
Si buscas un lugar donde cada bocado sea una sorpresa, tienes que probar Blue Gallery en P.º Comuneros de Castilla, 19. Este sitio no solo sigue las tendencias, ¡las crea! Con una cocina de autor que mezcla tradición y vanguardia, cada menú cambia, así que no hay dos visitas iguales. Es un lugar coqueto, con un trato cercano y amable, donde la calidad de los productos brilla en cada plato.
Y no te olvides del sushi: es la mejor versión de la comida oriental en Burgos, preparada con materia prima de primera y un toque de buen gusto. ¿Te apetece compartir unos nigiris o tatakis con los colegas? Incluso ofrecen servicio a domicilio si prefieres disfrutarlo en casa. Desde su apertura en 2010, este restaurante ha recorrido un camino impresionante, ganándose una reputación sólida entre los comensales con un 4,4 en opiniones. 100% recomendable, no fallas aquí.
Restaurante Blue Gallery
Horarios Restaurante Blue Gallery
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–15:30 |
| martes | 12:30–15:30 |
| miércoles | 12:30–16:00 |
| jueves | 12:30–16:00, 20:30–0:30 |
| viernes | 12:30–16:00, 20:30–0:30 |
| sábado | 12:30–16:00, 20:30–0:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Blue Gallery
Dónde se encuentra Blue Gallery
Si buscas un buen plan en Burgos, déjame hablarte de Blue Gallery, que está en el P.º Comuneros de Castilla, 19. Este sitio se lleva un 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Te aseguro que no hay ni un ruido que te moleste, así que perfecto para una cena con amigos o una cita. Nos metimos entre semana para probar el menú degustación corto y cerrado y, olvídate, ¡nos flipó! Sobre todo porque dan un protagonismo a la huerta y a la proximidad que no veas.
El chef Saúl Gómez se lo curra de una manera que ni te imaginas. En este sitio, no hay carta, solo tres menús que te llevan por un viaje de sabores con sorpresas en cada plato. Desde un espárrago osmotizado con remolacha hasta unas carrilleras de Black Angus que son un espectáculo. El tío no se complica: todo llega a la mesa sin avisar, y cada bocado está pensado para impresionarte. De verdad, es como un recorrido de ocho pases que juegan con texturas y contrastes.
Ah, y si te preocupa el precio, piénsatelo: 60-70 € por persona. Por lo que te ofrecen, es una pasada. Ya sea para grupos pequeños o grandes, siempre hay espacio y se lo toman en serio. La atención es cercana, hasta el chef se puede pasar a explicarte lo que te van a servir. Así que, si estás en Burgos y quieres algo auténtico y con estilo, Blue Gallery es el sitio donde tienes que ir. ¿Dónde está exactamente? Pues en el Paseo Comuneros de Castilla, 19, 09006 Burgos.
Qué tipo de cocina ofrece Blue Gallery
Y bueno, ya sabes que en el Restaurante Blue Gallery, en P.º Comuneros de Castilla, 19, en Burgos, la experiencia es de 5 estrellas. De verdad, si te va el buen comer, esto es una auténtica locura. No hay carta, así que es una grata sorpresa a cada plato que te traen. Todo está riquísimo, pero si me preguntan, no puedo dejar de mencionar el tatín de cebolla y el semifrío de kefir con espuma de pisco sour. Una gozada. ¡Gracias por la experiencia!
Hablando de menús, prueba el de semana a 25 euros. Vas a comer como un rey con tres platos salados y uno dulce que quita el hipo. El personal es magnífico, siempre explicando lo que te traen y muy atentos, eso se agradece un montón. Totalmente recomendable al 100%, no hay duda de que es de lo mejorcito que encuentras en Burgos.
Siendo sinceros, no todo fue perfecto en mi primera visita. Eso sí, aunque el menú degustación estaba de 10, es un poco más caro por no incluir la bodega. Aparte de eso, lo volvería a recomendar. Solo hay que tener en cuenta que el local a veces cierra y hay que esperar, como nos pasó. Pero esos detalles no quitan lo impresionante de la comida.
Para los que son vegetarianos, no hay drama. En Blue Gallery se curran adaptar el menú a tus necesidades. Puedes comer igual de bien que los demás, sin eso de que te sirvan solo lechuga y huevo frito. La comida vegetariana está a la altura, con platos que te dejarán con ganas de más.
¡Déjate llevar y disfruta de una experiencia gastronómica única!
Cuál es la característica principal de los menús en Blue Gallery
Mira, si estás por Burgos y no has pasado por el Restaurante Blue Gallery, estás dejando pasar algo increíble. Lo primero que debes saber es que, aunque parezca un poco fancy, tienen un menú degustación por 55€ que está de locos. Los platos tienen sabores que te vuelan la cabeza, ¡y hay para todos los gustos! Me flipó que todos los platos vienen con su explicación, así que no hay sorpresas. Y la carta de vinos, menuda variedad, la verdad que nos ayudó a hacer una buena elección. Ideal para disfrutar de una buena comida con amigos o en pareja.
La atención tampoco se queda atrás. Un sábado nos hicieron un hueco porque justo una mesa de seis se rajó, y eso que a veces hay que avisar. Pero oye, el trato fue espectacular. Yo no soy muy fan de la cebolla, pero en los platillos estaba bien puesta. Lo más top para mí, los ñoquis de boniato, ¡y no te olvides de probar el postre, la tarta de zanahoria es pura brutalidad! A lo que voy, rápidas, efectivas y con buena onda.
Ahora, si andas corto de pasta, igual te interesa el menú entre semana a 25€. Tres platos salados y uno dulce, aunque ojo, no sabes qué vas a comer, y a veces eso puede ser un lío para algunos. Pero si tienes un buen paladar y te gusta arriesgarte, este es tu sitio. El servicio sigue siendo muy atento, siempre al tanto de lo que necesites.
La característica principal de los menús en Blue Gallery es que son totalmente degustación, lo que significa que te dejan explorar varios sabores de una vez, aunque es un menú cerrado, así que si hay algo que no te gusta, no hay alternativas. Pero, sinceramente, este lugar es para recomendar y disfrutar. Con un bill de 60-70€ por persona si le metes vino, merece mucho la pena. Si te pones a contar lo que pides, la calidad siempre está al 100%. ¡Así que ya sabes, a darle caña y a disfrutar!
Qué significa que Blue Gallery "crea" tendencias en lugar de seguirlas
Y ya te digo, si alguna vez estás en Burgos, Blue Gallery es un sitio que no puedes dejar pasar. Ya hemos ido un par de veces y siempre salimos flipando. Cinco estrellas y no exagero. La última vez fuimos cuatro personas y la experiencia fue brutal. El servicio es superatento, y eso lo valoras, ¿sabes? Para mí, lo mejor de lo mejor fue la urta, la cebolla y no te olvides de la tarta de queso y Lotus. De verdad, una locura. El precio por persona ronda los 50-60 €, pero lo vale en cada bocado.
Y si lo tuyo es la cena, el ambiente es cálido y moderno. Tienen un menú degustación que es una pasada. Cada plato viene con una explicación que te deja alucinado, como si el chef estuviera dándote un mini concertito en la mesa. Sabores como el Falso Cocido y el BBQ Tuna son imperdibles. En cuanto a precios, puedes cenar por unos 40-50 € y salir con el estómago a reventar. Y con un 5 en comida, servicio y ambiente, ¿qué más quieres?
Y si como nosotros, vienes de viaje desde Madrid, este sitio te va a dejar con ganas de más. Sabores y texturas que tumbarán tus estándares desde el primer plato. Imprescindible en Burgos, eso es un hecho. Aquí se hace alta cocina, pero al mismo tiempo se mantiene cercano y auténtico.
A ver, ¿qué significa que Blue Gallery "crea" tendencias en lugar de seguirlas? Pues que no están ahí para copiar lo que ya se ha hecho mil veces. Aquí el chef usa ingredientes frescos y menos comunes, te sorprende con combinaciones que no esperas. Cada plato cuenta una historia, y eso es lo que los hace destacar. Su enfoque en comida de autor y la dedicación que le pone a cada detalle es lo que verdaderamente marca la diferencia. ¡Así que ya sabes, date una vuelta por allí y disfruta!
Cómo describirías el ambiente de Blue Gallery
Al final, el Restaurante Blue Gallery tiene sus momentos, pero tampoco es la panacea. Fuimos con un hype tremendo y a la hora de comer, el menú business fue un poco desilusión. Pedimos, estuvimos esperando entre plato y plato como si estuviéramos en una maratón de series, y ni se dignaron a recoger lo que ya habíamos terminado. Además, mientras otros clientes disfrutaban con sus platos, nosotros ahí, mendigando atención. De los tres platos salados, la verdad, solo uno se salvó. Así que en resumen: comida 4, servicio 3, ambiente 4.
Pero el viernes, ¡vaya cambio! Cenamos el menú pareja y eso fue otra historia. 8 platos alucinantes, con 6 salados y 2 postres que estaban que flipas. La atención estaba en su punto, un par de quejas sobre las raciones, ya que queríamos un pelín más, pero la experiencia fue brutal. Eso sí, prepara el billete, porque la cena ronda 60-70€ por persona. Valoración: comida 4, servicio 5, ambiente 5.
Y después, nos lanzamos a un menú business a 23€ también. Dos entradas, un plato de carne y postre. No se incluía vino, pero olvídate, lo que vino era de rechupete. El falso cocido de almendras y el cordero a baja temperatura se ganaron nuestros corazones. Además, la atención de Saúl fue un detallazo. Un sitio con mucho que ofrecer.
Eso sí, no todo el mundo lo ve con los mismos ojos. Algunos dicen que es un pelín pretencioso y que las raciones a veces dan pena. Con el menú business, se sintieron con hambre y la carta de vinos les pareció un atraco. Pero ahí está el servicio, que fue siempre un encanto. En fin, lo que sacamos en claro: comida 3, servicio 5, ambiente 4.
Ahora, ¿cómo describirías el ambiente de Blue Gallery? Mira, el sitio tiene un rollo moderno y acogedor. No es demasiado ruidoso, perfecto para charlas tranquilas y cenas románticas. Había un aire de sofisticación, pero sin ser opresivo, así que se puede disfrutar de la experiencia sin mirar el reloj cada dos minutos. ¡En definitiva, un lugar interesante pero con sus altos y bajos!
Qué tipo de servicio podemos esperar en Blue Gallery
Te cuento que en el Restaurante Blue Gallery, la cosa va de disfrutar a tope, lo primero que hay que resaltar es que se ganó 5 estrellas a pulso. Si buscas platos elaborados, aquí no solo vas a estar saciando el hambre, sino que te vas de viaje a sabores que nunca habías probado. Por ejemplo, mi pareja se metió una sopa de cangrejo a los 4 chilis que le voló la cabeza, y el trampantojo de fabes fue pura magia en el paladar. Pero eso no es todo, el tartar de zanahoria, la carrillera (oh, esa carrillera, sublime al paladar) y la torrija de brioche con lágrima de frutos rojos fueron el hit del postre. ¡Un espectáculo total! Te digo que por unos 70-80 € por persona, vale cada céntimo.
Y si tienes suerte, prueba el menú de 7 platos. Cada bocado es una sorpresa y está todo bien pensado. La milhoja deconstruida es una maravilla que tienes que dejar que tu paladar descubra. El trato y el servicio son de 10, nada que ver con esos sitios que te dejan colgado entre plato y plato. Aquí no hay espera, vas picando y disfrutando. Y si te animas a algo más sencillo, aunque mi primera vez fue con el menú del día, la combinación del cocido fue una delicatessen, aunque la ración de bacalao quedó un pelín corta. Pero, ¡con lo rico que estaba eso! Por eso, solo le pongo 4 estrellas.
La verdad es que en Blue Gallery la experiencia es muy buena. Hicimos un menú degustación y nos encantó. Comida y servicio de 5, el ambiente un poco más casual, pero todo en su punto. Además, el menú degustación que ofrecen es super original, con sabores intensos pero ligeros, y los postres son un acierto total. Saúl, que es el que está al mando, tiene una pasión por la cocina que se nota en cada plato. Te aseguro que vas a querer repetir.
Entonces, ¿qué tipo de servicio puedes esperar aquí? La atención es super buena, siempre están pendientes de ti para que no falte nada, sin esperas entre cada plato, lo que hace que la comida sea aún más amena. El ambiente es agradable y hacen todo lo posible para que te sientas a gusto. Así que ya sabes, si buscas una buena experiencia culinaria, Blue Gallery es un sitio para no dejar pasar.
Cuáles son algunos de los platos destacados que ofrece el restaurante
Ayer volvimos al Blue Gallery y, la verdad, no nos decepcionó. El menú ejecutivo de 3 platos más el postre es un auténtico festín. La comida es un despertar de la vista y del gusto, de esas que te hacen querer sacar el móvil para subir fotos a Instagram. Todo se ve de lujo y sabe aún mejor. Sin duda, se lo curran un montón, ¡gracias por la experiencia! Aquí te dejo los números: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Lo mejor del lugar es que no solo tienen un menú ejecutivo, también un menú degustación de 7 platos que está a otro nivel. La calidad de los ingredientes es exquisita y de temporada, y el servicio es de los que quieres que nunca acabe. Nos costó entre 50 y 60 € por persona, pero vale cada euro. Además, si tienes restricciones alimentarias, no te preocupes, ellos se adaptan sin problema. Y el acceso es 100% accesible para sillas de ruedas. ¡Perfecto para todos!
Hablando de la comida, si piensas que el menú vegetariano no puede compararse con el resto, piénsalo de nuevo. Diseñaron un menú para mí que no tenía nada que envidiar, con cosas como pasta de miso y jengibre que es imposible de olvidar. Y esa salsa coreana, amigo, estaba brutal. Juntando sabores de manera sutil, no me extraña que la gente vuelva. Como dicen por ahí, todo lo que ofrecen vale cada euro que pagas.
Si quieres saber algunos de los platos destacados, te diría que no te pierdas el cocido hecho con almendras y la combinación de miso con gengibre. Y no olvides el café, ¡está buenísimo! En general, el menú degustación es una experiencia grata, aunque el menú ejecutivo se queda un poco corto, así que prepárate para seguir la noche en otro lugar.
Por qué se considera que el sushi de Blue Gallery es especial
Mira, si no has probado el Restaurante Blue Gallery en P.º Comuneros de Castilla, 19, ya estás tardando. Cinco estrellas y no es por nada. Fue uno de esos lugares que te recomiendan tus amigos y decimos “vamos a ver si es pa’ tanto”. Y, ¡spoiler alert! Resulta que sí. El menú de Saúl es una maravilla. Cada plato está explicado al detalle y eso mola un montón. Además, los ingredientes son de gran calidad y te quedas con ganas de más.
El trato del personal, de diez. Te hacen sentir como en casa, y si tienes alergias como yo, no hay problema. Te adaptan el menú sin que te quedes con ganas de comer. No saldrás con hambre, eso es seguro, tienes que probarlo para creerlo. ¡Definitivamente volveremos!
La mayoría de los platos son una pasada, y esos sabores curiosos que tienen, te dejan sorprendido. Lo del falso cocido y esas almendras que parecen y saben como alubias son un espectáculo. Sin olvidar ese delicioso milhojas con helado de fresas. Te vas a sentir como un rey sin dejarte un dineral, porque comer allí te cuesta entre 20 y 30 pavos por persona, y merecen cada céntimo. El ambiente es tranquilo, ideal para charlas.
Aparte, el menú degustación que tienen es bien variado. Si decides reservar, hazlo porque el sitio se llena rápido. Y es que la experiencia gastronómica es de locos. Con la amplia selección de vinos y la atención al cliente que ofrecen, es una combinación ganadora. ¿Y sabes qué? Hoy probamos el menú degustación japonés y, amigo, fue otro nivel. ¡Todo estaba espectacular!
Y en cuanto al sushi, ¿por qué se considera que es especial? Por lo que hemos probado, es una fusión única que no vas a encontrar en otro sitio. La atención a cada detalle, los ingredientes frescos y la creatividad en la presentación hacen que tu experiencia sea completamente diferente. La calidad marca la diferencia, y aquí lo saben hacer bien. ¡Ya te digo, este lugar merece una visita!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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