MARIN MUDEJAR

MARIN MUDEJAR

¡Ey, colegas! Si estás buscando un lugar para disfrutar de buena comida en un ambiente chido, Marín Mudéjar es la jugada perfecta. Ubicados en A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza, tenemos un salón amplísimo y lleno de luz natural que aguanta a 100 comensales, ideal para esas comidas en grupo o si vienes en viaje de autobús. Reserva con nosotros y organiza tus eventos de empresa, cumples o cualquier reunión, ¡aquí te cuidamos!

El horario es bastante conveniente, así que puedes pasarte de martes a domingo, de 8 a.m. a 6 p.m. (los domingos hasta las 5 p.m.). Nuestra carta está repleta de delicias aragonesas, raciones, tapas y pizzas que te dejarán con ganas de más. Además, somos un sitio acogedor donde te sentirás como en casa. No dudes en llamarnos al 876 67 87 85 o visitar nuestra web en www.marinmudejar.com para más info. ¡Te esperamos!

MARIN MUDEJAR

Restaurante
Valoración media: 3,6
Opiniones: 353 Reseñas
Dirección: A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza
Teléfono: 876 67 87 85

Página web

marinmudejar.com

Horarios MARIN MUDEJAR

DíaHora
lunes8:00–18:00
martes8:00–18:00
miércoles8:00–18:00
jueves8:00–18:00
viernes8:00–18:00
sábado8:00–18:00
domingo9:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación MARIN MUDEJAR

Dónde se encuentra Marín Mudéjar

¡Ey, colegas! Si buscáis un sitio para comer y pasar un buen rato, tenéis que meterle a Marín Mudéjar. Está en la A-23, A-1304, 50460 Longares, Zaragoza, y la verdad es que está de lujo. ¡Lo que me encanta es que es un sitio con 5 estrellas! Ayer fui con un compañero y, de verdad, las dos camareras nos trataron de maravilla. Simpáticas y atentas a todos, no nos faltó de nada.

La comida está buenísima, especialmente si te mola la carne a la brasa. Tienes un montón de opciones para elegir, desde primeros hasta postres, y lo mejor es que los postres son caseros. Recomiendo llegar un pelín más temprano para que te atiendan rapidito, porque aunque el tiempo de espera es cero, siempre va mejor así. Además, los baños estaban súper limpios, un puntazo. Precio por persona, entre 10 y 20€. ¡Barato y rico!

Ahora, que no se me olvide de mencionar que también tienen una terraza exterior, y eso siempre suma. El servicio es rápido y, la verdad, bien preparado. Tienen un menucillo de 17€ que incluye bebida y postre. El ambiente está bastante tranquilo, con un nivel de ruido bajo que permite charrar sin problemas. No os preocupéis por las reservas, no hacen falta, y hay montones de plazas de aparcamiento gratuitas.

Ya os digo que tampoco todo es perfecto. Hay comentarios de que a veces el precio puede subir según lo que pidas, y algunos platos están más flojos. Pero, en general, si te animas a probar el pavo a la brasa, no te va a decepcionar. Aunque hay pegas de limpieza y moscas, no obstante, la experiencia sigue siendo buena. Así que ya sabéis, si hacéis un alto en la carretera, meterle caña a _Marín Mudéjar_!

Cuántos comensales puede recibir el salón de Marín Mudéjar

Y claro, no puedo dejar de hablar del Marín Mudéjar en Longares, que la verdad, tuvo sus más y sus menos en nuestra visita. Fuimos a comer un lunes de Pascua y a las 14:00 ya no tenían chuletas de cordero. ¡Cuidado con el menú! Pagamos 22 euros por un par de platos, bebida y postre, pero la bebida era al menos agua o vino con gaseosa. No había muchas opciones, ni se indicaban los precios de otras bebidas como la Coca-Cola, que nos costó 3 euros. Para lo que pagas, te esperas algo decente, y no fue el caso. Pedimos unas migas que eran solo pan ultra blando, ajo y chorizo, y el lagarto de cerdo llegó en trozos, al menos estaban tiernos. Pero al final, solo nos trajeron un postre de los dos que habíamos pedido, sin avisarnos. La organización, un desastre.

La siguiente vez, probamos el menú y nos llevamos una sorpresa horrible. Pedí espaguetis "a la carbonara" y, amigo, era una sopa aceitosa. La ensalada ni te cuento, el huevo daba mal rollo. Las albóndigas estaban más secas que la mojama y la salsa, llena de grumos. No sé en qué estaban pensando al cobrar 18 euros por eso, un robo a mano armada, directo. Del menú, ni hablar, un 1 en comida y eso ya es ser generoso.

El servicio de barra… tremendo. Las camareras parecían desganadas, y lo peor, nos dijeron que la cocina ya estaba cerrada cuando queríamos un bocadillo. Tienen unas cartas por ahí tiradas y ni se dignan a quitarlas. ¡Ah! Y si pides una Coca-Cola, te la cobran diferente según a quién conozcan, 2,80 euros para nosotros y 2,50 para un chico que estaba detrás. Por no hablar del ambiente, que las camareras estaban vapeando en la barra. Total, no creo que vuelva.

Ahora, sobre el salón, si pensáis en ir en grupo, Marín Mudéjar se puede llenar con unos 50 comensales. No es que sea un sitio enorme, así que, si tienes planes de ir en grupo, ¡mejor llamar antes!

Qué tipo de comida se ofrece en Marín Mudéjar

Mira, hablemos de Marín Mudéjar. Te cuento que, la verdad, el lugar me dejó bastante decepcionado. Una estrella y por pena. Lo primero que noté fue el asco. Es un sitio nuevo y, no sé cómo explicarlo, cada rincón está sucio. Te sientas y juro que no puedes abrir la boca sin que las moscas se lancen a tu comida. Nunca podré olvidar esa vitrina de comida vacía llena de moscas, y las muertas acumuladas ahí... ¡madre mía! No quiero ni imaginar lo que no se ve. Me atreví a pedir un cortado y, créeme, el asa estaba pringada de café. Lástima que no volveré.

Para colmo, fuimos a comer en familia y la comida fue… bueno, mala mala. El servicio ¡peor! Paramos de camino a Valencia y, sin mirar reseñas, entramos. Al principio, el olor a leña prometía algo decente, y cuando pedimos el menú, todo se fue al traste. Empezamos con un plato de lentejas que era poquita cosa y un sabor no muy bueno, y el espagueti a la carbonara de mi mujer, más cantidad pero igualmente de baja calidad. Te quedas mirando a los camareros y ves eso de las malas caras y las devoluciones de platos... ¡qué horror! Pedí que me cambiaran el churrasco, y la camarera me miró con cara de "¿por qué molestas?". Comida y servicio, un 1 en todo.

Ahora, no todo es tan negativo. Hay un sitio que, aunque de carretera, tiene amplios ventanales y un menú por 18€ que no está tan mal. El servicio allí era decente, algo que al menos se salvó en un día de locos. Pero cuando hablas de precios, eso es otra historia: 18€ por un menú que acaba siendo caro para lo que te ofrecen. La bebida solo es entre vino, agua o gaseosa con el menú, lo demás a pagar aparte. Oye, el flan de postre estaba rico, pero no te dejan cambiarlo por un café. Los camareros no son muy serviciales, y si preguntas algo, te dicen que lo que ves en barra, así que ya sabes, si quieres saber más, levántate y busca.

Y si viajas con perro, ahí la cosa se complica. En más de 40 grados, no te dejan pasar a tu mascota ni a la cafetería. Un suplicio total, y el área de aparcamiento sin sombra, ¡qué barbaridad!

Así que, ¿qué tipo de comida ofrecen en Marín Mudéjar? Pues, para resumir: nada que valga la pena. Lentejas flojas, un espagueti decente pero sin gracia, y churrasco adobado que no lo dicen en el menú. Ahorra tus euros y busca un lugar mejor.

Cuál es el horario de atención de Marín Mudéjar

No sé cómo Marín Mudéjar tiene esa nota de 5 estrellas, pero la verdad es que es un gran sitio para comer. Te tratan de maravilla, hay un montón de camareros que saben lo que hacen. Me pedí un salmorejo casero que estaba para llorar de bueno, nada que ver con esos que son de bote que venden en otros bares. En fin, todo excelente. Por lo que pagas, entre 10 y 20 €, no te puedes quejar.

Además, es un excelente restaurante de carretera. Nuevo, limpísimo y la comida sale rápido. El personal tiene buena onda y siempre está pendiente de lo que necesites. Los segundos podrían ser un poco más generosos, pero oye, al final no te quedas con hambre, que es lo que importa. Por el mismo rango de precio, la experiencia es bastante buena. La comida y el servicio se llevan un 4 y 5 respectivamente, así que vale la pena parar a gustar de su menú.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias para olvidar. Servir agua caducada es un sinónimos de desastre total. Que encima la carta esté limitada y los camareros te confundan los pedidos, es un no rotundo. Y las moscas, no. Si el ambiente está así, te quita las ganas de comer. Eso sí, el precio sigue siendo razonable, pero la experiencia deja mucho que desear. 1 estrella en comida y servicio, y no me extraña.

Por otro lado, otros han disfrutado de sus especialidades aragonesas. El menú diario, las tapas, la repostería… todo maravilloso. También cuentan con un amplio salón y una tienda con vinos de su bodega. El precio puede subir a 20-30 €, pero por lo que dicen, cada céntimo vale la pena. Las estrellas brillan de nuevo aquí.

Y si te estás preguntando, ¿cuál es el horario de atención de Marín Mudéjar? No tengo esa info exacta, pero por la pinta que tiene, lo mejor es que les eches un vistazo o les llames antes de ir. ¡No te lo quieras perder!

Marín Mudéjar abre todos los días de la semana

Mira, si pasas por la A-23, Marín Mudéjar es una parada que no te puedes perder. Este restaurante está justo a la salida A-1304 en Longares, Zaragoza, y la comida está tremendamente buena y abundante. Por 18 euros, te cascan un menú que no solo llena, sino que también gusta un montón. Yo te diría que pruebes las lentejas con morcilla. Te va a dejar con ganas de más.

Y si solo buscas algo ligero, ¡como lo hicimos nosotros! Te metes ahí para un café y de repente te ves pidiendo unas croquetas, un bocadillo y un sándwich, todo delicioso y te lo sirven rapidísimo. El sitio está muy limpio y el personal es amable, cosa que se agradece. Además, tienes muchas plazas libres para aparcar. Así que, si estás de paso, seguro que repetimos.

Pero, ojo, no todo es perfecto. Algunas experiencias no han sido muy buenas. Hay quienes han dado quejas sobre el servicio, con camareras un poco secas y, para colmo, ¡una mosca en el café! Eso te deja un mal sabor, y quien se ha encontrado con esas cosas no tiene muchas ganas de volver. La limpieza no siempre brilla como debería, y algunos han mencionado que los baños están descuidados. Hay cosas que son inaceptables.

En fin, cada uno tiene su propia experiencia. Lo importante es que Marín Mudéjar parece abrir todos los días, así que si buscas un sitio para comer, siempre vale la pena darle una oportunidad. ¡Tú decide!

A qué hora cierra Marín Mudéjar los domingos

Bueno, ya te cuento cómo estuvo nuestra experiencia en Marín Mudéjar. La verdad, no fue la mejor. Una estrella porque la atención fue pésima y la profesionalidad brillaba por su ausencia. Fuimos con ganas de comer un par de bocadillos, que según la carta, deberían estar listos en un parpadeo. ¡Pero nada! Después de 25 minutos esperando y con los refrescos que habíamos pedido ya en el fondo del vaso, nos dicen que no hay bocatas porque “en la cocina están muy ocupados con los menús del día”. Y ahí nos quedamos, mirando como unos tontos. Terminé pidiendo tortilla de patata fría y dura, acompañada de unas rodajas de pan seco que te juro que parecían de hace una semana. ¿Y el precio? 10 euros por eso y dos copas de cola. Un auténtico robo. La cocina parecía un gallinero, con varios cocineros pero ninguno organizado. Un desastre total.

Después, decidimos probar sus menús. Dos estrellas porque, al menos, los menús no deberían haberles salido tan mal. Pedimos un par de salmorejos para empezar y me atrevería a decir que más que un salmorejo, era tomate triturado con ganas. La ensaladilla rusa, insípida como la vida misma. En los segundos, un par de libritos de lomo que estaban decentes, pero acompañados de patatas congeladas que claramente habían sido recalentadas. En cuanto a los postres, dos cuajadas que parecían más gelatina que otra cosa y unas natillas con un sabor químico que no dejaban ninguna duda de que no eran caseras. Precio por persona, entre 10 y 20 euros, para terminar con ganas de comer algo de verdad.

En la visita más reciente, la cosa no mejoró. Tres estrellas porque, si bien el tiempo de espera fue aceptable, el ambiente no era nada agradable. En pleno agosto, la sala estaba llena de moscas y, para colmo, el menú costaba 18 euros sin refrescos incluidos. Aparte de eso, no tenían opciones para los peques, así que te servían un “bocadillo en plato”, que no era más que un lomo con pimientos y patatas. Vamos, que salimos de allí más decepcionados que satisfechos.

Y para los que se preguntan, Marín Mudéjar cierra los domingos a las 16:00. Así que si planeas ir, ya sabes que no te va a servir de mucho si lo haces a partir de esa hora. ¡Mejor planea bien!

Puedo reservar un espacio para un evento en Marín Mudéjar

Y continuando con lo que te decía, el Marín Mudéjar, que está ahí en la A-23, tiene su fama, pero no toda buena. Te cuento que tienen menú y, aunque salimos con 2 estrellas una vez, la experiencia fue un poco mala. Pedimos alcachofas y nos dijeron que eran frescas, pero está claro que eran de bote. Luego, la carne, ni idea de qué les pasó: un plato mal cocinado y el otro seco como un cartón. Y no hablemos de las patatas, congeladas como casi siempre. Las natillas, supuestamente caseras, sabían a esas de polvitos, tú ya me entiendes. Eso sí, al menos fueron rápidos, así que si te apuras, les puedes dar una oportunidad, pero solo si no tienes otra opción. Precio por persona: 20-30€.

Por otro lado, si quieres algo más agradable, hay otra reseña que dice que en su menú de 18€ sirve carne a la brasa y dice que la comida está muy buena. Así que, lo mismo si vas con la familia, te sale bien parado. Compraron vino de buena garnacha y el sitio parece bastante espacioso, cosa que se agradece. Tienen muchas plazas de aparcamiento y dicen que pronto van a poner cargadores para coches eléctricos, así que si necesitas parar, esos son 10-20€ por persona. Además, espera menos de 10 minutos, que se agradece estar en la carretera.

Por otro lado, también he oído que han tenido descuidos. Ojo, que actualizaron la reseña y gente ha tenido una experiencia horrible. Al entrar, los baños parecían un festival de suciedad y no daban de comer a las 16:00, así que solo te quedas con lo que hay de la mañana. Así no da ganas de comer nada. Pero en medio de todo eso, hay un café que parece decentillo y un trato amable. Al final, es una pena que se haya dejado tanto porque era un lugar que prometía. Solo se recomienda para un café rápido, porque si no, te arriesgas a decepciones.

Y si te preguntas, "¿Puedo reservar un espacio para un evento en Marín Mudéjar?", la verdad es que su tamaño permite acomodar grupos variados, así que parece que sí, dependiendo de la hora o el día. Pero para eventos específicos, mejor preguntarles directamente, porque siempre va bien tener todo claro.

Qué tipo de eventos se pueden organizar en Marín Mudéjar

Después de lo que hemos ido viendo, en Marín Mudéjar te encuentras de todo. Volviendo a lo bueno, la comida se lleva un 5 estrellas sin dudarlo. La ternera que probamos estaba espectacular, y el solomillo ni te cuento, jugoso como debe ser. La variedad del menú está bastante bien, así que, si decides parar aquí, seguro que encuentras algo que te mole. Y el ambiente, ¡ni se diga! El lugar es bien acogedor y luminoso, ideal para comer y pasar un rato agradable.

Ahora, también hay que ser realistas. Algunas experiencias no han sido tan fabulosas. Un par de comentarios mencionan que aunque a veces la comida parece buena, ha habido problemas con el servicio, como demoras y platos que no llegan a la altura. Y lo del baño, eso no se puede permitir, menudos descuidos. Si la limpieza no está al nivel, algo falla en el fondo.

Este sitio puede ser perfecto para un brunch entre 3 o 4 colegas, donde puedes disfrutar de unas tapas o un buen café (aunque el espresso parece que no lo manejan muy bien). Los precios son bastante asequibles, así que si quieres comer sin que te duela el bolsillo, no está mal. Eso sí, te puede tocar esperar si hay mucha gente, así que ten eso en cuenta.

Y si te estás preguntando qué tipo de eventos puedes organizar en Marín Mudéjar, te diría que hay opciones. Con ese ambiente acogedor, puede ser un buen lugar para un cumpleaños o una quedada con amigos. Ahí puedes reunir a la peña, disfrutar de buena comida y pasarla a lo grande. Pero ten en cuenta, si decides hacer una reserva, mejor que te asegures de que todo esté en orden. Si no, ¡mejor evita las sorpresas!

Es necesario hacer una reserva para comer en Marín Mudéjar

Así que ya estás pensando en hacer una parada en el Marín Mudéjar, ¿eh? Bueno, ahí te va la información. La cosa es que he oído de todo sobre este restaurante en la A-23. Por un lado, hay quien dice que la carne a la brasa está requemada y el arroz con leche te lo ponen con el arroz duro. Unos amigos se quejaron del conejo con cebolla que, según ellos, salió bien seco. Si lo tuyo es el menú, te saldrá por unos 16€, así que hazte la idea. El servicio no ha salido muy bien parado también, con un 2 en la calificación.

Pero no todo es negativo, ¿vale? Hay quienes afirman que han tenido una comida estupenda y que el menú es más que decente. Cuando la gente lo ha probado, no ha ahorrado en halagos. Con un buen menú por 20-30€, la comida ha sacado un 5, junto con el servicio. ¡Sin esperas! Además, hay muchas plazas de aparcamiento gratis. Suena bien, ¿no? De hecho, algunas versiones apuntan que este lugar se va a poner aún mejor porque pronto tendrán gasolinera.

Si lo que buscas es un sitio amplio y bien acondicionado, este sitio es grande, y el salón es enorme. Aquí puedes disfrutar de un trato familiar con vino local y un ambiente que, aunque no sorprende, está bastante bien. Con una calificación de 3 en ambiente y 4 en comida y servicio, parece que hace el trabajo.

Pero ten cuidado, que también hay malas críticas. Alguien se quejó del baño de minusválidos, ¡sin luz y lleno de trastos! Eso no es lo que buscamos, ¿no? Es una necesidad básica que deberían solucionar y pronto. En fin, ¿necesitas hacer reserva para comer aquí? Con el tiempo de espera casi inexistente y muchas plazas de aparcamiento libres, parece que no es tan necesario. Pero si vas con un grupo grande, quizás mejor que asegures un espacio. ¡Buena suerte!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Marín Mudéjar

Así que, ya te cuento que el Marín Mudéjar en Longares es uno de esos lugares que se te quedan grabados. La primera vez que fuimos, ¡comimos con nuestro perrito! Pedimos costillas de ternasco y gazpacho, y, la verdad, todo estaba riquísimo. Les daría 5 estrellas fácil, porque no solo la comida estuvo del diez, sino que el servicio fue impecable. Ah, y todo esto por un precio que ronda entre 10 y 20 euros por persona. Si te pasas por ahí, definitivamente tienes que probar el secreto ibérico a la brasa, es una locura.

Sin embargo, no todo es perfecto, y también hay quien no ha tenido la misma suerte. Escuché a algunos quejarse de que el precio es un poco elevado para la calidad de la comida. Cuentan que han pagado entre 20 y 30 euros, y la comida les ha parecido una decepción, aunque el servicio sigue siendo el punto fuerte. Eso sí, parece que el ambiente es muy tranquilo y bonito, aunque no todos quedan tan convencidos.

Pero lo peor que se escucha son las historias de mala experiencia. Como la de una familia que se fue al sentir que les habían robado con los precios de los menús. Levantarse de la mesa después de esperar más de media hora para ser atendidos no es lo que uno espera, ¿no? De hecho, los baños para minusválidos dejaron bastante que desear, lo cual no ayuda nada a la reputación del sitio.

Ahora, volviendo a lo que importa, uno podría preguntarse: ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en Marín Mudéjar? Pues, en general, parece que el lugar tiene un ambiente agradable. Aunque hay a quienes les parece desolador, la mayoría destaca la buena atención del personal y un espacio cómodo para baldear, ya sea en la zona interior o en la terraza. Todo ello hace de este restaurante una opción que pintan con esa mezcla de bueno, bonito y barato, a pesar de las opiniones encontradas.

Hay opciones vegetarianas o específicas en la carta de Marín Mudéjar

Y claro, si estás buscando un buen sitio para comer en la A-23, no puedes dejar de parar en Marín Mudéjar. Este restaurante es un sitio que tiene esa buena vibra y un ambiente que te invita a quedarte. Imagínate llegar y que el olor de la comida te atrape al instante. La carta es variada, así que hay para todos los gustos. Tienen platos que te van a encantar, desde las tapas típicas hasta esos guisos que saben a casa.

Lo mejor es que no están con movidas aburridas. Aquí es todo al grano: la comida es riquísima y la atención es espectacular. El personal es súper amable y están siempre dispuestos a recomendarte algo. Y si estás con la banda, no te olvides de pedir algunas raciones para compartir, ¡eso sí que es un planazo!

Ahora, si te preocupa encontrar opciones vegetarianas, tranquilo, que aquí también saben atenderte. Marín Mudéjar tiene un par de elecciones en su carta que están pensadas para quienes no comen carne. Tienen una buena variedad de tapas y platos vegetarianos, así que no hay excusa para no disfrutar de la comida. En serio, no hay forma de que salgas de aquí sin tener esa sonrisa de satisfacción en la cara. ¡Anímate y dale un vistazo a lo que ofrecen!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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