
¡Hey, gente! Si andáis por la zona de Muriel de la Fuente, no os podéis perder el Restaurante La Fuentona. Está en la antigua piscifactoría, justo en el camino al famoso monumento natural de La Fuentona. La mejor parte es su terraza al aire libre, donde podéis disfrutar de una buena comanda a la orilla del río Abión. Si hace frío, el comedor acristalado os ofrece unas vistas increíbles. Eso sí, id pronto porque cierran en invierno, desde el 1 de noviembre hasta Semana Santa.
Una vez allí, no olvidéis probar sus truchas, caza y platos a la brasa. Tienen opciones como jabalí escabechado y croquetas de boletus que están de rechupete. La fama de este sitio no es un cuento, la gente lo adora. ¡Ah! Y si pensáis en ir, mejor reservad, que suele llenarse. Así que, tras dar un paseo por el entorno rural que lo rodea, venir a picar estas delicias es un planazo que no os arrepentiréis. ¡A disfrutar!
Restaurante La Fuentona
Página web
Horarios Restaurante La Fuentona
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–20:00 |
| jueves | 12:00–22:30 |
| viernes | 12:00–22:30 |
| sábado | 12:00–22:30 |
| domingo | 12:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Fuentona
Dónde se encuentra el Restaurante La Fuentona
¡Tío, tienes que conocer el Restaurante La Fuentona! Es el lugar ideal si vas de paso por la zona de la piscifactoría en Muriel de la Fuente, Soria. A mí me flipa que tienen un montón de platos cocinados a la brasa, y si puedes hacer reserva, ¡mejor que mejor! Aunque nosotros llegamos sin reserva y, por suerte, había sitio. Pero recuerda, los fines de semana se llena, así que no te quedes con las ganas.
La comida está deliciosa. Nos metimos unos pimientos rellenos de corzo, unas croquetas de hongos que están de locura y unos chipirones que son un espectáculo. También probamos el venado a la crema y la leche frita de postre. Todo lo que pedimos estuvo de diez. Aunque el precio es un pelín más alto (entre 30-40 € por persona), vale totalmente la pena por lo que sirven y la experiencia que te dan. Ah, y solo aceptan efectivo, así que ve preparado.
El ambiente es súper agradable, sobre todo si consigues mesa afuera en la terraza, como nosotros. ¡Estábamos fresquitos y al lado del río! Los críos se pusieron las botas con las chuletas de cordero. Además, el sitio es familiar, y la chica que nos atendió era super maja, nos aconsejó genial. Para mí, es un 5 estrellas en todos los sentidos.
Pero ojo, también hay historias que contar. Una pareja tuvo la mala suerte de no poder comer porque no se habían hecho una reserva, y al final vieron que otros entraron sin problema. Así que, ven preparado. En general, yo quedé súper satisfecho, y te puedo decir que es un sitio que hay que visitar.
Y si te preguntas ¿dónde está el Restaurante La Fuentona? pues está en Muriel de la Fuente, Soria, justo en el camino hacia la hermosa Fuentona. ¡No te lo pierdas!
Cuál es el atractivo principal del Restaurante La Fuentona
¿Qué tal? Siguiendo con mi recomendación anterior, te cuento que el Restaurante La Fuentona es un sitio de esos que no te puedes perder. Después de hacer la ruta, que por cierto, aunque la fuentona tenía agua, ya sabes que no lucía como en verano, nos paramos a comer en este bar restaurante y madre mía lo que nos pusieron. Las croquetas de hongos son un espectáculo en sí mismas, y no hablemos de los callos de ternera, que estaban ¡de muerte! Todo esto por un precio entre 20 y 30 € por persona.
El ambiente es supertranquilo y acogedor, ideal para ir en grupo, entre 5 y 8 personas. Y te digo, ni un ruido, así que puedes disfrutar de la charla y la buena comida como si estuvieras en casa. Las camareras son un amor, te tratan como si fueras de la familia. Y eso no es todo, el sitio tiene aparcamiento gratuito, así que no hay excusa para no ir. Puedes llevar a los peques, y hasta a la mascota, pero olvídate de ir con sillas de ruedas, que no están adaptados.
Una pena que me quede a tomar viento de ahí, porque es de esos lugares que se te quedan grabados en la memoria. El trato es como de cuento, con camareras que parecen hadas y con un matrimonio que lleva el lugar, son superamables y siempre te ayudan sin poner pegas. La comida es siempre fresca y los platos son bastante generosos. Si quieres una brasa que te sorprenda, no dudes en pedir chipirones a la brasa, morcilla o cangrejos de río, todo está riquísimo. Y si no quieres dejar la experiencia atrás, no olvides probar la leche frita y el jabalí escabechado. Así que, ¿cuál es el atractivo principal del Restaurante La Fuentona? La combinación perfecta de buena comida, un trato cercano y un ambiente ideal. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de vista se puede disfrutar desde la terraza del restaurante
Ya te digo, La Fuentona es el sitio al que tienes que ir si buscas un buen plan. Este bar-restaurante, que está justo al lado de la piscifactoría, es un verdadero hallazgo en Muriel de la Fuente, Soria. La comida es buenísima y son unos expertos a la brasa, así que ya te imaginas… ¡todo sale con un sabor que flipas! Si quieres disfrutar de algo diferente a lo que hay por la zona, aquí vas a salir más que satisfecho.
Y no me olvido del ambiente, porque cenar rodeado de naturaleza, con un cielo lleno de estrellas, es simplemente mágico. La atención es de primera, todo el personal es súper amable y se siente que te cuidan de verdad. La comida, hecha con ingredientes de cultivo propio, se nota que está hecha con cariño. Te lo juro, los pimientos rellenos son una locura. Si te gusta la trucha, no puedes dejar de probar la trucha a la brasa, es otro nivel, en serio.
Si te cuento la experiencia de nuestro baño, fliparías. Había unas pozas detrás del restaurante, pero la señora nos advirtió que el agua estaba fría de narices. Y vaya, ¡tenía razón! Los cinco primeros minutos son una tortura, pero después se convierte en una gozada total. Así que, si te atreves a refrescarte un poco, ¡adelante!
Y hablando de vistas, desde la terraza del restaurante puedes disfrutar de un paisaje espectacular. Imagínate contemplar esas puestas de sol y ese entorno natural mientras te pones las botas con la comida. ¡Es un diez en todo!
Qué nos ofrece el comedor acristalado en días fríos
Mira, si estás por Antigua, no puedes dejar de parar en La Fuentona, un bar-restaurante que está en una piscifactoría. Te cuento que la primera vez que llegamos solo queríamos tomar un refresco, pero al final nos quedamos a comer y estuvo de lujo. El servicio es rápido y amable, y la comida… ¡uff! Unos platos que te hacen sentir en el paraíso culinario. Este sitio se merece 5 estrellas, sin duda.
Pero no todo es color de rosa, porque escucharás historias como la de un grupo que hizo su reserva con 24 horas de antelación y, al llegar, ¡pum! No la respetaron. La responsable fue fatal, maleducada y poco profesional. Por eso, en este lugar hay que jugar a la segura y andar con cautela, porque un mal día puede arruinar la experiencia.
Ahora, si hablamos de los que llegaron de Valencia y se quedaron encantados, esos sí que saben. Les gustó tanto que hasta regresaron. Dicen que la comida es exquisita y que el ambiente es precioso, con cada detalle cuidado al milímetro. Y encima, los dueños y la camarera son unos amores. ¡Eso es lo que cuenta! Se siente como en casa, y, claro, se llevan el lugar en el corazón. ¡Un abrazo y a volver pronto!
Además, es un sitio limpio, la comida es a la brasa y la carne está tierna y bien hecha. Todo por un precio que ronda entre 30-40 € por persona. Eso sí, hay que tener en cuenta un problemón: no aceptan tarjeta. Si no llevas 100 euros en efectivo, es mejor que ya vayas pensando en otro plan, porque no hay cajeros cerca y es una pena no poder comer allí.
Y para esos días fríos, el comedor acristalado es la solución perfecta. Te ofrece la calidez de un lugar cerrado y el espectáculo de vistas maravillosas. Puedes disfrutar del rico menú sentado en un sitio cómodo, mientras ves el paisaje, un plan bien acogedor que hace que el frío se sienta más ameno. Así que ya sabes, si buscas un lugar bonito para comer antes de dar un paseo por el entorno de la Fuentona, La Fuentona es tu sitio, siempre y cuando lleves efectivo.
Cuáles son las fechas en las que el restaurante cierra durante el invierno
Así que, mira, si pasas por La Fuentona, no te vas a arrepentir. Este bar-restaurante en la piscifactoría de Muriel de la Fuente es un auténtico hallazgo. Entre tanta naturaleza, el lugar tiene un encanto único y te tratan como en casa. Los dueños son un amor y te atienden con un nivel de cariño que te sorprende. Y hay una chica que lleva cinco años allí, siempre con una sonrisa, lista para recomendarte lo mejor. En serio, la trucha la puedes pedir de cualquier forma, y esos cangrejos de río que sirven… ¡son como pipas! Cuanto más comes, más quieres. Felicidades a ellos por mantener la calidad y un ambiente tan chido. Además, el precio es más que razonable para lo que ofrecen. ❤️
Y si tienes plan de ir cerca de la Fuentona, es el sitio ideal para comer algo a la brasa. Todo lo que probamos estaba superbueno. Las manitas de cerdo son un must, y la tarta de chocolate para cerrar con broche de oro. La atención es de 10, tuvimos un problemilla con la tarjeta porque no había cobertura, pero sin dramas, nos dejaron hacer un Bizum. Así sí, nada de complicaciones. Aquí la comida y el servicio suman un ✨5 estrellas✨.
Ahora, no todo es perfecto. Ojo con las malas experiencias que escuchamos. Hubo quien tuvo un trato horrible y comió platos mediocres. Cambiarse de mesa por la lluvia y seguir con un mantel sucio no es lo mejor. Las croquetas congeladas y ensaladas con lechuga en mal estado, pues, ni fu ni fa. Y si pides los pimientos rellenos de bacalao, no son lo que esperas. Mejor fijarse en lo bueno y buscar esas delicias que ya mencioné.
Por cierto, si estás pensando en ir, ten en cuenta que en invierno, el restaurante cierra algunas fechas, pero no tengo las específicas. Las que tienen son un par de semanas en enero y un par en febrero, así que, avísate para que no te quedes con ganas de probar esos platos ricos.
Qué platos destacan en el menú del Restaurante La Fuentona
Si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida y un ambiente espectacular, La Fuentona es el lugar. Fui con mi novio a comer allí el finde pasado y, déjame decirte, cinco estrellas de una vez. El sitio es una maravilla, metido en esa piscifactoría en Antigua, Muriel de la Fuente, Soria. La comida estaba de muerte, el trato de los dueños fue inmejorable, hasta se preocuparon en calentarme el chuletón a mitad de la comida. ¡Eso es cariño por el cliente!
Mi chico se pidió una trucha a la brasa con jamón que dice que está entre las mejores que ha probado. Pero lo que me vuelvo loca son las croquetas de hongos, se nota que son caseras y llevan boletus edilus de verdad. Todo estaba rico, y la relación calidad-precio es para aplaudir. Sin olvidarme de Silvia, la camarera, que fue super simpática y atenta. Sin duda, volveremos a disfrutar de ese pedazo de lugar y luego dar un paseo por la fuentona.
El sitio tiene una comida espectacular, y no solo eso. Rocio nos guió superbien, se nota que le encanta su trabajo. Probamos la trucha ahumada, que es un espectáculo, además, la faldilla y una ensalada que estaban fresquísimas. Ah, y no puedes dejar pasar el pacharán casero, está de lujo. Así que es totalmente recomendable y hay que repetir, sin dudarlo.
Los platos que se llevan la palma en el menú son las truchas, esos pimientos rellenos, las croquetas de hongos, los chipirones a la brasa, el jabalí escabeche y las manitas de cerdo al cava. ¡No te olvides de dejar hueco para el postre! Eso sí, un aviso: no aceptan tarjeta, así que lleven efectivo.
Hay opciones vegetarianas en el menú del restaurante
Mira, si buscas un sitio que te deje con la boca abierta, La Fuentona es tu lugar. Tienen una carta brutal llena de platos diferentes que te flipan. Yo probé el asado de venado y, sinceramente, estaba riquísimooooo. Y el personal es de 10, te tratan como de la familia. No me extraña que todo el mundo le dé 5 estrellas, es ese tipo de sitio donde te sientes como en casa.
Tras patearte la zona, después de una buena mojada al ir a ver la fuente y la cascada, un caldito caliente sabe a gloria. Te lo digo, es el tipo de brebaje que se merece un guerrero después de la batalla. ¡Pero ojo! Si decides ir solo de paso, no te quedes con las ganas de probar las truchas ahumadas y esos chipirones a la brasa, son otro nivel. La cena para un grupo de 11 fue simplemente espectacular, todo fresco y para esos precios, un chollo.
Aunque, no todo es perfecto. Hay alguna crítica por ahí sobre ciertos días que la comida ha dejado mucho que desear. Cangrejos descongelados, croquetas de supermercado... eso suena a mala suerte, la verdad. Pero ya te digo, si vas, pide el jabalí escabechado o la morcilla, que no fallan. Si no te convencen las carnes, no te angusties tanto, la comida está bien, pero hay que saber que esos precios son un peldaño elevado para la zona.
Y hablando del menú, aunque muchos se decantan por las carnes y pescados, la realidad es que hay un par de opciones vegetarianas. Así que si vas con amigos que son veggie, no se sientan mal. Aquí se puede disfrutar también con unas croquetas de hongos o unos pimientos rellenos que están de lujo. En fin, que es un sitio que debes visitar y ¡no olvides llevar efectivo!
Es necesario hacer una reserva para visitar el restaurante
Ya te digo que el Restaurante La Fuentona tiene su encanto. Eso sí, no te engañes, hay opiniones de todo tipo. Por un lado, hay quien se ha llevado una estrella porque les falló el trato. Llamaron antes, les dijeron que sí podían comer, y cuando llegaron con un niño pequeño, les sueltan que están saturados y que no saben cuándo podrán atenderles. Oye, eso no se le hace a nadie, más si has llamado pa’ asegurarte. Una falta de respeto, la verdad.
Por otro lado, hay quienes lo flipan con el sitio, porque hay reseñas de cinco estrellas lloviendo. El trato es, según cuentan, super agradable y la comida no se queda atrás. Muchos se han sorprendido para bien, sobre todo con las manitas de cerdo al cava y las increíbles carnes a la brasa. Y claro, después de un buen paseo a la Fuentona, se ve que es el lugar perfecto pa’ hacer una parada y disfrutar. La terraza ha resultado ser un buen hallazgo para relajarse y reponer energías.
Además, hay gente que destaca el buen servicio y lo amables que son. Aquí el ambiente cuenta y el hecho de estar rodeado de naturaleza le da un plus. Eso de comer unos chipirones a la brasa o unos cangrejos de río en un entorno así, ¡ni te cuento! Y sí, mira, si andas con un grupito, tampoco va mal saber que el precio medio por cabeza ronda entre 20-30 euros.
Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿Necesito hacer una reserva? Si piensas ir en un día concurrido, ya te diría que sí, a la vista de la experiencia de algunos. Aunque a veces hay suerte, no está de más asegurarse un buen sitio, especialmente si llevas peques o vas en grupo. ¡Mejor prevenir que lamentar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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