
¡Ey, colega! Si andas por Burgos y te apetece un buen festín, tienes que darte una vuelta por el Mesón Juan XXIII, un sitio de cocina castellana que no te va a decepcionar. Este restaurante, que está en la Calle de Lavaderos, 21, en el barrio de Gamonal, te ofrece un menú del día de lo más variado y a un precio que ni te vas a creer: solo 10 euros por plato, y te prometo que hay más de cinco opciones para elegir. ¡Una pasada!
Además, el ambiente es acogedor y el trato es de primera. Con una calificación de 3.9 en Restaurant Guru, este lugar es reconocido por sus platos tradicionales como el rabo de toro y la morcilla de Burgos. Así que, si buscas una experiencia gastronómica auténtica, ya sabes dónde ir. Echa un vistazo a su página web para conocer más sobre lo que ofrecen, ¡tienen un equipo listo para ayudarte con cualquier cosa!
Mesón Juan XXIII
Página web
Horarios Mesón Juan XXIII
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–23:00 |
| martes | 11:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–23:00 |
| jueves | 11:00–23:00 |
| viernes | 11:00–23:00 |
| sábado | 11:00–23:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Juan XXIII
Dónde se encuentra el Mesón Juan XXIII
¡Ey, colega! Si buscas un lugar donde llenarte la panza con comida castellana de calidad, tienes que pasarte por el Mesón Juan XXIII en Burgos. Está en la Calle de Lavaderos, 21, Bajo. Este sitio es de esos que sabe a hogar, sin modernidades ni tonterías. Aquí la comida es de toda la vida, ¡y eso ya es un punto a favor!
La última vez que estuve, probamos la sopa de fideos, croquetas, pisto con huevo frito y unas carrilleras en salsa que estaban tiernas y sabrosas. ¿Quién necesita despliegues de alta cocina cuando el sabor está en lo sencillo y bien hecho? Además, el precio ronda entre 10 y 20€ por persona, un chollo para lo que te dan. ¡Y con un ambiente tranquilo, perfecto para charlar con los colegas!
El servicio es rápido y el comedor es amplio, aunque, vamos, que una manita de pintura le vendría bien. Pero, ¿de verdad importa eso cuando estás disfrutando de una morcilla de Burgos espectacular o un lechazo en su punto? No digamos ya de la tarta de queso, que tiene un sabor de 10. Nodemos olvidar que el ambiente es relajado, ideal para disfrutar de una comilona.
Y para que sepas dónde está: en la Calle de Lavaderos, 21, Bajo, en Burgos. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina se ofrece en el Mesón Juan XXIII
Y claro, si te decides a ir al Mesón Juan XXIII en Burgos, ten en cuenta que lo mejor es reservar con una semanita de anticipación. La última vez que fui, empezamos a comer a las 15:30, pero cuando llegamos a los postres, ya no quedaba ni rastro de la famosa tarta de queso. ¡Una pena! Si vuelvo, definitivamente me voy a asegurarte de reservar el desayuno para poder comer más a las 14:30. La comida, por cierto, buena en general, aunque no sin sus altibajos.
Pero no todo es oro en el Mesón, eh. Escuché una historia de un grupo que fue el día de Año Nuevo: 25 personas, cada una pagando 50€ y lo que les sirvieron era como si lo hubiesen sacado de un congelador. El jamón serrano era de lo peor, las vieiras ni sabían a nada y ¡el arroz con bogavante olía a tierra! Lo peor de todo es que, encima, ignoraron las alergias de algunos. Intoxicación inminente si no se hubiesen cuidado. Mal rollo, la verdad.
Por otro lado, hay personas que han tenido experiencias geniales. Una olla podrida que se salió de lo normal y un servicio muy majo a un precio que no está nada mal, rondando los 20-30€. La morcilla de Burgos parece ser un must, así que no la dejes pasar. En cuanto al ambiente, hay opiniones para todos los gustos, pero si la encargada no diera órdenes tan autoritarias en público, podría mejorar la experiencia. Pero bueno, los camareros parecen estar a la altura.
Así que, ¿qué tipo de cocina encontrarás en el Mesón Juan XXIII? Principalmente, es cocina castellana. Puedes esperar platos caseros con una gran variedad en su menú, desde guisos tradicionales hasta la deliciosa ensaladilla y el imprescindible rabo de vaca. Cada bocado vale la pena, aunque siempre hay que estar alerta con algunas cosillas.
Cuál es el precio del menú del día en el Mesón Juan XXIII
Ya te digo, si decides tirarte a comer en Mesón Juan XXIII, prepárate porque la experiencia puede ser un soberano lío. Escuché de un grupo que fueron 15 y, al final, solo les sirvieron platos para 12. ¿Y de qué sirvió? Después de estar 30 minutos esperando a que les atendieran y luego otros 20 en que les sacaran los primeros, se dieron cuenta de que les trataban con bastante desgana. Y para rematarla, cuando lo que quedó no les gustó, les tiraron un papel de cambio en la mesa como si fuera un plato de paella más. Mala experiencia total, por eso, mejor que no vuelvan.
Pero olvídate de la mala vibra, porque también hay quien habla maravillas del sitio. Unos panas que van siempre el 1 de enero dicen que es un planazo, que la comida es hecha en casa y que no hay otra igual. La relación calidad-precio es genial, así que si te va el rollo de lo casero, este es tu sitio. En cuanto a la comida, sale impecable y no se van con chiquitas, raciones a tope.
Y si buscas platos que estén realmente buenos, asegúrate de probar la lengua y, si te van los garbanzos, estos son los más afamados de Burgos. Lo que escuché es que el ambiente es bastante familiar, así que no te preocupes si llevas a los críos. Es un lugar amplio, parece que la gente se siente allí como en casa. Aunque, ojo, el menú del día puede resultar un pelín caro, pero sabiendo que todo ha subido, no se lo reprochan a nadie, al final hay que comer bien.
La cosa es que si vas de fin de semana, te vas a encontrar un menú variado, con raciones generosas y bien cocinadas. Y lo mejor, el servicio es de lo más agradable. Si te preguntabas cuál es el precio del menú del día en Mesón Juan XXIII, se mueve en torno a los 10-20 €, así que nada mal por un buen plato y buena compañía. Aunque ten en cuenta, aparcar puede ser un show, pero si buscas un poco, hay sitio gratuito a dos minutos a pie. ¡Echale un ojo!
Cuántas opciones hay para elegir en el menú del día
Mira, si te animas a pasar por el Mesón Juan XXIII en Burgos, prepárate para disfrutar de una buena comida castellana. La berenjena rellena con marisco es una joyita, de verdad, ¡está deliciosa! Ahora, el cachopo me dejó un poco fría, quizás porque estoy acostumbrada al buen cachopo que se hace en el norte, pero bueno, lo demás estuvo bastante bien. La tarta de queso casera está para chuparse los dedos, así que tampoco te la puedes perder. En términos de comida, le daría un 3 de 5, pero el servicio y el ambiente están a nivel, 4 estrellas para ellos.
Por otro lado, no todo es color de rosa. Hay a quienes les ha tocado una experiencia menos agradable, como esa reseña en la que hablan de “educación” en el menú. Pero oye, hay que ver la vida con otros ojos. Mi opinión ha cambiado desde que he visto que hay sitios mucho peores. Mesón Juan XXIII tiene su encanto y, siendo sincera, a veces encuentras calidad en los lugares menos esperados. Con un precio de 10-20€, la comida es equilibrada y, además, hacen platos recomendados como la lengua, el cordero o las brochetas.
Un buen grupo de chicas fue a comer y repitieron la experiencia, les encantó todo, así que si te animas a ir en grupo, no dudes en probarlo. El servicio estuvo genial, y eso les dio una buena nota: 5 estrellas por todos lados. Pero bueno, también hay quien se queja de que esperó demasiado por su comida para llevar, y ahí coincido con que perder un tiempo innecesario no se siente bien. En ese caso, la comida estuvo buena, pero el servicio, no tanto, así que una 3 de 5 parece justo.
Y para aquellos que se lo están preguntando, el menú del día variará, pero hay varias opciones para elegir. Al menos, puedes contar con un buen plato de paella o una lasaña. No subestimes esas elecciones, que siempre pueden darte sorpresas. En total, hay varias combinaciones, así que ¡a disfrutar se ha dicho!
Qué platos tradicionales son recomendados en el Mesón Juan XXIII
Así que, vamos al grano. Mesón Juan XXIII es un lugar con su encanto y un menú del día que, aunque no es la bomba, te deja bien. Si vas en grupo familiar, la comida es rica y variada, con muchas opciones en los segundos platos. El servicio es un 10: las camareras son rápidas, atentas y además, muy simpáticas. Aunque, eso sí, el rosco de reyes que pedimos parecía que venía directamente de un congelador. Un poco decepcionante, pero bueno, el resto compensa.
Ahora, no todo es oro. Hay opiniones que dan una estrella, y razones tienen. Un amigo pidió una botella de vino y se la trajeron abierta. Eso ya es un mal comienzo, ¿no? Las raciones a veces son escasas, como el calabacín relleno, que solo tenía tres rodajas y poco más. Y las carrilleras ibéricas, aunque estaban buenas, no eran lo que esperábamos, más bien parecían carne de guisar. Las chuletillas, en fin, ni fu ni fa.
Y ojo, hay críticas más duras. Un grupo fue a probar la paella y la encontró fría, mientras que las chuletas parecían crudas y las patatas eran congeladas. La experiencia se volvió un fiasco, y ni hablar del sitio donde les tocó comer, que era debajo de un televisor. Eso tampoco ayuda, ¿verdad? Además, aquí no hay postres caseros, solo cosas en tarrina comercial. No es lo que uno espera de un sitio que quiere tener fama.
Pero, volviendo a lo positivo, la comida casera bien hecha está presente, y la tarta de queso que hacen es un acierto seguro. En cuanto a las recomendaciones del menú, si buscas algo tradicional, deberías probar las carrilleras, a pesar de la controversia. Y claro, los platos de cuchara como el cochinillo o el cordero también son clásicos que no suelen decepcionar. Así que, si te pasas por el Mesón Juan XXIII, ten esto en cuenta y que no te frustre encontrar algún plato menos que genial.
Cómo es el ambiente en el Mesón Juan XXIII
Y bueno, si hablo del Mesón Juan XXIII, que está en C. de Lavaderos, 21, Bajo, 09007 Burgos, hay que decir que es un sitio con su historia. La última vez que fui, simplemente me pedí un café descafeinado. Eso sí, estaba buenísimo. Pero si hablamos de la comida, pues digamos que ha sido un poco normalito. No es que me vuelva loco por lo que he probado, aunque la relación calidad-precio sigue siendo pasable, así que no te desesperes.
Sin embargo, si vas buscando platos increíbles, aquí puedes cambiar el chip. Muchos dicen que el menú económico es la bomba, la atención es rapidísima y la comida casera va directa al paladar. Eso me hace pensar en las veces que he ido a comer, donde la cantidad y la calidad van de la mano. ¡Tienes que probarlo! Está claro que no todo el mundo tiene la misma experiencia, porque hay quienes cuentan que es el típico "mesón" desactualizado, donde la camarera en barra, aunque simpática, se queda un poquito atrás.
Pero si te va más el plan de grupo, prepara una comilona. Fui con más de 45 personas una vez, y aunque no íbamos en plan fiesta, la comida estuvo tan buena que al final salió todo de lujo. El ambiente es acogedor, con un trato excepcional por parte del personal, y es un lugar perfecto para disfrutar solo o en compañía. Algunos han notado que los precios han subido y eso no mola, pero la variedad y cantidad en el menú suelen compensar.
Entonces, ¿cómo es el ambiente en el Mesón Juan XXIII? Pues la verdad, es bastante acogedor. Es un lugar donde puedes relajarte, y los camareros son un encanto, siempre atentos a lo que necesites. Siéntate y disfruta de buena comida en un entorno que, aunque no sea un restaurante de lujo, tiene su encanto y te hace sentir en casa.
Qué calificación tiene el Mesón Juan XXIII en Restaurant Guru
Pues mira, si estás pensando en darte un capricho y comer en el Mesón Juan XXIII, no te va a decepcionar, amigo. Este sitio en la C. de Lavaderos es un restaurante de cocina castellana que tiene todo lo que necesitas: 4 estrellas en calidad de comida y un trato super agradable. La gente que va ahí repite, y es que el lugar siempre está lleno de clientes habituales, lo que ya te dice algo, ¿no crees? La relación calidad-precio es buena, así que no te va a dejar la cartera vacía.
El menú está bastante bien, hermano. Tienen desde torreznos hasta platos más elaborados, y la comida es casera sin grandes pretensiones. Lo que más me mola es que no andan con tonterías, sirven platos que llenan y saben bien. El servicio también se lleva un buen 4, así que el rollo en el restaurante es top, y el ambiente es bastante acogedor.
Pero ojo, que no todo es oro. Una vez fui con la familia y a mi primo le sirvieron mal, le faltaron unas croquetas que se le hicieron de rogar. El servicio bajó un poco esa vez, la verdad. Y en otra ocasión, me quedé un poco a medias con el pescado, que venía escaso. Pero, en general, la experiencia suele ser buena porque tienen menús del día que están de lujo y postres caseros que te dejan con ganas de más.
Así que ya sabes, si buscas un buen sitio para disfrutar de una comida rica y sin complicaciones, este es el lugar. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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