
¿Buscas un plan para desconectar y recargar pilas? La Posada de Pradorey, un hotel de 3 estrellas en Ventosilla, Burgos, es tu mejor opción. Con historia desde el siglo XVII, aquí se alojaron figuras como el Rey Felipe III y Lope de Vega. Este lugar no solo tiene encanto, sino que también cuenta con piscina al aire libre, un restaurante donde los viernes y sábados sirven platos típicos castellanos, y un salón con chimenea que te hará sentir como en casa. Además, el wifi y el parking son gratis, ¡así que déjate llevar!
Lo mejor de todo es que estás rodeado de naturaleza en una finca de 3.000 hectáreas, perfecta para hacer senderismo o disfrutar de un buen rato con amigos. Pero eso no es todo, ya que a unos 3 km tienes el Santuario de San Pedro Regalado y otras maravillas. Si reservas aquí, asegúrate de disfrutar de la elegancia rústica que caracteriza la casa, donde cada rincón tiene su propia historia. ¡Hazte un favor y planifica tu escapada a Pradorey, que las experiencias inolvidables te están esperando!
La Posada de Pradorey
Mapa Ubicación La Posada de Pradorey
Dónde se encuentra La Posada de Pradorey
¡Ey, gente! Si están pensando en hacer una escapada, déjenme contarles sobre La Posada de Pradorey, un hotel de 3 estrellas que está en medio de la nada, en CL-619, 09443 Ventosilla, Burgos. La onda es que el lugar tiene un espacio encantador y mucho potencial. Pero ojo, hay cosas que podrían mejorar. La verdad, el personal es muy simpático, pero necesitan un poco de entrenamiento en eso de saber vender sus propios productos. Al final, no siempre saben cómo ofrecer lo mejor de lo que tienen.
Las habitaciones están muy correctas, cómodas y bien decoradas, tirando a amplias. Pero si tienes peques, ten cuidado con la cena, porque no es la opción más indicada para ellos. El desayuno está razonable, aunque el personal parece que no saltó de la cama con el pie derecho, y se nota. La cena, por otro lado, no siempre brilla, con algún que otro platillo que puede ser un despropósito total. ¡Un yogur de oveja que terminamos con un Danone de macedonia! Ridículo total.
El lado malo, pues la piscina tiene un problemón de moscas, que ya saben, vienen de la granja de vacas que está cerquita. La verdad, es difícil relajarte si te tienes que pelear con los bichos. A pesar de todo, hay un brindis de bienvenida genial a las 20:30, donde cuentan una breve historia del lugar. Eso sí, la ubicación es bastante buena aunque, con esas moscas rondando, no sé si volvería a tirarme un chapuzón. En fin, La Posada de Pradorey está en Burgos, y aunque tiene sus cosas buenas, hay que ir con la mente abierta y muchas ganas de disfrutar.
Cuántas estrellas tiene La Posada de Pradorey
Pasamos por la Posada de Pradorey con muchas ganas de disfrutar del menú de degustación, pero la cosa no salió como esperábamos. Llegamos un poco antes para tomarnos un vinito antes de la comida, y nos dijeron que esperáramos en la… bueno, no sé, parecía que estábamos en una cola del banco. Nada agradable. La experiencia en la comida, sin más. ¿Te imaginas llegar emocionado y que te tiren así? Mejor no te cuento más por Tripadvisor, ahí hay más gente desahogándose.
Luego está la habitación que nos tocó, la 22, en la planta de arriba. Tío, con el techo inclinado, escuchábamos todo lo que pasaba en el pasillo. Pero bueno, a mi mujer le pareció "bucólico", que la cosa se ponga más romántica de la cuenta. … El mueble es simple y la alcachofa de la ducha no se podía poner porque no le hacía juego. Así que ahí estamos, duchándonos a mano. ¡Menuda faena! Por otro lado, el desayuno fue un 10, huevos, tortillas, todo bien hecho y con varios tipos de leche. Eso sí, el comedor abajo está de lujo, nada que ver con la habitación.
A decir verdad, algunos comentarios me hicieron cambiar de idea. La posada es también el sitio ideal para desconectar, rodeados de naturaleza. Un montón de gente habla maravillas del servicio, del personal amable y de la atención al detalle. Las habitaciones son cómodas y limpias, y la ubicación es perfecta. Si tienes tiempo, puedes pasarte por las bodegas que están a un tirón, como Aranda de Duero o Moradillo de Roa, que son lugares con buena vibra.
Así que, después de todo, ¿cuántas estrellas tiene La Posada de Pradorey? ¡3 estrellas! Pero con las cosas buenas y malas que cuenta la peña, parece que vale la pena darle una oportunidad y disfrutar de lo que tiene. Así que ya sabes, si vas, ve con las expectativas bien puestas.
Desde qué siglo cuenta La Posada de Pradorey con historia
La Posada de Pradorey es un reconfortante refugio, perfecto para una escapada romática, ya sea que busques disfrutar en pareja o desconectar de la rutina. Te cuento que este lugar es un alojamiento del siglo XVI, lo que ya te da una idea de la magia que se respira entre sus muros. ¿Y la comida? ¡De lujo! El restaurante no decepciona, la cena y el vino son un espectáculo, y el servicio te hace sentir como en casa, de esos donde te dicen “muchas gracias a todos ¡¡repetiremos!!”. Las habitaciones son una mezcla perfecta entre historia y confort, ¡caprichos para disfrutar!
Y si crees que sólo se trata de un lugar bonito, estás muy equivocado. Este sitio está cargado de historia y paz, y la bodega te deja con ganas de más. La visita a la bodega, junto con la cata de vino, es una experiencia que no te puedes perder. Por cierto, la amabilidad del personal es otro punto que destaca, ¡se nota que les apasiona lo que hacen! Puedes disfrutar del ambiente y dejar que te cuenten las historias de la finca.
De verdad que el lugar está muy bien cuidado, desde sus jardines hasta sus instalaciones, todo en sintonía con su esencia. Las habitaciones tienen techos altos de casi 4 metros que te hacen sentir parte de otra época, y aunque no hay TV, la conexión Wi-Fi está asegurada, así que no te desconectarás del todo de tu mundo digital. La ubicación es ideal, a solo 10 o 12 km de Aranda de Duero y con fácil acceso por carretera.
Si buscas un plan diferente para descansar y disfrutar, la Posada de Pradorey te lo ofrece todo. En cuanto a su historia, se remonta al siglo XVI, así que imagínate el nivel de encanto que tiene el lugar. ¡Definitivamente, un sitio para agregar a tu lista de favoritos!
Qué personajes históricos se alojaron en La Posada de Pradorey
Mira, La Posada de Pradorey es un lugar que te deja flipando. Si buscas tranquilidad y una escapada con tu pareja, aquí la vas a encontrar. Este hotel de 3 estrellas está cargado de historia y un aire de señoría que te hace sentir especial. Además, el personal es de lo más amable, siempre listo para que tu estancia sea de diez. Deberías probarlo, en serio. Habitaciones, servicio y ubicación tienen un 5 estrellas bien ganados.
La paz que se respira aquí es única. Te olvidas del ruido de la ciudad y te sumerges en un ambiente tranquilo, ideal para esos planes de relax. La gente que trabaja aquí se preocupa por ti y eso hace que la estancia sea memorable. Desde el desayuno hasta las cenas, todo tuvo un toque de calidad muy bueno. Aunque hay algunos contras, como el tema de la decoración y las habitaciones un poco anticuadas, vale la pena si lo que buscas es desconectar.
Claro, podemos hablar de lo malo. Había habitaciones que estaban más bien básicas y el baño dejaba que desear, con grifería antigua y todo eso. Y, bueno, por 100€ la noche, se siente que deberían cuidar más los detalles. También me dijeron que el olor a ganado y el mosquerío eran un poco molestos en algunas zonas. Pero, ¿quieres que te diga la verdad? A veces hay que pasar por alto esas cosas porque la experiencia global es buena. La visita a las bodegas, que queda a solo 2,5 km, es un plan que no te puedes perder. La cata de vinos fue lo que realmente brilló, aunque con un poco de pan solo—pero algo es algo.
Si te estás preguntando qué personajes históricos se alojaron en La Posada de Pradorey, aquí te pongo en contexto: esta posada ha recibido a varios ilustres a lo largo de su historia. Ya sea que se trate de nobles o figuras relevantes de la época, cada rincón de este lugar tiene una historia que contar. La mezcla de historia y encanto sigue atrayendo a visitantes de todo tipo. Así que ya sabes, la próxima vez que busques algo original y único, piensa en la posada. ¡No lo vas a lamentar!
Qué servicios ofrece La Posada de Pradorey a sus huéspedes
La Posada de Pradorey es un lugar que, aunque tiene sus cosas buenas, también tiene sus movidas. Es un hotel de 3 estrellas y la verdad, si estás pensando en ir en verano, cuidado con las habitaciones del primer piso. No tienen refrigeración y si hace calor, la cosa se puede poner un poco incómoda. Pero ojo, abrir la ventana ayuda a que circule un poco el aire. Ah, y si vas en grupo con amigos, aquí la ubicación es un plus, ya que está en Vientosilla, Burgos, un sitio tranquilo y lejos del bullicio.
Sobre la comida, llegamos a comer y la verdad, la experiencia fue un poco meh. Las mesas están demasiado juntas, así que te vuelves loco con las conversaciones. El menú degustación es curioso, pero te deja con ganas de más, con 4 mini-platos y un mini-postre. Lo mejor fue el risotto de otoño y las milhojas de hojaldre, pero la panceta a baja temperatura no cumplió las expectativas. Si has estado en restaurantes más top, aquí puede que te lleves una desilusión. Consulta más reseñas en Tripadvisor si quieres más opiniones.
Hablando de habitaciones, para dormir la noche, están bien, aunque algunas son pequeñas y el servicio es bastante amable. Eso sí, la limpieza es un tema delicado. Moscas por todos lados, en la habitación, en el comedor y hasta en los jardines. Es un rollo porque hay una vaquería justo enfrente y el olor no es lo más agradable. Y no sé tú, pero encontrarte una cucaracha enorme saliendo de la cocina no es precisamente una llamada a volver.
En cuanto a los servicios, la Posada tiene varias cosas que ofrecer a sus huéspedes: jardín bonito, piscina exterior, parking y un desayuno buffet tipo parador que está bastante rico. Pero en general, si buscas algo más que esto, puede que aquí te quedes corto. Las habitaciones son amplias pero muy sencillas, sin tele ni nevera. No va a ser la mejor opción si buscas algo más de confort y entretenimiento, ya que la zona es bastante tranquila y no hay nada para hacer a pie. Resumiendo, no está mal, pero por el precio hay lugares que pueden ofrecer más.
Hay piscina en La Posada de Pradorey
¿Sabes qué? La Posada de Pradorey es un hotel de 3 estrellas que en realidad se siente de 5. Te vas a sentir como en casa desde el momento que pones un pie ahí. Tiene un rollo bien castellano, con esos detalles que lo hacen acogedor. El servicio es top, te tratan como si fueras de la familia. El desayuno es una joya, con productos de primera calidad. Te recomiendo probar los embutidos ibéricos y el queso que ellos mismos producen, son simplemente espectaculares. Te quedas con ganas de más y, la verdad, ¡no es para menos!
Hablando de comer, no puedo dejar de mencionar la cata en su bodega. Es una experiencia increíble, perfectísima para esas tardes de relax. Y los alrededores son hermosos, ideales para desconectar. Pero ojo, eso sí, si estás pensando en salir a cenar a pie, tendrás que tenerlo en cuenta porque no hay mucho a la mano. Es un lugar genial para vacaciones en grupo o con tu pareja, donde la tranquilidad está garantizada.
Y mira, en cuanto a la cena que tuvimos allí, ¡increíble! A pesar de que llegamos al cierre, nos recibieron con los brazos abiertos. Lo mejor fue que, al pedir croquetas, ¡nos las lanzaron de más! Ese tipo de detalles marcan la diferencia, y de verdad que hace que uno se sienta valorado como cliente. La hamburguesa de lechazo fue un plus que no me esperaba, ¡no puedes irte sin probarla!
Por último, en cuanto a la pregunta del millón: ¿Hay piscina en La Posada de Pradorey? Pues, la verdad, no. Así que si buscas un chapuzón, tendrás que buscar un plan alternativo. Pero si lo que quieres es disfrutar de una buena estancia, no dudes en darte una vuelta por ahí. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de comida se sirve en el restaurante de La Posada de Pradorey
Te cuento que estuvimos en La Posada de Pradorey y la verdad es que nos llevamos un sabor agridulce. Este hotel de 3 estrellas tiene su encanto, el edificio tiene historia, fue construido por el duque de Lerma, y eso mola. Además, el sitio está bien restaurado y la bodega se ve chida. Pero luego, al probar el Menú Degustación, la cosa se empantana. En primer lugar, son 5 pasos que no tienen nada de especial, y lo peor fue el postre. "Albaricoque en distintas texturas", decían. ¡Ni mi mujer ni yo pudimos con eso! Un desastre total, te digo. Así que, la recomendación es clara: NO VUELVO al restaurante.
Sobre las habitaciones, tenemos que reconocer que el sitio es tranquilo y nuestras habitaciones estaban aceptables, aunque tuvimos problemas con la bomba de calor. No es lo ideal, pero al menos la temperatura era buena. Ya te digo, el trato del personal es de 10. Gente amable y atenta, lo que siempre suma puntos en la experiencia. Cenar y desayunar ahí, aunque con el menú cerrado, estuvo bastante bien. El buffet del desayuno estaba completo y muy bien atendido, así que al menos en eso nos fuimos contentos.
Los entrantes son escasos si quieres compartir y, aunque los segundos no estaban mal, la carta brilla por su ausencia. Así que si buscas buena comida, te recomendaría que te lo pienses dos veces.
Cuáles son los días en que se sirven platos típicos castellanos en el restaurante
Mira, si buscas un sitio donde quedarte, la Posada de Pradorey es una mezcla rara. Hay que hablar claro: no todo es oro lo que reluce. En cuanto a las estrellas, te vas a topar con que es un hotel de 3 estrellas, pero algunas cosas parecen más de 2. Las habitaciones tienen un rollo desangelado y a veces huelen a humedad, y los baños son de anticuados, de esos que ves y piensas “¿en serio?”. La verdad, hay que olvidar rápido esas cosas si quieres disfrutar.
Pero, no todo es tan malo. La atención del personal es de diez. Merche y Carlos, junto con el resto del equipo, son un verdadero encanto. Te reciben con una copa de los vinos de Pradorey y ya te sientes un poco más en casa. El lugar es un palacete histórico, así que aunque las reformas son necesarias, a veces es un poco complicado por los permisos. Quedarte en la habitación N° 3 es una buena opción, aunque el suelo de madera cruje, y las camas no están niveladas. Pero ¡eh!, las vistas al jardín hacen que valga la pena.
El desayuno, menuda joya, aquí es donde brilla la cosa. Te puedes atiborrar de ibéricos, quesos de primera, huevos camperos y toda la bollería que quieras. Y si cenas ahí, el menú moderno es una experiencia que no te puedes perder, sobre todo la hamburguesa de lechazo. Si te lanzas al menú degustación de 5 Pasos, estarás en la gloria. La amabilidad del personal también marca la diferencia, así que el servicio le da un extra a tu estancia.
Por cierto, si te gustan los platos típicos castellanos, asegúrate de estar ahí los miércoles y viernes, que son los días que los sacan en el restaurante. Así que ya te avisé: presta atención a las fechas y disfruta de la buena comida. ¡Disfruta tu viaje!
El wifi es gratuito en La Posada de Pradorey
Si has estado buscando un sitio chido para desconectar un poco, La Posada de Pradorey es una opción que no puede faltar en tu lista. Es un hotel de 3 estrellas en la carretera CL-619, en Ventosilla, Burgos. La primera vez que fui, me quedé flipando con lo tranquilo y bonito que es el entorno. Y no solo eso, el personal es superatento, te hacen sentir como en casa. Ah, y no te olvides del desayuno, está muy bueno, la verdad. Siempre salgo con la barriga bien llena. Vamos, que no es mi primera vez ahí y espero que no sea la última, ¡porque lo disfrutaré igual una y otra vez!
A pesar de lo genial que está, hay algunos detalles que contar. La segunda vez que fuimos, nos tocaron un par de problemas. Llegamos y nos dijeron que no había agua caliente, un bajón total, sobre todo con niños de por medio. Así que nos quedamos a regañadientes. En la habitación cuádruple, el tejado tiene esa inclinación que te hace correr el riesgo de darle un golpe en la cabeza al levantarte de la cama. Además, la cama era un tanto incómoda, y las almohadas... bueno, si tienes problemas de espalda, mejor lleva la tuya. El desayuno, esta vez, fue justito, pero pasable. Así que de vuelta, no creo que repitamos.
Pero si eres de los que buscan buen ambiente, no todo está perdido. Tiene un jardín precioso, piscina y un ambiente muy agradable por todo el lugar. El personal siempre tiene una sonrisa, lo cual es un plus. Aunque hay un detalle a tener en cuenta: si te toca una habitación sin ventana y solo con claraboya, tenlo en mente, porque son minúsculas y pueden ser un poco claustrofóbicas. Por lo demás, las habitaciones están bien en función del precio, así que ¡ten cuidado donde te eliges la cama!
En cuanto a la cocina, te aseguro que si quieres comer ahí, haz tu reserva, porque a nosotros nos pasó que no pudimos comer. El lugar es increíble, con un edificio de piedra que da buen rollo. La próxima vez, no se me olvida hacer la reserva seguro. Ah, y sobre el wifi, sí, es gratuito en La Posada de Pradorey. Así que podrás estar al tanto de tu insta, ¡mientras disfrutas de esas vistas tan chulas!
Es el estacionamiento gratuito en La Posada de Pradorey
Si estás pensando en escaparte a la Ribera del Duero, La Posada de Pradorey es una opción top. Este hotel de 3 estrellas está en la CL-619, en Ventosilla, Burgos. Ideal para trasnochar después de un día largo de turismo. ¿Te gusta el vino? Pues aquí tienes mucho que probar. La realidad es que el servicio es excepcional, que eso siempre suma, y el desayuno no se queda atrás, ¡buenísimo! Eso sí, ten en cuenta que las camas son un poco justas si eres alto.
Lamentablemente, no todo es perfecto. La única pega de este lugar son los olores de la vaquería cercana, sobre todo por la noche. Pero si logras ignorar eso, puedes disfrutar de un ambiente tranquilo donde descansar. La ubicación es un 5 en mi libro: perfecto para quien busca desconectar. Nunca está de más tener un plan de fin de semana que te deje satisfecho, ¿no?
Y, ¡vaya que sí!, la amabilidad del equipo lo hace aún mejor: Merche, Virginia y Carlos se deshacen en atenciones. Por cierto, Carlos se pone a contarte la historia del lugar como si llevaras años sin escuchar una buena charla. Lo que quiero decir es que aquí, la pasión y el trabajo bien hecho brillan por todas partes.
Ah, y en caso de que te lo estés preguntando, el estacionamiento es gratuito en La Posada de Pradorey, así que no te preocupes por eso. Tienes todo listo para disfrutar de unas vacaciones inolvidables con tus amigos. ¡Ya sabes!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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