Restaurante El Molino

Restaurante El Molino

Si buscas un sitio chido para comer en El Berrueco, El Restaurante El Molino es tu opción. Llevan más de 40 años haciendo lo suyo, y la clave está en su cocina tradicional serrana con productos frescos y de cercanía. Aquí no solo te comes una buena parrilla, sino que te sientes como en casa gracias a su ambiente cálido y acogedor. ¿Te imaginas disfrutando de un salmorejo o un buen jabalí con tus amigos? Eso es lo que hay.

El Molino no es solo para llenarte el estómago, sino que también es perfecto para relajarte con un café con leche o una cerveza antes de lanzarte a una ruta senderista por la zona. El menú es extenso, con opciones que van desde carnes a la parrilla hasta vegetarianas, ¡hay para todos los gustos! Así que ya sabes, date un gusto y lánzate a probar sus famosas patatas. ¡No te arrepentirás!

Restaurante El Molino

Parrilla
Valoración media: 4,1
Opiniones: 300 Reseñas
Dirección: C. Calzada, 17, 28192 El Berrueco, Madrid
Teléfono: 660 49 20 72

Horarios Restaurante El Molino

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábado13:00–16:00
domingo13:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Molino

Cuántos años lleva en funcionamiento El Restaurante El Molino

¡Tío, tienes que probar El Molino en El Berrueco! 5 estrellas y no es por menos. Este sitio es acogedor, la comida está brutal y te sientes como en la casa de un colega. Si vas, no te puedes perder el bacalao con bechamel, ¡es una locura! La carne de corte argentino también está sabrosa, y esas migas manchegas son una delicia, cero aceite, solo buen rollo.

Y si hablamos de postres, el mousse de limón con yogurt natural y leche condensada es pura fantasía, aunque, si te soy sincero, la textura es más de yogurt que de mousse, pero quién se queja de un final así, ¿verdad? Sin duda, si regreso por el pueblo, repetiré.

La comida es una maravilla, de esas que te hacen disfrutar a tope. El jabalí, goloso total. Un precio de 20-30 € por persona, lo que está de lujo por todo lo que te llevas. La atención es de 10 y el ambiente es tranquilo, perfecto para relajarse después de un día por el pueblo. Te sientas y te sientes en tu casa, con un trato cercano que se agradece.

El local tiene su historia, lo que mola porque se siente auténtico. A veces te topas con joyas así de casualidad, y lo mejor es que no solo la comida es rica, el servicio también se lleva un 5 en todo, los dueños están ahí para lo que necesites. Yo me quedé flipando con el jabalí con setas, ¡era pura magia!

Y por lo que he leído, El Molino lleva varios años funcionando. Así que, ¿qué esperas? ¡Vete ya! No te vas a arrepentir.

Qué tipo de cocina se ofrece en El Molino

Y, mira, si estás pensando en ir a El Molino, déjame decirte que hay opiniones pa’ todos los gustos. 5 estrellas para unos y... bueno, hay quien no lo recomienda para nada. Pero si te sirve, la gente que ha disfrutado allí habla maravillas. La atención es top, la comida manda, y la tranquilidad del lugar te va a hacer sentir como en casa. El jabalí está increíble y, si eres amante de los callos, parece que aquí son de lo mejor que han probado. Así que, sin duda, muchos aseguran que volverán.

El servicio, por otro lado, es otra cosa que también destacan. Son muy amables, aunque te aviso que no tienen menú. La carta es cortita, pero los platos son sencillos y bien cocinados. El local no es muy grande, solo hay 9 mesas, pero eso lo hace más acogedor, sobre todo con la chimenea encendida. Ojo, eso sí, el precio se dispara un poco, entre 20 y 30 euros por persona, que para lo que ofrecen, a veces se siente un poco alto. Al menos el bacalao desmigado con huevo y bechamel parece tener su fanbase, aunque también hay quien lo ha criticado.

Y es que, chico, para otros, la experiencia fue un auténtico desastre. Hablan de un plato de bacalao que era pura bechamel con un poquito de bacalao frío, ¡menuda risa! Y el jabalí... bueno, igual fue un mal día, pero como que la salsa no convenció. Además, esos callos que prometían, resultaron ser duros y sin sabor. Por 75 euros, uno espera salir contento. Al final, parece que lo único que se salva es el pan. La crítica fue dura y dicen que no volverán, así que imagínate.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrecen en El Molino? Pues parece ser muy centrada en platos tradicionales, con un toque rústico y casero, como el jabalí o los callos, pero con resultados que varían mucho según a quién le preguntes. Algunos lo aman, otros no tanto. Así que si decides probar, ¡tómatelo con calma y que sea una aventura!

Qué productos se utilizan en el Restaurante El Molino

¡Tienes que probar el Restaurante El Molino en El Berrueco! Ahí la cosa se pone seria con la comida casera que preparan. La última vez que fui, comí en la terraza al solecito. Todo estaba riquísimo, especialmente las patatas y el bacalao. Tenían plato del día y nos quedamos con ganas de probar las migas. La relación entre lo que pagas y lo que te llevas es muy buena, las cantidades perfectas.

Este lugar es un descubrimiento, sobre todo si buscas buen ambiente y atención. Los camareros son un encanto, y te hacen sentir como en casa. La comida es siempre de calidad, aunque a lo mejor te parezca que hay poca cantidad, ¡pero lo que hay está bien presentado y sabe a gloria! La vez pasada me dieron esperanza de que podría volver pronto, ¡todo está tan bien que siempre te quedas con ganas de más!

La última vez que pasé por allí, justo estaba en una ruta motera y no lo conocía. Cuando entramos, nos atrapó la terraza y el trato de los empleados. Unos 20-30€ por persona, comida de 5 estrellas, servicio de 5 y ambiente de 5. Lo dije en voz alta: ¡esto es lo mejor por la zona!

Y hablando de especialidades, no puedes dejar de probar el jabalí, que está de locos, y ni qué decir de las patatas y del pan, ¡nada de congelados aquí! La atención es un espectáculo, te tratan genial y todos hacen que la experiencia valga la pena. Te sientes que no solo comes rico, sino que también estás en un local acogedor de toda la vida.

¿Y qué productos utilizan en El Molino? Usan material de excelente calidad en todo lo que sirven. Desde las carnes hasta las patatas, todo está hecho con ingredientes frescos y sin congelar. Vamos, un mérito que se siente en cada bocado. ¿A qué esperas para ir?

Es necesario hacer reservación para comer en El Molino

¡Mira, te cuento! El Molino es el sitio que necesitas si te mola la comida de verdad. La parrilla es una maravilla, y no estoy exagerando. Comimos migas y jabalí con salsa de setas, y todo fue un espectáculo. La atención también estuvo a la altura, y con un precio de 30-40 € por persona, sientes que vale la pena. Y no es solo mi opinión, todo el mundo está hablando de sus 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Ahora, ojo, porque no todo es perfecto. He oído que el 7 de septiembre estaba cerrado a la hora que algunos fueron a probar suerte. ¡Qué faena! A veces la mala suerte te juega una pasada, y ahí se queda uno con las ganas, ¿no? En fin, hay peña que le ha dado 3 estrellas porque dice que, aunque la comida está rica, la carta no ofrece mucha variedad y que el precio es algo alto para lo que te sirven. Pero yo que tú, no me lo pensaría y probaría esas migas que son una delicia.

Hablando de eso, hay quienes se sienten decepcionados porque pagaron 50 € por dos y no se embalaron como esperaban. Alguien comentó que le dieron “dos cucharadas contadas” del potaje… ¡Qué risa! Pero, para ser justos, parece que hay de todo. Otros han salido encantados, con el pisto y el bacalao a la cabeza. O sea, que si buscas un plato contundente, puede que no sea el lugar, pero si te pegas un capricho, vale la pena.

Sobre las reservas, sí, es mejor hacer una, especialmente si vas en fin de semana. El sitio puede llenarse rápido y no querrás quedarte sin una mesa para disfrutar esas migas y el jabalí. Así que, ¡organízate y ve por esa buena comida!

Qué platos destacados ofrecen en El Molino

Tío, si estás buscando un buen restaurante, El Molino es donde debes ir. Tiene 5 estrellas y la experiencia es un 10/10. La verdad es que nos lo topamos por casualidad y fue como dar en el clavo. El sitio es pequeño y familiar, eso se nota en el ambiente tan cercano. Además, el dueño es un encanto, super amable y te hace sentir como en casa de un colega.

La comida, ni te cuento. Pedimos una ensaladita y luego el jabalí, que estaba buenísimo. Todo es casero y fresco, y hasta nos dieron un aperitivo y un pan que estaba de muerte, hermano. La carta no es larga, pero eso es lo que mola, porque al final sabes que lo que vas a comer es comida tradicional y de cercanía. Si te gastas entre 20 y 30€ por persona, lo mínimo es que todo esté bien. Aquí, no hay discusión: Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¡todo sobresaliente! ¡Repetimos 100000%%%!

La calma del patio es otro rollo, perfecto para una comida relajada. El servicio es súper rápido, así que no te quedas esperando. Y aunque te quedes a reventar de la comida, tienes que dejar hueco para los postres, aunque en nuestra visita, ya estábamos tan llenos que no pudimos. El dueño nos recomendó probar el salmorejo y la Tira Argentina de Ternera en otra ocasión, que sí, habrá que volver para darles un tiento.

Entonces, ¿qué platos destacados ofrecen en El Molino? Tienes que probar el jabalí con setas y níscalos, que es un clásico que no decepciona. También está el salmorejo y no olvidemos la Tira Argentina de Ternera. Todo es rico y casero, con ese toque que solo se encuentra en los restaurantes de pueblo. Así que ya sabes, si te animas a pasear por la zona del Berrueco, este sitio es una parada obligada.

El Molino tiene opciones para personas vegetarianas

Si te pones a pensar, El Molino es uno de esos sitios que sorprenden. Fuimos por casualidad y, la verdad, no nos esperábamos encontrar un restaurante tan acogedor en el pueblo. Es pequeño pero tiene su encanto. Los camareros son súper amables, te hacen sentir como en casa. La carta tampoco es muy extensa, pero lo que tienen es comida casera y está todo riquísimo. Pedimos las migas, el plato de jabalí con salsa de setas y una ensalada mixta, y todo lo que nos sirvieron estaba bien presentado y encima a buen precio, entre 20 y 30 euros por persona. ¡Un pelotazo!

Y la otra vez que fuimos, reservamos porque íbamos a montar a caballo por la zona. El lugar sigue teniendo ese encanto y, aunque la carta sigue siendo pequeña, todo tenía una pinta que flipas. Probamos las migas que ya sabíamos que eran un acierto y la tira argentina, ¡madre mía, qué delicia! Para rematar, unas natillas caseras que estaban de locos con su galleta de Lotus. En cuanto a los precios, seguimos en la misma línea, entre 20 y 30 euros por persona. La comida fue un 5 y el servicio, un 4. Vamos, muy bien en general.

El ambiente, como ya te digo, es chiquitito y algo difícil de aparcar, así que si vas, mejor ve con un poco de tiempo. Lo bueno es que admiten niños, lo que siempre viene bien si vas en familia. Y hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle.

Ahora, si estás pensando en si El Molino tiene opciones vegetarianas, la verdad es que la información que tenemos no menciona platos específicos para vegetarianos, pero al ser un restaurante de comidas caseras, es probable que puedan hacer alguna adaptación. Eso sí, mejor pregunta al llegar para que te digan qué opciones tienen. Sin duda, este es un sitio para repetir si vuelves a pasar por El Berrueco. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Molino

Lo de El Molino en C. Calzada, 17, 28192 El Berrueco está dando que hablar. Pasan cosas: unos días sientes que te sirven platos de pena, como ese salmorejo que se salva, pero el bacalao con bechamel casi ni lo ves y la bechamel es un chiste, ¿me entiendes? Tres colegas nos metimos allí y, entre risas y dudas, nos soplaron 130€. O sea, bastante caro para lo que sirve. Tiene su gracia comer huevos y patatas en diferentes versiones, pero si lo que buscas es variedad, aquí no lo encontrarás. Vamos, que puedes ir a echar el rato, pero no esperes una experiencia gourmet por ese precio.

Pero, no todo es drama. Otros han tenido suerte y han salido encantados. Por ejemplo, unos colegas pidieron patatas fritas con mojo picón, jabalí con setas, y el famoso salmorejo. Les encantó, aunque dicen que debería de llegar a la mesa caliente. Y esos postres, como las natillas y mousse de limón, a pesar de que la mousse no fue lo que esperaban, parece que todo lo demás compensó. El ambiente y el servicio, buenísimos. Parece que el sitio tiene su magia.

Claro, hay quienes no dudan en volver. Unos viajeros en ruta a Asturias se toparon con este rincón y les pareció un descubrimiento. La atención de 10 y una comida que se lleva todas las estrellas. ¡Gracias por una buena parada! Porque al final, aunque la carta es cortita, lo que traen a la mesa es de calidad.

Si hablamos de ambiente, lo que puedes esperar en El Molino es acogedor y tranquilo. La terraza parece ser un respiro. La atención al cliente va como la seda: esperan y se adaptan a tus horarios, y todo sin pretensiones. Así que, si buscas un lugar donde te traten bien, y la comida está buena a pesar de algunos altibajos, vale la pena darle una oportunidad.

Es un buen lugar para ir con amigos

Tienes que probar el Restaurante El Molino en El Berrueco, amigo. Este lugar tiene 4 estrellas y es el típico sitio que vas y te sientes como en casa. Tiene un ambiente familiar, y la cocina es casera de verdad, de la que te hace querer volver. Tienen un salón con barra y una chimenea que le da un toque chido a la experiencia. Lo mejor de todo es la carta, que está llena de entrantes, carnes, caza y pescado. ¡Y hay que mencionar las migas y los guisos! Se nota que la relación calidad-precio está más que bien.

Pero eso no es todo. El trato del dueño es de esos que se te quedan, de 5 estrellas. Te sientas y disfrutas de una buena comida típica de monte, como el salmorejo o el jabalí. Y si te agarra la sed, te puedes deleitar con una lechugita del huerto que es más sabrosa de lo que parece. Pocas veces he disfrutado tanto de un plato. No puedo esperar para volver.

La verdad es que aquí también tienen natillas caseras y mousse de limón que son un acierto absoluto. El ambiente, la gente encantadora… es todo muy agradable. Aunque compartí una foto del menú equivocada, no me arrepiento de haber ido. El servicio es bastante bueno y eso se agradece cuando uno va buscando una buena experiencia.

Y para contestar a la pregunta, sí, es un buen lugar para ir con amigos. Te aseguro que aquí todos lo pasan genial, la comida es sabrosa y el ambiente es relajado. Así que no lo dudes, mándate una visita al Molino con tus colegas y disfruta tanto como yo lo he hecho. ¡Nos vemos allí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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