Restaurante La Madrina

Restaurante La Madrina

Si estás buscando un buen toque ecuatoriano en Madrid, tienes que darte una vuelta por Restaurante La Madrina, en P.º de Alberto Palacios, 50, Villaverde. Este lugar es una joya que mezcla tradición y modernidad, perfecto para disfrutar de la diversidad de la comida ecuatoriana. Desde un delicioso sancocho hasta un ceviche fresco, aquí encuentras platos que harán que tu paladar baile. Además, su ambiente relajado te envuelve, ideal para disfrutar con amigos o en pareja.

La cultura ecuatoriana está presente en cada rincón de La Madrina, así que no dudes en probar su hornado o su locro de papas. Su menú es una explosión de sabores y te recomienda que marides tus platillos con una de sus bebidas. Está súper bien ubicado cerquita de la estación de Villaverde Alto, así que no hay excusas. ¡Anímate y descubre el sabor poderoso de nuestra tierra en este rincón madrileño!

Restaurante La Madrina

Restaurante ecuatoriano
Valoración media: 3,8
Opiniones: 2.187 Reseñas
Dirección: P.º de Alberto Palacios, 50, Villaverde, 28021 Madrid
Teléfono: 918 28 01 08

Horarios Restaurante La Madrina

DíaHora
lunes10:00–24:00
martesCerrado
miércoles10:00–24:00
jueves10:00–24:00
viernes10:00–24:00
sábado10:00–24:00
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Madrina

Dónde se encuentra Restaurante La Madrina en Madrid

¡Ey, gente! Si andan buscando un lugar para disfrutar de comida ecuatoriana en Madrid, tienen que visitar Restaurante La Madrina. Estuve allí justo ahora y, de verdad, ¡todo estaba riquísimo! Las raciones son enormes, perfectas para los que somos de buen diente. Si te gusta comer, este sitio es un regalo. La atención de la madrina es un encanto y te hace sentir como en casa. ¡Voy a repetir sin dudar! Recomiendo 100% este lugar. Precio por persona: entre 30 y 40 euros. Comida: ⭐⭐⭐⭐⭐, Servicio: ⭐⭐⭐⭐⭐, Ambiente: ⭐⭐⭐⭐⭐.

No voy a mentir, hay opiniones mixtas, algunas personas no tuvieron la misma suerte. Hace un par de años, llegué a ver comentarios negativos sobre la atención y la comida, pero parece que han mejorado. Eso sí, si quieren un plato de bandeja paisa, tal vez se decepcionen. Al parecer, le falta un poquito de chispa y calidad. Y seamos sinceros, parece que no tienen aire acondicionado, en días calurosos, ¡se siente el calor! Además, hay que tener cuidado con las moscas que rondan.

En mi experiencia, después de haber ido un par de veces, queda claro que su comida es casera y deliciosa. La madrina siempre está ahí para asesorarte y, si tienes suerte, incluso te invita a probar algunos platos, como el ceviche y el encebollado. Por lo que dicen, el servicio puede ser un poco lento cuando hay mucha gente, pero lo compensa el sabor de los platos. Si vas en pareja o en grupo, hay espacio para todos. ¡De verdad, me siento en casa allí!

Entonces, para los que no conocen, Restaurante La Madrina está en P.º de Alberto Palacios, 50, Villaverde, en Madrid. Si se lanzan a probar, asegúrense de preparar el estómago porque ¡van a disfrutar!

Qué tipo de comida se ofrece en Restaurante La Madrina

Así que te cuento, fuimos a La Madrina en Villaverde con toda la ilusión de comer algo rico y, la verdad, fue un desastre total. 1 estrella y no lo digo por decir. Empezamos bien, pero al final, la camarera, que ni ganas tenía de sonreír, nos trató como si le molestara que estuviéramos ahí. Imagínate, ni siquiera llegamos a entrar, así que no me canso de decir gracias a la madrina, porque al final nos fuimos a La Cabaña y ahí nos atendieron de maravilla. El caldo de salchicha está que lo flipas, y ya nos dijeron que tienen otros platos que nos harán volver. Menuda diferencia, la verdad.

Y no soy solo yo el que se siente así. Otra persona me contó que pidió para comer un encebollado y ¡vaya sorpresa! Se lo trajeron frío. Encima, la persona en barra era tan amable como un cactus, haciendo caras y todo. Anótenlo por ahí: si el servicio es malo, la comida se siente igual. Dicen que la comida estuvo regular, con un chorizo agrio y una ensalada tan seca que parecía cartón. Otro fracaso para La Madrina, y mira que hay cosas ricas en la comida ecuatoriana, pero no esta vez.

Por otro lado, hay que ser justos, porque hay gente a la que sí le gusta el lugar. Hay quien asegura que el mejor encebollado de Madrid está justo ahí. Así que hay opiniones para todos. Pero la verdad, yo no me la juego más. Me quedo con lo que me dijeron: La Cabaña, que tiene comida ecuatoriana de la buena. Aquí se puede disfrutar de un buen ambiente, y la comida es variada, con precios que oscilan entre 1 y 10 €, que es un chollo. Hay zonas para comer, barra y hasta un comedor privado. Así que, si quieres disfrutar de buena comida latina, ya sabéis dónde ir. ¡A por el caldo de salchicha!

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú ecuatoriano en La Madrina

Vaya, ya te cuento que La Madrina es un sitio al que vuelvo siempre que puedo porque la comida es riquísima. Aunque hay que decirlo, hay gente que no sabe comportarse y puede fastidiar el rollo. Marta, Elena y Cristina, lo vuestro fue una verdadera vergüenza. De verdad, su actitud sólo hace que se note el curro que ponen los demás. Aplaudo mucho al equipo que trabaja duro cada día para hacer de este lugar algo especial. Y ya que estamos, ¡gracias por la camiseta de Madrina!

Ahora, no todo es perfecto. Este último domingo estuve allí y salí decepcionado. El servicio dejó bastante que desear. Había un calor insoportable, moquetas de moscas por las mesas y el Hugo de maracuyá parecía más un puré que una bebida. El arroz marinero, crudo y el chicharrón parecían más panceta frita que una delicia. Prácticamente me salió más caro (40-50 €) y con eso ya sabes, ¡1 estrella para el servicio!

En general, hay que destacar que la relación cantidad/precio no está nada mal. Te sirven platos grandes por un precio razonable, pero, ojo, calidad a veces cojea. No me malinterpretes, hay cosas buenas como el ceviche que está increíble y el zumo natural, ¡vaya vaso enorme por solo 4€! Pero claro, sería ideal si mejoraran un poco ciertos platos. Y si vas en coche, mejor planifícalo porque aparcar por allí no es fácil. La Renfe de Villaverde está cerca, para que no se quejen.

Y si te preguntas cuáles son algunos de los platos destacados del menú ecuatoriano en La Madrina, no puedes dejar de probar el Sancocho Trifásico y los Camarones Reventados porque son una locura. Y la Empanada Colombiana, esa no se queda atrás. Así que ya sabes, dale una oportunidad aunque haya cosas que ajustar. ¡Sigue así, equipo!

Es necesario hacer una reservación para comer en Restaurante La Madrina

Mira, si estás pensando en La Madrina en Villaverde, lo primero que te tengo que decir es que la comida está de diez. Vas a encontrar platos como el sancocho trifásico que son simplemente un golazo. Además, los precios son bastante decentes, suelen rondar entre 10 y 20 euros por cabeza. En la experiencia de algunos, la comida siempre es abundante y bien sabrosa, así que no te vas a quedar con hambre.

Pero, ojo, no todo es color de rosa. El servicio a veces deja mucho que desear. He oído de un par de experiencias donde la gente se ha sentido un poco ignorada, incluso con pedidos que llegaron incompletos. Un amigo pidió un arroz chaulafan y le llegó en media caja y sin marisco, y nadie le contestó el teléfono para quejarse. Eso sí que es feo, la verdad. Además, hay comentarios sobre cómo te sirven agua del grifo en botellas de casa, lo cual es un chocazo. No sé, hay gente que siente que son un poco listos con eso.

Una cosa que me parece clave es que, aunque el ambiente es bastante tranquilo y se puede conversar sin problemas, el servicio sí que necesita una buena mejorada. Algunas personas dicen que el lugar es ruidoso, pero en general parece que el nivel de ruido se puede manejar, y eso es un plus. Así que sí, hay gritos y quejas sobre el servicio, pero la comida puede salvar la experiencia.

Y ya que mencionas si hay que hacer reservación, no es necesario. Aunque siempre es buena idea llamarlos, sobre todo si piensas ir en fin de semana, que puede haber más gente. En fin, en La Madrina hay cosas buenas y otras que no tanto, así que vas a tener que ir y decidir por ti mismo. ¡Buen provecho!

Cuál es el ambiente del restaurante

Mira, te tengo que contar que fui a La Madrina en Madrid, y la verdad es que la experiencia estuvo para llorar. Lo que más me gustaba antes era la comida y la atención. Ahora, 3 estrellas se las doy porque la cantidad está bien, pero la calidad... ¡vaya decepción! Había venido hace dos años y me encantaba, pero ahora siento que ha bajado a niveles alarmantes. El menú son 11 euros para un primero, un segundo, un postre y bebida, pero no había ni quaker ni helado. Ah, y si intentabas llamar o navegar con el móvil, olvídate, ¡CERO cobertura! Comida: 3, Servicio: 2, Ambiente: 3.

Lo más salvaje fue el domingo 27 de julio de 2025. Pedí un batido de mora y me dicen que la licuadora está estropeada. Luego, para rematar, queríamos una jarra de cerveza y ¡sorpresa! La máquina también fallaba. Pedimos una coca cola y nos traen un vaso de hielo con coca cola caliente. Después de 39 minutos esperando la sopa marinera, me traen un plato con un trozo de verde duro y unos langostinos que estaban más hervidos que la abuela en verano. ¡Un desastre total! Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.

No puedo poner menos estrellas. La comida tardó, estaba pasada, y el servicio, ni se hable. Y cuando pedí agua, llegó una botella abierta que seguro era del grifo. Una de las camareras se olvidó de lo que Chicote les enseñó y ni se molestó en atendernos bien. La actitud fue lamentable y el encargado ni aparecía. No voy a volver, ni aunque sea lo único que quede para comer.

El ambiente del restaurante, te diré, está lejos de ser acogedor. Todo el ruido de la cocina, las caras largas del personal, y la mala onda que se siente, no invitan para nada a disfrutar. Definitivamente, no es el lugar donde te apetezca quedarte a long time. La Madrina era un buen sitio, pero ya no es lo que era. ¡Una pena, de verdad!

El restaurante es adecuado para grupos grandes o pequeñas reuniones

Pero oye, hablemos de La Madrina, ese restaurante ecuatoriano que está en P.º de Alberto Palacios, 50. La comida es muy buena, eso no se discute. La Sopa Marinera y el Encebollado de Pescado son un must. Pero, ¡madre mía! El tema del servicio es otra historia. Desde que llegas, sientes una tensión en el ambiente que incomoda. La jefa parece que está en una guerra constante con sus propios empleados. Se nota que los camareros están agotados y no tienen ganas de nada, lo que arruina un poco la experiencia.

Y no hablemos del agua. La camarera, muy amable, te dice que pidas en la barra, pero al llegar te dicen que no, que mejor esperes en la mesa. Y ahí estás, esperando como un tonto, y al final tienes que llamar al camarero otra vez porque el agua no llega. Un verdadero desorden, todo lo que no quieres en una salida.

Sobre cenar allí, no me hagas hablar del calor. Se estaba asando. Pedimos que nos metieran el pedido en un taper porque no se podía estar. Además, las moscas rondando como si fueran parte del menú. Las raciones son grandes, eso es un punto a favor, pero el pica pollo que esperábamos… decepción total. El pollo estaba reseco, fritanga total. Las cantidades son plentiful, y se nota que intentan ser económicos, pero eso no lo compensa todo.

En cuanto a si es adecuado para grupos grandes o pequeñas reuniones, te diría que si quieres disfrutar de la comida sin presiones, mejor busca otro sitio. Sin embargo, la parte de las mesas es cómoda, así que si no te importa un ambiente un poco raro y no llevas muchas expectativas, podrías intentarlo. Pero lo que es seguro es que el servicio puede que no te deje con las mismas ganas de volver.

Qué bebidas se recomiendan para maridar con los platos ecuatorianos

Entonces, hablemos de La Madrina. 5 estrellas para este spot ecuatoriano en Villaverde, porque la comida es muy buena y los sabores son auténticos, de esos que te hacen sentir como si estuvieras en Ecuador. La atención, genial, aunque hay un pequeño detalle que molestó un poco: la espera en la entrada era eterna y hacía un frío que pelaba. Pero una vez dentro, todo fue estupendo. La Madrina, la dueña, es un amor de persona que te hace sentir en casa. Con un precio de 60-70 € por persona, vale totalmente la pena.

Por otro lado, no todo es color de rosa. Hay opiniones de los que llegaron y se encontraron con una atención malísima. Tardaron un montón en traer la comida, y cuando llegó, supuestamente una sopa marinera, era una pesadilla: gambas con tierra y unas patas de cangrejo que parecían recicladas. ¡Vaya forma de arruinar el hambre! No entienden que si quieres que vuelvan, hay que dar un servicio a la altura. Algunos hasta se ofendieron por pedir la cuenta, ¡dónde se ha visto eso!

También hay quienes han tenido mejor suerte y contaban con un gran ambiente, música chévere a un volumen ideal. La comida, deliciosa y con porciones generosas. Hasta se puede hacer una cena compartiendo, algo como para 3 o 6 personas sin quedarse con hambre. Eso sí, hay que dejar claro que un par de detalles como el WC de señoras necesita más limpieza podrían mejorar la experiencia.

Y ya para cerrar, si estás pensando en qué beber con esos platos ecuatorianos, lo mejor es optar por unas cervezas artesanales o un buen aguardiente. Pero si prefieres algo más suave, unos jugos naturales son ideales para acompañar los sabores intensos de los platos. Así que ya sabes, hay que ir a La Madrina, disfrutar y rezar para que no te toque un mal servicio.

Es fácil acceder al restaurante desde la estación de Villaverde Alto

Mira, si has estado pensando en darle una oportunidad a la comida ecuatoriana, La Madrina es el sitio ideal. Estuve ahí con la familia y la verdad, me dejó muy buen sabor de boca. Probamos varios platos típicos y el encebollado fue un auténtico espectáculo. Las raciones son enormes, así que llega con hambre, porque aquí no hay tonterías. Además, los batidos son insuperables. Y el trato del personal, de 10, súper atentos y siempre recomendando lo mejor. Sin duda, es un sitio para volver.

Pero no todo es color de rosa, eh. En mi primera visita, la ensalada que nos trajeron era un desastre. El cilantro estaba más bien pocho y la ensalada no tenía ni pizca de gracia. Mejor que no la sirvan, la verdad. Por suerte, lo principal estaba muy bueno y el camarero siempre estaba pendiente de nosotros. Le pongo 3 estrellas solo por eso, pero el resto estaba bastante bien, y el servicio también. Si piensas ir a cenar, cuenta unos 50-60€ por persona.

También he escuchado a varios amigos que fueron y les pasó algo parecido, aunque algunos disfrutaron de la comida muchísimo. Una colega me contó que le ayudaron a llevarse lo que sobró a casa en un tupper, y eso es un detalle que se agradece. Las porciones son generosas, y bien dicen que La Madrina te pone la yapa. Se manejan bien de precios, así que ir con el esposo en plan “no estoy acostumbrado a comer tanto” no debería ser un problema. Si vas, no te olvides del ceviche mixto y el arroz con camarón.

Ahora, sobre cómo llegar a La Madrina desde la estación de Villaverde Alto. La verdad, no es tan complicado. Te haces unos minutos a pie y listo, llegas rapidísimo. No hay excusas para no probarlo, ¿no? Así que ya sabes, si te animas, ¡no te vas a arrepentir!

Hay opciones vegetarianas o veganas en el menú

Así que, en resumen, el Restaurante La Madrina te puede dejar con sensaciones raras. Podés encontrar desde experiencias de 5 estrellas hasta verdaderos fiascos. Por ejemplo, hay quien pidió el pica pollo y se llevó una decepción brutal. Decía que el pollo estaba fríete y seco. ¿En serio? ¡Ni su perro quiso comerlo! Los patacones ni sabor tenían y, si intentaste llamar por teléfono para quejarte, olvídate, porque no contestaron. Eso es un 1 estrella que duele.

Pero luego está la otra cara, donde la comida es top, sabrosa y abundante. Para quienes han ido con la familia, parece que la experiencia ha sido muy buena. El servicio ha sido amable y atento, así que, si podés, no dudes en darles una oportunidad. Eso sí, prepara unos 20-30 € por persona si decides ir por lo grande.

No todo es color de rosa, porque hay historias de servicios que flojean. Algunos clientes dicen que, aunque van todos los fines de semana, han tenido que lidiar con una camarera que no tiene muchas ganas. Eso sí que puede joder la experiencia, porque nadie quiere sentirse incómodo en un sitio al que le tienes cariño. La comida sigue siendo top, pero el servicio puede hacer que te lo pienses dos veces antes de recomendarlo.

Y sobre la pregunta de las opciones vegetarianas o veganas, parece que no he visto nada específico en las reseñas, así que no puedo asegurar que haya algo en el menú. Tal vez tocó preguntar directamente en el restaurante para salir de dudas, porque hasta ahora, se habla más de pica pollo que de ensaladas.

Restaurante La Madrina ofrece opciones para personas con alergias alimentarias

Y bueno, ya te dije que el Restaurante La Madrina es un sitio de esos que no te puedes perder si andas por el P.º de Alberto Palacios, 50, en Villaverde. Aquí, la cosa va de auténtica comida ecuatoriana. Si quieres probar un ceviche bien fresco o un aji de gallina que te haga sentir en casa, este es el lugar. Las porciones son generosas, así que ven con hambre porque lo que sirven es un banquete, no un almuerzo ligero.

Improvisando un poco con la química de sus sabores, la gente que trabaja allí sabe lo que hace. La atención es súper cercana, parece que estás en casa de un amigo. Siempre están dispuestos a recomendarte el plato del día o si quieres algo más típico, seguro que te dirán qué es lo que mejor se lleva. Te apuesto a que te vas a enamorar del mote con chicharrón. Es un clásico, y no hay discusión.

Ahora, lo que podría preocupar a algunos es el tema de las alergias alimentarias. La Madrina sí se lo toma en serio. Si tienes alguna alergia, solo díselo a los camareros. Ellos te van a ayudar a elegir algo que se ajuste a tus necesidades. Así que puedes disfrutar de la comida sin estrés.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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