Restaurante El Petirrojo

Restaurante El Petirrojo

¡Ey, colega! Si andas por Quintana de los Prados, no te puedes perder el Restaurante El Petirrojo. Este lugar es puro encanto: está en una casa de piedra con un jardín bien bonito y un interior rústico que te hace sentir como en casa. Lo llevan una pareja de lo más simpática, y aquí la cosa va de cocina tradicional, con una especialidad en bacalaos que te va a dejar flipando.

Lo mejor de todo es que no se siente como un restaurante típico. Es más bien un refugio donde puedes disfrutar de los platos sin prisa. Las mesas están bien separadas, así que puedes charlar a gusto, mientras suena una música suave de fondo. Prueba el bacalao, el pulpo asado y, ojo, no te vayas sin echarle el diente a su helado o a esa espuma de chocolate que es un espectáculo.

Restaurante El Petirrojo

Restaurante
Valoración media: 4,9
Opiniones: 639 Reseñas
Dirección: Quintana de los Prados, 44, 09569 Quintana de los Prados, Burgos
Teléfono: 630 12 38 31

Página web

Horarios Restaurante El Petirrojo

DíaHora
lunesCerrado
martes13:30–15:00, 21:00–22:00
miércoles13:30–15:00, 21:00–22:00
jueves13:30–15:00, 21:00–22:00
viernes13:30–15:00, 21:00–22:00
sábado13:30–15:00, 21:00–22:00
domingo13:30–15:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Petirrojo

Dónde se encuentra el Restaurante El Petirrojo

¡Oye! Si buscas un lugar que te deje flipando en Quintana de los Prados, tienes que probar El Petirrojo. La verdad es que me quedé impresionado. Iñaki, el chef, prepara unos platos que te vuelven loco, son una locura de ricos. Cris, la persona que te recibe, tiene una amabilidad que te hace sentir como en casa, ¡te acompaña a tu mesa como si fueras de la familia! No hay nada como ese trato tan cariñoso.

La cena fue un espectáculo. La atmósfera es acogedora y romántica, con música que te invita a quedarte un buen rato. Empezamos con un tartar de salmón y un par de platos de bacalao que estaban brutales. Ni qué decir de las croquetas, la carrillera y ese tiramisú que te deja en el mundo de las nubes. Todo en el menú estaba a un nivel de 10, ¡riquísimo de verdad! Y el precio, contando todo, se queda entre 80 y 90 € por persona. ¡Una experiencia que no te puedes perder!

Un buen grupo de amigos y yo intentamos comer allí un montón de veces, ¡y siempre estaba lleno! Pero al final lo logramos. La preparación y la presentación de los platos son dignas de un chef estrellado. El ambiente era increíble, con buen rollo por todos lados. Cris e Iñaki son lo mejor, Cris te hace sentir bien desde el principio, y Iñaki sale a saludar y asegurarse de que todo esté de lujo. Y sí, ya tengo mi reserva para volver en septiembre. ¡No puedo esperar!

Entonces, ¿dónde se encuentra el Restaurante El Petirrojo? Muy fácil, está en Quintana de los Prados, 44, 09569 Quintana de los Prados, Burgos. Si no has estado ya, ¡no sé a qué esperas! Reserva con tiempo porque se llena rápido, y te prometo que no te arrepentirás. ¡Venga, anímate!

Qué tipo de cocina se ofrece en El Petirrojo

Si hay un sitio que tenías que apuntar en tu lista es El Petirrojo en Quintana de los Prados. Después de más de un año de intentos fallidos, hoy al fin hemos dado en el clavo y, oye, ¡vaya acierto! Desde el momento en que entras, el ambiente es acogedor, todo con una decoración que va desde el comedor hasta los WC que tiene su rollo. Fuimos en un día que arrasaban 33 grados afuera y dentro lo único que deseabas era quedarte allí horas disfrutando. Pedimos un tartar de atún, pulpo a la brasa y unas kokotxas que estaban para chuparte los dedos, todo ello regado con un verdejo fresco que, la verdad, era perfecto para el calor. La calidad y el trato del equipo es de 10, volveremos seguro.

Y no hablemos de las raciones, ¡menudas bestias! Si vas con un grupo de amigos, aquí no te quedas con hambre. Ideal para esas comidas o cenas animadas. Cris e Iñaki tienen un toque especial que hace que la experiencia sea única. El bacalao aquí es el rey, lo preparan de mil maneras, y todas las versiones están brutales. Pedimos varios entrantes y un plato principal por cabeza, y se nos hizo un poco pesado, pero vamos, ¡valió cada bocado! Las carrilleras y esa pantxineta que nos recomendaron... ¡madre mía! Todo bien regado con un buen albariño y a un precio bastante razonable. Si pasas por aquí, no lo dudes, les debes una visita.

Además, la cocina que ofrecen es toda una experiencia en sí misma. El Petirrojo presenta una propuesta variada centrándose en el pescado, con su famosa especialidad en bacalao. Aquí también puedes disfrutar de platos como la ensalada de txangurro, el pulpo en sus diferentes preparaciones y, claro, las kokotxas que son un verdadero escándalo. Así que sí, si buscas buena comida en un ambiente chido, este es el lugar.

Cuál es la especialidad del restaurante

La verdad es que El Petirrojo es una auténtica joya en Quintana de los Prados. Hacía tiempo que quería visitarlo y, la verdad, no me ha decepcionado ni un poco. Desde el primer vistazo, ya te das cuenta de que este lugar es especial. El trato de Cris e Iñaki es fantástico, te hacen sentir como en casa. La comida es un espectáculo, si no has probado el espeto de lomo bajo y las carrilleras, no sé a qué esperas. Ten cuidado, porque es de esos sitios donde comes tanto que luego no sabes si podrás moverte.

Mucha gente se queja de que no tienen servicio de bar, pero eso también tiene su encanto. Aquí no te pones a esperar con un par de copas, así que prepara tu paladar y consumirás la botella entera. En cuanto a los entrantes, a mí la cecina de León me parece obligatoria, así que no te la saltes. Las croquetas están bien, pero las de rabo son las que realmente brillan. Y claro, si llegas hasta el postre, no te vayas sin probar el tiramisu o la tarta de queso con miel, son el colofón ideal para una comida que merece cada euro de esos 60-70 pavos que te vas a gastar.

Por si fuera poco, el ambiente es muy acogedor. Te sientes a gusto desde que entras, y la amabilidad del equipo lo hace aún mejor. Me acuerdo que el día que fui, hasta me esperaron en la puerta cuando llegué y me despidieron al salir.

Entonces, ¿cuál es la especialidad del restaurante? Aquí todo está bien, pero la carne es lo que realmente se lleva el premio. Con el manejo que tiene Iñaki, todo lo que pidas te puede dejar alucinado. Es del tipo de sitio que merece una visita y, sin duda, volverás.

Cómo es el ambiente del Restaurante El Petirrojo

No se puede negar que El Petirrojo es de esos lugares que te atrapan desde el primer momento. Fui a celebrar mi cumpleaños y, hombre, qué gran elección. La comida no solo está buena, se siente que está hecha con cariño y atención al detalle. El ambiente es bastante tranquilo, perfecto para disfrutar en buena compañía. Un agradecimiento especial a Cris e Iñaki por hacer de este día una experiencia memorable. ¡Sin duda volveremos!

Hablando de la comida, fantástica es poco. Cada plato que nos recomendaron estuvo de 10. El bacalao al pil-pil es una locura, y el tiramisú... ¡bueno, inigualable! La decoración del lugar es preciosa, hace que te sientas como en casa, lo cual es un gran plus. A todos los que buscan buen servicio, Cris se lleva un diez en atención. De verdad, su calidez y conocimientos sobre el menú son simplemente maravillosos.

No sé cómo lo hacen, pero resulta que cada visita a El Petirrojo se siente como un abrazo cálido: cuidado al detalle, trato espectacular y un entorno muy bonito. Ya hemos ido varias veces y siempre nos llevamos la misma sensación de satisfacción. Iñaki y Cris saben lo que hacen, y eso se nota. La comida, el servicio, el ambiente... todo supera las expectativas. Si no habéis ido, no sé qué estáis esperando.

En cuanto al ambiente, ¿cómo es? Para empezar, es acogedor y familiar. El lugar te invita a quedarte, a disfrutar de la buena comida y a charlar sin prisa. Encima, está claro que ambos, Cris e Iñaki, ponen todo su empeño en hacerte sentir bienvenido. La atmósfera es tan única que incluso entiendo por qué aparece en la guía Michelin.

Qué tipo de edificio alberga al Restaurante El Petirrojo

Si buscas un planazo para una cena, tienes que hacer una parada en El Petirrojo. Este sitio en Quintana de los Prados, en pleno corazón de las Merindades de Burgos, es un verdadero hallazgo. Desde que llegas, la atención se siente de 5 estrellas, sin duda. Iñaki se hace notar desde los fogones y Cristina, su mujer, te trata como si fueras parte de la familia. ¡Nunca pensé que me despidieran con un par de besos tras una primera visita! Se lo curran mucho, y eso se nota.

El ambiente es acogedor, con solo unas seis mesas en una casa preciosa que está decorada con un gusto que te hace sentir en casa. La comida, madre mía, ¡vaya delicia! El pulpo es de otro mundo, y es que Cristina se encargará de que no te salga de la cabeza. Aparte, las anchoas son un must y el bacalao bien merece la pena probarlo en sus tres versiones. Los callos de ternera están de lujo, únicos con su salsa vizcaína que los diferencia de los habituales. Y no te olvides de dejar espacio para los postres, porque la crema de arroz con leche es un pecado.

Y bueno, lo que te falta saber es el precio. La cuenta sube un poco si te dejas seducir por esos postres —los rondas los 50-60 € por persona— pero te aseguro que sales con una sonrisa y con la panza más que feliz. Lo mejor es que el pan lo hacen ellos mismos y está de muerte. Así que no lo pienses más, ¡tu próxima cena está ahí!

Quiénes son los propietarios del restaurante

La verdad, no entiendo cómo hay peña que critica a El Petirrojo. Es más, tengo ganas de preguntarle a esos que lo hacen, ¿en qué estaban pensando? En fin, centrémonos en lo que importa. La comida. Cada plato que nos trajo Iñaki, de grandísima calidad, puede considerarse una obra maestra. Esa mezcla de sabores y texturas, ¡menudo viaje! El bacalao a tres gustos es un must, no hay otro igual. Todo lo que probamos, desde el aperitivo hasta el postre, reflejaba una pasión por la cocina que se nota desde el primer bocado.

Luego está la decoración, que está cuidada hasta el último detalle. Está todo hecho con buen gusto y elegancia. El ambiente es súper acogedor, y eso lo hace perfecto para una cena en buena compañía. Los precios son más que adecuados, te diría que hasta perfectos. Por lo que comes, está claro que todo vale la pena. Ni un euro desperdiciado, eso es lo que pienso.

Y no puedo dejar de hablar del servicio. Allí no es solo "servicio", es pura cercanía. Cristina, la camarera, se siente como si fuera familia. Es simpatía pura, siempre con una sonrisa y la atención perfecta. Hasta nos despedimos de ella con dos besos. Bravo por Iñaki y Cristina, de verdad, se nota que les gusta lo que hacen. Y por cierto, si vas con movilidad reducida, el acceso para sillas de ruedas está bien hecho, el jardín es un detalle que se agradece.

Ahora que lo pienso, Iñaki y Cristina son los propietarios del restaurante. No son solo jefes, son parte del alma de este lugar. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Te apuesto lo que quieras a que no te arrepentirás. ¡Hasta la próxima, que volveremos!

Se puede disfrutar de la comida sin prisa en El Petirrojo

¿Has oído hablar del Restaurante El Petirrojo? Si no, deberías ponerlo en tu lista de lugares a visitar en Quintana de los Prados. Este sitio es una auténtica joya, y ni hablar de la amabilidad de Cristina y su marido, el chef. Desde que pones un pie dentro, te hacen sentir como en casa y eso marca la diferencia. ¡Es como comer en casa de unos amigos que saben cómo cocinar!

La comida es espectacular. Te aconsejo que compartas los entrantes para disfrutar un poco de todo: el bacalao en tres salsas es algo que no puedes dejar pasar. Si eres de carne, el espeto está para morirse. Y, ¡ojo!, que no te vayas sin probar uno de los postres. Todo está presentado con mucho cuidado y se siente esa calidez en cada plato.

Por si te lo estás preguntando, aquí el ambiente es increíble y el trato es de 10*. Te reciben por tu nombre, como si fueras de la familia. La casa está decorada con un montón de detalles que le dan un toque especial y acogedor. Recuerda, el pan es casero, y eso es un lujo que no verás en todos lados.

¿Y se puede disfrutar de la comida sin prisa en El Petirrojo? ¡Claro que sí! Aquí no hay rush. Te puedes quedar un buen rato disfrutando de cada bocado y la buena compañía, porque lo importante es saborear la experiencia. Así que, si estás en la zona, no dudes en hacer una parada. Te prometo que no te vas a arrepentir.

Qué platos recomendados se mencionan en la introducción

Ya os dije que el Restaurante El Petirrojo es un lugar alucinante, y no es por dar la chapa. La decoración es una pasada, con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Pocas mesas y casi nada de ruido, perfecto para charlar. Lo mejor es la comida, que es simplemente espectacular. Iñaki se lo curra, y cada plato que sale de la cocina es puro amor. Sin tonterías, solo buen producto y bien tratado.

El otro día estuvimos ahí y, la verdad, ¡fue una experiencia increíble! Comimos el sábado pasado y todo estaba a otro nivel. Lo de fuera está bien bonito, pero dentro es donde realmente brilla. Cada plato está presentado con un gusto que flipas, y fuera de carta te sueltan lo que tienen para ese día. Cristina e Iñaki te hacen sentir como en casa, es un trato familiar que no se ve en todos lados. Y, oye, ¡los postres son otro rollo!

Después de un día de ruta en moto, caer ahí fue como encontrar el paraíso. Iñaki nos hizo unos platos exquisitos que nos dejaron sin palabras, y Cristina tratándonos como si fuéramos parte de la familia. Un 10 por el entorno y el servicio, claro que sí. Ahora, sobre lo que debes probar, no te vayas sin degustar el Bacalao Al Pil-pil, el Bacalao A Tres Gustos y la Ensalada de Tomate y Ventresca, son de otro planeta. Cuando vuelvas, ¡no olvides reventar el postre!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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