Restaurante Santuario del Moncayo

Restaurante Santuario del Moncayo

Si alguna vez andas por Tarazona, no puedes dejar de visitar el Restaurante Santuario del Moncayo. Está a unos 1600 mts. de altitud, en pleno corazón del Parque Natural, y es el sitio perfecto para disfrutar de una buena comida. Tienen un menú del día entre semana por solo 15 €, con platos caseros y recetas propias que seguro van a hacer que se te haga agua la boca. Y no te preocupes por el frío, están abiertos todo el año, y tienen todo listo para el invierno.

El lugar tiene su propio aparca-bicis, así que si vas con amigos en un coche de hasta 9 plazas, puedes dejarlo ahí sin problemas. Puedes elegir comer en la barra o sentarte a disfrutar en el comedor, donde la comida sabrosa y el entorno único son solo una parte de la experiencia. Así que, ¿qué esperas? Haz una escapadita, busca esas migas famosas y disfruta de un buen rato en el Santuario del Moncayo. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Santuario del Moncayo

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.236 Reseñas
Dirección: Ctra. Moncayo, s/n, 50500 Tarazona, Zaragoza
Teléfono: 976 19 00 14

Horarios Restaurante Santuario del Moncayo

DíaHora
lunesCerrado
martes10:30–17:00
miércoles10:30–17:00
jueves10:30–17:00
viernes10:30–17:00
sábado9:30–19:00
domingo9:30–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Santuario del Moncayo

Dónde se encuentra el Restaurante Santuario del Moncayo

¡Hey, colegas! Si de verdad quieren una aventura gastronómica, tienen que probar el Restaurante Santuario del Moncayo. Pero ojo, el camino hasta allá es un poco complicado. Los primeros kilómetros son en carretera estrecha, pero luego se vuelve una pista de tierra que te hará sentir como en una película de acción. Y no se olviden, los últimos 600 metros tienen piedras, así que si van en turismo, prepárense para poner a prueba su coche. Si no quieren arriesgarse, hay la opción de subir andando, pero cuidado, ¡la pendiente es fuerte!

El menú tiene esa onda tipo casero. Por 17 euros, te traen de todo, incluyendo vino y agua del grifo. Pedimos garbanzos con chorizo y oreja, pero la oreja, ¡ni rastro! Y el churrasco, la verdad, estaba duro. De postre, flan quemado por arriba, lo que, sinceramente, no fue lo mejor. Las vistas, eso sí, son una pasada, pero la comida... digamos que no es para dejarte sin palabras.

Por otro lado, si prefieres disfrutar del camino en moto, puedes parar en el último aparcamiento y hacer una rutita de senderismo. Son unos 1.5 km (50 minutos) caminando, pero el paisaje justo vale la pena. El restaurante es acogedor y el ambiente está chill. La comida en general es buena y tienen un menú variado por unos 20-30 euros, con un servicio que, te lo juro, está de lujo. Si van en grupo, ¡genial!, tienen espacio de sobra.

Al final del día, salir feliz de un restaurante es lo que todos buscamos, ¿no? El Santuario del Moncayo lo logra, y además, el trato de Diego fue espectacular. Si buscan un rico plato de migas o simplemente un buen sitio para disfrutar, no duden en ir. Y en cuanto a la ubicación, ¿dónde se encuentra? Está en Ctra. Moncayo, s/n, 50500 Tarazona, Zaragoza. Así que, ¡anímense a vivir la experiencia!

A qué altitud está ubicado el restaurante

Ya te digo que el Restaurante Santuario del Moncayo es de lo mejorcito que puedes encontrar una vez que terminas de patear por las rutas. A pie de monte, la comida está buenísima y el personal es super amable. Aquí te tratan como en casa, la verdad. Si vas en grupo o con la familia, no hay problema, el ambiente es muy familiar y te sentirás a gusto al instante. La comida casera es de mucha calidad y cantidad. Con un precio de 20-30 € por persona, sales más que satisfecho.

Cuando vas, no te olvides de probar esos garbanzos y alubias con chorizo y oreja que son una locura. Aquí no hay tiempo para hacer fotos, porque las albóndigas que ofrecen te las querrás zambullir directamente. No te preocupes si no reservas, que ese día había mesas de sobra. La atención es impecable, todos son súper amables. Comiendo por un 10-20 € por persona, ¡lo fliparás con lo que recibes!

La última vez que fui con la family, éramos 14 y desde luego, aquel solomillo a la brasa fue un espectáculo. A todos nos encantó. Si quieres algo con algo de dulce para rematar, no dejes de probar el flan de huevo. El aparcamiento es un plus, tienes un montón de plazas libres, y puedes subir el coche hasta la puerta del restaurante sin problemas. Eso sí, asegúrate de disfrutar de esas vistas increíbles.

Y para que lo sepas, el lugar está a unos 1.400 metros de altitud, así que ¡prepárate para la experiencia! Es un sitio genial para reponer fuerzas después de visitar la zona o lanzarte a la aventura. ¡Ya estás tardando en ir!

En qué parque nacional se sitúa el restaurante

Ya te digo, el Restaurante Santuario del Moncayo es un sitio donde no te vas a quedar con hambre. La última vez que fui, solo me tomé unas cervezas, y aluciné con el precio: 4 cañas y un buen plato de olivas por solo 8 euros. Pensaba que sería más caro, pero nada, está al alcance de cualquiera. En general, el precio por persona puede andar entre 1 y 10 euros. La comida estaba decente, le doy un 3, y el servicio y el ambiente también se llevan un 4. Perfecto para grupos, aunque el aparcamiento... uff, esa es otra historia. Tienes que andar unos 1 km por el monte, así que ponte calzado cómodo.

Si te digo que hace unos años no comía allí, pero la última vez fue espectacular. Las raciones son abundantes y la comida está buenísima. No te puedes ir sin probar el flan de huevo o la chuleta de cordero con patatas fritas. Me encanta cómo tienen todo preparado, y además, las vistas son impresionantes. Por lo general, el precio medio está entre 20 y 30 euros, lo que no está nada mal por lo que ofrecen. Y si vas en verano, ¡es un fresquito de 16° que no te lo crees!

El ambiente es tranquilo, y la atención es de 10. La comida es casera y bien presentada, ¡no te la puedes perder! Pero ojo, asegúrate de hacer una reserva porque se llena rápido. Desde el parking hay un paseo muy bonito hasta el restaurante, aunque tampoco puedes ir como si te fueras de botellón. Pero lo que vale la pena es la cocina local, y no hay mejor lugar que este en lo alto del Moncayo.

Por cierto, el Restaurante Santuario del Moncayo está situado dentro del parque natural del Moncayo, así que ya sabes, ¡una razón más para ir!

Cuál es el precio del menú del día durante la semana

Mira, si estás buscando un plan chido para comer, ya te digo que el Restaurante Santuario del Moncayo es tu sitio. Está situado en la falda de la montaña, a unos 1600 metros, y la vistas son alucinantes. De hecho, si vas a hacer una ruta hacia el Moncayo, empieza justo ahí mismo. El parking es exclusivo para clientes, así que no te preocupes por eso, y hay bastante espacio.

La comida. ¡Oh, la comida! Quedé flipando con el magro de pato y el ternasco, ¡una locura! Y no te olvides de la tarta de queso, que es de las mejores que he probado, con esa mermelada de arándanos que te deja sin palabras. Los precios son bastante accesibles, entre 10 y 20 pavos por persona, dependiendo de lo que pidas. El ambiente es super agradable y el servicio es de 10, siempre con una sonrisa.

El acceso es una aventura, eso sí, el último tramo del camino puede estar un poco pillado, pero una vez que llegas, merece totalmente la pena. Las vistas son preciosas, y hay rutas a pie que puedes aprovechar. Para grupos grandes y familias, el lugar es perfecto, y siempre hay plazas de aparcamiento. Además, admiten niños, así que es un planazo para todo el mundo.

Y ya para terminar, si te estás preguntando por el menú del día, suele estar entre 20 y 30 euros durante la semana. Así que, ya sabes, no dudes en hacer una reserva porque, de verdad, este lugar está que arde y puede llenarse rápido. ¡Ve y disfruta!

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante

Ya te dije que el Restaurante Santuario del Moncayo es un sitio de lujo para después de una buena marcha. 5 estrellas por todas partes: la comida, el servicio y el ambiente. Siempre que voy, me pongo las pilas con un plato de migas y algo a la brasa. ¡Es que no puedo resistirme! Y si hay un flan casero por ahí, ya te digo que lo pido sin dudar. También el servicio es una joya, siempre amables y dispuestos a todo. Es un verdadero placer acabar una caminata por la montaña y poder disfrutar del buen comer.

Si tienes pensado ir, recuerda que es recomendable reservar, porque a veces se llena bastante y no querrás quedarte sin sitio. Las vistas son increíbles desde allí, así que asegúrate de tener tu mesa lista para disfrutar de la panorámica. Aunque el servicio puede estar un poco distraído, siempre lo compensa con su amabilidad. Y ni hablar de la cocina a la brasa que tienen, también están muy buenos los huevos rellenos de carne.

Un menú del día estuvo de lujo, yo lo pillé a 17 euros, con primero, segundo, bebida y postre. No está nada mal para lo que ofrecen, y todavía sacamos fuerzas para pedir unos torreznos antes de entrar, que estaban de rechupete. Ojo, si vas en verano, la cosa se anima y hay que tener ojo con las reservas.

En cuanto a la comida que ofrecen, tienes de todo, desde migas y platos a la brasa hasta variedad en el menú. Ideal para todos, aunque no estoy seguro de si hay opciones vegetarianas. Así que ya sabes, si te quieres dar el gusto después de una subida al Moncayo, este es tu sitio. Y aunque el aparcamiento puede ser algo complicado, hay alternativas para que no te quedes fuera de la fiesta. Así que, ¡anímate y no olvides la reserva!

El restaurante tiene opciones para personas con necesidades dietéticas especiales

¿Sabes qué? El Restaurante Santuario del Moncayo es un sitio que no te puedes perder si andas por Tarazona. Tiene una valoración de 5 estrellas por una razón. Las alubias con chorizo y oreja son una explosión de sabor, y la cantidad que sirven es para dejarte buenamente satisfecho. Y sobre el servicio, no tengo quejas, la gente que trabaja allí se nota que le pone ganas. Te vale 17€ el menú entre semana, un precio que está más que bien. Eso sí, ten en cuenta que para llegar, hay que hacer un pequeño safari en coche por una pista de tierra y piedra. No te asustes, cualquier coche puede pasar, pero ve con cuidado, que el barranco no perdona.

Ahora, si hablas con alguien que haya ido a ese lugar y te cuenta su experiencia, quizás no todo sea de color de rosa. Hay quienes se han encontrado con un sitio que, a pesar de su localización privilegiada en las faldas del Moncayo, ha sido un poco un desmadre. Después de andar como locos 3-4 horas, se han sentado y esperaron 45 minutos solo para que les tomaran la bebida. En esos momentos la lengua es más seca que el desierto, y aun así el salón lleno y solo dos camareros dando el callo. Si llegas y no hay reserva, mejor prepara tu paciencia.

Pero si te sirve de consuelo, hay buena comida ahí. Las migas con uvas y las costillas a la brasa son un festival de sabor, y hay quienes a esas alturas se olvidan del resto y se dejan llevar por la comida. Si te vuelves a dejar caer por ahí, no te olvides de mirar los torreznos que, por lo visto, son un must. En cuanto a opciones para personas con necesidades dietéticas especiales, no hay mención directa, pero lo mejor es que eches un vistazo al menú al llegar o consultes con los camareros, que parecen simpáticos y dispuestos a ayudar. En general, la experiencia puede variar, pero lo que está claro es que el sitio tiene mucho potencial.

Está abierto el restaurante durante todo el año

Este sitio es un auténtico hallazgo en plena naturaleza, el Restaurante Santuario del Moncayo. Te digo que si buscas un lugar donde comer tranquilo y delicioso después de patear un poco, aquí lo tienes. Tienes un menú por 17 euros y la comida te va a volar la cabeza. Aluciné con los garbanzos con oreja y la menestra, y de segundo, los carrilleras y el conejo con setas son de otro mundo. La carne estaba tan tierna que nos chupamos los dedos de lo buena que estaba. Lo mejor: el ambiente agradable y despreocupado. Un 5 estrellas en comida y servicio, ¡ni te cuento!

Hablando de ambiente, el lugar tiene su encanto. Está en medio de un parque natural, perfecto si has hecho una ruta y quieres relajarte. La terraza es ideal para disfrutar del aire libre, y no te preocupes por aparcar, hay muchas plazas libres y estacionamiento gratuito cerca. Eso sí, ten cuidado con el último tramo de la carretera, no está asfaltado y requiere un poco de paciencia, pero vale la pena el viaje. Un par de cervezas fresquitas después de la caminata y ¡a disfrutar!

Sin olvidarnos de los postres, piden el flan de huevo y la tarta de queso al horno. Vamos, que la tarta viene con mermelada de arándanos y es simplemente un placer para el paladar. Y no me olvido del servicio, que es un 10. La atención es de nota mil, así que te sientes en casa. Vamos, que no es solo un sitio para comer, sino para salir diciendo "¡volveremos sin dudarlo!".

Y sobre si está abierto durante todo el año, sí, siempre que estés pensando en hacer una escapada o un plan de senderismo en cualquier época. Así que, prepárate para disfrutar en cualquier momento, que siempre está ahí para ti. ¡No te lo pierdas!

Cómo se prepara el restaurante para el invierno

Mira, el Restaurante Santuario del Moncayo es un lugar que tienes que probar. Está ubicado en un paraje espectacular, con vistas de esas que te dejan sin aliento. La subida por la carretera de montaña puede ser un poco complicada, pero vale cada curva. Una vez llegas, el sitio es grande y calentito, así que te olvidas del frío rápidamente. La comida casera es buenísima, las raciones son enormes y la relación calidad-precio es de 10. ¿Y la atención? Muy buena, los camareros son de lo más majo. Vinimos un grupo de 7 con reserva y hasta nos llamaron para avisarnos del clima, en el último tramo había nieve y eso siempre da un poco de miedo. Pero salimos todos muy contentos y, sobre todo, llenos de comida .

Si estás buscando un sitio donde reponer fuerzas después de una caminata del Moncayo, este es tu lugar. El acceso es fácil, aunque en el último tramo solo ciertos vehículos pueden llegar. Al final, es un sitio perfecto para meterle mano a un menú diario después de un día de montaña. Además, hay una terracita que da gusto para descansar un poco antes de entrar y disfrutar del ambiente acogedor dentro. No olvides pedir la ensalada ilustrada, que lleva berenjena, jamón Serrano y atún escabechado, y de segundo, lánzate por el ternasco a la brasa. Todo estaba riquísimo, de verdad.

La comida es casera y sencilla, lo justo para reponer fuerzas. Los precios son bastante asequibles, así que no te duele en el bolsillo. En cuanto a aparcamiento, hay un montón de plazas libres. Puedes dejar el coche casi en la puerta o, si prefieres hacer ejercicio, te dejas caer unos 500 metros andando por una pista sin asfaltar. No es nada del otro mundo, pero te hace sentir que te lo has ganado.

Ahora, sobre cómo se preparan para el invierno, te cuento que el restaurante mantiene ese ambiente cálido que te hace sentir en casa. La comida casera sigue siendo una delicia y, con las bajas temperaturas, seguro que suben un poco el calorcito en el salón. Es el lugar ideal para entrar con tus amigos al salir de la nieve, degustar unos platos contundentes y, de verdad, disfrutar de esa tarta de queso con mermelada de arándanos. Te prometo que es de las mejores que he probado. Así que ya sabes, si te pasas por Tarazona, no te lo pierdas.

Hay algún lugar para estacionar bicicletas en el restaurante

Y volviendo al tema del Restaurante Santuario del Moncayo, ¡tienes que saber que es un lugar de 5 estrellas a tope! La comida es una maravilla y el servicio, de 10. No solo es asequible, sino que la calidad está a otro nivel. Si vas, no te vayas sin probar las migas, en serio, son las más ricas que hemos comido nunca. La única pega es que si eres vegetariano, hay poquitas opciones. Pero, ¡tranqui! Tienen una pasta con boletus y salsa de tomate casero que está increíble. Es un buen apaño si te pones a mirar menú.

El lugar no es pequeño y los fines de semana se llena, así que haz reserva sí o sí. El personal es súper amable y están bien preparados. Además, tienen unos vinos de la zona de Borja que son la bomba, especialmente la Garnacha. El local es rústico y acogedor, con un ambiente chido y vistas de la montaña. La terraza es ideal para disfrutar cuando hace buen tiempo, eso sí, se siente un poco de pena porque el albergue que tienen está cerrado desde hace tiempo.

Muchos dicen que la comida casera es excelente y que el servicio al cliente es correcto. A veces, por el jaleo, pueden olvidarse de ti, pero vale totalmente la pena por la calidad de la carta. Si te decides a ir, no le temas a esa última pista un poco pedregosa, la llegada tiene sus recompensas con unas vistas de alucinar. Y si te preocupa el parking, no te preocupes, hay muchas plazas libres y puedes aparcar en la calle sin coste. Para los que va en bicicleta, también tienen espacio para que estaciones tus bicis, así que no hay excusa para no hacer la visita. ¡A disfrutar!

Cuántas plazas permite el aparcamiento para coches en el restaurante

Y para seguir con el rollo de este sitio, hablemos del Restaurante Santuario del Moncayo. Apenas entras y sientes esa vibra acogedora de un sitio de alta montaña. Es como si te recibieran con un abrazo. Cuenta con 5 estrellas, y te digo que no es por nada. El servicio es excelente y los platos que sirven tienen un sabor que te recuerda a la comida de casa, esa que te hace sentir bien. ¡Y lo mejor! El precio es asequible, así que no te quedas en números rojos después de un buen festín.

Hoy he estado ahí tras hacer una ruta por la zona y, la verdad, este sitio me parece de 10. La atención de la chica fue brutal. De esas que te hacen sentir como en casa. No subes al Moncayo solo por las vistas, sino también para disfrutar de una buena comida y ese trato tan cercano. Eso es lo que hace que quieras volver, y te asegura que no te quedes con ganas de más.

Además, encontrar un lugar así es un regalo. Tranquilo, fresco y de esos que quitan el aliento. Si te sientas en la terraza con una cervecita, solo tienes que dejarte llevar por las vistas. ¡Es una experiencia que no olvidarás nunca, sobre todo si estás rodeado de tus peña, disfrutando de un día perfecto en la provincia de Zaragoza!

Y para los que se estén preguntando: el aparcamiento del restaurante tiene plazas para coches, así que no te rompas la cabeza buscando sitio. Aquí te puedes aparcar sin problemas y ya solo te queda disfrutar de la experiencia. ¡Aprovecha y visita este rincón tan chido!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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