
¡Ey, colega! Si andas por Logroño y buscas un buen sitio para comer, no te puedes perder el Palmeral de Portales en C. Portales, 71. Este bar restaurante le pone cariño a todo lo que hace. La decoración está de lujo y cada plato está tratado con amor, así que te aseguro que aquí cada bocado cuenta. Con un menú del día que se mantiene *top*, y opciones especiales que cambian, es el lugar ideal para disfrutar junto a tu familia o amigos.
Nosotros, en el Palmeral de Portales, te invitamos a compartir momentos especiales en nuestros tres espacios únicos. Te ofrecemos un menú del día y una carta de picoteo que te dejará la boca hecha agua. Además, no olvides acompañar tus platos con una buena selección de vinos de Rioja. Ven a vivir una experiencia gastronómica como ninguna, ¡y cuéntanos qué te gustaría probar! La cita está en el corazón de Logroño, ¡únete a la fiesta!
Palmeral de Portales
Página web
Horarios Palmeral de Portales
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–17:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 12:00–23:00 |
| viernes | 12:00–1:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | 12:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Palmeral de Portales
Dónde se encuentra el Palmeral de Portales
¡Ey, colegas! Si andáis buscando un sitio chulo para cenar en Logroño, Palmeral de Portales es el lugar. Está en C. Portales, 71, bajo 2, 26001 Logroño, ¿vale? La movida está en el centro comercial, así que siempre hay buen rollo. La última vez que fuimos, cenamos en la terracita y el ambiente era bastante agradable. El camarero era majo, pero se le veía desbordado con tanto trabajo. Así que, aunque la comida no fue un escándalo, estuvo bien para pasar una buena noche.
Precios, ¿sabéis qué? Unos 10-20 € por persona y coméis decentemente. La comida tiene un 4 de nota, el servicio lo mismo, y el ambiente se lleva un 5. Perfecto para grupos de todos los tamaños. Tenéis tanto la zona interior como la terraza exterior. Si no queréis esperar y no tenéis un grupo grande, ¡podéis ir sin problema!
Además, si queréis un menú más currado, hay opciones que suben el precio a 50-60 € por persona, pero sin esperas y lleno de delicias. El sitio tiene una decoración top y la comida está riquísima. Puedes ir desde 5 hasta 8 personas, y es ideal para quedar con los colegas. ¡Ah! Y para esos días que necesitas algo más ligero, tienen una carta de cafés original y variada.
Si lo que buscas es un buen plato, el entrecot está de locos, aunque le pondría más patatas. El entrecot y el atún son los must en su menú. A un precio de 20-30 € por persona, lo tiene todo: comida, servicio y ambiente con 5 estrellas.
Así que, ¿dónde está el Palmeral de Portales? Fácil, en C. Portales, 71, bajo 2, 26001 Logroño. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de comida ofrece el Palmeral de Portales
Te cuento que en el Palmeral de Portales hemos tenido una experiencia de esas que quedan grabadas. Fue el primer sitio al que fuimos al llegar a Logroño y, aunque pasaba la hora del almuerzo, el servicio fue excepcional. La chica que nos atendió en la terraza se lució, siempre sonriendo y súper atenta. Los productos, de excelente calidad. Sin dudarlo, un sitio para repetir mil veces. ¡Mil gracias por hacer de nuestra comida un momento tan agradable!
Comimos un menú del día en grupo, ¡éramos cuatro! Y por solo 22 euros (sin bebida), quedamos encantados. El arroz negro fue lo que más brilló, uno de los mejores que he probado en mi vida. Así que, aunque la última vez cené a la carta y no fue la mejor experiencia, me quedo con lo bueno: la comida riquísima y el servicio, un 10. Es un sitio que merece sus 5 estrellas.
El ambiente es acogedor, aunque la última vez que estuve cenando había un poco de ruido, lo que hizo que la cena fuera un pelín molesta. El menú de fin de semana, por ejemplo, cuesta 26 euros, pero en esta ocasión sentí que las raciones eran un poco escasas. Todo depende del día, supongo, pero en general, siempre he salido muy contento de allí.
Por último, ¿qué tipo de comida ofrece el Palmeral de Portales? Pues la verdad es que van desde un menú del día súper sabroso, cañas, hasta platos de carta. Tienen opciones que van desde el típico arroz negro hasta cosas más originales como los cafés especiales que sirven. Así que, si te apetece un buen almuerzo o cena, definitivamente da una oportunidad a este bar restaurante de Logroño. ¡No te vas a arrepentir!
Tienen un menú del día disponible
Estuvisteis en el Palmeral de Portales y, bueno, vaya experiencia, ¿no? Ayer, mi pareja y yo también fuimos a cenar y la verdad es que nos dejaron con un sabor agridulce. Reservamos a las 21:30, pero el chico del teléfono nos dijo que mejor a las 21:00 porque se iban a juntar servicios. Cuando llegamos, ¡sorpresa! El comedor estaba más vacío que un día sin fiesta. Solo había dos mesas ocupadas, y aunque comimos hasta las 22:45, no creo que la cosa se llenara después. Un poco decepcionante, la verdad.
Sobre la comida, empezamos con un aperitivo de pinchito de tortilla, pero adivina qué, en uno había un pelo enorme. La apuesta con los chipirones y alioli ya no dio la talla. La ensalada de frutos rojos estuvo bien, pero los segundos fueron un desastre. El entrecot parecía un plato del día más soso que un bocadillo de jamón, con un pimiento rojo y cuatro patatas contadas, que ni dan para compartir. Cambiamos una ensalada roquefort que era un horror por una de salsa de pimienta, que llegó fría como si la hubieran sacado del congelador. En cuanto al lomo de merluza, parecía de Pescanova, aunque la salsa sí que estaba bien, eso hay que decirlo.
El vino, al menos, superó las expectativas, pero al final, los 90€ que pagamos no se justificaron para nada. Ah, y la camarera de la barra, se notaba que estaba en otra onda, ¡10 minutos para que se dignara a atendernos! Tienen que mejorar en varios aspectos.
Ahora, en cuanto a la otra experiencia, me cuentan que el lugar puede ser chido. Tienen un espacio acogedor y el servicio es amable. Además, parece que la relación calidad-precio está bastante bien. El ambiente es ideal para grupos y, aunque les falta un puntito de sal a algunos platos, me parece que tiene su encanto.
¿Y lo del menú del día? Bueno, al parecer no es algo que estén ofreciendo, así que si controlas mucho eso, te va a tocar pensar en otra cosa. Pero si buscas un buen rato en una buena compañía, pues puede que te pongas a prueba aquí. ¡Suerte y ya me contarás!
Cambian regularmente las opciones del menú del día
Rollo, que estuve en el Palmeral de Portales y la verdad es que fue una experiencia muy variopinta. Por un lado, me encontré con un camarero que parecía más perdido que un pez en un árbol. Nos dijo que podíamos pedir un café, pero el tío estaba tan amargado que me hizo dudar de si había nacido en una cueva. Y eso no es lo peor, nos cobró 0,20€ por un vaso de hielo, algo que ni siquiera avisaron. El café que servían estaba quemado, como si te estuvieras bebiendo agua con sabor a café. Así que, aunque la ubicación es buena, no sé si volvería.
Sin embargo, en la misma semana, probé la comida en una ocasión diferente y ¡vaya cambio! Otro camarero que sí ponía ganas y un entrecot que estaba de rechupete. Además, me deleité con un café bombón que estaba brutal. El ambiente era genial y no me costó más de 20€. Si estás buscando un sitio para quedar a comer, este es sin duda una opción. Eso sí, en el trabajo del bar, siempre hay sorpresas, como esas opciones sin gluten que tienen. ¡Un detalle que muchos agradecen!
Y mira, en cuanto al menú, parece que ofrecen algo bastante correcto para los fines de semana y las opciones cambian con una regularidad aceptable. Es cierto que algunos menús en la zona pueden ser más económicos, pero la presentación y la calidad compensa. No sé qué les falta a algunos sitios, pero aquí lo puedes disfrutar con tranquilidad.
Al final, yo diría que es un lugar para arriesgar, sin olvidarte de que puede tocarte el camarero de la primera parte o el de la segunda. Por eso, siempre hay que tener un plan B cuando decides pasarte por el Palmeral.
Es adecuado el Palmeral de Portales para grupos familiares o de amigos
Mira, si aún no has ido al Palmeral de Portales, te estás perdiendo un gran descubrimiento en el centro de Logroño. Este bar restaurante se encuentra en la C. Portales, 71, bajo 2 y tiene una calificación de 4 estrellas que está más que justificada. La comida es de calidad y el menú es asequible, sobre todo para estar en el centro. Te prometo que el comedor está precioso, y te sientes cómodo de inmediato. Además, el servicio es super amable y atento, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.
Si decides ir, no te puedes perder el arroz negro que tiene un sabor que te deja flipando. De primero, ese tartar de salmón que está a otro nivel. Pero eso no es todo, el ambiente es muy acogedor y puedes elegir entre el comedor interior o disfrutar del patio o la terraza exterior. Nos sentamos a comer a mediodía y después repetimos para cenar porque la comida era increíble. La chica que nos atendió fue un 10, así que un saludo a Javi. El precio por persona suele estar entre 20-30 €, y por lo que se ofrece, vale la pena.
Vale, sí, en alguna ocasión noté que si tienes prisa, puede que te saquen el segundo plato antes de que termines el primero, y eso no está bien. La camarera, en ese momento, podría haber sonreído un poco más. Pero, en general, la calidad de la comida compensa esos pequeños deslices. También he oído que por las noches, cenas para dos son muy tranquilas y con una decoración fina, ideal para charlar sin ruidos molestos.
Entonces, ¿es adecuado el Palmeral de Portales para grupos familiares o de amigos? Claro que sí. El sitio es acogedor, hay espacio de sobra y el ambiente es perfecto para disfrutar una buena comida en compañía. Puedes disfrutar de platos para picotear con tus amigos o hacer una comida familiar de esas que recuerdas. Así que ya sabes, ¡repite al menos una vez!
Cuáles son los platos destacados en la carta de picoteo
Ya te digo que el Palmeral de Portales tiene su cosa. El ambiente es tranquilo, se puede charlar sin problemas, pero si vas a comer, prepárate porque el servicio puede ser un puñetero desastre. Nos sentamos a las 16:15 y el camarero nos miró cinco veces, pero aquello era como ver crecer la hierba. Al final, después de un rato que se nos hizo eterno, pedimos algo y nos sirvieron a las 16:46. Vamos, que eso es pura vagancia, porque el tío servía a un ritmo de tortuga. El precio por persona no es una locura, entre 1 y 10 €, pero la experiencia se quedó en un simple 5 en comida y un miserable 1 en servicio.
En el otro lado de la balanza, si miras el restaurante en horas de menos caos, puede que tu suerte cambie. El sitio tiene distintos espacios: una terraza coqueta, un bar y un comedor en el sótano que son bastante agradables. La decoración es acogedora y el ambiente invita a quedarse, claro. En una ocasión, la atención que recibimos, de parte de Yaiza, fue de 10, todo correcto y muy agradable. La carta no es muy larga, pero el menú de 20 € está más que bien, con buena calidad y cantidad. Aquí te puedes llevar una 5 en comida y un 5 en servicio sin problema.
Pero no todo el mundo ha tenido la misma suerte, ¿no? A veces, el servicio se convierte en una pesadilla y la comida llega con un ritmo que no te lo crees. Puedes estar esperando tanto entre los platos que te plantea dar un toque a los camareros para que te traigan la cuenta, antes de que se te acabe la paciencia. Con precios que rondan los 20-30 €, te esperas algo más que un 3 en comida y un 1 en servicio.
Y hablando de la carta de picoteo... ¿qué sucede con esos platos destacados? La cosa que suelen tener está buena, pero la espera puede dejarte con ganas de más. Aun así, como ya dije, lo que realmente piden todos son esos cafés que preparan, que son una maravilla y tienen precios muy ajustados. Pero, ¡ojo!, si no hay atención, te aseguro que la experiencia se puede desinflar como un globo.
Se pueden hacer reservas en el Palmeral de Portales
Te voy a contar lo que pasó ayer en el Palmeral de Portales. Nos animamos a ir a comer, con ganas de disfrutar, y la cosa fue todo lo contrario. Pedimos unos entrecots al punto menos, pero la verdad es que estaban duros, con más grasa que carne y quemados, como si los hubieran dejado en la parrilla un montón de tiempo. Las patatas fritas eran congeladas y el pimiento parecía que lo habían rescatado de otro plato, pegado y recalentado. Las salsas ni siquiera habían sido descongeladas, ¡las de pimienta duras y frías! Y ya ni te cuento de los postres, la tarta de chocolate y la de zanahoria se quedaron en el plato, ¡infumables! Al final, con dos menús y bebida, nos soplaron 80€. Llevé a alguien porque recordaba que era un sitio chido, pero quedé fatal. Con ese dinero, hubiéramos podido comer decentemente en cualquier otro sitio sin necesidad de salir a buscar un pincho de tortilla después.
La cosa no mejoró en el servicio, que fue lento y errático. Solo estábamos tres mesas y aún así se equivocaron en los platos. Pedimos con toda la ilusión, pero al final, esa ensalada y los canelones eran lo único salvable. ¿Quién puede entender eso? El ambiente era moderado, pero ya con tantas pegas, me daba igual. Y no te cuento del tiempo de espera, que aunque no era muchísima, lo que realmente contaba era la falta de atención.
Lo que realmente me molestó fue que intentamos comer ahí pero nada más sentarnos, pasaron diez minutos y nadie vino a atendernos. Eran más de seis personas trabajando y el local estaba medio vacío. Cuando pedimos atención, parecía que les costaba un mundo. Al final, decidimos marcharnos antes de que nos atendieran. Se nota que muchos de esos que están por ahí no tienen ni ganas de tratar bien a la gente. Un chico en particular, moreno y bajito, tenía una actitud de pereza total. Bazofia en la experiencia, no volveré.
Pero bueno, si eres de esos afortunados que ha tenido suerte, hay quienes han tenido buenas experiencias. Algunos dicen que la recepción es agradable, con sillones y un chupito de verduras. Les atendieron bien y el menú estuvo a la altura. Así que si quieren hacer una reserva en el Palmeral de Portales, parece que sí se puede, pero quien sabe si al final tendrán la misma suerte. ¡Suerte en la próxima!
Cuál es la especialidad del restaurante
Mira, el Palmeral de Portales es un lugar que se la saca. Fuimos dos y, aunque la terraza estaba llena, nos hicieron hueco en un momento. Eso ya es un detalle que se agradece, ¿no? El menú festivo que pedimos estaba lleno de sabores y a buen precio. Aunque para ser sinceros, las esperas entre plato y plato un poco largas, pero oye, no todo puede ser perfecto y eso no me impidió disfrutarlo.
El otro día, pedimos el menú de fin de semana a 26 euros. Y vaya, estaba todo super elaborado. Las camareras súper atentas y el sitio tiene un ambiente muy agradable. Salimos con la barriga más que llena, sobre todo con el arroz negro con calamares y esa tarta de chocolate en texturas que es un pecado no probar. Si vas, no olvides echarle un vistazo a su jardín de verduritas y la zarzuela.
Otra cosa que me flipó fue que hablé con Araceli para organizar un brunch con un grupo de amigas. Desde el principio, el trato fue exquisito. Nos prepararon una mesa espectacular, y el ambiente, junto con la comida, estaba todo de lujo. La atención al detalle fue tremenda, de esas cosas que te hacen querer volver fijo.
Ah, y si tienes peques o alguien con alergias, aquí no hay drama. Te dan opciones sin hacer caras raras. Scarlet se lo merece un 10/10 por su buena atención y la comida es genial. Así que, si estás buscando un sitio donde comer de forma tranquila, el Palmeral de Portales es una apuesta segura.
En cuanto a la especialidad del restaurante, parece que su fuerte son los platos bien elaborados como el arroz negro, el brunch sorprendente y algunas delicias como la famosa tarta de chocolate. Un lugar que vale la pena visitar, sin duda.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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