Restaurante Rogelios

Restaurante Rogelios

¡Oye, no te duermas! Si estás buscando un sitio guay para comer en Zaragoza, Rogelios es tu lugar. Lleva más de 60 años en la jugada, así que ya te puedes imaginar que saben lo que hacen. Tienen una decoración de 10 que te hace sentir como en casa y un servicio que te trata como a rey. Su comida es de primera y, creedme, querrás repetir cada vez que vayas. Además, están al lado del estadio de la Romareda, así que si vas a un partido, ya sabes dónde parar.

Y no es solo para un día cualquiera, Rogelios se adapta a todo tipo de celebraciones, desde bodas hasta reuniones de trabajo. Además, tienen un menú de fin de semana que está que flipas, con opciones variadas para que no te quedes sin elegir. Así que ya lo sabes, si buscas un sitio que combine calidad, buen rollo y un trato cercano, ¡no lo pienses más y haz tu reserva en C. de Eduardo Ibarra, 10!

Restaurante Rogelios

Restaurante
Valoración media: 3,6
Opiniones: 2.438 Reseñas
Dirección: C. de Eduardo Ibarra, 10, 50009 Zaragoza
Teléfono: 976 35 89 50

Horarios Restaurante Rogelios

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Rogelios

Cuál es la ubicación de Rogelios en Zaragoza

¡Oye! Si buscas un buen rollo para comer o desayunar en Zaragoza, restaurante Rogelios es el sitio. Está en C. de Eduardo Ibarra, 10, 50009 Zaragoza. No te líes, este lugar tiene 5 estrellas por ahí, y no es para menos. La cafetería es un lugar súper agradable y la terraza se pone de lujo si quieres picar algo al sol. Las croquetas son un must, vienen en seis unidades, y están tan crujientes que querrás pedir más. Por otro lado, la ensaladilla rusa está pasable, nada del otro mundo.

Ahora, no todo lo que brilla es oro. He oído historias de terror sobre el servicio. Un cliente decía que le hicieron repetir su pedido un montón de veces. Los camareros se liaban, se ponían a criticar entre ellos frente a la gente y hasta le trajeron un desayuno con leche con lactosa cuando había pedido sin. Un auténtico desastre. No quiero ni imaginar la cara que se le quedó a ese pobre tipo. 1 estrella y se fueron de allí sin mirar atrás.

Pero me he topado con reseñas muy buenas también. Una persona recibió un smartbox y se arriesgó a canjearlo en Rogelios. Dicen que el menú estaba espectacular, con un surtido de ibéricos, bogavante con huevo frito y solomillo al foie. ¡Eso son palabras mayores! Además, el trato del personal fue de 10. Una experiencia que merece la pena repetir.

Para no dejarte con la intriga, sí, buen ambiente y precios que no rompen el banco. Los bocadillos están buenos y merecen la pena. Eso sí, la cerveza es un pelín cara, pero te puedes dar un capricho. Ah, y si te apetece, los sábados tienen cena con baile. ¡Vamos, que está bien situado y la terraza está en una zona peatonal bien cómoda!

Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de un buen rato comiendo en Zaragoza, Rogelios tiene buena comida y un ambiente chido. Y lo que es mejor, lo puedes encontrar en C. de Eduardo Ibarra, 10, 50009 Zaragoza. ¡No te lo pierdas!

Desde cuándo está en funcionamiento el restaurante Rogelios

Y seguimos con el tema del Restaurante Rogelios. Fui un domingo con la reserva hecha, porque ya sabía que en un sitio así, sobre todo por el precio del menú de 25€ por persona, no te dejan entrar sin aviso. Pero espérate, que llega el camarero y parece que se sorprende de que le pida el menú. Como si no supiese que vine a eso. Y ya de paso, se sorprende también cuando le pido un vino del menú. Oye, tengo 24 años y sí, bebo vino, ¿cuál es el problema?

Luego llegamos a los platos. Pedí fideuá y estaba algo pasada, además de que mastiqué un trozo de cáscara de mejillón. O sea, ni un mejillón en el plato. La lasaña bien, pero tan pastosa que me costó pasarla . Por otro lado, pedimos dos entrecots, insistiendo en que los queríamos poco hechos. El camarero se cree que sabe más que yo y me pregunta si es en serio. ¡Claro que sí, hombre! Total, uno de los entrecots llegó más hecho de lo que debería y el otro lo disfrutó más mi amiga. Y los postres, ni fun ni fa, más básicos que un bocadillo.

Y para rematar, el pan estaba tan duro que le podía lanzar a alguien como si fuera una piedra. Hasta la mesa de atrás se quejaba de que el pan tenía puntos verdes, y el camarero insiste en que es cosa del horno. ¿En serio? Lo mejor del almuerzo fue el vino, y con todo lo que gasté, que pasé casi 50€, me hubiera llevado más un bocadillo. La verdad es que ya me jodió porque había ido otras veces y la cena estaba siempre top. Pero, después de esa experiencia, no tengo ganas de repetir.

Respecto a la comida, no me puedo quejar mucho porque un plato combinado estaba decente, pero el filete era como un chiquitito y las patatas fritas blandorras. La lechuga bien presentada, pero debajo tenía los tallos de iceberg más soso. ¡Y ni siquiera me pusieron cubiertos! Tuve que pedirlos y, de paso, un poco de pan. Así que, con un plato combinado y una Coca-Cola, me dejó en 13,70€. Así que, si piensas ir, prepárate para lo mejor y lo peor.

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Rogelios

A ver, hablemos de Rogelios en Zaragoza, que es un tema caliente entre amigos. En un par de visitas, he notado que la cosa es bastante variable. Por un lado, hay una experiencia que se lleva un 2 estrellas, donde el plato combinado de pollo estaba más que aceptable, pero las patatas fritas eran solo pasables y las croquetas parecían haber sido hechas el día anterior, unas verdaderas aceitunas que no me atreví a comer. Pero la atención, ahí sí que le doy un 4 de 5, y el precio es bastante asequible, entre 10-20€ por persona. Así que si no tienes muchas expectativas, puede que no sea tan malo.

Luego, está esa ocasión en la que llegamos un domingo en agosto, con una ola de calor. Tomar unas cervezas, sin reservar, y encontrar mesa fue como un oasis en el desierto. La comida era decente, y la atención estuvo de 10, así que aquí sí que lo recomiendo, aunque siempre es mejor reservar para asegurarte un buen sitio. Comida y servicio van bien, ambos un 4, y el ambiente, un 3, porque aunque hay movimiento, no es nada del otro mundo.

En contraste, hay quienes han tenido experiencias muy malas. Yo he escuchado que no ha sido raro que los grupos más grandes no tengan buen trato. Una vez les sentaron en una zona del restaurante y luego se quejaron de que "para bocadillo mejor en la cafetería", y esto fue con una mala administración del espacio. En otras ocasiones, hasta intentaron cobrar cosas que no se habían consumido. Vamos, que hay gente que ha salido de allí con un sabor a decepción. El servicio y la comida, un 1 en todo, y por lo que cuentan, mejor ir a otro lado.

Así que, ¿qué ambiente se puede esperar en Rogelios? Básicamente, es un sitio que puede estar bien para tapas y vermut en la terraza, si logras encontrar mesa. Hay un par de terrazas amplias, lo cual es genial si tienes niños, porque el lugar se llena rápido y hay buen rollo. Pero si buscas una experiencia estable y de confianza, igual sería mejor tener un plan B.

Qué se destaca sobre el servicio en Rogelios

Y mira, hablando del Restaurante Rogelios, si pensaste que podías ir y disfrutar de una buena comida como en cualquier otra boda, pues… ¡te llevas un chasco del tamaño de un piano! Fui a una boda ahí y, sinceramente, fue un fiasco enorme. El servicio fue una tortura, hermano. Uno de mis colegas tenía su plato en la mesa y el mío no llegaba ni con GPS. Esperé más de 10-15 minutos a que me trajeran lo que había pedido. Y cuando al fin lo hicieron, me trajeron bacalao en vez de la merluza que quería. Le dije al camarero que eso no era, y como si estuviese molestando a su abuela, me quitó el plato de mala gana. ¡Fatal!

Y ya no hablemos de la comida. La calidad y la cantidad dejaban mucho que desear, no parecía ni un menú de boda. Después, cuando llegamos a la hora del café y los cubatas, parecía que se olvidaron completamente de servir. En otras mesas, pusieron cosas equivocadas y los camareros, en lugar de una sonrisa, te tiraban malas caras. Un ambiente bastante incómodo, sin duda. Al final, nosotros decidimos que no volvemos más a Rogelios.

Por otra parte, la relación calidad-precio es un chiste de mal gusto. La fideuá* era tan mala que ni en un menú del día de un polígono te la sirven así. ¿Y las chuletas? ¡Por favor! Eran cuellos de cordero en rodajas, que ni de cerca se parecían a lo que pedí. Todo mal, de verdad. Cuando se lo comenté a los camareros, su reacción fue simplemente decir que el cocinero "tenía razón" y que disculpara la mala comida. Pero, ¿dónde está la compensación? Eso de no cambiarme el plato y cobrarme lo mismo es un insulto.

Así que, resumiendo lo del servicio en Rogelios: caótico, lento y nada profesional. La peor experiencia gastronómica que he tenido en Zaragoza en los últimos 20 años. Si tienes plan de celebrar algo especial, ¡busca otra opción, por favor!

Qué tipo de comida se ofrece en Rogelios

Hablemos del Restaurante Rogelios. La verdad es que es un buen sitio para celebraciones familiares. Tienen un salón amplísimo donde puedes reservar mesas para grupos grandes. Si estás pensando en un cumple o una reunión, aquí es donde debes mirar. El precio de los menús es bastante barato en comparación con otros lugares por ahí, y lo mejor de todo, la calidad se ajusta al precio. ¡Nada de sorpresas! Tienen un ambiente agradable que le suma puntos, con una valoración de 5 estrellas en ambiente y servicio.

Si te decides a ir entre semana, sobre todo para comer, el lugar suele estar tranquilo. Eso sí, hay poco personal y no siempre la atención es rápida. Aunque me parece que la camarera es amable y los pinchos son súper apetitosos y bien presentados. La tortilla, pues, está aceptable, pero se deja comer. Además, los precios son razonables, con un rango de 1 a 10 € por persona. Tiene buena nota en comida con 4 estrellas, pero el ambiente se queda un poco a medio gas con un 3.

Ahora, no todo es perfecto. Un amigo tuvo una mala experiencia que te deja pensando. Fueron a pasar un buen rato y al momento de pagar, ¡pum! Les cobraron de más. Se quejaron y el personal no mostró interés, y la camarera fue bastante borde. Eso sí que amarga la experiencia. Es una pena, porque el sitio tiene potencial, pero esta actitud y falta de empatía hace difícil querer volver. Tienen desde paellas hasta otros platillos típicos, así que hay opciones variadas. Sin embargo, no todo es oro, como mencionaba antes. La paella que pedí no fue de las mejores que he probado en Zaragoza, pero para su ubicación y calidad-precio, aceptable. En cualquier caso, para disfrutar de su oferta, te aconsejo que hagas reserva, sobre todo si vas en grupo.

Es necesario hacer una reserva para comer en Rogelios

Mira, en el Restaurante Rogelios, la cosa va de todo menos de bien. El sábado 22 de mayo, estuvimos 8 personas y la espera para que nos tomaran nota fue de 20 minutos. Después, la comida tardó 45 minutos más en llegar. Eso sí, siempre nos traían 7 platos y nunca el número correcto. Y si pides agua, no cuentes con que sea fresca. Una vez nos trajeron agua del grifo mezclada con algo raro. Los platos de cuchara estaban aceptables, pero los arroces y la fideuá… olvídate, eso no era lo mejor de la casa. Los segundos sí estaban bien, y los postres… bueno, al menos merecen un 7 por intentarlo.

Y ya ni hablemos del café mañanero. Una auténtica tragedia. Parecía que te miraban a través de la ventanita, porque las camareras tenían el don de hacerte invisible. Entre el bar lleno y dos camareras más enfocadas en cortar limones (¿en serio?), se pasaron por delante de mí y hasta salieron a la calle a mirar el móvil. Con tanta falta de atención, es normal que los bares de alrededor tuvieran más gente. Comida, servicio y ambiente: un 1.

La experiencia culinaria fue un desastre total. Comida que parecía calentada del microondas y pescado congelado de cualquier tienda. La camarera hacía como si estuviera dirigiendo un bingo, gritando los nombres de los platos. ¿Y la cerveza? Aguada. El pan, crudo. No vuelvo ni aunque me lo pidan de rodillas.

Aunque no todo es malo, porque en un cumpleaños familiar, a pesar de ser un grupo grande, nos atendieron bastante bien. Nos sirvieron unos primeros y segundos que estaban bastante ricos, aunque los postres dejaron algo que desear. Pero en general, la dorada se llevó un 10 y el servicio, a pesar de nuestra desidia, fue decente. De hecho, es un lugar donde sabes que al menos puedes cenar, aunque eso del flan fue un shock.

Entonces, ¿hace falta reservar para comer en Rogelios? , es lo mejor si no quieres acabar sentado esperando a que te hagan caso o lidiar con un servicio que parece tener otras prioridades. No te la juegues y llama antes, a veces, pasas más tiempo esperando que disfrutando.

Rogelios es un buen lugar para celebrar eventos especiales

Si estás por Zaragoza y pasas por C. de Eduardo Ibarra, 10, tienes que hacerle una visita al Restaurante Rogelios. Te cuento que hemos estado comiendo allí y, vaya descubrimiento. Todo estaba riquísimo, y el personal súper amable. Por el precio que pagamos, unos 90-100 € por persona, la experiencia merece la pena. De verdad que con un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, te lo recomiendo al mil por ciento.

Pero claro, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido escenas dramáticas. Imagínate un plato de entremeses donde el panecillo del paté parezca una esponja empapada en vinagre… Eso no se lo desea a nadie. Un 2 estrellas para esa experiencia donde, por más que quisieran, la comida no salvó la situación para nada. Y si hablamos de un grupo de 9 personas que esperan media hora para ser atendidos, con platos fríos y malas caras, ¡pa’ casa! Eso era un 1 estrella sin dudar. Es lo que pasa cuando se quiere abarcar más de lo que se puede manejar.

Y ya te digo, si piensas celebrarlo todo con un menú de degustación de 34 € acompañado de vino del súper a 3-4 €, ya está claro que no deja buena impresión. La comida puede estar bien presentada, pero si no te convence, tampoco vale la pena. Eso tiene que ver mucho con lo que cuentas y cómo lo cuentas. Así que, aunque a la gente le guste ir a Rogelios, también hay que sopesar las experiencias.

Ahora, lo de celebrar eventos especiales en Rogelios… Pues mira, si te quieres arriesgar, puede que te salve la tarde. Las reservas no son un problema, el menú del día está a buen precio y, aunque no siempre acerten, si el ambiente es correcto, tal vez valga la pena. Como siempre, la suerte juega un papel importante en estos lugares.

Qué tipo de celebraciones pueden realizarse en Rogelios

Y, hablando de comida, tienes que probar el Restaurante Rogelios en C. de Eduardo Ibarra, 10. ¡No te va a decepcionar! El sitio tiene un rollo acogedor, perfecto para relajarte con amigos. La decoración es sencilla, pero con ese toque que lo hace especial. Ideal para dejarte llevar por la buena vibra y la conversación.

Los platos que tienen son de otro nivel. Desde tapas que van a hacer que te lo pienses dos veces antes de pedir solo una, hasta platos principales que quitan el hipo. No te digas a ti mismo que solo vas a picar algo, porque lo que traen es el sabor auténtico de la cocina española. Sus especialidades son la bomba, así que asegúrate de pedir recomendaciones a los camareros, que son unos cracks y te ayudarán a decidir.

Si quieres tomar algo después de comer, tampoco hay problema. Tienen una selección de bebidas que complementan la comida a la perfección. Desde cervezas artesanales hasta vinos que sobresalen, hay pa’ todos los gustos. Con amigos o en plan parejita, el ambiente se presta para seguir la charla sin prisa.

Y, ¿qué celebraciones puedes hacer en Rogelios? Pues te cuento que es un lugar perfecto para cualquier tipo de movida. Desde cumpleaños y aniversarios hasta comidas de empresa o reuniones familiares. Tienen suficiente espacio y saben cómo atender bien a grupos, así que ya tienes dónde organizar esa celebración que llevas tanto pensando.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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