Restaurante Castillo de Izán

Restaurante Castillo de Izán

Si andas buscando un buen lugar para comer cerca de Aranda de Duero, el Restaurante Castillo de Izán es tu mejor jugada. Este sitio, a solo 12 km de Aranda en Gumiel de Izán, se especializa en el lechazo asado en horno de leña, y te aseguro que no hay nada mejor para satisfacer tus ganas de comida castellana. Con un amplio parking, zona ajardinada y una terraza chula, es ideal para parar y relajarte un rato.

Este restaurante, que tiene forma de castillo y unas vistas de los viñedos que te quitan el aliento, ha conseguido una calificación de 4.3 en Restaurant Guru con más de 1800 reseñas. ¡Eso es un montón de gente que ya ha comprobado lo bien que se come aquí! Ya sea que busques un plato típico o algo más innovador, este sitio tiene de todo. Si quieres un buen ambiente y servicio de calidad, no dudes en hacer una parada aquí.

Restaurante Castillo de Izán

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.730 Reseñas
Dirección: km 168 Autovía NI, 09370 Gumiel de Izán, Burgos
Teléfono: 947 54 42 80

Horarios Restaurante Castillo de Izán

DíaHora
lunes9:00–18:00
martes9:00–18:00
miércoles9:00–18:00
jueves9:00–18:00
viernes9:00–23:00
sábado9:00–23:00
domingo9:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Castillo de Izán

Dónde se encuentra el Restaurante Castillo de Izán

¡Oye, escucha! Si estás pensando en ir al Restaurante Castillo de Izán, te cuento que es un sitio con su rollo. Está en el km 168 de la Autovía NI, en Gumiel de Izán, Burgos. Desde fuera ya mola porque tiene la forma de un castillo, así que si te gusta lo medieval, aquí la vas a romper.

Ahora, hablemos del ambiente: es bastante chulo, con una decoración que te hace sentir que estás comiendo en un castillo. Las mesas y el techo tienen ese toque especial que lo hace acogedor. Pero aquí viene la parte fea: el servicio es lento y la amabilidad brilla por su ausencia. Si buscas un trato cálido, aquí no lo vas a encontrar. Lo bueno es que, aunque la comida tiene su punto, no te esperes un menú muy variado y, vaya que son caros. Puedes salir a unos 25 € por persona después de pedir unos entrantes y unas bebidas. Vamos, que en otros sitios te llenas más y pagas menos.

Ahora, si buscas un lugar tranquilo para cenar, este puede ser tu lugar (aunque el ruido a veces sube). Con una carta pasable para comer y algunas tapas, la aceras en este castillo no lo están haciendo tan mal en ese sentido. Solo ten en mente hacer una reserva si no quieres quedarte sin mesa. Ah, y si te preocupa dónde dejar el coche, hay muchas plazas de aparcamiento, ¡y gratis!

Resumiendo: si decides ir al Restaurante Castillo de Izán, sabes que te vas a encontrar un lugar bonito con un ambiente que da para buenas fotos. Pero vigila tu bolsillo y no hagas muchas expectativas en el servicio. ¡Y recuerda que está a las afueras de Aranda, justo en la Autovía NI!

Cuál es la especialidad del Restaurante Castillo de Izán

Hablando del Restaurante Castillo de Izán, es un lugar que no te esperas cuando paras en una autovía, ¿sabes? En vez del típico bar de carretera, aquí te encuentras un mini castillo que ya le da un toque especial a cualquier viaje largo. Nos echamos unos bocadillos que estaban bien, pero te diría que si vas, no te pierdas el lechazo o el lechón al horno. Eso sí que parece ser la movida del lugar, porque por la cocina no paraban de salir platos. Aunque yo no los probé, parece que tienen buena fama.

El sitio tiene su encanto, con una decoración bastante espectacular para ser un restaurante en la A1. El ambiente es tranquilo, perfecto para hacer una pausa, aunque el servicio fue un poco lento. Pero, lo que importa es que son amables, y eso se agradece. Había buen ambiente, mucha peña disfrutando de la comida, y eso siempre habla bien de un sitio. Mi puntuación general sería un 7,0, comida un 6,5. Para que te hagas una idea, la comida no es barata, pero merece la pena porque la calidad está bien.

Lo mejor del Castillo de Izán es que a pesar de ser un lugar más elegante, también tienen opciones de platos combinados si no quieres complicarte. Para los peques, también tienen menús infantiles. Así que si estás buscando un sitio que esté cuidado y limpio, donde te sirvan buena comida, este es tu sitio. Las especialidades del lugar, sin duda, son el lechazo asado, el lechón al horno, y no puedes dejar de probar su tarta de queso casera. Así que métele en tu lista de paradas y disfruta de la experiencia, ¡que vale la pena!

A qué distancia está el restaurante de Aranda de Duero

La verdad es que el Restaurante Castillo de Izán tiene su jugo. Está a un tiro de piedra de Aranda, en el kilómetro 168 de la autovía NI, así que si andas por la zona y te apetece un buen lechazo, no lo dudes. Aquí el estacionamiento es gratis y cubierto, así que no tienes que preocuparte por dónde dejar el coche. Además, el comedor es amplio y cómodo, perfecto para grupos de 5 a 8 personas. Así que si estás planeando una salida con amigos o familia, este es un buen lugar.

El lechazo, te lo digo ya, es de 5 estrellas. Sale increíble, en su punto justo. Te lo sirven con un Vega Izán, de cosecha propia, que le da un toque especial. Puedes contar que el precio por persona rondará entre 40-50 €. En cuanto al ambiente, es genial: bajo nivel de ruido, ideal para charlar aunque haya más gente. Y lo mejor, ¡sin esperas! Te sientas y ¡a comer se ha dicho!

Pero no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias de una estrella, que nos advierte: el sitio puede parecer de lujo, pero ese aspecto faraónico a veces no se acompaña de buen servicio. En ocasiones, es como si fueran fantasmas, levantando la mano para que te atiendan. Eso, en un grupo pequeño, puede ser molesto. Y si llegas con hambre y esperas un buen riñón a la plancha, igual te llevas una decepción.

Así que, ojo, que hay opiniones variopintas por ahí. Pero para los que quieren disfrutar de una buena comida y no complicarse, ya te digo, la parada en Castillo de Izán es imprescindible. Desde Aranda de Duero no está lejos, apenas a 20 minutitos en coche. Perfecto para una escapada.

Qué tipo de horno se utiliza para cocinar el lechazo en el restaurante

Mira, si pasas por la Autovía NI, no puedes dejar de parar en el Restaurante Castillo de Izán. Te estoy hablando de un lugar donde la comida es de primera calidad y la atención es un 10. Es la tercera vez que voy y te juro que estoy deseando volver. Desde que pones un pie adentro, te sientes atendido como un rey. La sopa de pescado que te ponen es de pura gloria, le pongo un 10. Y no puedo olvidarme de las chuletillas de lechal, ¡madre mía, un 11! Y para cerrar la fiesta, la tarta de queso también se lleva un 10. El hombre que lleva ese lugar lo hace todo con tanto cariño. Siempre que paso, paramos, y normalmente, el precio es de 20-30 € por persona, que está muy bien para lo que te llevas. Ah, y la espera es casi nula, menos de 10 minutos por lo general, así que, ¡perfecto para no perder tiempo!

Si solo quieres un picoteo, también tienen una carta para eso en la zona de fuera. Pero si vas a lo grande, el salón es como un palacio, ideal para comer en condiciones. Me lo recomendó un amigo y no pudo haber sido mejor idea. Un buen vino, Casajus, y carne de primera, ¿qué más quieres? Ah, y la buena compañía, claro, eso siempre suma puntos.

El sitio tiene su encanto, el interior es espectacular, sobre todo esos techos que parecen sacados de un cuento. La comida es clásica, pero ahí es donde brilla, con un buen cordero o cochinillo asado. Los postres no son la bomba, pero cumplen. Y si solo quieres tomar algo, pídete un café, porque hasta te sacan rosquillas de cortesía con ello. Todo suma, ¿no crees?

Por cierto, si te preguntas cómo cocinan el lechazo, ahí usan un horno de leña que le da ese sabor único. Así que ya sabes, si estás por Gumiel de Izán, este sitio es una parada obligada. No te va a decepcionar. ¡Ya me contarás cómo estuvo!

El Restaurante Castillo de Izán tiene estacionamiento disponible

Te cuento, el Restaurante Castillo de Izán es un sitio que no puedes dejar pasar si vas de camino a Madrid. Le pusimos 5 estrellas porque nos encantó todo. Empezamos el día con unas tostadas crujientes con tomate y jamón que estaban de rechupete. El pan, ¡madre mía!, crujiente y bien hecho. Y el jamón, ¡ni te cuento! Además, el zumo de naranja era fresco y riquísimo, ideal para empezar con energía. Por cierto, hay un sitio fácil para aparcar justo enfrente, así que no tienes que preocuparte por eso. El servicio fue rápido y el ambiente tiene ese toque medieval precioso que nos fascinó. ¡Sin duda, volveremos!

Al principio, si lo miras desde fuera, parece un palacio de la edad media un poco raro, pero dentro es otra historia. Cada vez que hago una parada aquí, salgo contentísimo. Las mesas son cómodas y el servicio es muy profesional y atento. No hay como engullir un café con un pincho después de un viaje. Los pinchos son buenísimos, la comida siempre está a otro nivel. Así que, si tienes antojo de algo bueno, este es el lugar.

El ambiente del restaurante es espectacular. Tienen dos zonas, una más informal para picar algo, y otra con un salón donde puedes disfrutar de un buen plato. En nuestra visita queríamos ponernos al lado de la chimenea para disfrutar del calorcito y ese olor a leña. La verdad, nos decidimos por comer de la carta. Aunque hubo un pequeño fiasco con el pan, que nos cobraron 6€ por una panera, la comida compensó todo eso. Los ingredientes son de calidad, y ¡vaya ensaladas!, hasta eso estaba para chuparse los dedos. Y los postres son caseros, no puedes irte sin probarlos, te lo aseguro. Si buscas un buen sitio para comer sin pensar demasiado en el bolsillo, este es tu lugar.

Y en cuanto a la pregunta que seguro te haces: sí, el Restaurante Castillo de Izán tiene estacionamiento disponible. Puedes aparcar fácil justo delante, así que no hay excusas para no parar y disfrutar de la experiencia. ¡Ya sabes!

Hay áreas exteriores para disfrutar la comida al aire libre en el restaurante

Y luego está el Restaurante Castillo de Izán, un auténtico must si andas por la zona. En el km 168 de la autovía NI, en Gumiel de Izán, Burgos, es un sitio al que hay que mirar de reojo sí o sí. Si estás de viaje, intenta hacer coincidir la hora de comer aquí porque realmente vale la pena. La comida es un acierto total y, para colmo, tienen vinos de las bodegas cercanas que están de rechupete.

Hablando de la comida, la gastronomía castellana que ofrecen es de categoría. ¿Te imaginas disfrutar de un buen lechazo acompañado de un vino Ribera de Duero? Un verdadero festín, con embutidos que ya querrías llevarte a casa. El ambiente es de 10 con un servicio que no se queda atrás, todo el mundo amable y te hacen sentir como en casa. Así que ya sabes, si pones el GPS, asegúrate de poner el Castillo en tu ruta.

No todo es perfecto, claro. He oído que la morcilla suele estar buenísima, y el pan de torta calentito siempre es un manjar que no pasa desapercibido. Pero cuidado con los días de mucha afluencia porque a veces el servicio se puede resentir, y hay quienes han tenido experiencias menos brillantes. Pero oye, te van a salir de media entre 30-40 euros por persona, así que tampoco está mal para lo que ofrecen.

En cuanto a las instalaciones, sí, puede que el castillo no tenga mil años, pero es un lugar nuevo y bien cuidado. La decoración es hermosa y la chimenea le da un toque acogedor. Y sí, la pregunta del millón: ¿hay áreas exteriores para disfrutar la comida al aire libre en el restaurante? Claro que sí, puedes disfrutar de tu comida fuera en un ambiente agradable, ideal para esos días soleados. Un par de montaditos o un pincho de tortilla en el exterior, y ya la has liado. Así que si te da el gusanillo, ya sabes, lánzate a probar este lugar. ¡No te vas a arrepentir!

Cómo es la decoración y el ambiente del Restaurante Castillo de Izán

Y mira, si estás en el km 168 de la Autovía NI, no dudes en parar en el restaurante Castillo de Izán. No es solo otro lugar más para comer, aquí la jugada es diferente. La comida es de esas que te hace sentir como en casa, sin tonterías. Con una carta que mezcla lo tradicional con toques modernos, te vas a encontrar con platos que quitan el hipo. No te vayas sin probar su famoso lechazo, es una bomba.

El trato, bro, es de lo mejor. Te vas a sentir como parte de la familia desde que pones un pie adentro. Los camareros son majos, siempre con una sonrisa y listos para aconsejarte qué pedir si no te decides. La buena onda se nota y eso hace que la experiencia sea aún más chida.

A la hora del ambiente, es un rollo clásico pero con un toque elegante que lo hace especial. Las paredes están decoradas con fotos antiguas, y hay un aire rústico que te envuelve, como si estuvieras en un castillo, de ahí el nombre. Pero no pienses que es un sitio aburrido, más bien, es un espacio cálido que invita a quedarte un rato. Las luces tenues y la música suave crean una atmósfera perfecta para relajarte y disfrutar con tus colegas o esa cita especial.

Así que ya sabes, si te pasas por Gumiel de Izán y tienes hambre, el Castillo de Izán es el sitio ideal. ¡No te arrepentirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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