
Si estás buscando un lugar donde comer rico y a gusto, tienes que probar El Serrablo en C. de Manuel Lasala, 44, Zaragoza. Este restaurante es el sitio ideal para cualquier ocasión: desde comidas familiares y cenas íntimas hasta banquetes y comidas de empresa. El ambiente es tranquilo y hay una terraza genial para disfrutar cuando hace buen clima. Además, tienen una zona privada si necesitas algo más reservado. ¡Yo fui a comer con mi familia un sábado y lo pasamos genial!
La carta no decepciona, con unos 15 platos que hacen que elijas un poco a ciegas, pero todos suenan riquísimos. Por solo 12 € puedes pillar un menú completo que está bien casero y abundante. Las reseñas andan por 3.5 de 5 en Restaurant Guru, con más de 1330 opiniones, así que la gente no para de hablar de él. Antes de ir, asegúrate de mirar el horario y, si puedes, haz una reserva online. De verdad, este sitio es un must si estás por Zaragoza y quieres comer bien.
Restaurante El Serrablo
Horarios Restaurante El Serrablo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 10:00–23:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Serrablo
Dónde se encuentra el restaurante El Serrablo
¡Ey, gente! Hoy os quiero contar sobre mi experiencia en el Restaurante El Serrablo que está en C. de Manuel Lasala, 44, 50006 Zaragoza. Spoiler: no fue la mejor. Fuimos un grupo de cuatro y pedimos el menú, que parecía prometedor. Pero claro, el primer plato tardó un montón en salir. Las migas estaban ricas, pero la menestra, bueno, dejémoslo en que no era lo que uno espera. Después, tras estar 40 minutos esperando el segundo, nos traen dos cotillas con salsa barbacoa de bote y un pollo al roquefort que tenía más queso que pollo. Y ni hablar del bistec que parecía más una suela de zapatilla que algo digno de comer.
La tarta de queso sabía a… bueno, a huevo, y la panacotta, ni fu ni fa, un gran cero a la izquierda. Lo peor fue el ambiente, porque la chica del servicio se estaba llevando broncas a gritos del camero y el cocinero. Oye, si tienes problemas con un compañero, se habla en privado, no delante de nosotros, los comensales. Un desastre total. Creo que no volveremos.
Ahora, tengo que decir que hay opiniones dispares. Otro amigo me contó que hizo el menú del día y le pareció súper recomendable. Algo de lo que hablar, ya que tenía buena presentación y raciones generosas. Pero viniendo de mi experiencia, no sé si me atrevería de nuevo.
Y ya que estamos, si os estáis preguntando, el restaurante El Serrablo está ubicado en C. de Manuel Lasala, 44, 50006 Zaragoza. Tal vez hay que darle otra oportunidad, pero a mí, sinceramente, me queda un mal sabor de boca.
Qué tipo de ocasiones son adecuadas para comer en El Serrablo
La verdad, el Restaurante El Serrablo es un sitio con mucha variabilidad en lo que la peña se encuentra. Un amigo fue y se llevó un chasco increíble. Dice que se sentó a tomar un vino y el local estaba, en sus palabras, "un desastre". Mesas sucias, desordenadas y un servicio que dejaba mucho que desear. Le costó una pasta el vino y hasta le cobraron por las aceitunas, algo que te esperas que venga de gratis. Ojo con eso, ¿eh? No sé qué le pasó al lugar, pero definitivamente no se ganó la estrellita con esa experiencia. Comida: 1, servicio: 1, ambiente: 1.
Pero luego, en la misma senda, tienes otras experiencias que son pura maravilla. Otro colega fue y flipó con lo que encontró. Un restaurante pequeño, pero con un montón de opciones ricas y unas raciones que te dejan más que satisfecho. Los precios son muy accesibles, y además tienen la opción de llevarte las sobras en un taper – ¡eso me gusta! Hasta te avisan sobre los alérgenos en el menú. La única pega fue un grupo que se puso a gritar, pero, qué le vamos a hacer, siempre hay alguien que altera la paz, ¿no? Calidad: 5, servicio: 5.
Tampoco puedo olvidar a otro compi que lo visitó cerca del hospital y salió encantado. Este tío fue solito, pero se encontró con una comida casera tremenda. Asegura que, aunque no hay estrellas Michelin, salíó más que satisfecho y bien atendido. El menú del día le hizo volver al día siguiente, y claro, como le pusieron agua y vino sin cobrarle nada extra, fue un win-win total. Comida: 5, servicio: 5, ambiente: 4.
Así que ya ves, hay momentos para todo en El Serrablo. Si buscas un lugar casual para un almuerzo rápido tras un examen en el hospital, o si quieres gozar de una buena comida en compañía, este es un sitio ideal. Pero si esperas un ambiente de lujo, mejor que te plantes en otro sitio. Aquí puede que te toque con el grupo ruidoso o quizás descubras un buen plato casero que, al final, sea el que haga tu día. ¡Dale una oportunidad y cuéntame qué tal!
El Serrablo tiene opciones para comidas familiares
Mira, si te pilla por el parque grande y te apetece una jarra con algunas tapas, El Serrablo es un buen tiro. El sitio está ahí mismo, fácil de encontrar. La atención que tienen es bastante buena y el ambiente, aunque no es nada del otro mundo, se deja querer. Les he dado 5 estrellas porque, en general, la comida está rica. Eso sí, asegúrate de pedir el torrezno, que es un must.
Ahora, la cosa tiene sus bemoles. Ayer, después de la carrera contra el cáncer en el parque J.A. Labordeta, un grupo de unos 14 amigos fuimos a tomar algo a la terraza y preguntamos a la camarera por las opciones de comer. Nos dijo que había menú por 17€, pero al sentarnos nos salió la jugada del menú de 28€ solo para el fin de semana. O sea, un malentendido que, sinceramente, te deja una mala sensación. Al final, nos levantamos y nos fuimos. Da un poco de rabia que te jueguen así con los precios y no lo tengan claro.
Por otro lado, probé la cena una vez y la comida está excelente. El calamar que ponen está de lujo, y la ensalada de tomate con pimientos y bonito, ni hablar. ¡Todo rico! Pero ojo, que el ambiente está bien, pero los baños... ese es otro tema. Los más sucios que he visto en años. La puerta del baño de señoras ni cierra, y sin papel ni jabón. Con eso, la experiencia se me cayó un poco.
Y sobre si El Serrablo tiene opciones para comidas familiares, parece que sí, pero asegúrate de preguntar bien antes de sentarte. Lo que viví puede ser un punto negativo para grupos grandes, así que ve con precaución. En general, puede ser una opción decente, pero no dejes que el tema de los baños te estropee la comida. ¡A disfrutar!
Es posible realizar cenas íntimas en El Serrablo
Bueno, te cuento sobre El Serrablo. El otro día decidí entrar a ver qué tal, a pesar de las opiniones de Google que tenía en mente. No conocía el comedor interior, y la verdad, tenía mis dudas, pero ¡wow! Al final me llevé una muy buena impresión. El risotto que me pedí estaba delicioso, y los segundos platos eran bastante decentes. El servicio fue super amable y, para colmo, te encuentras con música de los 80 de lujo. ¡Todo un rollo!
Sin embargo, no todo es perfecto. En mi visita también noté que el suelo estaba sucio, como si hubiera pasado un huracán por allí. En solo 15 minutillos vi dos cuquis vivas. Así que, a la hora de pedir la comida, sería mejor que lo pienses dos veces. De hecho, aunque la comida es barata (entre 1-10 €), parece que hay un dilema entre el precio y la calidad, porque no todos tienen la misma suerte al comer aquí. ¡Cuidado con eso!
Y lo peor de todo fue cuando pedí unas cocacolas que parecían de un mal chiste. Nos las trajeron ya echadas y con un sabor a vinagre y aceite que ni te cuento. Y el trato... miserable. Por 8.80 € te dan eso y unas aceitunas. Inaceptable. Luego, cuando pedimos bocadillos, tardaron una hora en servírnoslos. El pan estaba duro y el bacón parecía de a saber cuándo. Así que, aunque el sitio está bien situado, me quedo con una sensación agridulce.
Ahora, ¿es posible hacer cenas íntimas en El Serrablo? Pues, a pesar de lo que digan las críticas, el menú del día es bastante abundante y tiene buena calidad, además del ambiente. Pero si los camareros son desagradables y te hacen esperar mucho, probablemente no sea la mejor opción para algo especial. Así que, si te decides por una cena íntima, iría preparado para cualquier cosa, ¡pero no olvides el plan B!
El restaurante cuenta con una terraza
Y mira, hablemos de El Serrablo, esa "joyita" en C. de Manuel Lasala, 44. En serio, si piensas ir, mejor piénsatelo dos veces. La atención es pésima, como para darles una estrella y mucho es. Ya de entrada, la tostada que pedimos llegó tardísima, y cuando ya habíamos terminado todo, ¡solamente una mermelada dura! Lo más ridículo es que se veían las tostadas en la barra y tuvimos que pedirlas dos veces. Y si piensas que con una cuenta de 13€ por tres tapas, un café y un Nestea uno debería salir bien servido, pensaste mal.
Y no solo eso. Los baños a mediodía son un asco total. No hay desinfectante, y el aparato de jabón está roto. ¿Quién quiere usar un baño así? La higiene brilla por su ausencia. Si el servicio ya es malo, la limpieza no se queda atrás. En fin, una experiencia más bien terrible. El mesero parecía que estaba en su mundo, hablando con su amigo en vez de atendernos. Tardó 20 minutos en girar la cabeza hacia nuestra mesa, y cuando nos mudamos afuera porque estaba todo lleno de humo, ni siquiera se molestó en limpiar la mesa sucia. ¡Ni en sueños!
El menú no salva la situación. Una ensalada empapada de aceite rancio y ternera con gusto a sangre estancada son solo algunas de las "delicias" que tendrás. La comida, sinceramente, es un engaño. Ninguno de los platos estaba bien preparado, y entre lo que te ponen en la mesa y el trato que recibes, sales pensando que no volverías ni si te pagan. Y si te preguntas si tienen terraza, sí, la hay, pero con ese servicio, lo mejor es que la evites, a menos que quiera añadir una buena dosis de frustración a tu día.
Cómo es el ambiente en El Serrablo
Te cuento que el Restaurante El Serrablo está en una zona bastante chula de Zaragoza, en C. de Manuel Lasala, 44, y la verdad es que lo que promete no siempre cumple. Cuando estuve, pedimos varias cosillas para picar y la verdad, el servicio de mesa es rápido, pero el trato del personal fue así... normalito, tirando a regular. Cuando nos piramos, nos dejaron un gesto feo, así que al final le puse 3 estrellas. O sea, estuvo bien para unas cañas, pero hay que decirlo, no todo fue un camino de rosas.
Ahora, no te voy a engañar, hay opiniones que son un desastre total. La peña se queja de que después de 45 minutos esperando en la mesa, y viendo a los camareros pasar de largo, acabó levantándose porque era una vergüenza. Pusieron unas calificaciones horribles, tanto en comida como en servicio. Un 1/5 y no me extraña. Si te quedas ahí esperando y nadie te hace ni caso, es normal que busques otro sitio. Además, otro amigo se llevó un buen susto con la cuenta: por un café y una cerveza, le cobraron casi 6 euros. ¡Una locura! Comprendo que estén en una buena ubicación, pero cobrar más del doble que otros bares de la zona es rascarse el bolsillo un montón.
Y bueno, hay evaluaciones más positivas también. Alguien comentó que pidieron unas bravas para llevar y que las patatas estaban buenas. Eso sí, la salsa brava no fue lo que esperaban. El servicio para llevar fue notablemente más rápido y el trato de los empleados, muy majo. Otro que picó en el lugar destacó el buen ambiente y la terraza. La relación calidad-precio también encantó a algunos.
Así que el ambiente en El Serrablo es variado, puede ser agradable para unos y un desastre para otros. Hay buenas tapas y el local cuenta con una terraza cómoda, pero todo depende de cómo te atiendan ese día. Te recomiendo que mires bien antes de decidirte, porque la sensación de muchos parece ser que no hay consistencia en la atención. ¡Mejor tenerlo claro!
El Serrablo ofrece una zona privada para grupos
A ver, te cuento sobre el Restaurante El Serrablo en C. de Manuel Lasala, 44, 50006 Zaragoza. La verdad es que hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, gente que no para de ponerle 5 estrellas porque la relación calidad-precio está de lujo. Dicen que se apañaron con las tapas de la barra y que las croquetas, tacos y empanadillas están sabrosas y son de buen tamaño. ¡Y ojo! Se nota que en verano el lugar se siente fresquito. Además, parece que no cierran al mediodía, ideal si llegas un poco tarde.
Pero, claro, no todo son flores. Hay quien se siente dejado de lado, como cuando esperaron media hora sin que nadie les atendiera, mientras que las otras mesas ya estaban disfrutando. Eso sí, cualidades como la comida siempre están ahí, y la cocina parece salvar la cara de este sitio, aunque la atención sea un desastre. ¿Te imaginas quedarte sin cena porque la camarera está más perdida que un pulpo en un garaje? ¡Fue el colmo! Y esa gente, que ya iba tres veces, se quedó con ganas.
Lo que es claro es que cuando el servicio es malo, como esas veces en las que no te miran ni a la cara, ganas de volver se van al traste. Y por lo que cuenta la peña, parece que a ciertas horas ya se han despedido de recibir pedidos decentes, porque de bocadillos ni hablar. La comida tiene su encanto, pero sin el servicio adecuado, todo lo demás se queda en el aire.
Ahora, sobre si El Serrablo ofrece una zona privada para grupos, pues no hay mención de eso en las reseñas que he leído. Así que supongo que, si estás pensando hacer una cenita en plan íntimo o algo así, tal vez quieras buscar otra opción donde sí te puedan cuidar. Eso sí, si lo que quieres es disfrutar de tapitas y comida a buen precio, vale la pena intentarlo, solo que cruzando los dedos para que te toquen los camareros amables.
Cuántos platos hay en el menú del restaurante
Y hablando de restaurantes, no puedo pasar por alto El Serrablo. Está en la calle Manuel Lasala, 44 de Zaragoza. La verdad, siempre había escuchado que era un sitio de toda la vida, pero de mi última visita me llevé una sensación agridulce. La comida no está mal, pero no justifica lo que cobran. Los precios en la web no coinciden con lo que acabas pagando. Ojo con eso, que a veces parece un atraco a mano armada. Por ejemplo, 3 euros por un 1/3 de cerveza. ¡¿En serio?! Al menos pon unas olivas o algo para que no parezca tan descarado, ¿no?
Los primeros platos tenían su punto, la pasta se notaba casera y la ensalada... bueno, un poco simple. Pero los segundos fueron un fiasco, especialmente las patatas frías. La salsa no tenía sabor y el pescado, aunque estaba bien hecho, tenía más espinas que carne. El sorbete tuvo un gusto raro, como a polvo, pero, ojo, el tiramisú era lo mejor de la comida. Si quieres probarlo, no te lo pienses.
Sobre el servicio, aquí la cosa se complica. En una ocasión, preguntas a un camarero si se puede comer en la terraza y la respuesta es que no es su turno. ¿Qué es esto, una broma? Al final, ni te contestan, y eso es muy frustrante. Vamos, que el dueño debería poner un poco más de ojo en su equipo, porque se nota que algunos no tienen ganas de currar.
En cuanto al ambiente, el local no está mal, pero si vas a la cafetería que tienen frente al parque “grande” y cerca del Hospital Miguel Servet, te encuentras con una oferta muy desaprovechada. Atención al cliente de pena, tapas sin gracia... ¿te imaginas una croqueta de cocido que sabe a vinagre? Pobre de mí. La verdad, si miras en los alrededores encontrarás mil y un sitios más que valen la pena.
Ah, por cierto, en el menú del restaurante tienen unos 10-20 platos y aunque hay opciones decentes, no sé si vale la pena arriesgarse. Al final, hay tantas otras alternativas en Zaragoza que igual deberías explorarlas antes de volver a El Serrablo.
Cuál es el precio aproximado de un menú completo en El Serrablo
Mira, si estás pensando en ir a El Serrablo, mejor piénsalo dos veces. La última vez que fui, fue un desastre total. Cené tan mal que debería haber puesto una denuncia. Las croquetas parecían hechas de argamasa y el entrecot era incomible. Al final, 30 euros de vergüenza. Te digo, en cualquier vertedero de Zaragoza se come mejor. Esperemos que cierren ese infame sitio.
El sitio en sí ya estaba bastante sucio, así que no me extrañó nada que todo lo cobraran, hasta las aceitunas de cortesía. Y ni hablemos del vino, carísimo. Te ponen en la cuenta cosas que en otros lados son gratis. No sé tú, pero después de eso, yo no vuelvo ni loco.
Además, si piensas en salir a tomar algo, te aviso de una. 2.5€ por un tubo de cerveza. ¡Un robo! Y cuando decides comer, te dicen que la cocina ya está cerrada. ¿De verdad? Al menos podrían habernos avisado al vernos con la carta en la mano. Con bares así, mejor quedarte en casa.
Y no es que el servicio estuviera mejor. Fui a la terraza un sábado por la tarde, y había más gente en el parque que en las mesas. Pregunté si atendían y la chica que me contestó ni se molesta en quitar la vista del móvil. Para pagar, tuve que entrar yo a ver qué pasaba. 9€ por 3 coca colas y con ese servicio, ¡un chiste! Vi a varias mesas marcharse sin pagar, ¡así de lamentable estaba el ambiente!
Así que si te preguntas cuánto te puede costar un menú completo ahí, con lo que he contado, no esperes menos de 30 a 40 euros, y eso sin ninguna garantía de que vayas a comer bien.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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