
¡Ey, gente! ¿Buscando un sitio donde comer de lujo en Miranda de Ebro? Pues déjenme presentarles el Restaurante La Tarara. Este bar-restaurante tiene una onda única que mezcla la buena comida española con un toque vintage que mola un montón. Ideal para un café por la mañana o unos pintxos en cualquier momento, ¡aquí no hay mal momento pa’ disfrutar! Y si te apetece más, tienen menús del día y opciones para grupos.
Ahora, ojo con lo que les cuento, porque no todo es color de rosa. Fuimos a probar el menú cerrado de 28€ y, la verdad, me pareció un atraco. El camarero, que parecía el dueño, estaba a mil por hora intentando hacer que todo saliera bien, pero la cosa se le fue de las manos. Sin macarrones para los peques y una sopa quemada que dejaba mucho que desear. Así que, si van, ¡más vale que tengan bien conceptos claros!
Restaurante La tarara
Página web
Horarios Restaurante La tarara
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–23:00 |
| martes | 11:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–23:00 |
| jueves | 11:00–23:00 |
| viernes | 11:00–23:00 |
| sábado | 11:00–23:00 |
| domingo | 11:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La tarara
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo
¡Tío, tienes que probar el Restaurante La Tarara en Miranda de Ebro! Fui hace poco y, la verdad, me encantó. La decoración tiene un rollo muy auténtico que te hace sentir como en casa. El servicio es, de verdad, de 10 —los camareros son super atentos, y hasta a la niña le ofrecieron una rosquilla para llevar. Eso es detalle, ¿no?
El menú degustación estuvo brutal. Empezamos con cecina y sopa, que estaban de muerte, y la lasaña de 4 quesos fue un espectáculo, no te digo más. La carne que comí de segundo tampoco se quedó atrás, se nota que saben lo que hacen y llevan años en esto, porque la atención es top. Sin duda, volveremos. Ha sido un gran descubrimiento.
Y no me puedo olvidar de la guinda del pastel: el postre. Pedí una cuajada casera, y aunque no me flipa, me atreví porque era de casa. Luego está Manuel, un crack, que se encarga de todo. Nos hizo sentir tan a gusto que hasta estuve a punto de pedir un aplauso para él. ¡Pura dedicación! Al final, me recomendó probarla con miel de su tierra, y la verdad, lo entendí todo. ¿Qué más quieres en un restaurante?
Pero, claro, no todo puede ser perfecto. Un amigo fue un día con su grupo y tuvieron un lío monumental. Tardaron en atenderles, les quitaron platos y al final fue un caos total. Ellos no lo disfrutaron para nada. Pero en mi experiencia, la cosa fue genial. Así que si te preguntas cuál es el nombre del restaurante que te estoy contando, ¡es el Restaurante La Tarara! ¡Dale una oportunidad y cuéntame!
Dónde se ubica el Restaurante La Tarara
Vale, sigo. Si estás en Miranda de Ebro y buscas un sitio para cenar, La Tarara es la leche. A pesar de que ya eran más de las diez y la mayoría de los restaurantes estaban cerrados, este lugar estaba abierto y nos atendieron sin problema. En serio, fue el único sitio que encontramos en la ciudad que no había tirado la toalla. La carta es un poco limitada, pero te digo que lo que pedimos estaba de muerte. Y el dueño, un tío súper majo, se preocupó de que estuviéramos bien, a pesar de la hora. Un 10 para el servicio y como siempre digo: se agradece un montón.
La decoración es otro rollo. Te sientes como si viajases atrás en el tiempo. Mientras comías, mirabas alrededor y definitivamente te mantenía entretenido. La atención es de las de antes, de esas que ya no se ven. El camarero incluso lo dio todo para que todo estuviera al gusto. Y ojo, que el arroz a la cubana estaba en su punto exacto, ¡qué maravilla! Si te preocupa el ruido, olvidalo, estaba bastante tranquilo y podías charlar sin problemas.
Eso sí, he oído de gente que se ha llevado un chasco. Algunos dicen que el personal se ve un poco intenso si no pides el menú del día, pero si te enfocas en disfrutar, todo va rodado. Así que si decides ir, mejor pide lo que te apetezca sin dejar que se te vengan encima.
Y para que no se te olvide, este restaurante está en C. Rda. del Ferrocarril, 27, 09200 Miranda de Ebro, Burgos. Así que ya sabes, si andas cerca y tienes hambre, no dudes en hacerle una visita a La Tarara. ¡Vale totalmente la pena!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante La Tarara
Te lo digo de una, el Restaurante La Tarara es un hallazgo que nos cayó del cielo. Cinco estrellas para este sitio, de verdad. Lo encontramos de casualidad y fue un acierto total. Justo cuando llegamos, había una mesa para cinco libre porque alguien canceló. Casi a las tres de la tarde un domingo, y ya nos imaginábamos que no tendríamos mucha suerte. Pero ahí estábamos, muy contentos con lo que nos esperaba. La comida riquísima, el servicio y la atención, de primera. Sin duda, si pasamos de nuevo por Miranda de Ebro, repetimos sin pensarlo dos veces.
El menú del día es un chollo total, con buena cantidad en los platos y un precio que no se va de las manos. Hablamos de 10-20 € por persona, un precio más que razonable para lo que ofrecen. Aunque a veces hay que esperar un poquito, lo que nos traen es espectacular. La calidad de los productos, el cocinado y la amabilidad del personal hacen que realmente disfrutes la experiencia. Buen rollo y buena comida, eso es lo que cuenta. Estoy seguro de que lo disfrutarías.
Hablando de la comida, tienen una gran variedad de platos que, además de estar bien presentados, saben de maravilla. Comida casera que te hace sentir como en casa. Pero, ojo, no todo es perfecto ahí. Una vez nos sentaron cerca de una despedida de soltero y era un caos total, ruido por todos lados. El personal no hizo nada para poner orden, lo cual fue decepcionante. Sin embargo, la experiencia culinaria en general vale la pena. Así que, si buscas un lugar donde comer bien sin dejarte un riñón, La Tarara es tu sitio.
Para responderte, el Restaurante La Tarara ofrece una mezcla de comida casera y menús del día en un entorno cómodo y asequible. Si te gusta disfrutar de buena comida, un ambiente agradable y un servicio que se preocupa por ti, aquí tienes un buen lugar para visitar. Así que ya sabes, ¡hazte un hueco y no te lo pierdas!
El restaurante tiene un ambiente específico o una temática
La La Tarara en C. Rda. del Ferrocarril, 27 es un sitio que te sorprende. Cuatro estrellas en comida y cinco en servicio. Pasamos de rebote por allí y, aunque llegamos en un horario raro, nos atendieron de lujo. El camarero, un crack, nos explicó todo y hasta nos dio recomendaciones. Los ravioles de entrante estaban de 10, y las carrilleras de segundo, tiernas y sabrosas. Con un precio de 20-30 € por persona, fuimos más que satisfechos. Si volvemos por Miranda, seguro que repetimos.
En contraste, la experiencia de otro grupo fue un poco más caótica. Fueron por casualidad y se encontraron con un servicio amable, pero lento. La espera fue un rollo, con todo desorganizado. Aunque la comida de menú estaba pasable, el acompañamiento era un poco repetitivo y los callos no tenían ni sabor. Al menos, los postres salvaron el día, aunque eso no compensó del todo la tardanza. Ah, y el precio andaba entre 10-20 €, así que no se puede pedir mucho.
Ahora, si buscas un lugar más acogedor, La Tarara es el mejor de Miranda. El dueño y los empleados son majos y la comida está riquísima y bien servida. Es un sitio donde puedes ir hasta sola, y a pesar de que puede hacer un poco de fresco, la experiencia compensa todo. Aquí, todo fluye: el ambiente es perfecto para charlar sin gritos, ideal pa’ ir en grupo hasta de 5-8 personas. Y, lo mejor de todo, están equipados para que cualquiera pueda disfrutar, hasta con acceso para sillas de ruedas.
Aquí no solo comes, sino que sientes que estás en un buen sitio, rodeado de buena gente y mejor comida. ¡Una joya!
Cuál es
Ya te digo que el Restaurante La Tarara no es la joya que esperábamos. Fuimos con ganas de picar algo y nos llevamos un chasco. Pedimos unos pinchos y, menuda decepción: los langostinos no estaban bien pelados y, para acabar de rematar, ¡uno de los pinchos tenía un pelo rizado! Eso no se le puede permitir a ningún sitio, la verdad. Y ni hablar del tema de los tickets, que aquí no te dan nada. Si pagas con tarjeta, te quedas sin comprobante. El local tiene su encanto, es antiguo pero, oye, estaba limpio. Eso sí, si pillas a gente jugando al billar, prepárate para el jaleo.
Luego está el café, que debería ser algo fácil, pero no en este lugar. Intenté tomarme uno y fue un desastre total. El filtro estaba sucio y el café, un asco, lleno de grumos y la leche, hirviendo. Al final, el resultado fue un brebaje aguado que, la verdad, mejor ni lo pienses. Si hay algo que destacar es el ruido y el trajín, especialmente si hay niños por ahí. Aparcar también es una odisea, así que si vas, cuenta con suerte.
Pero, claro, no todo el mundo piensa igual. Hay reseñas donde la gente se ha ido contenta, diciendo que la comida está rica y el trato es amable. Quizá les pillaron en un buen día. Si buscas tapeo variado y un ambiente diferente, tal vez tengas otra experiencia, pero yo no me arriesgaría. ¿La pregunta del millón? ¿Cuál es el mejor plato? No te puedo decir, porque sinceramente, con mis anteriores visitas, se me quitan las ganas de probar más cosas.
Qué opciones hay para disfrutar de comida en el Restaurante La Tarara
La Tarara tiene un ambiente bastante agradable y eso se nota en cuanto entras. El dueño es un crack, te recibe con una sonrisa y, si tienes dudas sobre qué pedir, el tío te ilumina como si fuera un faro en medio de la niebla. El local está limpio y espacioso, así que no te sientes apretado ni agobiado. Además, si tienes peques, ¡no te preocupes! Aceptan niños y son muy agradables con ellos.
La comida, madre mía, qué delicia. Puedes disfrutar de un menú de fin de semana, con cuatro entrantes y un plato principal que te hará olvidar cualquier prisa. Prueba el pastel de puerros, la sopa de pescado que está para chuparse los dedos, y, por favor, ¡no te vayas sin probar las carrilleras ibéricas al vino tinto! Eso sí, prepárate a quedarte un rato, porque aquí la idea es disfrutar cada bocado. El precio ronda entre 10 y 30€ por persona, dependiendo de lo que elijas, pero la calidad lo vale.
Y si te preguntas qué puedes comer, hay de todo un poco, desde pintxos espectaculares hasta raciones bien presentadas y abundantes. Si lo tuyo es una cena más formal o un buen almuerzo, también tienen opciones cerradas que van de los 28€ en adelante. Pero ojo, en días muy concurridos, lo mejor es asegurarte de hacer una reserva porque, sinceramente, puedes encontrarte con un poco de caos si llegas sin avisar. Pero, si te encuentras con el buen trato y los platos bien presentados, ya te digo que va a merecer la pena. La Tarara tiene opciones para todos los gustos, ¡así que a disfrutar!
Cuál es el precio del menú cerrado que se menciona en la introducción
Y bueno, si estás pensando en dar un salto al Restaurante La Tarara, ¡no te vas a arrepentir! El sitio está recién restaurado y la decoración está que flipas, muy bonita. La comida es casera y hay una buena relación calidad-precio. Es cierto que los platos son sencillos, pero están llenos de sabor. Ojo, que hay un pequeño gran detalle: la espera puede ser un poco larga. Creo que es por la falta de personal. Los camareros son amables, pero a veces los ves algo agobiados.
Pero si puedo destacar a alguien, ese es el camarero que nos atendió. Era un charlatán, de esos que te hacen la velada más disfrutable, sin ser pesado. Un detallazo que tengan unos baños que son un gusto para los sentidos, bien limpios y vistosos. Y la idea de un menú con tres primeros sin elegir es bastante original. Mis amigos se pusieron las botas con el bacalao y el secreto ibérico, aunque a mí me quedó el entrecot un poco pasado de punto. Pero bueno, ¡gracias por la experiencia! Con un menú que te deja satisfecho por apenas 20-30 euros por persona, no está nada mal.
Ah, y si traes peques, ¡no te preocupes! Aunque no hay menú infantil, el trato hacia mi hija fue exquisito. La pechuga de pollo que le sirvieron estaba muy rica y tierna. He escuchado alguna crítica dura sobre la espera. Hay quien se ha tirado dos horas allí y aún le quedaban dos platos por servir. Eso sí, los precios son de un menú de reyes por 50€, pero con lo de la espera, parece que a algunos les ha parecido más una broma de mal gusto que una buena experiencia. Así que ya sabes, si te decides por el menú cerrado... ¡prepárate para disfrutar, pero con un poco de paciencia!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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