueno es que hay platos típicos locales y opciones sin gluten para los celíacos, aunque son bastante limitadas. La calidad de la comida sube a un 5, y el ambiente también, un 5. El lugar se deja visitar.

En cuanto a los servicios, además del restaurante, tienen un bar donde también sirven raciones. Además, hay plazas de aparcamiento suficientes y gratis, así que no tendrás que preocuparte por encontrar sitio. Son hijos de la buena onda: aceptan a los niños, tienen sillitas para ellos y es también accesible para personas en sillas de ruedas. Pero mira, si alguna vez decides ir, yo te recomendaría pensarlo dos veces antes de centrarte solo en la comida.

Es necesario hacer una reservación para comer en el Restaurante Landa

Mira, si estás buscando un sitio para comer, Landa es la bomba. Nos lo recomendaron a tope, y la verdad que no decepciona. La comida está brutal y salimos rodando. Los huevos con morcilla y patatas son un must, no hay forma de irte de allí sin haberlos probado. De verdad, esos platos son un viaje. Ahora, si no reservas, prepárate a esperar un poco porque el tiempo de espera puede ser de más de 30 minutos. Es un rollo, pero vale la pena.

El ambiente está en esa onda rústica, bien decorado, así que te sientes a gusto mientras esperas. La torre del hotel también está chula por dentro, así que no todo son esperas. El servicio fue amable, aunque sí que hay críticas que dicen que es un poco lento. A nosotros nos atendieron bien, así que puede que tenga más que ver con los días. Ojo, el precio ronda entre 30-40€ por persona, así que prepárate.

Claro, también hemos escuchado lo contrario. Algunos dicen que el bar es mejor y que el ambiente en el restaurante puede ser tenso. No sé, a mí el servicio no me pareció tan mal, pero eso de que se olvidan de los platos… es un fastidio. Además, lo de que te cobren las aceitunas y el pan, aunque no lo pidas, tampoco mola, pero es lo que hay.

Ahora, respecto a lo de hacer reservas, la respuesta es clara: si no quieres esperar, mejor hazlo. Si decides ir a lo loco y sin reserva, tu tiempo podría ser valioso, así que piénsalo bien. En resumen, ¡ve a Landa, pero asegúrate de tener mesa para evitarte disgustos!

Qué ambiente se puede esperar al visitar el Restaurante Landa

Así que, hablando del Restaurante Landa en Burgos, menuda experiencia hemos tenido. Una estrella se queda corto para lo que vivimos. Comimos allí un sábado, éramos 8 personas y la cuenta llegó a los 400€. El día siguiente, todos con náuseas, diarrea y fiebre. ¡Increíble! Parece que la comida estaba en mal estado o simplemente no tenían idea de las normas de higiene. 0% recomendable. Y para rematar, la tardanza fue de 3 horas. Las raciones eran ridículas para lo que pagamos, así que, al final, entre el lento servicio y la intoxicación, no sé quién se está riendo aquí.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias diferentes. Una chica mencionó que ella desde su casa veía el Landa, pero se decidió a visitar el lugar y quedó fascinada por la decoración y el ambiente. Aunque dijo que en ocasiones el servicio se resentía por la afluencia de gente. Aunque se acordó de que los precios rondan los 30-40 €, lo que es bastante más asequible que lo que nosotros pagamos. Habla maravillas de las Patatas Panaderas y las Chuletillas de Cordero Lechal, así que parece que hay platos que se salvan a pesar de lo demás.

Después de lo que escuché de los que se quejan, la verdad es que el lugar parece una mezcla de buena fachada y un disparo al pie en su servicio. Comida escasa y cara es el consenso. La experiencia de algunos visiblemente decepcionada, sin nada que resalte en el menú. Al parecer, el personal no es el más amable. Escuché que estaban desmotivados, en lugar de hacerte sentir bienvenido, te dejaban con la sensación de que solo estaban allí por cumplir con un horario.

Entonces, ¿qué ambiente se puede esperar al visitar el Restaurante Landa? Bonitas vistas y un local bien decorado, pero ya te digo que el trato y la comida pueden dejarte frío. Si lo que buscas es buena comida y un servicio decente, pues mejor tómate un par de vinos en casa y olvídate de lidiar con todo esto.

Existen opciones vegetarianas o veganas en el Restaurante Landa

Mira, al llegar al Restaurante Landa en Diseminado Carretera Madrid, la cosa se puso fea desde el principio. Hicimos una cola a la entrada que parecía el DMV un viernes por la tarde, y una vez dentro, nos metieron en una mesa en un rincón tan apretado que era más fácil salir rodando que moverse. ¿En serio? Después de tanta espera, lo único que necesitábamos era un poco de comodidad, no una clase de contorsionismo.

Y el servicio, ¡vaya decepción! Los camareros parecían estar más interesados en el móvil que en atendernos. Bastante falta de ganas, era como si nos hicieran un favor cada vez que pedíamos algo. Al final, nos llegó la comida tan tarde que casi perdemos la esperanza. Y ni hablar de que faltaban platos de nuestra comanda. Por ese precio, esperas un mínimo de atención y buen rollo, pero aquí fue todo lo contrario. 45 pavos por cabeza y salimos con una sensación de malestar y decepción. Eso sí, no tengo la menor intención de volver, y menos de recomendarlo a alguien.

Por otro lado, si hablamos de una experiencia completamente diferente, he oído maravillas sobre otra visita que hicieron amigos. Comida típica castellana de Burgos, así que si te gusta este rollo, puede que valga la pena. Ellos se sintieron bien atendidos, con un servicio mucho más amable y una comida que les encantó. Las reservas son recomendables, y para grupos de 5 a 8 personas, el ambiente es bastante acogedor. Además, hay aparque gratuito, lo que siempre se agradece.

Ahora, sobre si hay opciones vegetarianas o veganas en el restaurante, la verdad es que no he oído nada al respecto. Así que si eres veggie, sería mejor llamar y preguntar antes de irte de cabeza. Porque la última cosa que quieres es quedarte con hambre en un lugar que no tiene en cuenta tus preferencias.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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